El nuevo Gobierno de Hungría del primer ministro conservador Péter Magyar revisará la restrictiva legislación de acceso a contenidos LGTBIQ+ instaurada durante el mandato del ultranacionalista Viktor Orbán, según anunció este martes la ministra designada de Justicia, Márta Görög. El pasado abril, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea dictaminó que dichas leyes infringen la legislación comunitaria y que contribuyen a la estigmatización y marginación de las personas homosexuales y transgénero.
La futura ministra de Justicia, Márta Görög, anuncia que la legislación se adaptará a las normas de la UE, un paso más hacia el desbloqueo de fondos comunitarios para Hungría
El nuevo Gobierno de Hungría del primer ministro conservador Péter Magyar revisará la restrictiva legislación de acceso a contenidos LGTBIQ+ instaurada durante el mandato del ultranacionalista Viktor Orbán, según anunció este martes la ministra designada de Justicia, Márta Görög. El pasado abril, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea dictaminó que dichas leyes infringen la legislación comunitaria y que contribuyen a la estigmatización y marginación de las personas homosexuales y transgénero.
“Hungría es miembro de la Unión Europea, lo que implica responsabilidades para Hungría; esto significa que, con respecto a esta sentencia judicial, el Ministerio de Justicia debe llevar a cabo una corrección legal”, declaró Görög ante una comisión parlamentaria, informa Reuters desde Budapest. La ministra designada recordó que las legislaciones nacionales de la UE, en este caso la húngara, no pueden existir de forma aislada y deben reflejar los estándares legales internacionales y los valores comunitarios.
El hasta ahora primer ministro, Viktor Orbán, derrotado por Magyar en las elecciones del pasado 12 de abril tras 16 años consecutivos en el poder, laminó los derechos de las personas LGTBIQ+ en diversos ámbitos, y en el caso del veto a la difusión de contenidos argumentó que era necesario para la protección de la infancia.
En el verano del 2025, forzó la prohibición de la marcha del Orgullo de Budapest, y avaló que la policía pudiera utilizar tecnología de reconocimiento facial para identificar a los asistentes. Sin embargo, fracasó en el intento, pues el alcalde, Gergely Karácsony, avaló la marcha y participaron miles de personas.
El acoso del Gobierno de Orbán a las personas LGTBIQ+ ha sido uno de los puntos más graves de fricción entre Budapest y Bruselas en materia de erosión del Estado de derecho y de los derechos humanos, que en conjunto motivaron la congelación de casi 18.000 millones de euros en fondos comunitarios para Hungría.

Péter Magyar se ha comprometido a restablecer las relaciones con la UE y aspira a desbloquearlos los fondos cuanto antes para poder cumplir sus promesas electorales. Sin embargo, Bruselas ha declarado que Hungría debe tomar medidas concretas para abordar las preocupaciones sobre los estándares democráticos y los derechos de las minorías.
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