Imposible de olvidar el dramático 2025 en el que las llamas abrasaron más de 143.000 hectáreas en un verano atroz que también segó tres vidas en la lucha contra el fuego en Castilla y León. Y con ese recuerdo todavía presente, este 2026 ha arrancado con un número de incendios forestales similar al de otros años a estas alturas, porque también en invierno el monte arde. Prueba de ello, que en los últimos días las columnas de humo volvían a alzarse sobre el horizonte, siendo especialmente el noroeste de la Comunidad de nuevo el más castigado. Aunque también debido a las condiciones menos complejas para su extinción, lo cierto es que las llamas suelen frenarse antes y la superficie abrasada es menor. En el primer trimestre ya han ardido casi 540 hectáreas , siendo en marzo cuando más ha prendido tras un enero y febrero marcados por las lluvias, pero sin librarse de las llamas. Entre los dos primeros meses, algo más de 250 hectáreas afectadas, muy por debajo del promedio del decenio anterior, que se eleva a más de mil. Hay tres años en este periodo que rompen el promedio: 2017, 2019 y 2022, cuando en dos meses habían ardido más de 2.000 y 3.000 hectáreas. Con casi toda la primavera por delante y sin ser todavía la época tradicionalmente de mayor riesgo de incendios -que se corresponde con los meses de verano, los de más calor y menor humedad relativa- hasta el día 6 de abril está declarado el riesgo medio debido a las condiciones meteorológicas y también por el mayor peligro derivado de la presencia de más gente en el medio natural. La mano del hombre es, en buena parte de las ocasiones, el origen de la ignición, «tradicionalmente» por cuestiones «culturales» o de otro tipo y a que en esta zona «no» hay gran aprovechamiento del monte. Al que sí se da un valor «muy relevante» en la zona más al este, como en Soria, reconocía hace unos días el consejero en funciones de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio, Juan Carlos Suárez-Quiñones. Noticia relacionada general No No La Junta justifica la declaración de riesgo de incendios en Castilla y León por la «mayor afluencia» de gente en Semana Santa Isabel Jimeno«Tenemos que desterrar de una vez por todas esta intencionalidad , esta lacra terrible, que ocasiona un daño enorme al medio natural y también daños personales irreparables», clamaba Suárez-Quiñones después de una recta final de marzo en la que las llamas se sucedían y en buena parte porque alguien decidía prender. León, con 230 carbonizadas, y Burgos, con 179, son las provincias en las que más hectáreas han ardido, mientras que Palencia es donde más fuegos se han declarado, 56En lo que va de año, según los datos en la página web de Medio Ambiente, de los 238 incendios declarados hasta el 29 de marzo, 174 tenían un origen intencionado. Eso es, que más de siete de cada diez (73 por ciento) comenzaron de la mano humana. Llama la atención el caso de León, donde de los 46 anotados en la estadística, 36 han sido intencionados. En cifras absolutas sobresale aún más Palencia, con 51 de los 56 registrados que comenzaban de forma premeditada, siendo además la provincia donde más fuegos ha habido hasta ahora .En datos absolutos también destacan otras zonas tradicionalmente castigadas como Ávila, con 24 fuegos intencionados hasta ahora de los 36 detectados, y Zamora, con 20 de 28. Burgos, territorio donde habitualmente no se declaran grandes incendios forestales, pero que en los tres primeros meses del año ya ha visto saltar las alarmas en 26 ocasiones, siendo en 20 por fuegos intencionados. También la mitad de los registrados en Salamanca (11 de 21). Y aunque en términos porcentuales son más, en números totales en Segovia, Soria y Valladolid se han contabilizado ocho incendios en cada una, siendo provocados adrede en dos, cuatro y seis ocasiones, respectivamente.425 hectáreasFuegos intencionados que son los responsables de la mayor parte de la superficie ya calcinada. De las cerca de 540 hectáreas que ya se han llevado por delante, casi 425 han ardido por la mano del hombre de forma premeditada, esto es, casi el 80 por ciento. Con grandes diferencias entre provincias. Aquí también destaca el caso de Burgos, donde casi todo lo que ha ardido se ha debido a un fuego intencionado: algo más de 176 de las 179 hectáreas afectadas, según los datos de Medio Ambiente. Y por hectáreas reducidas a cenizas, León, pues cerca de la mitad de todo lo quemado -algo más del 41 por ciento- ha ardido aquí. Entre ambas suman casi dos terceras partes de lo fundido a negro. En Palencia, algo más de diez hectáreas de las once afectadas por el fuego se han debido a intencionados (más del 92 por ciento). Provincia que también destaca porque pese a ser donde más fuegos ha habido, la superficie total calcinada apenas supone el dos por ciento del total, pues 50 se quedaron en conatos -menos de una hectárea afectada-. En Ávila, han ardido unas 27 hectáreas debido a fuegos motivados de forma deliberada, lo que supone el 84 por ciento de las algo más de 32 carbonizadas ya. Entre Salamanca, Segovia, Soria y Valladolid se han consumido unas 14 hectáreas, de las que algo más de ocho lo han hecho por incendios premeditados .De lo quemado hasta ahora, la mayor parte ha sido monte bajo y matorral: 358 hectáreas . Algo más de cien, pastos, y otras 80, superficie arbolada. No se han registrado, eso sí, grandes incendios -se consideraba así hasta ahora a los que rebasan las 500 hectáreas-, sólo 14 han superado las cinco; 27 han consumido entre una y cinco y el grueso -197- se han quedado en conatos . Imposible de olvidar el dramático 2025 en el que las llamas abrasaron más de 143.000 hectáreas en un verano atroz que también segó tres vidas en la lucha contra el fuego en Castilla y León. Y con ese recuerdo todavía presente, este 2026 ha arrancado con un número de incendios forestales similar al de otros años a estas alturas, porque también en invierno el monte arde. Prueba de ello, que en los últimos días las columnas de humo volvían a alzarse sobre el horizonte, siendo especialmente el noroeste de la Comunidad de nuevo el más castigado. Aunque también debido a las condiciones menos complejas para su extinción, lo cierto es que las llamas suelen frenarse antes y la superficie abrasada es menor. En el primer trimestre ya han ardido casi 540 hectáreas , siendo en marzo cuando más ha prendido tras un enero y febrero marcados por las lluvias, pero sin librarse de las llamas. Entre los dos primeros meses, algo más de 250 hectáreas afectadas, muy por debajo del promedio del decenio anterior, que se eleva a más de mil. Hay tres años en este periodo que rompen el promedio: 2017, 2019 y 2022, cuando en dos meses habían ardido más de 2.000 y 3.000 hectáreas. Con casi toda la primavera por delante y sin ser todavía la época tradicionalmente de mayor riesgo de incendios -que se corresponde con los meses de verano, los de más calor y menor humedad relativa- hasta el día 6 de abril está declarado el riesgo medio debido a las condiciones meteorológicas y también por el mayor peligro derivado de la presencia de más gente en el medio natural. La mano del hombre es, en buena parte de las ocasiones, el origen de la ignición, «tradicionalmente» por cuestiones «culturales» o de otro tipo y a que en esta zona «no» hay gran aprovechamiento del monte. Al que sí se da un valor «muy relevante» en la zona más al este, como en Soria, reconocía hace unos días el consejero en funciones de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio, Juan Carlos Suárez-Quiñones. Noticia relacionada general No No La Junta justifica la declaración de riesgo de incendios en Castilla y León por la «mayor afluencia» de gente en Semana Santa Isabel Jimeno«Tenemos que desterrar de una vez por todas esta intencionalidad , esta lacra terrible, que ocasiona un daño enorme al medio natural y también daños personales irreparables», clamaba Suárez-Quiñones después de una recta final de marzo en la que las llamas se sucedían y en buena parte porque alguien decidía prender. León, con 230 carbonizadas, y Burgos, con 179, son las provincias en las que más hectáreas han ardido, mientras que Palencia es donde más fuegos se han declarado, 56En lo que va de año, según los datos en la página web de Medio Ambiente, de los 238 incendios declarados hasta el 29 de marzo, 174 tenían un origen intencionado. Eso es, que más de siete de cada diez (73 por ciento) comenzaron de la mano humana. Llama la atención el caso de León, donde de los 46 anotados en la estadística, 36 han sido intencionados. En cifras absolutas sobresale aún más Palencia, con 51 de los 56 registrados que comenzaban de forma premeditada, siendo además la provincia donde más fuegos ha habido hasta ahora .En datos absolutos también destacan otras zonas tradicionalmente castigadas como Ávila, con 24 fuegos intencionados hasta ahora de los 36 detectados, y Zamora, con 20 de 28. Burgos, territorio donde habitualmente no se declaran grandes incendios forestales, pero que en los tres primeros meses del año ya ha visto saltar las alarmas en 26 ocasiones, siendo en 20 por fuegos intencionados. También la mitad de los registrados en Salamanca (11 de 21). Y aunque en términos porcentuales son más, en números totales en Segovia, Soria y Valladolid se han contabilizado ocho incendios en cada una, siendo provocados adrede en dos, cuatro y seis ocasiones, respectivamente.425 hectáreasFuegos intencionados que son los responsables de la mayor parte de la superficie ya calcinada. De las cerca de 540 hectáreas que ya se han llevado por delante, casi 425 han ardido por la mano del hombre de forma premeditada, esto es, casi el 80 por ciento. Con grandes diferencias entre provincias. Aquí también destaca el caso de Burgos, donde casi todo lo que ha ardido se ha debido a un fuego intencionado: algo más de 176 de las 179 hectáreas afectadas, según los datos de Medio Ambiente. Y por hectáreas reducidas a cenizas, León, pues cerca de la mitad de todo lo quemado -algo más del 41 por ciento- ha ardido aquí. Entre ambas suman casi dos terceras partes de lo fundido a negro. En Palencia, algo más de diez hectáreas de las once afectadas por el fuego se han debido a intencionados (más del 92 por ciento). Provincia que también destaca porque pese a ser donde más fuegos ha habido, la superficie total calcinada apenas supone el dos por ciento del total, pues 50 se quedaron en conatos -menos de una hectárea afectada-. En Ávila, han ardido unas 27 hectáreas debido a fuegos motivados de forma deliberada, lo que supone el 84 por ciento de las algo más de 32 carbonizadas ya. Entre Salamanca, Segovia, Soria y Valladolid se han consumido unas 14 hectáreas, de las que algo más de ocho lo han hecho por incendios premeditados .De lo quemado hasta ahora, la mayor parte ha sido monte bajo y matorral: 358 hectáreas . Algo más de cien, pastos, y otras 80, superficie arbolada. No se han registrado, eso sí, grandes incendios -se consideraba así hasta ahora a los que rebasan las 500 hectáreas-, sólo 14 han superado las cinco; 27 han consumido entre una y cinco y el grueso -197- se han quedado en conatos .
Imposible de olvidar el dramático 2025 en el que las llamas abrasaron más de 143.000 hectáreas en un verano atroz que también segó tres vidas en la lucha contra el fuego en Castilla y León. Y con ese recuerdo todavía presente, este 2026 ha … arrancado con un número de incendios forestales similar al de otros años a estas alturas, porque también en invierno el monte arde. Prueba de ello, que en los últimos días las columnas de humo volvían a alzarse sobre el horizonte, siendo especialmente el noroeste de la Comunidad de nuevo el más castigado. Aunque también debido a las condiciones menos complejas para su extinción, lo cierto es que las llamas suelen frenarse antes y la superficie abrasada es menor.
En el primer trimestre ya han ardido casi 540 hectáreas, siendo en marzo cuando más ha prendido tras un enero y febrero marcados por las lluvias, pero sin librarse de las llamas. Entre los dos primeros meses, algo más de 250 hectáreas afectadas, muy por debajo del promedio del decenio anterior, que se eleva a más de mil. Hay tres años en este periodo que rompen el promedio: 2017, 2019 y 2022, cuando en dos meses habían ardido más de 2.000 y 3.000 hectáreas. Con casi toda la primavera por delante y sin ser todavía la época tradicionalmente de mayor riesgo de incendios -que se corresponde con los meses de verano, los de más calor y menor humedad relativa- hasta el día 6 de abril está declarado el riesgo medio debido a las condiciones meteorológicas y también por el mayor peligro derivado de la presencia de más gente en el medio natural.
La mano del hombre es, en buena parte de las ocasiones, el origen de la ignición, «tradicionalmente» por cuestiones «culturales» o de otro tipo y a que en esta zona «no» hay gran aprovechamiento del monte. Al que sí se da un valor «muy relevante» en la zona más al este, como en Soria, reconocía hace unos días el consejero en funciones de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio, Juan Carlos Suárez-Quiñones.
Noticia relacionada
«Tenemos que desterrar de una vez por todas esta intencionalidad, esta lacra terrible, que ocasiona un daño enorme al medio natural y también daños personales irreparables», clamaba Suárez-Quiñones después de una recta final de marzo en la que las llamas se sucedían y en buena parte porque alguien decidía prender.
León, con 230 carbonizadas, y Burgos, con 179, son las provincias en las que más hectáreas han ardido, mientras que Palencia es donde más fuegos se han declarado, 56
En lo que va de año, según los datos en la página web de Medio Ambiente, de los 238 incendios declarados hasta el 29 de marzo, 174 tenían un origen intencionado. Eso es, que más de siete de cada diez (73 por ciento) comenzaron de la mano humana. Llama la atención el caso de León, donde de los 46 anotados en la estadística, 36 han sido intencionados. En cifras absolutas sobresale aún más Palencia, con 51 de los 56 registrados que comenzaban de forma premeditada, siendo además la provincia donde más fuegos ha habido hasta ahora.
En datos absolutos también destacan otras zonas tradicionalmente castigadas como Ávila, con 24 fuegos intencionados hasta ahora de los 36 detectados, y Zamora, con 20 de 28. Burgos, territorio donde habitualmente no se declaran grandes incendios forestales, pero que en los tres primeros meses del año ya ha visto saltar las alarmas en 26 ocasiones, siendo en 20 por fuegos intencionados. También la mitad de los registrados en Salamanca (11 de 21). Y aunque en términos porcentuales son más, en números totales en Segovia, Soria y Valladolid se han contabilizado ocho incendios en cada una, siendo provocados adrede en dos, cuatro y seis ocasiones, respectivamente.
425 hectáreas
Fuegos intencionados que son los responsables de la mayor parte de la superficie ya calcinada. De las cerca de 540 hectáreas que ya se han llevado por delante, casi 425 han ardido por la mano del hombre de forma premeditada, esto es, casi el 80 por ciento. Con grandes diferencias entre provincias. Aquí también destaca el caso de Burgos, donde casi todo lo que ha ardido se ha debido a un fuego intencionado: algo más de 176 de las 179 hectáreas afectadas, según los datos de Medio Ambiente. Y por hectáreas reducidas a cenizas, León, pues cerca de la mitad de todo lo quemado -algo más del 41 por ciento- ha ardido aquí.
Entre ambas suman casi dos terceras partes de lo fundido a negro. En Palencia, algo más de diez hectáreas de las once afectadas por el fuego se han debido a intencionados (más del 92 por ciento). Provincia que también destaca porque pese a ser donde más fuegos ha habido, la superficie total calcinada apenas supone el dos por ciento del total, pues 50 se quedaron en conatos -menos de una hectárea afectada-. En Ávila, han ardido unas 27 hectáreas debido a fuegos motivados de forma deliberada, lo que supone el 84 por ciento de las algo más de 32 carbonizadas ya. Entre Salamanca, Segovia, Soria y Valladolid se han consumido unas 14 hectáreas, de las que algo más de ocho lo han hecho por incendios premeditados.
De lo quemado hasta ahora, la mayor parte ha sido monte bajo y matorral: 358 hectáreas. Algo más de cien, pastos, y otras 80, superficie arbolada. No se han registrado, eso sí, grandes incendios -se consideraba así hasta ahora a los que rebasan las 500 hectáreas-, sólo 14 han superado las cinco; 27 han consumido entre una y cinco y el grueso -197- se han quedado en conatos.
RSS de noticias de espana

