El debate sobre la guerra en Irán sigue dividiendo a Europa y los eurodiputados socialistas y de la extrema izquierda han dedicado todos sus esfuerzos para que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez , se consolide como el representante de todos los críticos a la posición de la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen. En su intervención, esta última volvió a repetir sus palabras del lunes acerca de que no hay que « derramar lágrimas » por la dictadura iraní mientras que la portavoz socialista, Iratxe García, y la del grupo de Izquierda Unitaria, la francesa Manon Aubry, empezaron las suyas con el lema «’No a la guerra’». El debate es preparación del Consejo Europeo de la semana que viene en el que probablemente Sánchez va a intentar alzarse sobre los apoyos que ha recibido como una referencia ante la compleja crisis actual.Von der Leyen ha tenido que aclarar una parte de su intervención del lunes para evitar verse implicada abiertamente en el debate político en España, después de la interpretación que se hizo de sus palabras del lunes sobre la destrucción del orden mundial causado por la guerra de Irán. La presidenta explicó ante el pleno de la Eurocámara que «ver el mundo tal como es, no disminuye en absoluto nuestra determinación de luchar por el mundo que queremos», lo que incluye el compromiso de la UE «con la búsqueda de la paz, con los principios de la Carta de las Naciones Unidas y con el derecho internacional».Noticia relacionada opinion No No Los que más odias celebraron el I Foro contra el odio Juan Soto IvarsPero esa aclaración no ha dejado satisfecha a la portavoz socialista que empezó su crítica a Von der Leyen con un «’No a la guerra’ y si al derecho internacional» y le reprochó que «su responsabilidad no es declarar obsoleto el orden internacional, sino plantar cara ante los que lo violan».Le apoyó el portavoz del Partido Popular Europeo, que ayer era el holandés Jeroen Lenaers dado, quien denunció que Sánchez «está debilitando a Europa» y de ello se aprovechan tanto Rusia como China, al mismo nivel que el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, que actualmente está bloqueando la entrega del dinero prometido a Ucrania. El resto de las intervenciones de representantes populares se centraron sobre todo en la defensa de Von der Leyen. La excepción más notable, aparte de los eurodiputados españoles, fue la del popular francés François-Xavier Bellamy quien se preguntó si Sánchez ha criticado a Irán y a sus socios en Líbano o en Yemen con la misma fuerza con la que lo ha hecho con el presidente norteamericano Donald Trump o el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu. Voces como Dolors Montserrat o Nicolás Pascual dejaron claro que el régimen iraní no se ha caracterizado por la defensa de los derechos humanos o la estabilidad de la región.Voces como Dolors Montserrat o Nicolás Pascual dejaron claro que el régimen iraní no ha defendido de los derechos humanos o la estabilidad de la regiónLejos de lo que podía pensarse, el debate sobre un tema tan importante no atrajo a una mayoría de eurodiputados. De hecho el hemiciclo estaba medio vacío y por ello se detectaba mejor el ejercicio de militancia activa de muchos eurodiputados españoles como Hanna Jalloul (PSOE), Estrella Galán (Izquierda Unida) o Diana Riba (ERC) que trasladaron con un entusiasmo militante las críticas a la presidenta de la Comisión («no nos representa y ya está tardando en dimitir» le dijo Galán) y las alabanzas a la posición de Sánchez como representante de los partidarios de la paz. Ningún otro líder nacional fue mencionado en el debate como miembro de esta corriente en la que el español está navegando y con la que pretende llegar al Consejo Europeo del jueves de la semana próxima como el gran defensor de la paz.En los pasillos de la sede de Estrasburgo del Parlamento Europeo, sin embargo, la corriente que se empieza a adivinar es la incomodidad creciente con las posturas del presidente del Gobierno español y no solo en esta cuestión. De hecho, ni siquiera intervino en el debate el portavoz popular, Manfred Weber, probablemente para no atizar las tensiones con la socialista Iratxe García, muy molesta por las filtraciones que ella le atribuye sobre la creciente incomodidad de Von der Leyen con Sánchez. La presidenta ha decidido que no va a dar la batalla con el socialista, pero las tensiones son reales. Tanto con Sánchez como con su principal representante en Bruselas, Teresa Ribera. Un alto funcionario europeo comentó ayer en privado que el hecho de que Ribera hubiera expresado públicamente dos veces seguidas opiniones críticas con Von der Leyen «oficialmente forma parte de la vida política porque Rivera es una política y no pasa nada» aunque «yo mismo no me lo creo». El debate sobre la guerra en Irán sigue dividiendo a Europa y los eurodiputados socialistas y de la extrema izquierda han dedicado todos sus esfuerzos para que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez , se consolide como el representante de todos los críticos a la posición de la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen. En su intervención, esta última volvió a repetir sus palabras del lunes acerca de que no hay que « derramar lágrimas » por la dictadura iraní mientras que la portavoz socialista, Iratxe García, y la del grupo de Izquierda Unitaria, la francesa Manon Aubry, empezaron las suyas con el lema «’No a la guerra’». El debate es preparación del Consejo Europeo de la semana que viene en el que probablemente Sánchez va a intentar alzarse sobre los apoyos que ha recibido como una referencia ante la compleja crisis actual.Von der Leyen ha tenido que aclarar una parte de su intervención del lunes para evitar verse implicada abiertamente en el debate político en España, después de la interpretación que se hizo de sus palabras del lunes sobre la destrucción del orden mundial causado por la guerra de Irán. La presidenta explicó ante el pleno de la Eurocámara que «ver el mundo tal como es, no disminuye en absoluto nuestra determinación de luchar por el mundo que queremos», lo que incluye el compromiso de la UE «con la búsqueda de la paz, con los principios de la Carta de las Naciones Unidas y con el derecho internacional».Noticia relacionada opinion No No Los que más odias celebraron el I Foro contra el odio Juan Soto IvarsPero esa aclaración no ha dejado satisfecha a la portavoz socialista que empezó su crítica a Von der Leyen con un «’No a la guerra’ y si al derecho internacional» y le reprochó que «su responsabilidad no es declarar obsoleto el orden internacional, sino plantar cara ante los que lo violan».Le apoyó el portavoz del Partido Popular Europeo, que ayer era el holandés Jeroen Lenaers dado, quien denunció que Sánchez «está debilitando a Europa» y de ello se aprovechan tanto Rusia como China, al mismo nivel que el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, que actualmente está bloqueando la entrega del dinero prometido a Ucrania. El resto de las intervenciones de representantes populares se centraron sobre todo en la defensa de Von der Leyen. La excepción más notable, aparte de los eurodiputados españoles, fue la del popular francés François-Xavier Bellamy quien se preguntó si Sánchez ha criticado a Irán y a sus socios en Líbano o en Yemen con la misma fuerza con la que lo ha hecho con el presidente norteamericano Donald Trump o el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu. Voces como Dolors Montserrat o Nicolás Pascual dejaron claro que el régimen iraní no se ha caracterizado por la defensa de los derechos humanos o la estabilidad de la región.Voces como Dolors Montserrat o Nicolás Pascual dejaron claro que el régimen iraní no ha defendido de los derechos humanos o la estabilidad de la regiónLejos de lo que podía pensarse, el debate sobre un tema tan importante no atrajo a una mayoría de eurodiputados. De hecho el hemiciclo estaba medio vacío y por ello se detectaba mejor el ejercicio de militancia activa de muchos eurodiputados españoles como Hanna Jalloul (PSOE), Estrella Galán (Izquierda Unida) o Diana Riba (ERC) que trasladaron con un entusiasmo militante las críticas a la presidenta de la Comisión («no nos representa y ya está tardando en dimitir» le dijo Galán) y las alabanzas a la posición de Sánchez como representante de los partidarios de la paz. Ningún otro líder nacional fue mencionado en el debate como miembro de esta corriente en la que el español está navegando y con la que pretende llegar al Consejo Europeo del jueves de la semana próxima como el gran defensor de la paz.En los pasillos de la sede de Estrasburgo del Parlamento Europeo, sin embargo, la corriente que se empieza a adivinar es la incomodidad creciente con las posturas del presidente del Gobierno español y no solo en esta cuestión. De hecho, ni siquiera intervino en el debate el portavoz popular, Manfred Weber, probablemente para no atizar las tensiones con la socialista Iratxe García, muy molesta por las filtraciones que ella le atribuye sobre la creciente incomodidad de Von der Leyen con Sánchez. La presidenta ha decidido que no va a dar la batalla con el socialista, pero las tensiones son reales. Tanto con Sánchez como con su principal representante en Bruselas, Teresa Ribera. Un alto funcionario europeo comentó ayer en privado que el hecho de que Ribera hubiera expresado públicamente dos veces seguidas opiniones críticas con Von der Leyen «oficialmente forma parte de la vida política porque Rivera es una política y no pasa nada» aunque «yo mismo no me lo creo».
El debate sobre la guerra en Irán sigue dividiendo a Europa y los eurodiputados socialistas y de la extrema izquierda han dedicado todos sus esfuerzos para que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se consolide como el representante de todos los críticos a la … posición de la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen. En su intervención, esta última volvió a repetir sus palabras del lunes acerca de que no hay que «derramar lágrimas» por la dictadura iraní mientras que la portavoz socialista, Iratxe García, y la del grupo de Izquierda Unitaria, la francesa Manon Aubry, empezaron las suyas con el lema «’No a la guerra’».
El debate es preparación del Consejo Europeo de la semana que viene en el que probablemente Sánchez va a intentar alzarse sobre los apoyos que ha recibido como una referencia ante la compleja crisis actual.
Von der Leyen ha tenido que aclarar una parte de su intervención del lunes para evitar verse implicada abiertamente en el debate político en España, después de la interpretación que se hizo de sus palabras del lunes sobre la destrucción del orden mundial causado por la guerra de Irán. La presidenta explicó ante el pleno de la Eurocámara que «ver el mundo tal como es, no disminuye en absoluto nuestra determinación de luchar por el mundo que queremos», lo que incluye el compromiso de la UE «con la búsqueda de la paz, con los principios de la Carta de las Naciones Unidas y con el derecho internacional».
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Juan Soto Ivars
Pero esa aclaración no ha dejado satisfecha a la portavoz socialista que empezó su crítica a Von der Leyen con un «’No a la guerra’ y si al derecho internacional» y le reprochó que «su responsabilidad no es declarar obsoleto el orden internacional, sino plantar cara ante los que lo violan».
Le apoyó el portavoz del Partido Popular Europeo, que ayer era el holandés Jeroen Lenaers dado, quien denunció que Sánchez «está debilitando a Europa» y de ello se aprovechan tanto Rusia como China, al mismo nivel que el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, que actualmente está bloqueando la entrega del dinero prometido a Ucrania. El resto de las intervenciones de representantes populares se centraron sobre todo en la defensa de Von der Leyen. La excepción más notable, aparte de los eurodiputados españoles, fue la del popular francés François-Xavier Bellamy quien se preguntó si Sánchez ha criticado a Irán y a sus socios en Líbano o en Yemen con la misma fuerza con la que lo ha hecho con el presidente norteamericano Donald Trump o el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu. Voces como Dolors Montserrat o Nicolás Pascual dejaron claro que el régimen iraní no se ha caracterizado por la defensa de los derechos humanos o la estabilidad de la región.
Voces como Dolors Montserrat o Nicolás Pascual dejaron claro que el régimen iraní no ha defendido de los derechos humanos o la estabilidad de la región
Lejos de lo que podía pensarse, el debate sobre un tema tan importante no atrajo a una mayoría de eurodiputados. De hecho el hemiciclo estaba medio vacío y por ello se detectaba mejor el ejercicio de militancia activa de muchos eurodiputados españoles como Hanna Jalloul (PSOE), Estrella Galán (Izquierda Unida) o Diana Riba (ERC) que trasladaron con un entusiasmo militante las críticas a la presidenta de la Comisión («no nos representa y ya está tardando en dimitir» le dijo Galán) y las alabanzas a la posición de Sánchez como representante de los partidarios de la paz. Ningún otro líder nacional fue mencionado en el debate como miembro de esta corriente en la que el español está navegando y con la que pretende llegar al Consejo Europeo del jueves de la semana próxima como el gran defensor de la paz.
En los pasillos de la sede de Estrasburgo del Parlamento Europeo, sin embargo, la corriente que se empieza a adivinar es la incomodidad creciente con las posturas del presidente del Gobierno español y no solo en esta cuestión. De hecho, ni siquiera intervino en el debate el portavoz popular, Manfred Weber, probablemente para no atizar las tensiones con la socialista Iratxe García, muy molesta por las filtraciones que ella le atribuye sobre la creciente incomodidad de Von der Leyen con Sánchez. La presidenta ha decidido que no va a dar la batalla con el socialista, pero las tensiones son reales. Tanto con Sánchez como con su principal representante en Bruselas, Teresa Ribera. Un alto funcionario europeo comentó ayer en privado que el hecho de que Ribera hubiera expresado públicamente dos veces seguidas opiniones críticas con Von der Leyen «oficialmente forma parte de la vida política porque Rivera es una política y no pasa nada» aunque «yo mismo no me lo creo».
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