Aquellos que confiaban en que con el regreso de José Mourinho el Real Madrid sería, como mínimo, un equipo que correría, tienen por ahora difícil encontrar respaldo en los números. Los datos no avalan al portugués: el conjunto blanco es el equipo que menos kilómetros recorre de toda LaLiga.
El conjunto de José Mourinho recorre una media de 96,5 kilómetros por partido, mientras que los blaugrana realizan 104,64 por encuentro
Aquellos que confiaban en que con el regreso de José Mourinho el Real Madrid sería, como mínimo, un equipo que correría, tienen por ahora difícil encontrar respaldo en los números. Los datos no avalan al portugués: el conjunto blanco es el equipo que menos kilómetros recorre de toda LaLiga.
Después de las primeras siete jornadas, el Real Madrid registra una media de 96,5 kilómetros recorridos por encuentro. Es el último de los 20 equipos del campeonato en esta clasificación y se encuentra casi seis kilómetros por debajo de la media de la Liga, situada en 102,35, según datos de Sofascore.
El contraste se hace todavía mayor al mirar a su gran rival. El Barça es el quinto equipo que más corre, con 104,64 kilómetros por encuentro. Los blaugrana lideran en este inicio de Liga el número de sprints por partido con una media de 142,6, mientras que el segundo en este apartado es el Elche con 131,1 carreras a máxima velocidad por encuentro. Los blaugrana están en esta estadística muy por encima de la media de la competición, que se sitúa en 103,195, y el Madrid es décimo en esta clasificación con 99,3 sprints por partido.
El Barça, quinto; el Real Madrid, último
La clasificación de Sofascore de kilómetros recorridos está encabezada por el Celta, que alcanza los 107,1 kilómetros por encuentro. Inmediatamente después aparece el Levante con 105,8 y el Elche completa las primeras posiciones con 105,6.
Los 96,5 kilómetros del conjunto de Mourinho no solo le colocan por debajo de los grandes clubes del campeonato. Ninguno de los otros 19 equipos de LaLiga recorre menos distancia por encuentro.
Evidentemente, no puede interpretarse como una medición individual. Las sustituciones, los diferentes minutos disputados y las funciones de cada posición impiden repartir de esa forma los kilómetros reales.
El Barça es el equipo, con mucha diferencia, que más sprints realiza por partido: 142,6
Los números necesitan también contexto. Recorrer más kilómetros no convierte automáticamente a un equipo en mejor que otro, del mismo modo que correr menos no demuestra falta de compromiso o profesionalidad.
La distancia cubierta depende del modelo de juego, la posesión, la presión, la colocación de los futbolistas y multitud de circunstancias propias de cada partido. Un equipo bien organizado puede necesitar recorrer menos metros que su rival porque ocupa mejor los espacios y obliga al balón a correr en su lugar. Por eso, estos datos no permiten concluir por sí solos que los problemas del Real Madrid sean exclusivamente físicos.
Mourinho ha aumentado el control en Valdebebas
El dato resulta especialmente llamativo por el cambio experimentado en el banquillo. El regreso de Mourinho había alimentado la expectativa de encontrarse con un Real Madrid especialmente intenso y disciplinado.
El portugués ha endurecido diferentes aspectos del día a día desde su llegada. La alimentación, el descanso, la recuperación, la puntualidad y el trabajo realizado fuera de los entrenamientos están sometidos a un control mayor.
La preparación física y la recuperación también están especialmente vigiladas. El Madrid puede estar cuidando mejor las piernas de sus futbolistas, pero los primeros datos de distancia recorrida indican que eso todavía no se está traduciendo en más kilómetros durante los partidos.
Y la reciente derrota por 2-1 ante el Atlético en el Metropolitano tampoco ayudó a despejar las dudas sobre la intensidad del equipo.
Un problema que ha sobrevivido a varios entrenadores
La cuestión tampoco puede reducirse exclusivamente a Mourinho. El Real Madrid ha pasado en los últimos tiempos por entrenadores con planteamientos muy diferentes. Carlo Ancelotti, Xabi Alonso, Álvaro Arbeloa y ahora Mourinho han tratado de encontrar fórmulas distintas para sacar el máximo rendimiento competitivo a la plantilla.
Han cambiado entrenadores, sistemas y futbolistas, pero determinadas desconexiones colectivas han reaparecido. Los kilómetros no permiten medir el compromiso de un jugador, ni explican por sí mismos los resultados de un equipo. Tampoco determinan quién juega mejor al fútbol.
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