Mientras algunos dan por perdido a Podemos, hay quien, sin embargo, confía en que termine por encarrilarse y se sume a la autoproclamada alianza oficialista de la izquierda radical que IU, Más Madrid, Movimiento Sumar y Comuns presentaron el sábado 21 de febrero en un acto en la capital de cara a las elecciones generales de 2027. Más allá de una invitación pública a los morados a unirse al ‘nuevo’ Sumar — sin método, marca ni líder , pero con los mismos actores e incluso menos—, no hay establecido, por ahora, un canal de comunicación directo entre estos cuatro partidos y los de Ione Belarra. No obstante, sí que existe una vía abierta de diálogo y es a través de los catalanes. «Sí la hay», confirmaba este martes Gerardo Pisarello, secretario primero de la Mesa del Congreso y ahora también alcaldable al Ayuntamiento de la Ciudad Condal por Barcelona en Comú. El diputado manifestaba así, en una rueda de prensa anterior a la Junta de Portavoces de la Cámara Baja, la «voluntad» de los comunes de integrar al partido fundado por Pablo Iglesias al nuevo proyecto. «Es algo que la mayoría de votantes progresistas nos piden, que nos pongamos de acuerdo. Vamos a hacer todo lo posible para que eso ocurra», se ha comprometido. No se refiere Pisarello a simples contactos informales, sino a una conversación «seria» que llevaría tiempo produciéndose entre ambas formaciones, ahondan desde Comuns. «Se están moviendo cosas. Advertimos un cambio de tono [en Podemos]», explican estas mismas fuentes.Aquí es donde podría ser clave el papel mediador de la exalcaldesa de Barcelona Ada Colau en la relación con Podemos para conseguir atraerles al proyecto. «Seguramente facilitaría las cosas», confiesan, aunque sin entrar a valorar la presencia de Colau en el acto del pasado sábado en Madrid para relanzar la coalición a la izquierda del PSOE, si bien ha sido una de las voces del espacio que más ha celebrado la propuesta. «Tenemos que ser todavía más, nos quieren juntas», acertó a decir a su llegada al evento.Noticia relacionada general No No La izquierda se relanza por enésima vez sin método, marca ni Yolanda Díaz Patricia RomeroEn Podemos, su secretaria general insiste en que no entrarán a formar parte de «procesos internos» de Sumar, si bien es cierto que no se atreven a dar portazo a la iniciativa. «Antes de quiénes y de presentar cosas, hay que hacer un diagnóstico y hablar de objetivos políticos. En base a eso, construir una estrategia y tejer alianzas. Antes de hacer presentaciones públicas en busca de un titular, hablar de para qué vamos a tejer alianzas», sentenciaba Belarra, también en la sala de prensa del Congreso, en lo que ha sido una crítica velada a la puesta de largo de Sumar 2.0. del sábado. En este sentido, apuesta por llevar a cabo una «evaluación seria de la legislatura» que, a su juicio, ha consistido en «plegarse totalmente al PSOE», que conduzca a «una izquierda autónoma que recupere la transformación social y política que teníamos con Unidas Podemos y que, a consecuencia de la operación Sumar, perdió capacidad».«Podemos no va a estar y cuanto antes lo asumamos, mejor», sentencian sectores del actual Sumar en contraposición a la esperanza de los comunesEn privado, creen en Podemos que tanto el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, con su acto con Emilio Delgado, coportavoz de Más Madrid, como los partidos de Sumar con su relanzamiento han contribuido a crear unas expectativas que no van a poder cumplir. En cualquier caso, niegan estar decididos a ir en solitario y hacen hincapié en su voluntad de tejer alianzas al tiempo que creen necesaria una estrategia frontal de choque contra PP y Vox y en este sentido, miran con buenos ojos al modelo de Zohran Mamdani en Nueva York. «Hay que ir muy a saco contra la derecha», defienden. Frente a la esperanza de Comuns, la resignación de otros. «Podemos no va a estar y cuanto antes lo asumamos, mejor», sentencia un diputado del actual Sumar. Otra fuente autorizada, en cambio, traslada que en su partido están abiertos a negociar, pero que los morados aún no han puesto ninguna condición explícita encima de la mesa. Se niega, eso sí, a que un único partido sea el que marque el ritmo del proceso. «No están en condiciones de exigir nada [tras la debacle de las aragonesas] y desde luego que no vamos a estar arrastrándonos por ellos», se pronuncia al respecto una tercera voz. Mientras algunos dan por perdido a Podemos, hay quien, sin embargo, confía en que termine por encarrilarse y se sume a la autoproclamada alianza oficialista de la izquierda radical que IU, Más Madrid, Movimiento Sumar y Comuns presentaron el sábado 21 de febrero en un acto en la capital de cara a las elecciones generales de 2027. Más allá de una invitación pública a los morados a unirse al ‘nuevo’ Sumar — sin método, marca ni líder , pero con los mismos actores e incluso menos—, no hay establecido, por ahora, un canal de comunicación directo entre estos cuatro partidos y los de Ione Belarra. No obstante, sí que existe una vía abierta de diálogo y es a través de los catalanes. «Sí la hay», confirmaba este martes Gerardo Pisarello, secretario primero de la Mesa del Congreso y ahora también alcaldable al Ayuntamiento de la Ciudad Condal por Barcelona en Comú. El diputado manifestaba así, en una rueda de prensa anterior a la Junta de Portavoces de la Cámara Baja, la «voluntad» de los comunes de integrar al partido fundado por Pablo Iglesias al nuevo proyecto. «Es algo que la mayoría de votantes progresistas nos piden, que nos pongamos de acuerdo. Vamos a hacer todo lo posible para que eso ocurra», se ha comprometido. No se refiere Pisarello a simples contactos informales, sino a una conversación «seria» que llevaría tiempo produciéndose entre ambas formaciones, ahondan desde Comuns. «Se están moviendo cosas. Advertimos un cambio de tono [en Podemos]», explican estas mismas fuentes.Aquí es donde podría ser clave el papel mediador de la exalcaldesa de Barcelona Ada Colau en la relación con Podemos para conseguir atraerles al proyecto. «Seguramente facilitaría las cosas», confiesan, aunque sin entrar a valorar la presencia de Colau en el acto del pasado sábado en Madrid para relanzar la coalición a la izquierda del PSOE, si bien ha sido una de las voces del espacio que más ha celebrado la propuesta. «Tenemos que ser todavía más, nos quieren juntas», acertó a decir a su llegada al evento.Noticia relacionada general No No La izquierda se relanza por enésima vez sin método, marca ni Yolanda Díaz Patricia RomeroEn Podemos, su secretaria general insiste en que no entrarán a formar parte de «procesos internos» de Sumar, si bien es cierto que no se atreven a dar portazo a la iniciativa. «Antes de quiénes y de presentar cosas, hay que hacer un diagnóstico y hablar de objetivos políticos. En base a eso, construir una estrategia y tejer alianzas. Antes de hacer presentaciones públicas en busca de un titular, hablar de para qué vamos a tejer alianzas», sentenciaba Belarra, también en la sala de prensa del Congreso, en lo que ha sido una crítica velada a la puesta de largo de Sumar 2.0. del sábado. En este sentido, apuesta por llevar a cabo una «evaluación seria de la legislatura» que, a su juicio, ha consistido en «plegarse totalmente al PSOE», que conduzca a «una izquierda autónoma que recupere la transformación social y política que teníamos con Unidas Podemos y que, a consecuencia de la operación Sumar, perdió capacidad».«Podemos no va a estar y cuanto antes lo asumamos, mejor», sentencian sectores del actual Sumar en contraposición a la esperanza de los comunesEn privado, creen en Podemos que tanto el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, con su acto con Emilio Delgado, coportavoz de Más Madrid, como los partidos de Sumar con su relanzamiento han contribuido a crear unas expectativas que no van a poder cumplir. En cualquier caso, niegan estar decididos a ir en solitario y hacen hincapié en su voluntad de tejer alianzas al tiempo que creen necesaria una estrategia frontal de choque contra PP y Vox y en este sentido, miran con buenos ojos al modelo de Zohran Mamdani en Nueva York. «Hay que ir muy a saco contra la derecha», defienden. Frente a la esperanza de Comuns, la resignación de otros. «Podemos no va a estar y cuanto antes lo asumamos, mejor», sentencia un diputado del actual Sumar. Otra fuente autorizada, en cambio, traslada que en su partido están abiertos a negociar, pero que los morados aún no han puesto ninguna condición explícita encima de la mesa. Se niega, eso sí, a que un único partido sea el que marque el ritmo del proceso. «No están en condiciones de exigir nada [tras la debacle de las aragonesas] y desde luego que no vamos a estar arrastrándonos por ellos», se pronuncia al respecto una tercera voz.
Mientras algunos dan por perdido a Podemos, hay quien, sin embargo, confía en que termine por encarrilarse y se sume a la autoproclamada alianza oficialista de la izquierda radical que IU, Más Madrid, Movimiento Sumar y Comuns presentaron el sábado 21 de febrero en un … acto en la capital de cara a las elecciones generales de 2027. Más allá de una invitación pública a los morados a unirse al ‘nuevo’ Sumar —sin método, marca ni líder, pero con los mismos actores e incluso menos—, no hay establecido, por ahora, un canal de comunicación directo entre estos cuatro partidos y los de Ione Belarra. No obstante, sí que existe una vía abierta de diálogo y es a través de los catalanes.
«Sí la hay», confirmaba este martes Gerardo Pisarello, secretario primero de la Mesa del Congreso y ahora también alcaldable al Ayuntamiento de la Ciudad Condal por Barcelona en Comú. El diputado manifestaba así, en una rueda de prensa anterior a la Junta de Portavoces de la Cámara Baja, la «voluntad» de los comunes de integrar al partido fundado por Pablo Iglesias al nuevo proyecto. «Es algo que la mayoría de votantes progresistas nos piden, que nos pongamos de acuerdo. Vamos a hacer todo lo posible para que eso ocurra», se ha comprometido. No se refiere Pisarello a simples contactos informales, sino a una conversación «seria» que llevaría tiempo produciéndose entre ambas formaciones, ahondan desde Comuns. «Se están moviendo cosas. Advertimos un cambio de tono [en Podemos]», explican estas mismas fuentes.
Aquí es donde podría ser clave el papel mediador de la exalcaldesa de Barcelona Ada Colau en la relación con Podemos para conseguir atraerles al proyecto. «Seguramente facilitaría las cosas», confiesan, aunque sin entrar a valorar la presencia de Colau en el acto del pasado sábado en Madrid para relanzar la coalición a la izquierda del PSOE, si bien ha sido una de las voces del espacio que más ha celebrado la propuesta. «Tenemos que ser todavía más, nos quieren juntas», acertó a decir a su llegada al evento.
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En Podemos, su secretaria general insiste en que no entrarán a formar parte de «procesos internos» de Sumar, si bien es cierto que no se atreven a dar portazo a la iniciativa. «Antes de quiénes y de presentar cosas, hay que hacer un diagnóstico y hablar de objetivos políticos. En base a eso, construir una estrategia y tejer alianzas. Antes de hacer presentaciones públicas en busca de un titular, hablar de para qué vamos a tejer alianzas», sentenciaba Belarra, también en la sala de prensa del Congreso, en lo que ha sido una crítica velada a la puesta de largo de Sumar 2.0. del sábado. En este sentido, apuesta por llevar a cabo una «evaluación seria de la legislatura» que, a su juicio, ha consistido en «plegarse totalmente al PSOE», que conduzca a «una izquierda autónoma que recupere la transformación social y política que teníamos con Unidas Podemos y que, a consecuencia de la operación Sumar, perdió capacidad».
«Podemos no va a estar y cuanto antes lo asumamos, mejor», sentencian sectores del actual Sumar en contraposición a la esperanza de los comunes
En privado, creen en Podemos que tanto el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, con su acto con Emilio Delgado, coportavoz de Más Madrid, como los partidos de Sumar con su relanzamiento han contribuido a crear unas expectativas que no van a poder cumplir. En cualquier caso, niegan estar decididos a ir en solitario y hacen hincapié en su voluntad de tejer alianzas al tiempo que creen necesaria una estrategia frontal de choque contra PP y Vox y en este sentido, miran con buenos ojos al modelo de Zohran Mamdani en Nueva York. «Hay que ir muy a saco contra la derecha», defienden.
Frente a la esperanza de Comuns, la resignación de otros. «Podemos no va a estar y cuanto antes lo asumamos, mejor», sentencia un diputado del actual Sumar. Otra fuente autorizada, en cambio, traslada que en su partido están abiertos a negociar, pero que los morados aún no han puesto ninguna condición explícita encima de la mesa. Se niega, eso sí, a que un único partido sea el que marque el ritmo del proceso. «No están en condiciones de exigir nada [tras la debacle de las aragonesas] y desde luego que no vamos a estar arrastrándonos por ellos», se pronuncia al respecto una tercera voz.
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