Pese a que los aliados han puesto todo de su parte para mostrar unidad en la cumbre de la OTAN y evitar una reprimenda de Washington, el presidente estadounidense, Donald Trump, no ha olvidado su rencor con la Alianza Atlántica. Solo aterrizar en Ankara, donde esta tarde arranca la primera sesión de la 36ª cumbre de la organización militar, el republicano ha reiterado que está “muy decepcionado” con los aliados por no haberle seguido en su ofensiva contra Irán y ha vuelto a la carga con reclamar Groenlandia. “Debería estar bajo control de EE.UU., y no de Dinamarca”, ha insistido junto al mandatario turco, Recep T. Erdogan, en su palacio presidencial.
El presidente estadounidense reitera su decepción con la OTAN pero define a Meloni como una “persona agradable” pese a sus recientes burlas
Pese a que los aliados han puesto todo de su parte para mostrar unidad en la cumbre de la OTAN y evitar una reprimenda de Washington, el presidente estadounidense, Donald Trump, no ha olvidado su rencor con la Alianza Atlántica. Solo aterrizar en Ankara, donde esta tarde arranca la primera sesión de la 36ª cumbre de la organización militar, el presidente ha reiterado que está “muy decepcionado” con los aliados por no haberle seguido en su ofensiva contra Irán y por negarle su pretensión de hacerse con Groenlandia, y ha asegurado que si ha acudido presencialmente a la reunión ha sido solamente por su amistad con el mandatario turco, Recep T. Erdogan.

“Me decepcionó mucho la OTAN y, sinceramente, si no se hubiera celebrado en Turquía, donde mi amigo es, por cierto, un líder muy firme, es posible que no hubiera asistido. Sentí que tenía que asistir porque, ya sabes, sé que él se ha volcado por completo”, ha indicado Trump en el palacio presidencial de Ankara junto a Erdogan, que ha realizado un gran despliegue —incluso le ha venido a acoger al aeropuerto, algo nada habitual— para agasajar al magnate.
El magnate se está planteando vender aviones F-35 a Turquía
Tan buena es la relación con Erdogan que Trump anunció que levantaría las sanciones a Turquía por la adquisición de los sistemas de defensa aérea rusos S-400 y avanzó que se está planteando vender a Turquía aviones F-35, algo vetado hasta el momento por el mismo motivo.
En sus críticas a los aliados de la OTAN, Trump se ha mostrado especialmente duro con Francia, Italia, Reino Unido y Alemania, manifestando que no entiende por qué Estados Unidos debería invertir tanto en la Alianza Atlántica si luego el resto de países no acuden en su ayuda. “De algún modo, estaba probando a la gente, para saber si ellos estarían allí. Nosotros los ayudamos, pero no estoy seguro de que ellos estarían ahí para nosotros”, dijo Trump. ”¿Para qué nos estamos gastando centenares de miles de millones de dólares en ellos, cuando ellos no están luego ahí para nosotros?”, se preguntó el mandatario republicano.
Sin embargo, ha sido más conciliador con la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, quien hasta hace poco era su mejor aliada en el continente y ha asegurado que “buena persona” solo un día después de burlarse de ella en sus redes sociales. El magnate publicó el martes una imagen diciendo que necesitaba una “orden de alejamiento” después de haber sostenido que en la cumbre del G-7 le suplicó hacerse fotos con él. “Creo que es una buena persona, hemos tenido una buena semana. La relación se volvió un poco mala porque rechazó ayudarnos”, ha explicado, refiriéndose a la negativa italiana de prestar apoyo a Estados Unidos en su operación contra Irán.
Por si no fuera poco, Trump ha vuelto a la carga con hacerse con Groenlandia, pese a que diciendo que no debería pertenecer a Dinamarca sino a Estados Unidos porque Copenhague “no gasta dinero realmente en ayudar” a la isla ártica y está “rodeada de barchos chinos y rusos”. Sus pretensiones parecían controladas en los últimos meses tras una intervención del secretario general de la Alianza con conversaciones periódicas entre Dinamarca, EE.UU. y Groenlandia, pero ahora el presidente ha recuperado el tema reconociendo que este asunto afecta a su relación con la OTAN. “No estarían de acuerdo con ello, y eso a pesar de todo el dinero que gastamos para ayudarles con Rusia”, ha explicado junto a Erdogan.
La cumbre de la OTAN iniciará oficialmente con una cena ofrecida por el Erdogan en el complejo presidencial de Bestepe dedicada a los jefes de Estado y de Gobierno de la OTAN y a sus consortes, donde Trump verá las caras por primera vez a los líderes que ha criticado. La sesión principal tendrá lugar este miércoles, cuando Trump podría someter a los aliados a su examen para valorar sus inversiones en Defensa.
Internacional
