Con otra convocatoria ya en el horizonte, el 17 de mayo, comienza en Castilla y León la negociación postelectoral para la formación del nuevo gobierno. PP y Vox abren este miércoles el diálogo para un acuerdo, primero para la Mesa de las Cortes y posteriormente para el nuevo ejecutivo. El resultado electoral del pasado 15 de marzo no dio los resultados esperados por Vox y fruto de una mala gestión de las expectativas, un ligero incremento fue percibido como un fracaso, hasta el punto de que en cuestión de horas el partido que con mano de hierro controla Abascal, anunció el desbloqueo de las negociaciones para Extremadura y Aragón. Si Castilla y León fue la primera comunidad en negociar hace cuatro años un gobierno con Vox, ahora las cosas irán más despacio y habrá que esperar a ver qué sucede en esas comunidades. Mañueco, que ya ha dejado claro que prefiere gobernar en solitario y que estará entre los negociadores con Vox, no tiene mucha prisa, prefiere esperar acontecimientos y poner en valor sus resultados electorales. El primer asalto será la presidencia de las Cortes y Vox no la conseguirá a las primeras de cambio y si opta a ella, tendrá mucho que ver con la resolución final sobre la entrada en el ejecutivo. Mañueco se enfrenta a su último mandato y lo hace con un resultado que le avala para diseñar el futuro. En el partido reconocen que el resultado le fortalece en el territorio y en la organización nacional, lo cual le permitirá llevar la directamente las conversaciones con Vox. Además, él es hombre de partido y difícilmente irá en contra de sus intereses y al igual que avalaron su campaña centrada en la Comunidad, el PP nacional le permitirá autonomía en la negociación para su nuevo gobierno. Con otra convocatoria ya en el horizonte, el 17 de mayo, comienza en Castilla y León la negociación postelectoral para la formación del nuevo gobierno. PP y Vox abren este miércoles el diálogo para un acuerdo, primero para la Mesa de las Cortes y posteriormente para el nuevo ejecutivo. El resultado electoral del pasado 15 de marzo no dio los resultados esperados por Vox y fruto de una mala gestión de las expectativas, un ligero incremento fue percibido como un fracaso, hasta el punto de que en cuestión de horas el partido que con mano de hierro controla Abascal, anunció el desbloqueo de las negociaciones para Extremadura y Aragón. Si Castilla y León fue la primera comunidad en negociar hace cuatro años un gobierno con Vox, ahora las cosas irán más despacio y habrá que esperar a ver qué sucede en esas comunidades. Mañueco, que ya ha dejado claro que prefiere gobernar en solitario y que estará entre los negociadores con Vox, no tiene mucha prisa, prefiere esperar acontecimientos y poner en valor sus resultados electorales. El primer asalto será la presidencia de las Cortes y Vox no la conseguirá a las primeras de cambio y si opta a ella, tendrá mucho que ver con la resolución final sobre la entrada en el ejecutivo. Mañueco se enfrenta a su último mandato y lo hace con un resultado que le avala para diseñar el futuro. En el partido reconocen que el resultado le fortalece en el territorio y en la organización nacional, lo cual le permitirá llevar la directamente las conversaciones con Vox. Además, él es hombre de partido y difícilmente irá en contra de sus intereses y al igual que avalaron su campaña centrada en la Comunidad, el PP nacional le permitirá autonomía en la negociación para su nuevo gobierno.
Con otra convocatoria ya en el horizonte, el 17 de mayo, comienza en Castilla y León la negociación postelectoral para la formación del nuevo gobierno. PP y Vox abren este miércoles el diálogo para un acuerdo, primero para la Mesa de las Cortes y posteriormente … para el nuevo ejecutivo.
El resultado electoral del pasado 15 de marzo no dio los resultados esperados por Vox y fruto de una mala gestión de las expectativas, un ligero incremento fue percibido como un fracaso, hasta el punto de que en cuestión de horas el partido que con mano de hierro controla Abascal, anunció el desbloqueo de las negociaciones para Extremadura y Aragón. Si Castilla y León fue la primera comunidad en negociar hace cuatro años un gobierno con Vox, ahora las cosas irán más despacio y habrá que esperar a ver qué sucede en esas comunidades. Mañueco, que ya ha dejado claro que prefiere gobernar en solitario y que estará entre los negociadores con Vox, no tiene mucha prisa, prefiere esperar acontecimientos y poner en valor sus resultados electorales.
El primer asalto será la presidencia de las Cortes y Vox no la conseguirá a las primeras de cambio y si opta a ella, tendrá mucho que ver con la resolución final sobre la entrada en el ejecutivo.
Mañueco se enfrenta a su último mandato y lo hace con un resultado que le avala para diseñar el futuro. En el partido reconocen que el resultado le fortalece en el territorio y en la organización nacional, lo cual le permitirá llevar la directamente las conversaciones con Vox. Además, él es hombre de partido y difícilmente irá en contra de sus intereses y al igual que avalaron su campaña centrada en la Comunidad, el PP nacional le permitirá autonomía en la negociación para su nuevo gobierno.
RSS de noticias de espana
