Mientras el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se deja seducir por Vladímir Putin e intensifica sus críticas al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, Europa insiste en mostrarse del lado de Kyiv con palabras, y también con hechos. Los Veintisiete han adoptado este lunes un paquete de 1.600 sanciones a personas y entidades rusas vinculadas con la maquinaria de guerra. Representa la mayor ampliación de su grupo de sancionados contra Rusia, añadiendo 1.646 nombres de una sola vez a la lista negra.
EE.UU. presiona a los aliados para que dejen de enviar armas a Ucrania por sus bombardeos contra refinerías rusas
Mientras el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se deja seducir por Vladímir Putin e intensifica sus críticas al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, Europa insiste en mostrarse del lado de Kyiv con palabras, y también con hechos. Los Veintisiete han adoptado este lunes un paquete de 1.600 sanciones a personas y entidades rusas vinculadas con la maquinaria de guerra, lo que representa la mayor ampliación de su lista de sanciones contra Rusia, añadiendo 1.646 nombres de una sola vez.
“Europa vuelve a mostrar un frente unido. Más de la mitad están relacionadas con la producción en cadena para misiles balísticos”, ha destacado la alta representante de la UE para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, desde la reunión de ministros de Exteriores que se celebra en Luxemburgo.
Kallas recuerda que no se pueden celebrar elecciones en Ucrania si la guerra continua
Kallas ha reiterado también su apoyo al presidente ucraniano, a quien Trump culpa de la escasez de combustible en el mundo por sus bombardeos contra refinerías rusas y pide sustituirle al frente del país. La exprimera ministra estonia ha recordado que bajo la Constitución ucraniana no se pueden celebrar elecciones mientras siga la guerra. “Si ponemos la presión sobre Rusia para que pare el conflicto, estoy segura de que Ucrania celebrará elecciones”, ha señalado.
La presión de Estados Unidos es tan grande que, según el Financial Times, la Casa Blanca está presionando a Europa para interrumpir los flujos de armas hacia Ucrania. El Pentágono estaría llegando a amenazar con dejar de compartir su inteligencia y poner el freno al programa PURL, por el que los aliados compran equipamiento militar estadounidense para satisfacer las necesidades ucranianas. Desde la OTAN señalan, sin embargo, que los envíos de armamento a través de este sistema siguen en marcha.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, llamó ayer a Zelenski para apoyar su llamamiento a un alto el fuego energético, a la vez que le señalaba que esta semana llegará más financiación europea para la fabricación de drones y misiles para proteger los cielos ucranianos. El presidente recibirá personalmente el abrazo de sus socios europeos en la cumbre de líderes que se celebrará el jueves y el viernes en Bruselas, a la que acudirá para participar en las discusiones sobre las necesidades económicas del país invadido el año que viene.
Uno de los más furiosos con el republicano en este lado del Atlántico es el comisario de Defensa, el lituano Andrius Kubilius, quien después de los ataques del presidente al líder ucraniano ha abogado por romper con la iniciativa estadounidense porque ha “llegado el momento de que la UE y Ucrania diseñen una estrategia de paz independiente”.
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