El Espanyol podría encerrarse en el búnker del Pentágono y no estaría a salvo. No le sale nada al equipo de Manolo González, que ha enfadado a los dioses del fútbol, cuyos poderes alcanzan también el ámbito arbitral. Tras aplastar al Getafe en una gran primera parte, los blanquiazules se fueron al descanso perdiendo por 0-2, un marcador inexplicable si no es por ciencia infusa, tras dos goles anulados por fuera de juego por el VAR y un penalti que vieron en la sala VOR pero que el árbitro no quiso pitar. El resultado de todo es que el Espanyol encadena ya doce jornadas sin ganar y empieza a dejar de mirar hacia arriba para preocuparse por lo que viene de abajo.
El equipo blanquiazul encadena doce jornadas sin ganar tras un duelo en el que el videoarbitraje le anuló dos goles y vio un penalti que el árbitro no pitó
El Espanyol podría encerrarse en el búnker del Pentágono y no estaría a salvo. No le sale nada al equipo de Manolo González, que ha enfadado a los dioses del fútbol, cuyos poderes alcanzan también el ámbito arbitral. Tras aplastar al Getafe en una gran primera parte, los blanquiazules se fueron al descanso perdiendo por 0-2, un marcador inexplicable si no es por ciencia infusa, tras dos goles anulados por fuera de juego por el VAR y un penalti que vieron en la sala VOR pero que el árbitro no quiso pitar. El resultado de todo es que el Espanyol encadena ya doce jornadas sin ganar y empieza a dejar de mirar hacia arriba para preocuparse por lo que viene de abajo.
Que no iba a tener una tarde tranquila lo sabía Díaz de Mera desde el momento en el que fue designado para el partido y lo corroboró nada más pisar el verde, cuando se llevó la primera pitada. No fue la última. Ni la penúltima. Los malos resultados y varias decisiones arbitrales en su contra han provocado un estado de frustración entre la afición perica que ante el Getafe, lejos de rebajarse, se multiplicó.
El Espanyol se fue al descanso perdiendo 0-2 tras aplastar al Getafe pero ser asolado por el VAR
Herido, salió enchufado el Espanyol, a intentar aparcar las guerras que no puede controlar y a mandar con el balón. Pero no se le paran de cruzar gatos negros a los de Manolo González, muy tenso en la banda, porque en su primer remate, a los dos minutos, con un Getafe encerrado, el árbitro empezó a sacarles de quicio. El VAR apreció una manos de Diego Rico tras el remate de Ngonge y le llamó al monitor. Pero, como sucedió en Mallorca, Díaz de Mera no las apreció y no señaló penalti. Si ya es raro que un árbitro contradiga al VAR, que lo haga dos veces permite pensar fatal.
A pesar del nerviosismo, en el césped y en la grada, con improperios contra todo y contra todos, el Espanyol digirió bien la decisión y continuó percutiendo . Y al cuarto de hora inauguró el marcador. O eso creyó, porque el VAR confirmó que unos centímetros de la rodilla de Dolan estaban en fuera de juego antes del gol de Ngonge. Otra bronca. Y vuelta a empezar. La tensión ya era máxima, como es lógico. Pero, de nuevo, el Espanyol volvió a reaccionar bien. El Getafe seguía sin cruzar el centro el campo, la tarde era un monólogo blanquiazul.
Como no hay dos sin tres, a la media hora los blanquiazules volvían a inaugurar el luminoso, o eso volvieron a creer. Mientras Terrats celebraba el VAR avisaba a Díaz de Mera que Kike García estaba en fuera de juego antes de asistir. Los improperios de la grada se multiplicaron y Manolo pedía explicaciones. La situación era surrealista. Confirmado este extremo cuando el Getafe, en sus dos primeras aproximaciones, en dos acciones a balón parado en el añadido consumadas por Duarte y Arambarri, se iba a vestuarios con un 0-2 ilógico.
Tras agotar las existencias de palomitas en la primera mitad, la segunda iba camino de ser propicia para echarse una siesta, terreno en el que el Getafe podría impartir un Máster en la Universidad. Pero a punto de encarar la recta final, Roberto alojó el balón en la red y encendió a Cornellà, que soñaba con sumar al menos un punto. De que no lo hiciera se encargó Soria con tres paradas, la última, a cabezazo de Kike García, a situar entre las mejores de año. No había nada que hacer, el Getafe ya no se permitió más sustos. El Espanyol sigue en la lona y no hay dios que lo levante.
1 – Espanyol: Dmitrovic; Omar El Hilali (Rubén Sánchez, min.65), Riedel (Miguel Rubio, min.78), Cabrera, Romero; Urko González, Edu Expósito; Ngonge (Roberto Fernández, min.46), Terrats (Pere Milla, min.65), Dolan (Jofre Carreras, min.78); y Kike García.
2 – Getafe: Soria; Iglesias, Djené, Duarte, Romero, Rico (Mario Martín, min.34); Arambarri (Boselli, min.84), Satriano, Luis Milla, Femenía; y Vázquez.
Goles: 0-1, min.45+3: Duarte; 0-2, min.45+7: Arambarri; 1-2, min.68: Roberto Fernández.
Árbitro: Díaz de Mera Escuderos (comité Castilla-La Mancha). Expulsó al entrenador del Getafe, Bordalás (min.87). Amonestó a Nyom (min.45+10), Zaid Romero (min.46), Djené (min.61), Mario Martín (min.64), Boselli (min.85), Luis Milla (min.90+1), Pere Milla (min.90+3), Edu Expósito (min.90+7) y también a Kiko Femenía (min.90+8).
Incidencias: partido correspondiente a la vigesimonovena de LaLiga EA Sports disputado en el RCDE Stadium ante 27.577 espectadores
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