A las puertas de iniciar la campaña electoral en Andalucía, Vox no afloja su discurso antiinmigración, sino todo lo contrario. La formación, que veía frenada sus expectativas en las últimas elecciones en Castilla y León, se ha convertido en la gran agitadora del tablero político regional, dispuesta a arrebatarle a Juanma Moreno (PP) su actual mayoría absoluta. Para ello, se distancia del discurso moderado del presidente de la Junta, como ha ocurrido esta semana. El portavoz en Andalucía, Manuel Gavira, ha vuelto a despotricar contra «la inmigración ilegal masiva y descontrolada«, lo que desemboca en una grave crisis de seguridad. Gavira ha hecho referencia »a un aumento de la criminalidad«, afirmando que se ha producido « por encima del 400% de aumento en violaciones a mujeres », y ha cuestionado el enfoque basado en los derechos humanos.Supuesto miedo en el comercio andaluzTambién manifiesta que «el 90% de los comerciantes ya no abren por la tarde por miedo », cuestionando las políticas actuales. Datos que no recogía el último informe de criminalidad, y que señala son percepciones propias por lo que se respira a pie de calle.«Es un problema real que hay en las calles, en los barrios, en los pueblos, en las ciudades de toda Andalucía», subraya, además de que «no es un desafío humanitario, es un desafío precisamente que atenta contra la seguridad y atenta contra los servicios públicos».En este sentido, Gavira ha responsabilizado directamente a PP y PSOE, señalando que «este problema es consecuencia de las políticas del bipartidismo », definiendo como tales las medidas de regularización masiva de inmigrantes ilegales o la sanidad universal. La estrategia del partido de Santiago Abascal es diferenciarse de ambos partidos para ganar el voto de castigo que ya perdió el bloque a la izquierda de los socialistas.Manuel Gavira afirma que con estas políticas «quien gana son las mafias », en referencia tanto a las redes de tráfico de personas como a aquellas dedicadas al fraude documental y los empadronamientos ilegales. Frente a ello, el portavoz ha concluido que «perdemos los andaluces y perdemos los españoles».Por su parte, el portavoz nacional de seguridad e inmigración, Samuel Vázquez, ha descrito un escenario «desolador» tras visitar distintos barrios de Córdoba y Sevilla. En concreto, ha destacado que «lo que un día fue un centro comercial al aire libre lleno de comercios, hoy tiene todos los comercios cerrados». A las puertas de iniciar la campaña electoral en Andalucía, Vox no afloja su discurso antiinmigración, sino todo lo contrario. La formación, que veía frenada sus expectativas en las últimas elecciones en Castilla y León, se ha convertido en la gran agitadora del tablero político regional, dispuesta a arrebatarle a Juanma Moreno (PP) su actual mayoría absoluta. Para ello, se distancia del discurso moderado del presidente de la Junta, como ha ocurrido esta semana. El portavoz en Andalucía, Manuel Gavira, ha vuelto a despotricar contra «la inmigración ilegal masiva y descontrolada«, lo que desemboca en una grave crisis de seguridad. Gavira ha hecho referencia »a un aumento de la criminalidad«, afirmando que se ha producido « por encima del 400% de aumento en violaciones a mujeres », y ha cuestionado el enfoque basado en los derechos humanos.Supuesto miedo en el comercio andaluzTambién manifiesta que «el 90% de los comerciantes ya no abren por la tarde por miedo », cuestionando las políticas actuales. Datos que no recogía el último informe de criminalidad, y que señala son percepciones propias por lo que se respira a pie de calle.«Es un problema real que hay en las calles, en los barrios, en los pueblos, en las ciudades de toda Andalucía», subraya, además de que «no es un desafío humanitario, es un desafío precisamente que atenta contra la seguridad y atenta contra los servicios públicos».En este sentido, Gavira ha responsabilizado directamente a PP y PSOE, señalando que «este problema es consecuencia de las políticas del bipartidismo », definiendo como tales las medidas de regularización masiva de inmigrantes ilegales o la sanidad universal. La estrategia del partido de Santiago Abascal es diferenciarse de ambos partidos para ganar el voto de castigo que ya perdió el bloque a la izquierda de los socialistas.Manuel Gavira afirma que con estas políticas «quien gana son las mafias », en referencia tanto a las redes de tráfico de personas como a aquellas dedicadas al fraude documental y los empadronamientos ilegales. Frente a ello, el portavoz ha concluido que «perdemos los andaluces y perdemos los españoles».Por su parte, el portavoz nacional de seguridad e inmigración, Samuel Vázquez, ha descrito un escenario «desolador» tras visitar distintos barrios de Córdoba y Sevilla. En concreto, ha destacado que «lo que un día fue un centro comercial al aire libre lleno de comercios, hoy tiene todos los comercios cerrados».
A las puertas de iniciar la campaña electoral en Andalucía, Vox no afloja su discurso antiinmigración, sino todo lo contrario. La formación, que veía frenada sus expectativas en las últimas elecciones en Castilla y León, se ha convertido en la gran agitadora del … tablero político regional, dispuesta a arrebatarle a Juanma Moreno (PP) su actual mayoría absoluta.
Para ello, se distancia del discurso moderado del presidente de la Junta, como ha ocurrido esta semana. El portavoz en Andalucía, Manuel Gavira, ha vuelto a despotricar contra «la inmigración ilegal masiva y descontrolada«, lo que desemboca en una grave crisis de seguridad. Gavira ha hecho referencia »a un aumento de la criminalidad«, afirmando que se ha producido «por encima del 400% de aumento en violaciones a mujeres», y ha cuestionado el enfoque basado en los derechos humanos.
Supuesto miedo en el comercio andaluz
También manifiesta que «el 90% de los comerciantes ya no abren por la tarde por miedo», cuestionando las políticas actuales. Datos que no recogía el último informe de criminalidad, y que señala son percepciones propias por lo que se respira a pie de calle.
«Es un problema real que hay en las calles, en los barrios, en los pueblos, en las ciudades de toda Andalucía», subraya, además de que «no es un desafío humanitario, es un desafío precisamente que atenta contra la seguridad y atenta contra los servicios públicos».
En este sentido, Gavira ha responsabilizado directamente a PP y PSOE, señalando que «este problema es consecuencia de las políticas del bipartidismo», definiendo como tales las medidas de regularización masiva de inmigrantes ilegales o la sanidad universal. La estrategia del partido de Santiago Abascal es diferenciarse de ambos partidos para ganar el voto de castigo que ya perdió el bloque a la izquierda de los socialistas.
Manuel Gavira afirma que con estas políticas «quien gana son las mafias», en referencia tanto a las redes de tráfico de personas como a aquellas dedicadas al fraude documental y los empadronamientos ilegales. Frente a ello, el portavoz ha concluido que «perdemos los andaluces y perdemos los españoles». En el lado opuesto ya se ha situado el PP andaluz, que apuesta por una inmigración legal y ordenada por cuestiones tanto humanitarias como económicas y sociales, pues son la única forma en este momento de frenar la hemorragia demográfica y sostener el equilibrio en la pirámide poblacional.
Por su parte, el portavoz nacional de seguridad e inmigración, Samuel Vázquez, ha descrito un escenario «desolador» tras visitar distintos barrios de Córdoba y Sevilla. En concreto, ha destacado que «lo que un día fue un centro comercial al aire libre lleno de comercios, hoy tiene todos los comercios cerrados».
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