Los partidos de Sumar en el Gobierno -Izquierda Unida (IU), Más Madrid, Comuns y Movimiento Sumar- han tratado de escenificar este sábado un lavado de cara con la vista puesta en los próximos comicios generales, pero que trascienda la cita electoral. Las cuatro organizaciones han convocado a sus respectivas bases este sábado en un Círculo de Bellas Artes de Madrid lleno hasta la bandera -más de 600 personas congregadas, según cifras de la organización, y una fila de decenas de militantes que se prolongaba hasta la esquina de la calle Cedaceros, que se ha quedado fuera- para anunciar la enésima refundación de la izquierda a la izquierda del PSOE, aunque les desgrade ser llamados así y aunque rechacen que la izquierda sea una «caricatura» que se arrejunta por millonésima vez. La novedad era relativa, por no decir escasa. De lo más resaltable, la ausencia de Yolanda Díaz, que dijo querer apartarse de los focos y cuya silla ha ocupado Lara Hernández, la líder orgánica que situó al frente de su formación para sustituirla tras la debacle electoral de las europeas de 2024. Junto a ella, en el escenario, el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, el coordinador federal de IU, Antonio Maíllo y la ministra de Sanidad, Mónica García, que han intervenido en este orden. De maestra de ceremonias, la portavoz de Más Madrid en el Ayuntamiento, Rita Maestre, que jugaba en casa.El nuevo Sumar nace huérfano de método, nombre y liderazgo. Con lema, eso sí, ‘Un paso al frente’. «Las concreciones electorales vendrán mucho más adelante, pero el compromiso está claro: una alianza en la que se mantiene la autonomía y se respeta la identidad territorial. Somos militancia, trabajo colectivo de base y fuera de los focos», reivindicaba Maestre al tiempo que confesaba que los cuatro partidos han «aprendido de los errores» de hacer una coalición «deprisa y corriendo» como, precisamente, lo fue Sumar el 23-J. Pese a lo difuso y las carencias del proyecto, la alianza se autoproclama ya «la casa común de la izquierda». Sus puertas, han hecho hincapié todos y cada uno de los ponentes del acto, están abiertas «de par en par» a todo el mundo, incluido Podemos, el otro gran ausente de la jornada junto a la vicepresidenta segunda del Gobierno, que no para de dar calabazas a este nuevo frente de izquierdas. Su animadversión hacia Díaz y Más Madrid tiene mucho que ver. «Aquí no sobra nadie, necesitamos cada energía, cada átomo progresista», ha reconocido, no obstante, García que en todo momento se ha expresado en términos de «amplia familia» e «izquierda fraterna». La mano está extendida, aún así, las collejas al partido de Pablo Iglesias no han faltado. «Frente al ruido, lo que transforma es el trabajo paciente y la confianza», ha añadido la ministra.Noticia relacionada general No No Díaz se borra del acto de la refundación de Sumar Patricia RomeroEntre el público, amplias representaciones de Sumar -el ministro Pablo Bustinduy y los diputados Txema Guijarro y Lander Martínez-, IU -la ministra Sira Rego, los diputados Enrique Santiago, Engracia Rivera y Nahuel González y miembros de la dirección federal como Amanda Meyer-, Comuns -su líder, Candela López, y los parlamentarios Aina Vidal y Gerardo Pisarello, también alcaldable al Ayuntamiento de Barcelona- y Más Madrid -la portavoz de la Asamblea, Manuela Bergerot, la senadora Carla Antonelli y Emilio Delgado, entre otros-. El portavoz adjunto de Más Madrid en la Asamblea ha devuelto así la presencia que los partidos de Sumar en el Ejecutivo le brindaron en su coloquio con Gabriel Rufián, de ERC, el miércoles. Ambos políticos propusieron una lista única por provincia, la que más apoyos sume, con un programa de mínimos basado que incluya, por ejemplo, el derecho a la autodeterminación de los pueblos. Una vía a la que ya han dado portazo sutilmente IU, Sumar, Comuns y Más Madrid, pese a que no presentan por el momento alternativa.«La unidad aritmética no es garantía de nada. Mi 20 más tu 5 no tiene por qué sumar 25, pero pelearnos entre primos no sirve para nada», reflexionaba la portavoz de Más Madrid en el consistorio de la capital en respuesta a la vía Rufián, que también ha criticado Podemos. Más explícito aún ha sido Urtasun, de Comuns, quien ha dicho que «la aritmética es necesaria», pero que «no se ganan elecciones desde la sociología electoral, sino con un proyecto político ganador». «Agradecer a Gabriel [Rufián]. Nos vamos a hacer cargo de esta tarea y aquí no sobra nadie», ha prometido el responsable de Cultura, dirigiéndose directamente al político independentista. «No se ganan elecciones desde la sociología electoral, sino con un proyecto político ganador», responde el ministro Urtasun a la vía Rufián«Sabemos quién es el adversario y quiénes son nuestros aliados. Tenemos claro quién la gente que forma parte del bloque democrático y quién del bloque reaccionario y no nos vamos a equivocar», añadía Maíllo, el líder de IU, también crítico contra el discurso de apelación al miedo a la derecha de Rufián y firme defensor de que «el nuevo sentido común está en cómo conformar la unidad, no en si hay unidad o no». «Al fascismo no se le derrota enarbolando de manera extracta que viene porque cuando el lobo venga de verdad, estamos desgastados. Se le combate atajando las causas de desigualdad», ha defendido. Junto a Mónica García, el también candidato a la Presidencia de Andalucía ha sido el líder más aclamado por los allí presentes lo que le ha hecho venirse «un poco arriba» como él mismo ha reconocido entre carcajadas.La titular de Sanidad, a la que Maíllo ha presentado como una mujer que es «de todo menos tranquila», ha dado la bienvenida a todo tipo de reflexión, «venga de donde venga», y agradecido personalmente a Rufián y Delgado por agitar el avispero de la izquierda. Ahora bien, no está dispuesta a que nadie la aleccione: «Mientras unos nos dan por muertos y otros nos dan lecciones, nosotros hemos subido el salario mínimo y defendido a la gente de las políticas abusivas». Con «los unos» se ha referido García a PP y Vox, a los que acusa de querer dividir a la izquierda, encasillando a los partidos del espacio «como colectivos separados que compiten entre sí». «Y eso -avisa- no va a ocurrir porque si nos tocan a una, nos tocan a todas».Imágenes: Tania SieiraERC y Bildu también ha enviado representación a Madrid, aunque ningún primer espada. Alberto Ibáñez, de la facción de Compromís integrada en Sumar en la Cámara Baja, ha asistido igualmente a la convocatoria como el secretario de Estado de Derechos Sociales, Nacho Álvarez, el ex de Podemos, Ramón Espinar, y el que fuera coordinador federal de IU y ministro de Consumo en la anterior legislatura, Alberto Garzón. «Ha venido mucha gente, incluso personas que no nos esperábamos», relata, satisfecha, una de las voces de los partidos de la nueva alianza. Sin noticias de Díaz, cuya continuidad al frente de todo esto sigue en duda. Hay división de opiniones entre quienes piensan que el borrón de la vicepresidenta segunda no equivale a una renuncia a encabezar el nuevo proyecto y quienes creen que esto podría ser el principio de su estrategia de dar un paso a un lado -esta vez en serio- y abandonar el poder, aunque no el Ministerio de Trabajo. En cualquier caso, apuntan desde la organización de este nuevo movimiento a la izquierda del PSOE, será una decisión personal. Confirman, eso sí, que la vicepresidenta seguirá formando parte de todo este proceso, siguiendo de cerca los trabajos como viene haciendo hasta la fecha. «Así es como vamos a ganar las próximas elecciones. Juntas. De la mano. Lo hicimos en el 23 y lo volveremos a hacer», ha escrito en redes sociales, hablando en plural, al término del acto del Círculo de Bellas Artes. «Gracias a Yolanda Díaz por estar siempre del lado de los trabajadores», decía la ministra García al final de su discurso en la que ha sido la única referencia de la jornada a la responsable de Trabajo. Los partidos de Sumar en el Gobierno -Izquierda Unida (IU), Más Madrid, Comuns y Movimiento Sumar- han tratado de escenificar este sábado un lavado de cara con la vista puesta en los próximos comicios generales, pero que trascienda la cita electoral. Las cuatro organizaciones han convocado a sus respectivas bases este sábado en un Círculo de Bellas Artes de Madrid lleno hasta la bandera -más de 600 personas congregadas, según cifras de la organización, y una fila de decenas de militantes que se prolongaba hasta la esquina de la calle Cedaceros, que se ha quedado fuera- para anunciar la enésima refundación de la izquierda a la izquierda del PSOE, aunque les desgrade ser llamados así y aunque rechacen que la izquierda sea una «caricatura» que se arrejunta por millonésima vez. La novedad era relativa, por no decir escasa. De lo más resaltable, la ausencia de Yolanda Díaz, que dijo querer apartarse de los focos y cuya silla ha ocupado Lara Hernández, la líder orgánica que situó al frente de su formación para sustituirla tras la debacle electoral de las europeas de 2024. Junto a ella, en el escenario, el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, el coordinador federal de IU, Antonio Maíllo y la ministra de Sanidad, Mónica García, que han intervenido en este orden. De maestra de ceremonias, la portavoz de Más Madrid en el Ayuntamiento, Rita Maestre, que jugaba en casa.El nuevo Sumar nace huérfano de método, nombre y liderazgo. Con lema, eso sí, ‘Un paso al frente’. «Las concreciones electorales vendrán mucho más adelante, pero el compromiso está claro: una alianza en la que se mantiene la autonomía y se respeta la identidad territorial. Somos militancia, trabajo colectivo de base y fuera de los focos», reivindicaba Maestre al tiempo que confesaba que los cuatro partidos han «aprendido de los errores» de hacer una coalición «deprisa y corriendo» como, precisamente, lo fue Sumar el 23-J. Pese a lo difuso y las carencias del proyecto, la alianza se autoproclama ya «la casa común de la izquierda». Sus puertas, han hecho hincapié todos y cada uno de los ponentes del acto, están abiertas «de par en par» a todo el mundo, incluido Podemos, el otro gran ausente de la jornada junto a la vicepresidenta segunda del Gobierno, que no para de dar calabazas a este nuevo frente de izquierdas. Su animadversión hacia Díaz y Más Madrid tiene mucho que ver. «Aquí no sobra nadie, necesitamos cada energía, cada átomo progresista», ha reconocido, no obstante, García que en todo momento se ha expresado en términos de «amplia familia» e «izquierda fraterna». La mano está extendida, aún así, las collejas al partido de Pablo Iglesias no han faltado. «Frente al ruido, lo que transforma es el trabajo paciente y la confianza», ha añadido la ministra.Noticia relacionada general No No Díaz se borra del acto de la refundación de Sumar Patricia RomeroEntre el público, amplias representaciones de Sumar -el ministro Pablo Bustinduy y los diputados Txema Guijarro y Lander Martínez-, IU -la ministra Sira Rego, los diputados Enrique Santiago, Engracia Rivera y Nahuel González y miembros de la dirección federal como Amanda Meyer-, Comuns -su líder, Candela López, y los parlamentarios Aina Vidal y Gerardo Pisarello, también alcaldable al Ayuntamiento de Barcelona- y Más Madrid -la portavoz de la Asamblea, Manuela Bergerot, la senadora Carla Antonelli y Emilio Delgado, entre otros-. El portavoz adjunto de Más Madrid en la Asamblea ha devuelto así la presencia que los partidos de Sumar en el Ejecutivo le brindaron en su coloquio con Gabriel Rufián, de ERC, el miércoles. Ambos políticos propusieron una lista única por provincia, la que más apoyos sume, con un programa de mínimos basado que incluya, por ejemplo, el derecho a la autodeterminación de los pueblos. Una vía a la que ya han dado portazo sutilmente IU, Sumar, Comuns y Más Madrid, pese a que no presentan por el momento alternativa.«La unidad aritmética no es garantía de nada. Mi 20 más tu 5 no tiene por qué sumar 25, pero pelearnos entre primos no sirve para nada», reflexionaba la portavoz de Más Madrid en el consistorio de la capital en respuesta a la vía Rufián, que también ha criticado Podemos. Más explícito aún ha sido Urtasun, de Comuns, quien ha dicho que «la aritmética es necesaria», pero que «no se ganan elecciones desde la sociología electoral, sino con un proyecto político ganador». «Agradecer a Gabriel [Rufián]. Nos vamos a hacer cargo de esta tarea y aquí no sobra nadie», ha prometido el responsable de Cultura, dirigiéndose directamente al político independentista. «No se ganan elecciones desde la sociología electoral, sino con un proyecto político ganador», responde el ministro Urtasun a la vía Rufián«Sabemos quién es el adversario y quiénes son nuestros aliados. Tenemos claro quién la gente que forma parte del bloque democrático y quién del bloque reaccionario y no nos vamos a equivocar», añadía Maíllo, el líder de IU, también crítico contra el discurso de apelación al miedo a la derecha de Rufián y firme defensor de que «el nuevo sentido común está en cómo conformar la unidad, no en si hay unidad o no». «Al fascismo no se le derrota enarbolando de manera extracta que viene porque cuando el lobo venga de verdad, estamos desgastados. Se le combate atajando las causas de desigualdad», ha defendido. Junto a Mónica García, el también candidato a la Presidencia de Andalucía ha sido el líder más aclamado por los allí presentes lo que le ha hecho venirse «un poco arriba» como él mismo ha reconocido entre carcajadas.La titular de Sanidad, a la que Maíllo ha presentado como una mujer que es «de todo menos tranquila», ha dado la bienvenida a todo tipo de reflexión, «venga de donde venga», y agradecido personalmente a Rufián y Delgado por agitar el avispero de la izquierda. Ahora bien, no está dispuesta a que nadie la aleccione: «Mientras unos nos dan por muertos y otros nos dan lecciones, nosotros hemos subido el salario mínimo y defendido a la gente de las políticas abusivas». Con «los unos» se ha referido García a PP y Vox, a los que acusa de querer dividir a la izquierda, encasillando a los partidos del espacio «como colectivos separados que compiten entre sí». «Y eso -avisa- no va a ocurrir porque si nos tocan a una, nos tocan a todas».Imágenes: Tania SieiraERC y Bildu también ha enviado representación a Madrid, aunque ningún primer espada. Alberto Ibáñez, de la facción de Compromís integrada en Sumar en la Cámara Baja, ha asistido igualmente a la convocatoria como el secretario de Estado de Derechos Sociales, Nacho Álvarez, el ex de Podemos, Ramón Espinar, y el que fuera coordinador federal de IU y ministro de Consumo en la anterior legislatura, Alberto Garzón. «Ha venido mucha gente, incluso personas que no nos esperábamos», relata, satisfecha, una de las voces de los partidos de la nueva alianza. Sin noticias de Díaz, cuya continuidad al frente de todo esto sigue en duda. Hay división de opiniones entre quienes piensan que el borrón de la vicepresidenta segunda no equivale a una renuncia a encabezar el nuevo proyecto y quienes creen que esto podría ser el principio de su estrategia de dar un paso a un lado -esta vez en serio- y abandonar el poder, aunque no el Ministerio de Trabajo. En cualquier caso, apuntan desde la organización de este nuevo movimiento a la izquierda del PSOE, será una decisión personal. Confirman, eso sí, que la vicepresidenta seguirá formando parte de todo este proceso, siguiendo de cerca los trabajos como viene haciendo hasta la fecha. «Así es como vamos a ganar las próximas elecciones. Juntas. De la mano. Lo hicimos en el 23 y lo volveremos a hacer», ha escrito en redes sociales, hablando en plural, al término del acto del Círculo de Bellas Artes. «Gracias a Yolanda Díaz por estar siempre del lado de los trabajadores», decía la ministra García al final de su discurso en la que ha sido la única referencia de la jornada a la responsable de Trabajo.
Los partidos de Sumar en el Gobierno -Izquierda Unida (IU), Más Madrid, Comuns y Movimiento Sumar- han tratado este sábado sin éxito escenificar un lavado de cara con la vista puesta en los próximos comicios generales, pero que trascienda la cita electoral. Las cuatro organizaciones … han convocado a sus respectivas bases este sábado en un Círculo de Bellas Artes de Madrid lleno hasta la bandera -más de 600 personas congregadas, según cifras de la organización, y una fila de decenas de militantes que se prolongaba hasta la esquina de la calle Cedaceros que ya no ha podido acceder- para anunciar la enésima refundación de la izquierda a la izquierda del PSOE, aunque les moleste ser llamados así. La novedad era relativa, por no decir escasa.
De lo más resaltable, la ausencia de Yolanda Díaz, que dijo querer apartarse de los focos y cuya silla ha ocupado Lara Hernández, la líder orgánica que situó al frente de su formación para sustituirla tras la debacle electoral de las europeas de 2024. Junto a ella, en el escenario, el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, el coordinador federal de IU, Antonio Maíllo y la ministra de Sanidad, Mónica García, que han intervenido en este orden. De maestra de ceremonias, la portavoz de Más Madrid en el Ayuntamiento, Rita Maestre.
El nuevo Sumar nace huérfano de método, nombre y liderazgo. Con lema, eso sí, ‘Un paso al frente’. «Las concreciones electorales vendrán mucho más adelante, pero el compromiso está claro: esta es una alianza en la que se mantiene la autonomía y se respeta la identidad territorial. Somos militancia, trabajo colectivo de base y fuera de los focos», reivindicaba Maestre al tiempo que confesaba que los cuatro partidos han «aprendido de los errores» de hacer una coalición «deprisa y corriendo» como la del 23-J. Pese a ello, la nueva alianza se autoproclama ya «la casa común de la izquierda». Sus puertas, han hecho hincapié todos y cada uno de los intervinientes del acto, están abiertas «de par en par» a todo el mundo, incluido Podemos, el otro gran ausente de la jornada junto a la vicepresidenta segunda del Gobierno, que no para de dar calabazas a este nuevo frente de izquierdas. Su animadversión hacia Díaz y Más Madrid tiene mucho que ver. La mano está extendida, aún así, las collejas al partido de Pablo Iglesias no han faltado.
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Patricia Romero
Entre el público, amplias representaciones de Sumar -el ministro Pablo Bustinduy y los diputados Txema Guijarro y Lander Martínez-, IU -la ministra Sira Rego, los diputados Enrique Santiago, Engracia Rivera y Nahuel González y miembros de la dirección federal como Amanda Meyer-, Comuns -su líder, Candela López, y los parlamentarios Aina Vidal y Gerardo Pisarello, también alcaldable al Ayuntamiento de Barcelona- y Más Madrid -la portavoz de la Asamblea, Manuela Bergerot, la senadora Carla Antonelli y Emilio Delgado, entre otros-. El portavoz adjunto de Más Madrid en la Asamblea ha devuelto así la presencia que los partidos de Sumar en el Ejecutivo le brindaron en su coloquio con Gabriel Rufián, de ERC, el miércoles. Ambos políticos propusieron una lista única por provincia, la que más apoyos sume, con un programa de mínimos basado que incluya, por ejemplo, el derecho a la autodeterminación de los pueblos. Una vía a la que ya han dado portazo sutilmente IU, Sumar, Comuns y Más Madrid, pese a que no presentan por el momento alternativa.
«La unidad artimética no es garantía de nada. Mi 20 más tu 5 no tiene por qué sumar 25, pero pelearnos entre primos no sirve para nada», reflexionaba la portavoz de Más Madrid en el consistorio de la capital en respuesta a la vía Rufián, que también ha criticado Podemos. Más explícito aún ha sido Urtasun, de Comuns, quien ha dicho que «la aritmética es necesaria», pero que «no se ganan elecciones desde la sociología electoral, sino con un proyecto político ganador». «Agradecer a Gabriel [Rufián]. Nos vamos a hacer cargo de esta tarea y aquí no sobra nadie», ha prometido el responsable de Cultura, dirigiéndose directamente al político independentista.
«No se ganan elecciones desde la sociología electoral, sino con un proyecto político ganador»
Ernest Urtasun
Ministro de Cultura
ERC y Bildu también ha enviado representación a Madrid, aunque ningún primer espada. Alberto Ibáñez, de la facción de Compromís integrada en Sumar en la Cámara Baja, ha asistido igualmente a la convocatoria como el secretario de Estado de Derechos Sociales, Nacho Álvarez, y el ex de Podemos, Ramón Espinar. Sin noticias de Díaz, cuya continuidad al frente de todo esto está en duda. Hay división de opiniones entre quienes piensan que su ausencia no equivale a una renuncia a encabezar el nuevo proyecto y quienes creen que esto podría ser el principio de su estrategia de dar un paso a un lado -esta vez en serio- y abandonar el poder, aunque no el Ministerio de Trabajo.
En cualquier caso, apuntan desde la organización de este nuevo movimiento a la izquierda del PSOE, será una decisión personal. Confirman, eso sí, que la vicepresidenta seguirá formando parte de todo este proceso, siguiendo de cerca los trabajos como viene haciendo hasta la fecha. «Así es como vamos a ganar las próximas elecciones. Juntas. De la mano. Lo hicimos en el 23 y lo volveremos a hacer», ha escrito en redes sociales, hablando en plural, al término del acto del Círculo de Bellas Artes. «Gracias a Yolanda Díaz por estar siempre del lado de los trabajadores», decía la ministra García al final de su discurso en la que ha sido la única referencia que se ha hecho a la responsable de Trabajo.
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