El viaje terminó de madrugada y en un control policial en el municipio de Alcobendas . Eran las 5.30 horas del pasado miércoles, 5 de agosto, cuando los agentes dieron el alto a un turismo en el que viajaban cinco personas. El nerviosismo de sus ocupantes llamó la atención de los agentes, que decidieron registrar el vehículo. En el maletero encontraron el botín: 44 teléfonos móviles envueltos en papel de aluminio y colocados en grupos de tres. La mayoría de ellos se encontraban encendidos, aunque ninguno llevaba tarjeta SIM. No era el único indicio que levantó las sospechas de los agentes. Entre las pertenencias de los ocupantes había más de 250 euros en efectivo, una tarjeta bancaria cuyos datos no correspondían a ninguno de los ocupantes y dos paquetes de papel de aluminio que coincidían con el utilizado para envolver los teléfonos. Una vez realizadas las comprobaciones policiales oportunas, los agentes lograron identificar a los propietarios de algunos de los teléfonos hallados, siendo todos ellos residentes de la ciudad de Vitoria-Gasteiz. La pista llevó a los agentes hasta las fiestas patronales de la capital alavesa, celebradas el día anterior, 4 de agosto. Durante aquella tarde y noche se habían producido numerosas sustracciones de teléfonos móviles entre quienes participaban en las celebraciones. Al menos 23 personas habían acudido ya a dependencias policiales para denunciar el robo de sus dispositivos, mientras se esperaba la formalización de nuevas denuncias una vez que los afectados pudieran aportar datos como el número IMEI de sus dispositivos.La intervención se produjo en el marco de uno de los dispositivos desplegados por la Policía Nacional para prevenir robos durante el periodo estival. Los agentes habían reforzado la vigilancia, incrementado la presencia policial y establecido controles en distintos puntos para detectar robos con fuerza en domicilios y establecimientos, así como sustracciones de vehículos. Fue precisamente uno de estos controles el que frustró el desplazamiento de los cinco ocupantes. Al recibir la orden de detenerse, los agentes observaron en ellos un comportamiento que consideraron inusual y decidieron inspeccionar el turismo.Los cinco viajeros, tres hombres y dos mujeres, tampoco llevaban su documentación en el momento de la intervención. El vehículo, además, figuraba a nombre de otra persona. Durante las comprobaciones, los ocupantes se mostraron reacios a facilitar información y ofrecieron explicaciones que los investigadores consideraron incoherentes sobre la procedencia de los terminales, sin justificar su existencia, ni su procedencia.Los agentes procedieron finalmente a su detención como presuntos responsables de un delito de hurto. Los arrestados fueron puestos posteriormente a disposición de la autoridad judicial. Mientras avanzaban las diligencias, los agentes comenzaron a realizar las gestiones necesarias para localizar a los propietarios de los teléfonos recuperados y devolverles sus terminales. El viaje terminó de madrugada y en un control policial en el municipio de Alcobendas . Eran las 5.30 horas del pasado miércoles, 5 de agosto, cuando los agentes dieron el alto a un turismo en el que viajaban cinco personas. El nerviosismo de sus ocupantes llamó la atención de los agentes, que decidieron registrar el vehículo. En el maletero encontraron el botín: 44 teléfonos móviles envueltos en papel de aluminio y colocados en grupos de tres. La mayoría de ellos se encontraban encendidos, aunque ninguno llevaba tarjeta SIM. No era el único indicio que levantó las sospechas de los agentes. Entre las pertenencias de los ocupantes había más de 250 euros en efectivo, una tarjeta bancaria cuyos datos no correspondían a ninguno de los ocupantes y dos paquetes de papel de aluminio que coincidían con el utilizado para envolver los teléfonos. Una vez realizadas las comprobaciones policiales oportunas, los agentes lograron identificar a los propietarios de algunos de los teléfonos hallados, siendo todos ellos residentes de la ciudad de Vitoria-Gasteiz. La pista llevó a los agentes hasta las fiestas patronales de la capital alavesa, celebradas el día anterior, 4 de agosto. Durante aquella tarde y noche se habían producido numerosas sustracciones de teléfonos móviles entre quienes participaban en las celebraciones. Al menos 23 personas habían acudido ya a dependencias policiales para denunciar el robo de sus dispositivos, mientras se esperaba la formalización de nuevas denuncias una vez que los afectados pudieran aportar datos como el número IMEI de sus dispositivos.La intervención se produjo en el marco de uno de los dispositivos desplegados por la Policía Nacional para prevenir robos durante el periodo estival. Los agentes habían reforzado la vigilancia, incrementado la presencia policial y establecido controles en distintos puntos para detectar robos con fuerza en domicilios y establecimientos, así como sustracciones de vehículos. Fue precisamente uno de estos controles el que frustró el desplazamiento de los cinco ocupantes. Al recibir la orden de detenerse, los agentes observaron en ellos un comportamiento que consideraron inusual y decidieron inspeccionar el turismo.Los cinco viajeros, tres hombres y dos mujeres, tampoco llevaban su documentación en el momento de la intervención. El vehículo, además, figuraba a nombre de otra persona. Durante las comprobaciones, los ocupantes se mostraron reacios a facilitar información y ofrecieron explicaciones que los investigadores consideraron incoherentes sobre la procedencia de los terminales, sin justificar su existencia, ni su procedencia.Los agentes procedieron finalmente a su detención como presuntos responsables de un delito de hurto. Los arrestados fueron puestos posteriormente a disposición de la autoridad judicial. Mientras avanzaban las diligencias, los agentes comenzaron a realizar las gestiones necesarias para localizar a los propietarios de los teléfonos recuperados y devolverles sus terminales.
El viaje terminó de madrugada y en un control policial en el municipio de Alcobendas. Eran las 5.30 horas del pasado miércoles, 5 de agosto, cuando los agentes dieron el alto a un turismo en el que viajaban cinco personas. El nerviosismo de … sus ocupantes llamó la atención de los agentes, que decidieron registrar el vehículo. En el maletero encontraron el botín: 44 teléfonos móviles envueltos en papel de aluminio y colocados en grupos de tres. La mayoría de ellos se encontraban encendidos, aunque ninguno llevaba tarjeta SIM.
No era el único indicio que levantó las sospechas de los agentes. Entre las pertenencias de los ocupantes había más de 250 euros en efectivo, una tarjeta bancaria cuyos datos no correspondían a ninguno de los ocupantes y dos paquetes de papel de aluminio que coincidían con el utilizado para envolver los teléfonos. Una vez realizadas las comprobaciones policiales oportunas, los agentes lograron identificar a los propietarios de algunos de los teléfonos hallados, siendo todos ellos residentes de la ciudad de Vitoria-Gasteiz.
La pista llevó a los agentes hasta las fiestas patronales de la capital alavesa, celebradas el día anterior, 4 de agosto. Durante aquella tarde y noche se habían producido numerosas sustracciones de teléfonos móviles entre quienes participaban en las celebraciones. Al menos 23 personas habían acudido ya a dependencias policiales para denunciar el robo de sus dispositivos, mientras se esperaba la formalización de nuevas denuncias una vez que los afectados pudieran aportar datos como el número IMEI de sus dispositivos.
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Madrid
María G. Piñeiro
La intervención se produjo en el marco de uno de los dispositivos desplegados por la Policía Nacional para prevenir robos durante el periodo estival. Los agentes habían reforzado la vigilancia, incrementado la presencia policial y establecido controles en distintos puntos para detectar robos con fuerza en domicilios y establecimientos, así como sustracciones de vehículos. Fue precisamente uno de estos controles el que frustró el desplazamiento de los cinco ocupantes. Al recibir la orden de detenerse, los agentes observaron en ellos un comportamiento que consideraron inusual y decidieron inspeccionar el turismo.
Los cinco viajeros, tres hombres y dos mujeres, tampoco llevaban su documentación en el momento de la intervención. El vehículo, además, figuraba a nombre de otra persona. Durante las comprobaciones, los ocupantes se mostraron reacios a facilitar información y ofrecieron explicaciones que los investigadores consideraron incoherentes sobre la procedencia de los terminales, sin justificar su existencia, ni su procedencia.
Los agentes procedieron finalmente a su detención como presuntos responsables de un delito de hurto. Los arrestados fueron puestos posteriormente a disposición de la autoridad judicial. Mientras avanzaban las diligencias, los agentes comenzaron a realizar las gestiones necesarias para localizar a los propietarios de los teléfonos recuperados y devolverles sus terminales.
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