La Unión de Asociaciones de Trabajadores Autónomos y Emprendedores (AUTAE), en el Día de la Igualdad Salarial, invita a la reflexión señalando la doble discriminación que padecen las trabajadoras autónomas por el hecho de ser mujeres y trabajar por cuenta propia . Actualmente, alrededor del 27,4% de la población autónoma femenina tiene más de 55 años, lo que para UATAE es un claro ejemplo que entrevé el refugio que supone el trabajo autónomo para las mujeres que son expulsadas de la vida laboral y terminan buscando la reinserción a través del empleo por cuenta propia. Como indica María José Landaburu, secretaria general de UATAE, «el acceso a la actividad se produce a edades avanzadas tras la interrupción de las carreras profesionales que impiden el desarrollo de lo que hubiera sido el devenir normal de las mismas». Para UATAE, la brecha salarial también hay que buscarla donde no se ve, todo ese tiempo de cuidados no remunerado y que afecta el desempeño profesional de las mujeres. Porque como apunta Landaburu, «la falta de corresponsabilidad en los cuidados tanto por los varones como por las distintas administraciones no dejan de ser elementos que impulsan a la interrupción de las carreras profesionales, laborales o mercantiles», y esto termina de condicionar la foto fija de «la precariedad que acosa a las mujeres autónomas como factor determinante de la premisa de la necesidad». Toda esta situación conduce a que muchas trabajadoras autónomas tengan que lidiar con la precariedad en sus últimos años de cotización, lo que imposibilita que posteriormente puedan acceder a pensiones dignas . El autoempleo no puede transformarse en el salvavidas de la población desempleada. Debe ser un verdadero camino a la emancipación económica para quien ejerza este trabajo. No se va a poder trabajar sobre la brecha salarial hasta que no se generen datos estadísticos de más amplia cobertura, sin sesgo de género, que puedan permitir un análisis completo del colectivo de trabajadoras autónomas y las necesidades a la hora de ejercer su labor. UATAE se suma a las reivindicaciones de la jornada de este domingo y solicita políticas eficaces y no solo el impulso al autoempleo como medida de conciliación.Noticia relacionada general No No Las mujeres de Castilla-La Mancha cobran 4.158 euros menos que los hombres Mercedes VegaPor otro lado, la Asociación de Autónomas por la Igualdad (AXI) manifiesta que las mujeres autónomas no solo ingresan menos que los hombres, sino que afrontan una penalización acumulativa que condiciona su estabilidad económica y su futura pensión. Los datos revelan que la brecha de ingresos en el trabajo autónomo alcanza una diferencia significativamente superior a la registrada entre personas asalariadas. Esta distancia evidencia que las trabajadoras por cuenta propia se encuentran en una posición de mayor vulnerabilidad económica, al carecer de muchas de las herramientas de protección y negociación presentes en el empleo asalariado.AXI subraya que esta desigualdad no es coyuntural ni responde a decisiones individuales aisladas, sino que tiene raíces estructurales. Las mujeres autónomas se concentran mayoritariamente en sectores tradicionalmente feminizados y peor remunerados, como los cuidados, el comercio minorista o determinados servicios personales y educativos. A ello se suma la persistente desigual distribución de las responsabilidades familiares y de cuidados no remunerados, que limita el tiempo disponible para el desarrollo, expansión y consolidación de sus negocios.La menor capacidad de generar ingresos tiene además un efecto directo sobre las cotizaciones y, en consecuencia, sobre las pensiones. Los datos advierten de que las mujeres autónomas perciben p ensiones de jubilación hasta un 41% inferiores a las de sus homólogos masculinos. Esta brecha en la etapa final de la vida laboral consolida un círculo de desigualdad que se extiende a lo largo de toda la trayectoria profesional. Otro de los factores identificados por AXI es el acceso desigual a la financiación y a los recursos necesarios para escalar proyectos. Las mujeres encuentran mayores dificultades para acceder a crédito, inversión y redes de apoyo, lo que repercute en el tamaño y la rentabilidad de sus actividades económicas. Además, muchas políticas públicas de igualdad han sido diseñadas pensando fundamentalmente en el empleo asalariado, dejando fuera la especificidad del trabajo autónomo y perpetuando una laguna normativa que impacta de forma directa en miles de profesionales.En el Día de la Igualdad Salarial, AXI insiste en la necesidad urgente de incorporar la perspectiva de género en todas las políticas dirigidas al colectivo autónomo. La asociación reclama estadísticas oficiales desagregadas que permitan medir con precisión la situación de las trabajadoras por cuenta propia, así como medidas específicas que garanticen su acceso a financiación, refuercen la corresponsabilidad en los cuidados y aseguren una protección social acorde a la realidad de sus ingresos. Para AXI, reconocer y abordar la brecha en el trabajo autónomo es una condición imprescindible para avanzar hacia una igualdad económica real y efectiva. Sin medidas concretas que atiendan esta realidad, miles de mujeres seguirán sosteniendo sus proyectos en condiciones de desventaja estructural que comprometen su autonomía presente y futura. La Unión de Asociaciones de Trabajadores Autónomos y Emprendedores (AUTAE), en el Día de la Igualdad Salarial, invita a la reflexión señalando la doble discriminación que padecen las trabajadoras autónomas por el hecho de ser mujeres y trabajar por cuenta propia . Actualmente, alrededor del 27,4% de la población autónoma femenina tiene más de 55 años, lo que para UATAE es un claro ejemplo que entrevé el refugio que supone el trabajo autónomo para las mujeres que son expulsadas de la vida laboral y terminan buscando la reinserción a través del empleo por cuenta propia. Como indica María José Landaburu, secretaria general de UATAE, «el acceso a la actividad se produce a edades avanzadas tras la interrupción de las carreras profesionales que impiden el desarrollo de lo que hubiera sido el devenir normal de las mismas». Para UATAE, la brecha salarial también hay que buscarla donde no se ve, todo ese tiempo de cuidados no remunerado y que afecta el desempeño profesional de las mujeres. Porque como apunta Landaburu, «la falta de corresponsabilidad en los cuidados tanto por los varones como por las distintas administraciones no dejan de ser elementos que impulsan a la interrupción de las carreras profesionales, laborales o mercantiles», y esto termina de condicionar la foto fija de «la precariedad que acosa a las mujeres autónomas como factor determinante de la premisa de la necesidad». Toda esta situación conduce a que muchas trabajadoras autónomas tengan que lidiar con la precariedad en sus últimos años de cotización, lo que imposibilita que posteriormente puedan acceder a pensiones dignas . El autoempleo no puede transformarse en el salvavidas de la población desempleada. Debe ser un verdadero camino a la emancipación económica para quien ejerza este trabajo. No se va a poder trabajar sobre la brecha salarial hasta que no se generen datos estadísticos de más amplia cobertura, sin sesgo de género, que puedan permitir un análisis completo del colectivo de trabajadoras autónomas y las necesidades a la hora de ejercer su labor. UATAE se suma a las reivindicaciones de la jornada de este domingo y solicita políticas eficaces y no solo el impulso al autoempleo como medida de conciliación.Noticia relacionada general No No Las mujeres de Castilla-La Mancha cobran 4.158 euros menos que los hombres Mercedes VegaPor otro lado, la Asociación de Autónomas por la Igualdad (AXI) manifiesta que las mujeres autónomas no solo ingresan menos que los hombres, sino que afrontan una penalización acumulativa que condiciona su estabilidad económica y su futura pensión. Los datos revelan que la brecha de ingresos en el trabajo autónomo alcanza una diferencia significativamente superior a la registrada entre personas asalariadas. Esta distancia evidencia que las trabajadoras por cuenta propia se encuentran en una posición de mayor vulnerabilidad económica, al carecer de muchas de las herramientas de protección y negociación presentes en el empleo asalariado.AXI subraya que esta desigualdad no es coyuntural ni responde a decisiones individuales aisladas, sino que tiene raíces estructurales. Las mujeres autónomas se concentran mayoritariamente en sectores tradicionalmente feminizados y peor remunerados, como los cuidados, el comercio minorista o determinados servicios personales y educativos. A ello se suma la persistente desigual distribución de las responsabilidades familiares y de cuidados no remunerados, que limita el tiempo disponible para el desarrollo, expansión y consolidación de sus negocios.La menor capacidad de generar ingresos tiene además un efecto directo sobre las cotizaciones y, en consecuencia, sobre las pensiones. Los datos advierten de que las mujeres autónomas perciben p ensiones de jubilación hasta un 41% inferiores a las de sus homólogos masculinos. Esta brecha en la etapa final de la vida laboral consolida un círculo de desigualdad que se extiende a lo largo de toda la trayectoria profesional. Otro de los factores identificados por AXI es el acceso desigual a la financiación y a los recursos necesarios para escalar proyectos. Las mujeres encuentran mayores dificultades para acceder a crédito, inversión y redes de apoyo, lo que repercute en el tamaño y la rentabilidad de sus actividades económicas. Además, muchas políticas públicas de igualdad han sido diseñadas pensando fundamentalmente en el empleo asalariado, dejando fuera la especificidad del trabajo autónomo y perpetuando una laguna normativa que impacta de forma directa en miles de profesionales.En el Día de la Igualdad Salarial, AXI insiste en la necesidad urgente de incorporar la perspectiva de género en todas las políticas dirigidas al colectivo autónomo. La asociación reclama estadísticas oficiales desagregadas que permitan medir con precisión la situación de las trabajadoras por cuenta propia, así como medidas específicas que garanticen su acceso a financiación, refuercen la corresponsabilidad en los cuidados y aseguren una protección social acorde a la realidad de sus ingresos. Para AXI, reconocer y abordar la brecha en el trabajo autónomo es una condición imprescindible para avanzar hacia una igualdad económica real y efectiva. Sin medidas concretas que atiendan esta realidad, miles de mujeres seguirán sosteniendo sus proyectos en condiciones de desventaja estructural que comprometen su autonomía presente y futura.
La Unión de Asociaciones de Trabajadores Autónomos y Emprendedores (AUTAE), en el Día de la Igualdad Salarial, invita a la reflexión señalando la doble discriminación que padecen las trabajadoras autónomas por el hecho de ser mujeres y trabajar por cuenta propia. Actualmente, alrededor del … 27,4% de la población autónoma femenina tiene más de 55 años, lo que para UATAE es un claro ejemplo que entrevé el refugio que supone el trabajo autónomo para las mujeres que son expulsadas de la vida laboral y terminan buscando la reinserción a través del empleo por cuenta propia. Como indica María José Landaburu, secretaria general de UATAE, «el acceso a la actividad se produce a edades avanzadas tras la interrupción de las carreras profesionales que impiden el desarrollo de lo que hubiera sido el devenir normal de las mismas».
Para UATAE, la brecha salarial también hay que buscarla donde no se ve, todo ese tiempo de cuidados no remunerado y que afecta el desempeño profesional de las mujeres. Porque como apunta Landaburu, «la falta de corresponsabilidad en los cuidados tanto por los varones como por las distintas administraciones no dejan de ser elementos que impulsan a la interrupción de las carreras profesionales, laborales o mercantiles», y esto termina de condicionar la foto fija de «la precariedad que acosa a las mujeres autónomas como factor determinante de la premisa de la necesidad». Toda esta situación conduce a que muchas trabajadoras autónomas tengan que lidiar con la precariedad en sus últimos años de cotización, lo que imposibilita que posteriormente puedan acceder a pensiones dignas.
El autoempleo no puede transformarse en el salvavidas de la población desempleada. Debe ser un verdadero camino a la emancipación económica para quien ejerza este trabajo. No se va a poder trabajar sobre la brecha salarial hasta que no se generen datos estadísticos de más amplia cobertura, sin sesgo de género, que puedan permitir un análisis completo del colectivo de trabajadoras autónomas y las necesidades a la hora de ejercer su labor. UATAE se suma a las reivindicaciones de la jornada de este domingo y solicita políticas eficaces y no solo el impulso al autoempleo como medida de conciliación.
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Por otro lado, la Asociación de Autónomas por la Igualdad (AXI) manifiesta que las mujeres autónomas no solo ingresan menos que los hombres, sino que afrontan una penalización acumulativa que condiciona su estabilidad económica y su futura pensión. Los datos revelan que la brecha de ingresos en el trabajo autónomo alcanza una diferencia significativamente superior a la registrada entre personas asalariadas. Esta distancia evidencia que las trabajadoras por cuenta propia se encuentran en una posición de mayor vulnerabilidad económica, al carecer de muchas de las herramientas de protección y negociación presentes en el empleo asalariado.
AXI subraya que esta desigualdad no es coyuntural ni responde a decisiones individuales aisladas, sino que tiene raíces estructurales. Las mujeres autónomas se concentran mayoritariamente en sectores tradicionalmente feminizados y peor remunerados, como los cuidados, el comercio minorista o determinados servicios personales y educativos. A ello se suma la persistente desigual distribución de las responsabilidades familiares y de cuidados no remunerados, que limita el tiempo disponible para el desarrollo, expansión y consolidación de sus negocios.
La menor capacidad de generar ingresos tiene además un efecto directo sobre las cotizaciones y, en consecuencia, sobre las pensiones. Los datos advierten de que las mujeres autónomas perciben pensiones de jubilación hasta un 41% inferiores a las de sus homólogos masculinos. Esta brecha en la etapa final de la vida laboral consolida un círculo de desigualdad que se extiende a lo largo de toda la trayectoria profesional. Otro de los factores identificados por AXI es el acceso desigual a la financiación y a los recursos necesarios para escalar proyectos. Las mujeres encuentran mayores dificultades para acceder a crédito, inversión y redes de apoyo, lo que repercute en el tamaño y la rentabilidad de sus actividades económicas. Además, muchas políticas públicas de igualdad han sido diseñadas pensando fundamentalmente en el empleo asalariado, dejando fuera la especificidad del trabajo autónomo y perpetuando una laguna normativa que impacta de forma directa en miles de profesionales.
En el Día de la Igualdad Salarial, AXI insiste en la necesidad urgente de incorporar la perspectiva de género en todas las políticas dirigidas al colectivo autónomo. La asociación reclama estadísticas oficiales desagregadas que permitan medir con precisión la situación de las trabajadoras por cuenta propia, así como medidas específicas que garanticen su acceso a financiación, refuercen la corresponsabilidad en los cuidados y aseguren una protección social acorde a la realidad de sus ingresos. Para AXI, reconocer y abordar la brecha en el trabajo autónomo es una condición imprescindible para avanzar hacia una igualdad económica real y efectiva. Sin medidas concretas que atiendan esta realidad, miles de mujeres seguirán sosteniendo sus proyectos en condiciones de desventaja estructural que comprometen su autonomía presente y futura.
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