El Observatorio para la atención de las víctimas de accidentes del Ministerio de Transportes se ha convertido en un auténtico polvorín. Desde hace meses se están produciendo disputas internas entre varios funcionarios que critican las actitudes altivas de sus superiores. «No hay directrices claras, nos ocultan información y el malestar es continuo», según explican varias fuentes a ABC. Varios se han llegado a dar de baja dejando este departamento en cuadro. Mientras, el jefe de la entidad se encuentra desaparecido y aún no ha contactado con las víctimas de la tragedia de Adamuz.«Un cementerio de elefantes para no hacer seguimiento ni coordinación de nada», es la dura descripción que da una fuente interna a este órgano que tiene la responsabilidad de mantener contacto con los damnificados de los siniestros del área de Óscar Puente. En un primer momento tenía la denominación de la Unidad de Emergencias, Seguridad y Gestión de Crisis . Estuvo dirigida, hasta agosto de 2025, por el inspector Rubén Eladio, persona de confianza de José Luis Ábalos.El ambiente en esa época se fue «enrareciendo», según las fuentes consultadas, con disputas entre los propios funcionarios. Todas las voces señalan a un jefe de servicio como principal responsable de este mal ambiente de trabajo. Hubo diferentes amenazas de denuncias sobre los movimientos inapropiados de este dirigente. Con este contexto, se produjo la primera baja de una mujer que solicitó la jubilación.Noticia relacionada general No No Adif insiste a la jueza que sustituyó un carril de Adamuz sin permiso porque no tenía trazabilidad certificada Pilar García-BaqueroLa salida de Eladio de Transportes no mejoró el ambiente y acabó por explotar la situación dentro del observatorio. Fernando Moreno, experto en siniestros aéreos, desembarcó en el área aunque sin directrices clara. Ni para él ni para sus subordinados. Este funcionario, según las fuentes consultadas, va diciendo que le «quedan poco meses para obtener su jubilación» y marcharse.Mientras, de forma paralela, el «mal ambiente y clima» de trabajo campa en estas oficinas. Todo ello entre los propios compañeros. Denuncian que los superiores tienen una forma de actuar «muy sibilina». Con todo ello, dos nuevos empleados se han dado de baja en los últimos meses. Ninguna de estas ausencias sin embargo ha sido justificada por motivos laborales, según estas mismas fuentes.Uno de los focos de esta polémica es un funcionario que tiene un cargo intermedio de cierta responsabilidad y que actúa como «bisagra» con los superiores. Quienes le conocen le definen como una persona un tanto «maquiavélica» con dos caras. «Nos oculta información y el malestar es continuo», expresan dos voces autorizadas de este departamento.Este órgano es descrito por sus empleados como un «cajón de sastre» que se encarga de cualquier tema de relevancia pública. Por sus manos pasan las «patatas calientes» de los incidentes que se producen en todos los segmentos del Ministerio de Transportes. Estas voces lamentan que a Fernando Moreno «le falta iniciativa y nadie le da directrices sobre la competencia real». Se limitan a recoger los incidentes y comunicarlos. Los empleados de este observatorio llegaron a realizar los primeros informes sobre la tragedia de Adamuz. Su cometido era recabar los datos del siniestro y elevarlos a sus superiores. Las víctimas del accidente ferroviario denunciaron a ABC que Fernando Moreno, el responsable de esta entidad, no se ha puesto en contacto con ellos en ningún momento.El observatorio no funcionaABC se ha puesto en contacto con el Ministerio de Transportes que ha declinado hacer una valoración sobre el funcionamiento del observatorio. Sin embargo, según ha podido saber este periódico, este departamento no funciona. El Gobierno ha tenido que desplegar otros mecanismos para poder atender a los afectados por Adamuz. Los contactos son directos y se han desarrollado desde el propio Óscar Puente hasta por Renfe.El portavoz de la plataforma de afectados por el accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba), Mario Samper, lleva desde los primeros momentos de la tragedia trabajando para suplir la ausencia de este alto cargo de Transportes. Este superviviente dedica prácticamente cada minuto de su vida en proporcionar lo que necesiten los damnificados por el siniestro.«Hasta el momento nadie de esa oficina se ha puesto en contacto con nosotros. Tenemos conocimiento, creemos, que esa oficina está funcionando desde el accidente de Angrois, se creó específicamente para la atención a víctimas de accidentes de este tipo pero nos han explicado, desde otro ente que no es el ministerio, que esta oficina está creada pero no se le ha dotado de los protocolos necesarios para actuar», explicó a ABC Samper.Noticia relacionada general No No El encargado de atender a las víctimas de Adamuz aún no las ha llamado Borja Méndez«Nos parece absurdo porque, bueno, si no hay protocolo, quien esté al frente de esta oficina debería haberlo pedido. Necesitamos la creación de una oficina que atienda a las víctimas. Como no sabemos que exista, o creemos que existe, pero no la conocemos, pues por eso pedimos que se cree», detalló Samper, un día antes de la convocatoria de una manifestación en Huelva donde remarcaron que no iban a dejar de luchar en su afán por conocer la verdad y que se depuren las responsabilidades que corresponden. Además solicitaron de forma reiterada que se creara un nuevo órgano que, de verdad, ayude a las víctimas y mantenga contacto constante con ellas para conocer sus necesidad. O por simple caridad humana. Semanas después de estas declaraciones del portavoz de las víctimas de Adamuz, la situación no ha cambiado respecto al observatorio. La ausencia de contactos con los damnificados persiste. La inactividad es un hecho. Una circunstancia que fue comunicada en persona al ministro Óscar Puente , que conoce de primera mano las quejas que existen en este departamento que no termina de funcionar. El Observatorio para la atención de las víctimas de accidentes del Ministerio de Transportes se ha convertido en un auténtico polvorín. Desde hace meses se están produciendo disputas internas entre varios funcionarios que critican las actitudes altivas de sus superiores. «No hay directrices claras, nos ocultan información y el malestar es continuo», según explican varias fuentes a ABC. Varios se han llegado a dar de baja dejando este departamento en cuadro. Mientras, el jefe de la entidad se encuentra desaparecido y aún no ha contactado con las víctimas de la tragedia de Adamuz.«Un cementerio de elefantes para no hacer seguimiento ni coordinación de nada», es la dura descripción que da una fuente interna a este órgano que tiene la responsabilidad de mantener contacto con los damnificados de los siniestros del área de Óscar Puente. En un primer momento tenía la denominación de la Unidad de Emergencias, Seguridad y Gestión de Crisis . Estuvo dirigida, hasta agosto de 2025, por el inspector Rubén Eladio, persona de confianza de José Luis Ábalos.El ambiente en esa época se fue «enrareciendo», según las fuentes consultadas, con disputas entre los propios funcionarios. Todas las voces señalan a un jefe de servicio como principal responsable de este mal ambiente de trabajo. Hubo diferentes amenazas de denuncias sobre los movimientos inapropiados de este dirigente. Con este contexto, se produjo la primera baja de una mujer que solicitó la jubilación.Noticia relacionada general No No Adif insiste a la jueza que sustituyó un carril de Adamuz sin permiso porque no tenía trazabilidad certificada Pilar García-BaqueroLa salida de Eladio de Transportes no mejoró el ambiente y acabó por explotar la situación dentro del observatorio. Fernando Moreno, experto en siniestros aéreos, desembarcó en el área aunque sin directrices clara. Ni para él ni para sus subordinados. Este funcionario, según las fuentes consultadas, va diciendo que le «quedan poco meses para obtener su jubilación» y marcharse.Mientras, de forma paralela, el «mal ambiente y clima» de trabajo campa en estas oficinas. Todo ello entre los propios compañeros. Denuncian que los superiores tienen una forma de actuar «muy sibilina». Con todo ello, dos nuevos empleados se han dado de baja en los últimos meses. Ninguna de estas ausencias sin embargo ha sido justificada por motivos laborales, según estas mismas fuentes.Uno de los focos de esta polémica es un funcionario que tiene un cargo intermedio de cierta responsabilidad y que actúa como «bisagra» con los superiores. Quienes le conocen le definen como una persona un tanto «maquiavélica» con dos caras. «Nos oculta información y el malestar es continuo», expresan dos voces autorizadas de este departamento.Este órgano es descrito por sus empleados como un «cajón de sastre» que se encarga de cualquier tema de relevancia pública. Por sus manos pasan las «patatas calientes» de los incidentes que se producen en todos los segmentos del Ministerio de Transportes. Estas voces lamentan que a Fernando Moreno «le falta iniciativa y nadie le da directrices sobre la competencia real». Se limitan a recoger los incidentes y comunicarlos. Los empleados de este observatorio llegaron a realizar los primeros informes sobre la tragedia de Adamuz. Su cometido era recabar los datos del siniestro y elevarlos a sus superiores. Las víctimas del accidente ferroviario denunciaron a ABC que Fernando Moreno, el responsable de esta entidad, no se ha puesto en contacto con ellos en ningún momento.El observatorio no funcionaABC se ha puesto en contacto con el Ministerio de Transportes que ha declinado hacer una valoración sobre el funcionamiento del observatorio. Sin embargo, según ha podido saber este periódico, este departamento no funciona. El Gobierno ha tenido que desplegar otros mecanismos para poder atender a los afectados por Adamuz. Los contactos son directos y se han desarrollado desde el propio Óscar Puente hasta por Renfe.El portavoz de la plataforma de afectados por el accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba), Mario Samper, lleva desde los primeros momentos de la tragedia trabajando para suplir la ausencia de este alto cargo de Transportes. Este superviviente dedica prácticamente cada minuto de su vida en proporcionar lo que necesiten los damnificados por el siniestro.«Hasta el momento nadie de esa oficina se ha puesto en contacto con nosotros. Tenemos conocimiento, creemos, que esa oficina está funcionando desde el accidente de Angrois, se creó específicamente para la atención a víctimas de accidentes de este tipo pero nos han explicado, desde otro ente que no es el ministerio, que esta oficina está creada pero no se le ha dotado de los protocolos necesarios para actuar», explicó a ABC Samper.Noticia relacionada general No No El encargado de atender a las víctimas de Adamuz aún no las ha llamado Borja Méndez«Nos parece absurdo porque, bueno, si no hay protocolo, quien esté al frente de esta oficina debería haberlo pedido. Necesitamos la creación de una oficina que atienda a las víctimas. Como no sabemos que exista, o creemos que existe, pero no la conocemos, pues por eso pedimos que se cree», detalló Samper, un día antes de la convocatoria de una manifestación en Huelva donde remarcaron que no iban a dejar de luchar en su afán por conocer la verdad y que se depuren las responsabilidades que corresponden. Además solicitaron de forma reiterada que se creara un nuevo órgano que, de verdad, ayude a las víctimas y mantenga contacto constante con ellas para conocer sus necesidad. O por simple caridad humana. Semanas después de estas declaraciones del portavoz de las víctimas de Adamuz, la situación no ha cambiado respecto al observatorio. La ausencia de contactos con los damnificados persiste. La inactividad es un hecho. Una circunstancia que fue comunicada en persona al ministro Óscar Puente , que conoce de primera mano las quejas que existen en este departamento que no termina de funcionar.
El Observatorio para la atención de las víctimas de accidentes del Ministerio de Transportes se ha convertido en un auténtico polvorín. Desde hace meses se están produciendo disputas internas entre varios funcionarios que critican las actitudes altivas de sus superiores. «No hay directrices claras, … nos ocultan información y el malestar es continuo», según explican varias fuentes a ABC. Varios se han llegado a dar de baja dejando este departamento en cuadro. Mientras, el jefe de la entidad se encuentra desaparecido y aún no ha contactado con las víctimas de la tragedia de Adamuz.
«Un cementerio de elefantes para no hacer seguimiento ni coordinación de nada», es la dura descripción que da una fuente interna a este órgano que tiene la responsabilidad de mantener contacto con los damnificados de los siniestros del área de Óscar Puente. En un primer momento tenía la denominación de la Unidad de Emergencias, Seguridad y Gestión de Crisis. Estuvo dirigida, hasta agosto de 2025, por el inspector Rubén Eladio, persona de confianza de José Luis Ábalos.
El ambiente en esa época se fue «enrareciendo», según las fuentes consultadas, con disputas entre los propios funcionarios. Todas las voces señalan a un jefe de servicio como principal responsable de este mal ambiente de trabajo. Hubo diferentes amenazas de denuncias sobre los movimientos inapropiados de este dirigente. Con este contexto, se produjo la primera baja de una mujer que solicitó la jubilación.
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La salida de Eladio de Transportes no mejoró el ambiente y acabó por explotar la situación dentro del observatorio. Fernando Moreno, experto en siniestros aéreos, desembarcó en el área aunque sin directrices clara. Ni para él ni para sus subordinados. Este funcionario, según las fuentes consultadas, va diciendo que le «quedan poco meses para obtener su jubilación» y marcharse.
Mientras, de forma paralela, el «mal ambiente y clima» de trabajo campa en estas oficinas. Todo ello entre los propios compañeros. Denuncian que los superiores tienen una forma de actuar «muy sibilina». Con todo ello, dos nuevos empleados se han dado de baja en los últimos meses. Ninguna de estas ausencias sin embargo ha sido justificada por motivos laborales, según estas mismas fuentes.
Uno de los focos de esta polémica es un funcionario que tiene un cargo intermedio de cierta responsabilidad y que actúa como «bisagra» con los superiores. Quienes le conocen le definen como una persona un tanto «maquiavélica» con dos caras. «Nos oculta información y el malestar es continuo», expresan dos voces autorizadas de este departamento.
Este órgano es descrito por sus empleados como un «cajón de sastre» que se encarga de cualquier tema de relevancia pública. Por sus manos pasan las «patatas calientes» de los incidentes que se producen en todos los segmentos del Ministerio de Transportes. Estas voces lamentan que a Fernando Moreno «le falta iniciativa y nadie le da directrices sobre la competencia real». Se limitan a recoger los incidentes y comunicarlos.
Los empleados de este observatorio llegaron a realizar los primeros informes sobre la tragedia de Adamuz. Su cometido era recabar los datos del siniestro y elevarlos a sus superiores. Las víctimas del accidente ferroviario denunciaron a ABC que Fernando Moreno, el responsable de esta entidad, no se ha puesto en contacto con ellos en ningún momento.
El observatorio no funciona
ABC se ha puesto en contacto con el Ministerio de Transportes que ha declinado hacer una valoración sobre el funcionamiento del observatorio. Sin embargo, según ha podido saber este periódico, este departamento no funciona. El Gobierno ha tenido que desplegar otros mecanismos para poder atender a los afectados por Adamuz. Los contactos son directos y se han desarrollado desde el propio Óscar Puente hasta por Renfe.
El portavoz de la plataforma de afectados por el accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba), Mario Samper, lleva desde los primeros momentos de la tragedia trabajando para suplir la ausencia de este alto cargo de Transportes. Este superviviente dedica prácticamente cada minuto de su vida en proporcionar lo que necesiten los damnificados por el siniestro.
«Hasta el momento nadie de esa oficina se ha puesto en contacto con nosotros. Tenemos conocimiento, creemos, que esa oficina está funcionando desde el accidente de Angrois, se creó específicamente para la atención a víctimas de accidentes de este tipo pero nos han explicado, desde otro ente que no es el ministerio, que esta oficina está creada pero no se le ha dotado de los protocolos necesarios para actuar», explicó a ABC Samper.
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«Nos parece absurdo porque, bueno, si no hay protocolo, quien esté al frente de esta oficina debería haberlo pedido. Necesitamos la creación de una oficina que atienda a las víctimas. Como no sabemos que exista, o creemos que existe, pero no la conocemos, pues por eso pedimos que se cree», detalló Samper, un día antes de la convocatoria de una manifestación en Huelva donde remarcaron que no iban a dejar de luchar en su afán por conocer la verdad y que se depuren las responsabilidades que corresponden. Además solicitaron de forma reiterada que se creara un nuevo órgano que, de verdad, ayude a las víctimas y mantenga contacto constante con ellas para conocer sus necesidad. O por simple caridad humana.
Semanas después de estas declaraciones del portavoz de las víctimas de Adamuz, la situación no ha cambiado respecto al observatorio. La ausencia de contactos con los damnificados persiste. La inactividad es un hecho. Una circunstancia que fue comunicada en persona al ministro Óscar Puente, que conoce de primera mano las quejas que existen en este departamento que no termina de funcionar.
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