Versiones contrapuestas en torno a las negociaciones de la autodenominada izquierda alternativa en Andalucía. La dirección nacional de Podemos insinúa estar inmersa en conversaciones con Izquierda Unida (IU) para concurrir juntos a las elecciones andaluzas del próximo 17 de mayo, mientras el partido que dirige Antonio Maíllo da a entender todo lo contrario. «No hay ningún tipo de negociación», niegan, de forma tajante, fuentes de la coalición que capitanea el coordinador federal de IU, Por Andalucía, preguntados al respecto. No es eso lo que, precisamente, ha dejado entrever este viernes, en declaraciones a los medios en la puerta del Congreso de los Diputados, el secretario de Organización morado, Pablo Fernández, al afirmar que su partido está «trabajando para que en Andalucía haya una candidatura de izquierda transformadora, lo más fuerte, lo más plural y lo más amplia posible». Pese a apelar a la discreción y no entrar en detalles, el número tres del partido que fundó Pablo Iglesias se ha mostrado «razonablemente optimista» a la hora de poder articularla de cara a «poner fin a las políticas de privatización de los servicios públicos, a la destrucción de lo público y a la precarización de la mayoría social de los andaluces» que, a su juicio, encarna la actual administración del popular Juanma Moreno Bonilla. «Estoy convencido de que vamos a poder lograrla», ha insistido para, a continuación, apelar a la «discreción» y a la necesidad de «no hacer públicas las conversaciones que se van a llevar a cabo», ha confirmado, hablando de futuro, si lo que se quiere es «llegar a buen puerto». En este punto, cuestionado por si ese acercamiento del que hablaba es hacia IU o hacia Adelante Andalucía, escisión morada y tercera candidatura izquierdista que se presenta en el territorio, ha respondido que esta segunda «ya ha dejado muy claro que no quiere intentar acuerdos con ninguna otra formación», indicando que con el que se está a dispuesto a dialogar para integrar, de nuevo -o, mejor dicho, a no abandonar-, Por Andalucía, es con los de Maíllo. «Vamos a seguir trabajando en ese sentido», ha zanjado Fernández.Noticia relacionada general No No Los tres partidos de extrema izquierda desoyen las peticiones de unidad y pelean por el mismo espacio perdido José María AguileraLa izquierda a la izquierda del PSOE encara la cita con las urnas del 17-M de idéntico modo que Aragón y Castilla y León, donde: fragmentado en múltiples candidaturas electorales -tres, en esta ocasión- y contaminada por el juego de tronos que llega de Madrid y que vienen protagonizando, sobre todo, Podemos y Sumar, salpicando a IU. En ambas comunidades, cabe recordar, los morados se han extinguido; IU también es fuerza extraparlamentaria ya en las Cortes castellano y leonesas. El tiempo corre en contraAhora podría ser distinto. Los de Ione Belarra, hasta ahora instalados en el inmovilismo y determinados a llegar hasta el final con su carrera en solitario, consecuencia de su animadversión al partido de Yolanda Díaz y a la pretensión de encabezar todos los procesos electorales, parecen estar dispuestos a dar su brazo a torcer y, al menos, hablar sobre la reedición de su actual alianza andaluza con IU, que, sin embargo, desmienten estos contactos. En opinión de los de Maíllo, Podemos tiene tomada su decisión de concurrir en solitario desde hace tiempo y la estrategia de mantener la incógnita sobre el pacto en Andalucía no sirve más que para tratar de imponer en la opinión pública el mismo relato que ya caló en los anteriores comicios: endosar a IU la responsabilidad de la frustración del acuerdo. Recuerdan estas mismas voces, además, que, durante los últimos nueve meses (cuando se tomó la decisión de volver a engrasar la maquinaria electoral ante un posible adelanto de Moreno Bonilla), se ha tratado siempre de hacer partícipe a los de Belarra con remisión de documentos y sucesivos llamamientos a la confluencia que, constantemente, han sido desdeñados en público. De ahí la irritación por que el estado de su relación con Podemos cope titulares en vez del programa electoral que defienden y que ya presentaron la pasada semana.El 3 de abril, Viernes Santo, es la fecha tope que tienen los partidos para establecer un pacto de coalición para concurrir juntosEn cualquier caso, el tiempo corre en contra la llamada izquierda alternativa al PSOE. Conforme al artículo 44 de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (Loreg), los partidos y federaciones que establezcan un pacto de coalición para presentarse conjuntamente a una elección han de comunicarlo a la Junta Electoral competente «en los diez días siguientes a la convocatoria». Esto sitúa el 3 de abril, Viernes Santo, como fecha tope para alcanzar un pacto entre los partidos de Por Andalucía y Podemos. Maíllo, coordinador federal de IU y candidato de Por Andalucía a los comicios del 17-M. EFEMaíllo, candidato a la Presidencia, ha vuelto a insistir este mismo viernes en que «no hay que hacer nada» porque «es simplemente decir que se quedan, que no se van» de Por Andalucía, marca bajo la cual ya concurrieron juntos a los últimos comicios de 2022 -junto a Más País (ahora Sumar), Iniciativa del Pueblo Andaluz, Verdes Equo y Alianza Verde- y que les permitió obtener cinco asientos en el Parlamento autonómico, tres de ellos para los morados. De cara al 17-M, advierte, eso sí, que no tolerará «dramas de última hora» como el de hace cuatro años (Podemos llegó tarde al registro y no pudo integrarse en la coalición, así que sus parlamentarios figuraron en las listas como independientes) ni ningún otro tipo de «incidencia». Versiones contrapuestas en torno a las negociaciones de la autodenominada izquierda alternativa en Andalucía. La dirección nacional de Podemos insinúa estar inmersa en conversaciones con Izquierda Unida (IU) para concurrir juntos a las elecciones andaluzas del próximo 17 de mayo, mientras el partido que dirige Antonio Maíllo da a entender todo lo contrario. «No hay ningún tipo de negociación», niegan, de forma tajante, fuentes de la coalición que capitanea el coordinador federal de IU, Por Andalucía, preguntados al respecto. No es eso lo que, precisamente, ha dejado entrever este viernes, en declaraciones a los medios en la puerta del Congreso de los Diputados, el secretario de Organización morado, Pablo Fernández, al afirmar que su partido está «trabajando para que en Andalucía haya una candidatura de izquierda transformadora, lo más fuerte, lo más plural y lo más amplia posible». Pese a apelar a la discreción y no entrar en detalles, el número tres del partido que fundó Pablo Iglesias se ha mostrado «razonablemente optimista» a la hora de poder articularla de cara a «poner fin a las políticas de privatización de los servicios públicos, a la destrucción de lo público y a la precarización de la mayoría social de los andaluces» que, a su juicio, encarna la actual administración del popular Juanma Moreno Bonilla. «Estoy convencido de que vamos a poder lograrla», ha insistido para, a continuación, apelar a la «discreción» y a la necesidad de «no hacer públicas las conversaciones que se van a llevar a cabo», ha confirmado, hablando de futuro, si lo que se quiere es «llegar a buen puerto». En este punto, cuestionado por si ese acercamiento del que hablaba es hacia IU o hacia Adelante Andalucía, escisión morada y tercera candidatura izquierdista que se presenta en el territorio, ha respondido que esta segunda «ya ha dejado muy claro que no quiere intentar acuerdos con ninguna otra formación», indicando que con el que se está a dispuesto a dialogar para integrar, de nuevo -o, mejor dicho, a no abandonar-, Por Andalucía, es con los de Maíllo. «Vamos a seguir trabajando en ese sentido», ha zanjado Fernández.Noticia relacionada general No No Los tres partidos de extrema izquierda desoyen las peticiones de unidad y pelean por el mismo espacio perdido José María AguileraLa izquierda a la izquierda del PSOE encara la cita con las urnas del 17-M de idéntico modo que Aragón y Castilla y León, donde: fragmentado en múltiples candidaturas electorales -tres, en esta ocasión- y contaminada por el juego de tronos que llega de Madrid y que vienen protagonizando, sobre todo, Podemos y Sumar, salpicando a IU. En ambas comunidades, cabe recordar, los morados se han extinguido; IU también es fuerza extraparlamentaria ya en las Cortes castellano y leonesas. El tiempo corre en contraAhora podría ser distinto. Los de Ione Belarra, hasta ahora instalados en el inmovilismo y determinados a llegar hasta el final con su carrera en solitario, consecuencia de su animadversión al partido de Yolanda Díaz y a la pretensión de encabezar todos los procesos electorales, parecen estar dispuestos a dar su brazo a torcer y, al menos, hablar sobre la reedición de su actual alianza andaluza con IU, que, sin embargo, desmienten estos contactos. En opinión de los de Maíllo, Podemos tiene tomada su decisión de concurrir en solitario desde hace tiempo y la estrategia de mantener la incógnita sobre el pacto en Andalucía no sirve más que para tratar de imponer en la opinión pública el mismo relato que ya caló en los anteriores comicios: endosar a IU la responsabilidad de la frustración del acuerdo. Recuerdan estas mismas voces, además, que, durante los últimos nueve meses (cuando se tomó la decisión de volver a engrasar la maquinaria electoral ante un posible adelanto de Moreno Bonilla), se ha tratado siempre de hacer partícipe a los de Belarra con remisión de documentos y sucesivos llamamientos a la confluencia que, constantemente, han sido desdeñados en público. De ahí la irritación por que el estado de su relación con Podemos cope titulares en vez del programa electoral que defienden y que ya presentaron la pasada semana.El 3 de abril, Viernes Santo, es la fecha tope que tienen los partidos para establecer un pacto de coalición para concurrir juntosEn cualquier caso, el tiempo corre en contra la llamada izquierda alternativa al PSOE. Conforme al artículo 44 de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (Loreg), los partidos y federaciones que establezcan un pacto de coalición para presentarse conjuntamente a una elección han de comunicarlo a la Junta Electoral competente «en los diez días siguientes a la convocatoria». Esto sitúa el 3 de abril, Viernes Santo, como fecha tope para alcanzar un pacto entre los partidos de Por Andalucía y Podemos. Maíllo, coordinador federal de IU y candidato de Por Andalucía a los comicios del 17-M. EFEMaíllo, candidato a la Presidencia, ha vuelto a insistir este mismo viernes en que «no hay que hacer nada» porque «es simplemente decir que se quedan, que no se van» de Por Andalucía, marca bajo la cual ya concurrieron juntos a los últimos comicios de 2022 -junto a Más País (ahora Sumar), Iniciativa del Pueblo Andaluz, Verdes Equo y Alianza Verde- y que les permitió obtener cinco asientos en el Parlamento autonómico, tres de ellos para los morados. De cara al 17-M, advierte, eso sí, que no tolerará «dramas de última hora» como el de hace cuatro años (Podemos llegó tarde al registro y no pudo integrarse en la coalición, así que sus parlamentarios figuraron en las listas como independientes) ni ningún otro tipo de «incidencia».
Versiones contrapuestas en torno a las negociaciones de la autodenominada izquierda alternativa en Andalucía. La dirección nacional de Podemos insinúa estar inmersa en conversaciones con Izquierda Unida (IU) para concurrir juntos a las elecciones andaluzas del próximo 17 de mayo, mientras el partido que dirige … Antonio Maíllo da a entender todo lo contrario. «No hay ningún tipo de negociación», niegan, de forma tajante, fuentes de la coalición que capitanea el coordinador federal de IU, Por Andalucía, preguntados al respecto.
No es eso lo que, precisamente, ha dejado entrever este viernes, en declaraciones a los medios en la puerta del Congreso de los Diputados, el secretario de Organización morado, Pablo Fernández, al afirmar que su partido está «trabajando para que en Andalucía haya una candidatura de izquierda transformadora, lo más fuerte, lo más plural y lo más amplia posible». Pese a apelar a la discreción y no entrar en detalles, el número tres del partido que fundó Pablo Iglesias se ha mostrado «razonablemente optimista» a la hora de poder articularla de cara a «poner fin a las políticas de privatización de los servicios públicos, a la destrucción de lo público y a la precarización de la mayoría social de los andaluces» que, a su juicio, encarna la actual administración del popular Juanma Moreno Bonilla.
«Estoy convencido de que vamos a poder lograrla», ha insistido para, a continuación, apelar a la «discreción» y a la necesidad de «no hacer públicas las conversaciones que se van a llevar a cabo», ha confirmado, hablando de futuro, si lo que se quiere es «llegar a buen puerto». En este punto, cuestionado por si ese acercamiento del que hablaba es hacia IU o hacia Adelante Andalucía, escisión morada y tercera candidatura izquierdista que se presenta en el territorio, ha respondido que esta segunda «ya ha dejado muy claro que no quiere intentar acuerdos con ninguna otra formación», indicando que con el que se está a dispuesto a dialogar para integrar, de nuevo -o, mejor dicho, a no abandonar-, Por Andalucía, es con los de Maíllo. «Vamos a seguir trabajando en ese sentido», ha zanjado Fernández.
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La izquierda a la izquierda del PSOE encara la cita con las urnas del 17-M de idéntico modo que Aragón y Castilla y León: fragmentad en múltiples candidaturas electorales -tres, en esta ocasión- y contaminada por el juego de tronos que llega de Madrid y que vienen protagonizando, sobre todo, Podemos y Sumar, salpicando a IU. Los de Ione Belarra, hasta ahora instalados en el inmovilismo y determinados a llegar hasta el final con su carrera en solitario, consecuencia de su animadversión al partido de Yolanda Díaz y a la pretensión de encabezar todos los procesos electorales, parece estar ahora dispuesto a dar su brazo a torcer y, al menos, hablar sobre la reedición de su actual alianza con IU en Andalucía.
Pero el tiempo corre en contra la autodenominada izquierda alternativa al PSOE y, conforme al artículo 44 de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (Loreg), los partidos y federaciones que establezcan un pacto de coalición para presentarse conjuntamente a una elección han de comunicarlo a la Junta Electoral competente «en los diez días siguientes a la convocatoria». Esto sitúa el 3 de abril, Viernes Santo, como fecha tope para alcanzar un pacto entre los partidos de Por Andalucía y Podemos.
Maíllo, candidato a la Junta de Andalucía, lleva prácticamente un año tendiendo la mano a los morados y, en este sentido, asegura que lo tienen tan fácil como «no salirse» de Por Andalucía, marca bajo la cual ya concurrieron juntos a los últimos comicios de 2022 -junto a Más País (ahora Sumar), Iniciativa del Pueblo Andaluz, Verdes Equo y Alianza Verde- y que les permitió obtener cinco asientos en el Parlamento autonómico, tres de ellos para los morados. De cara al 17-M, advierte, eso sí, el dirigente izquierdista que no tolerará «dramas de última hora» como el de hace cuatro años (Podemos llegó tarde al registro y no pudo integrarse en la coalición, así que sus parlamentarios figuraron en las listas como independientes) ni ningún otro tipo de «incidencia».
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