El plan de los hermanos Bolsonaro, Flávio, candidato presidencial, y Eduardo, afincado desde hace dos años en Texas y buscado por la justicia brasileña, era de los que abundan en la imaginación fecunda de la nueva derecha posverdad. Se trataba de hacer una película estilo biopic sobre el intento de asesinato contra su padre en el 2018 y estrenarla unas semanas antes de la primera vuelta de las elecciones el próximo 4 de octubre.
Los escándalos amenazan la candidatura de Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente ultraconservador
El plan de los hermanos Bolsonaro, Flávio, candidato presidencial, y Eduardo, afincado desde hace dos años en Texas y buscado por la justicia brasileña, era de los que abundan en la imaginación fecunda de la nueva derecha posverdad. Se trataba de hacer una película estilo biopic sobre el intento de asesinato contra su padre en el 2018 y estrenarla unas semanas antes de la primera vuelta de las elecciones el próximo 4 de octubre.
Ficharían a Jim Caviezel, el actor predilecto del trumpismo estadounidense, para interpretar al expresidente Jair Bolsonaro, actualmente en prisión domiciliaria tras ser condenado a 27 años de cárcel por su papel en un intento de golpe de Estado. Caviziel, que protagonizó el taquillero Sonido de libertad (2023), sobre el tráfico de niños, elogiada en la comunidad evangélica en Brasil y EE.UU., formaría el equipo perfecto con el director estadounidense, Cyrus Nowrasteh (El día que atentaron contra Reagan). Con productores como Uptone Pictures de Carolina del Sur, sería un filme made in USA, aunque rodado en Sao Paulo.
Titulado Dark Horse (Candidato sorpresa), la nueva película sería también el perfecto complemento para el apoyo que la administración Trump proporcionaría a la campaña de Flávio en su intento de impedir la reelección de Luiz Inácio Lula da Silva.
Flávio sería retratado como un buen hijo, aunque las verdaderas estrellas de la película serían el caballo oscuro, Jair, y Michelle Bolsonaro, la joven mujer del expresidente. El apuñalamiento a Bolsonaro —en realidad, la obra de un desequilibrado lobo solitario, Adélio Bispo— se presentaría en Dark Horse como el resultado de una oscura conspiración de izquierdas para impedir la victoria de Jair Bolsonaro en las elecciones de 2018. Este giro de guion de Mário Frias, exministro de Cultura de Bolsonaro, encajaría perfectamente con la estrategia del secretario de Estado Marco Rubio de tejer una narrativa sobre el “terrorismo de izquierdas”.
Al mismo tiempo, Eduardo y otro fugitivo de la extrema derecha brasileña, Paulo Figueiredo, nieto del último general al mando de la dictadura brasileña (1964-85), presionarían en favor de sanciones contra Lula y contra el juez responsable de la condena a su padre, Alexandre de Moraes. Las seis visitas de Eduardo y Figueiredo a Washington en 2025, para reunirse con los pesos pesados de la administración, dieron fruto. Trump anunció primero una batería de aranceles contra Brasil y otras sanciones, citando una supuesta “caza de brujas” contra Bolsonaro y contra los intereses estadounidenses. Tras un año de revisión, los aranceles del 25% fueron confirmados la semana pasada.
Flávio devolvió el favor ofreciendo a Trump participación en un equipo de transición si gana las elecciones, y acceso preferencial para EE.UU. a los valiosos depósitos de minerales críticos en Brasil. Tras instar al Pentágono a bombardear las narcolanchas en la bahía de Guanabara, el candidato apoyó la decisión estadounidense de incorporar a grupos delincuentes brasileños a la lista de organizaciones terroristas susceptibles a ataques militares estadounidenses. El clan Bolsonaro “ha dado a EE.UU. el pretexto para su plan de recuperar el hemisferio”, dijo un diplomático entrevistado en Brasilia. “Para el Departamento de Estado, (los Bolsonaro) son los instrumentos por medio de los cuales intentan llegar a tener un gobierno dócil en Brasil”.
El clan Bolsonaro “ha dado a EE.UU. el pretexto para la influencia hemisférica”
Hasta mayo, todo iba sobre ruedas tanto para la campaña de Flávio como para la película. El hijo mayor de Bolsonaro lideraba las encuestas y el filme logró financiación por diez millones de dólares, el presupuesto más alto en la historia del cine brasileño. Dark Horse se proyectaría, según la distribuidora, en más cines brasileños que la taquillera Tropa de élite, sobre la guerra en las favelas.
Pero, luego, el plan chocó contra la realidad. Tras una investigación de la fiscalía federal sobre el megaescándalo del Banco Master, trascendió que casi todo el presupuesto de Dark Horse procedía del fraudulento banquero Daniel Vorcaro, responsable de una suerte de sistema piramidal de finanzas que involucraba a cientos de figuras de las élites políticas y empresariales brasileñas. Cuando este se colapsó —con pérdidas superiores a 10.000 millones de dólares—, pasó factura a miles de ahorradores y pensionistas, desatando la rabia en el electorado.
Los hermanos no se salvaron. Una grabación de Flávio Bolsonaro suplicando dinero a Vorcaro fue publicada por The Intercept Brasil, que luego añadió documentos que corroboraban que el banquero invirtió unos diez millones de euros en la película que fueron trasladados a un fondo en Texas. “Fue esencial la colaboración de Estados Unidos”, dijo el mismo diplomático. Cuando Vorcaro fue puesto en libertad provisional —con grillete electrónico—, Flávio fue a visitarlo. No era la mejor forma de ganar la confianza de votantes cuyas pensiones se habían esfumado en el agujero negro del escándalo Master.
Esto coincidió, no casualmente, con un desencuentro muy público entre Flávio y Michelle Bolsonaro. Tras acusar a Flávio de machismo, la ex primera dama aceptó las disculpas del candidato y se ha incorporado a la campaña. Pero las tensiones dentro de la familia se mantienen.
Desde el estallido del escándalo en mayo, Lula lidera las encuestas. “El entreguismo a EE. UU. mina el apoyo a Flavio, y el caso de Dark Horse y Vorcaro también”, dijo en una conversación con La Vanguardia el consultor especializado en relaciones internacionales, Alberto Kleiman. Pese a ello, todo indica que las elecciones serán muy reñidas.
Flávio anunció su candidatura oficial en un mitin celebrado en Sao Paulo el pasado sábado con la presencia del presidente argentino Javier Milei. Bolsonaro padre participó virtualmente en un vídeo elaborado con inteligencia artificial. Aunque Flávio es el claro favorito para pasar a la segunda vuelta electoral junto con Lula, no se descarta del todo que más escándalos vinculados a Vorcaro abran la puerta a otro candidato conservador.
Pese a los escándalos bolsonaristas, las elecciones serán muy reñidas
La cara verdaderamente oscura de Dark Horse -que ya no será estrenada, según su distribuidora, hasta después de las elecciones— puede aparecer en una nueva investigación del Tribunal Supremo anunciada la semana pasada. Flávio y Eduardo Bolsonaro no han podido explicar por qué una película de serie B costaría tanto dinero. La investigación “pretende esclarecer”, explicó el diario O Globo el viernes, si el dinero “tuvo, en la práctica, otro fin: financiar la permanencia de Eduardo Bolsonaro en Estados Unidos”.
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