Hungría ha convocado formalmente al embajador ruso tras una serie de ataques con drones registrados cerca de su frontera, un hecho que certifica el drástico cambio de rumbo del nuevo primer ministro, Péter Magyar. Tras años de estrecha colaboración con el Kremlin bajo el mandato de Viktor Orbán, Budapest endurece ahora su tono hacia Moscú. Los ataques se produjeron este miércoles en la región ucraniana de Transcarpacia, zona que alberga una significativa minoría húngara. Se espera que el embajador, Evgueni Stanislavov, se reúna con la ministra de Asuntos Exteriores, Anita Orbán, para abordar la gravedad de la situación.
El Gobierno de Péter Magyar se distancia definitivamente de la sintonía con el Kremlin que caracterizó la política exterior de Viktor Orbán durante más de una década
Hungría ha convocado formalmente al embajador ruso tras una serie de ataques con drones registrados cerca de su frontera, un hecho que certifica el drástico cambio de rumbo del nuevo primer ministro, Péter Magyar. Tras años de estrecha colaboración con el Kremlin bajo el mandato de Viktor Orbán, Budapest endurece ahora su tono hacia Moscú. Los ataques se produjeron este miércoles en la región ucraniana de Transcarpacia, zona que alberga una significativa minoría húngara. Se espera que el embajador, Evgueni Stanislavov, se reúna con la ministra de Asuntos Exteriores, Anita Orbán, para abordar la gravedad de la situación.
Durante una rueda de prensa en Ópusztaszer, al sur del país, Péter Magyar comunicó la citación del diplomático, subrayando que “el Gobierno húngaro condena enérgicamente el ataque ruso contra Transcarpacia”. El primer ministro aprovechó la intervención para aclarar que la ministra exigirá al embajador una respuesta clara sobre cuándo planean Rusia y Vladímir Putin poner fin a una “sangrienta guerra que comenzó hace más de cuatro años”. Por el momento, el Gobierno ruso no ha emitido ninguna declaración pública sobre esta citación oficial. En la misma sintonía, Eslovaquia, a través de Juraj Blanar, ministro de Asuntos Exteriores, condenó los últimos ataques aéreos rusos contra Ucrania que alcanzaron zonas con presencia de la minoría eslovaca.
Según informó el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, Rusia disparó al menos 800 drones en un bombardeo masivo durante el miércoles, dirigido a una veintena de regiones ucranianas. La ofensiva, una de las más prolongadas en este quinto año de guerra, causó la muerte de al menos cinco personas e hirió a decenas de civiles.
Eslovaquia condena también por primera vez los ataques rusos a Kyiv
Zelenski calificó la convocatoria en Budapest como un “mensaje importante” y agradeció a Magyar su contundencia, señalando que Moscú ha demostrado ser una “amenaza común” no solo para Ucrania, sino para todos sus vecinos europeos. Tras su histórica victoria electoral frente a Orbán el pasado abril, Magyar ha prometido desmantelar el legado de 16 años de orbanismo, poniendo especial énfasis en combatir la corrupción y realinear a Hungría con sus aliados de la OTAN y la Unión Europea. Esta convocatoria supone un punto de inflexión para un país que, incluso tras la invasión a gran escala de 2022, mantuvo puentes energéticos y políticos con Rusia.
Hace apenas unos meses, el embajador Stanislavov negaba cualquier injerencia moscovita para favorecer al anterior régimen, tildando de “imaginarias” las amenazas rusas sobre el territorio húngaro. En una carta abierta, el diplomático aseguraba que los objetivos de su embajada eran simplemente garantizar “relaciones bilaterales normales y una cooperación mutuamente beneficiosa”. Sin embargo, con los drones rusos estallando a las puertas de la frontera húngara, la retórica de la “cooperación” parece haberse evaporado, dejando paso a una realidad diplomática mucho más gélida y alineada con el resto del continente.
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