La brecha digital ha trascendido lo tecnológico y se ha vuelto una problemática social: es el diagnóstico de partida con el que Afundación ha presentado este martes en Santiago su estrategia Igualdade Dixital, que se basa en una plataforma online, gratuita y de acceso público con la que las personas mayores podrán mejorar sus competencias digitales.El proyecto nace con el objetivo de evitar que la transformación tecnológica deje atrás a una parte de la población: «Es imprescindible abordar este proceso desde el principio de igualdad y no discriminación», ha subrayado durante el acto el presidente de Afundación, Miguel Ángel Escotet. A su entender, la falta de acceso y formación digital se ha convertido en «una nueva forma de segregación». Así que la iniciativa bebe de los últimos diez años, en los que la entidad ha formado y asesorado a cerca de 42.000 personas mayores en el uso de herramientas tecnológicas. Y responde a datos que reflejan la magnitud del problema: según cifras del INE, un 7% de las personas entre 65 y 74 años carece de cualquier habilidad digital, frente al 0,6% del grupo de 25 a 34 años. Además, un 44% presenta competencias «limitadas» en áreas clave como la comunicación, la seguridad o la resolución de problemas, más del doble que entre los más jóvenes.En este contexto, la plataforma ofrece contenidos formativos variados —talleres interactivos, vídeos, guías descargables y ejercicios prácticos— tanto en aprendizaje autónomo como integrados en programas formativos. En concreto, el sistema contempla tres modalidades: la primera está pensada para usuarios con conocimientos básicos, que podrán avanzar de forma independiente; la segunda convierte la plataforma en un apoyo para cursos organizados por la propia Afundación u otras entidades; y la tercera introduce la figura del mentor digital, que acompaña el proceso de aprendizaje de forma personalizada.Noticia relacionada No No Entre el smartphone y el bordón: tecnología y tradición conviven en el Camino de Santiago Pablo BaamondeDesde su lanzamiento, la plataforma contará con una programación de 83 actividades gratuitas a desarrollar entre abril y mayo en once localidades gallegas. Y, en paralelo, Afundación trabaja en un proyecto piloto para extender estas acciones a entidades públicas y privadas, con especial atención al rural, donde la brecha digital es más acusada. «La rapidez de los acontecimientos ha ensanchado la brecha», ha advertido durante el acto Escotet, que aboga por avanzar hacia un «derecho a la inclusión digital» que garantice la participación social de todas las personas, independientemente de su edad. Un cambio que también se percibe en las aulas: como ha destacado el formador Pablo García Castro, del Espazo+60 de Monforte, el miedo inicial que despertaba la tecnología ha dado paso a la curiosidad: «Ahora quieren saber más»; interés que también reflejan los propios usuarios. «Es una forma de cuidarnos, de no quedarnos arrinconadas», señalaba Teresa Frade, una de las participantes en los programas formativos. La jornada ha concluido con un taller introductorio sobre inteligencia artificial y ChatGPT, una muestra del enfoque del proyecto: acercar las herramientas digitales más actuales a quienes, hasta hace poco, quedaban al margen de ellas. La brecha digital ha trascendido lo tecnológico y se ha vuelto una problemática social: es el diagnóstico de partida con el que Afundación ha presentado este martes en Santiago su estrategia Igualdade Dixital, que se basa en una plataforma online, gratuita y de acceso público con la que las personas mayores podrán mejorar sus competencias digitales.El proyecto nace con el objetivo de evitar que la transformación tecnológica deje atrás a una parte de la población: «Es imprescindible abordar este proceso desde el principio de igualdad y no discriminación», ha subrayado durante el acto el presidente de Afundación, Miguel Ángel Escotet. A su entender, la falta de acceso y formación digital se ha convertido en «una nueva forma de segregación». Así que la iniciativa bebe de los últimos diez años, en los que la entidad ha formado y asesorado a cerca de 42.000 personas mayores en el uso de herramientas tecnológicas. Y responde a datos que reflejan la magnitud del problema: según cifras del INE, un 7% de las personas entre 65 y 74 años carece de cualquier habilidad digital, frente al 0,6% del grupo de 25 a 34 años. Además, un 44% presenta competencias «limitadas» en áreas clave como la comunicación, la seguridad o la resolución de problemas, más del doble que entre los más jóvenes.En este contexto, la plataforma ofrece contenidos formativos variados —talleres interactivos, vídeos, guías descargables y ejercicios prácticos— tanto en aprendizaje autónomo como integrados en programas formativos. En concreto, el sistema contempla tres modalidades: la primera está pensada para usuarios con conocimientos básicos, que podrán avanzar de forma independiente; la segunda convierte la plataforma en un apoyo para cursos organizados por la propia Afundación u otras entidades; y la tercera introduce la figura del mentor digital, que acompaña el proceso de aprendizaje de forma personalizada.Noticia relacionada No No Entre el smartphone y el bordón: tecnología y tradición conviven en el Camino de Santiago Pablo BaamondeDesde su lanzamiento, la plataforma contará con una programación de 83 actividades gratuitas a desarrollar entre abril y mayo en once localidades gallegas. Y, en paralelo, Afundación trabaja en un proyecto piloto para extender estas acciones a entidades públicas y privadas, con especial atención al rural, donde la brecha digital es más acusada. «La rapidez de los acontecimientos ha ensanchado la brecha», ha advertido durante el acto Escotet, que aboga por avanzar hacia un «derecho a la inclusión digital» que garantice la participación social de todas las personas, independientemente de su edad. Un cambio que también se percibe en las aulas: como ha destacado el formador Pablo García Castro, del Espazo+60 de Monforte, el miedo inicial que despertaba la tecnología ha dado paso a la curiosidad: «Ahora quieren saber más»; interés que también reflejan los propios usuarios. «Es una forma de cuidarnos, de no quedarnos arrinconadas», señalaba Teresa Frade, una de las participantes en los programas formativos. La jornada ha concluido con un taller introductorio sobre inteligencia artificial y ChatGPT, una muestra del enfoque del proyecto: acercar las herramientas digitales más actuales a quienes, hasta hace poco, quedaban al margen de ellas.
La brecha digital ha trascendido lo tecnológico y se ha vuelto una problemática social: es el diagnóstico de partida con el que Afundación ha presentado este martes en Santiago su estrategia Igualdade Dixital, que se basa en una plataforma online, gratuita y de … acceso público con la que las personas mayores podrán mejorar sus competencias digitales.
El proyecto nace con el objetivo de evitar que la transformación tecnológica deje atrás a una parte de la población: «Es imprescindible abordar este proceso desde el principio de igualdad y no discriminación», ha subrayado durante el acto el presidente de Afundación, Miguel Ángel Escotet. A su entender, la falta de acceso y formación digital se ha convertido en «una nueva forma de segregación». Así que la iniciativa bebe de los últimos diez años, en los que la entidad ha formado y asesorado a cerca de 42.000 personas mayores en el uso de herramientas tecnológicas. Y responde a datos que reflejan la magnitud del problema: según cifras del INE, un 7% de las personas entre 65 y 74 años carece de cualquier habilidad digital, frente al 0,6% del grupo de 25 a 34 años. Además, un 44% presenta competencias «limitadas» en áreas clave como la comunicación, la seguridad o la resolución de problemas, más del doble que entre los más jóvenes.
En este contexto, la plataforma ofrece contenidos formativos variados —talleres interactivos, vídeos, guías descargables y ejercicios prácticos— tanto en aprendizaje autónomo como integrados en programas formativos. En concreto, el sistema contempla tres modalidades: la primera está pensada para usuarios con conocimientos básicos, que podrán avanzar de forma independiente; la segunda convierte la plataforma en un apoyo para cursos organizados por la propia Afundación u otras entidades; y la tercera introduce la figura del mentor digital, que acompaña el proceso de aprendizaje de forma personalizada.
Desde su lanzamiento, la plataforma contará con una programación de 83 actividades gratuitas a desarrollar entre abril y mayo en once localidades gallegas. Y, en paralelo, Afundación trabaja en un proyecto piloto para extender estas acciones a entidades públicas y privadas, con especial atención al rural, donde la brecha digital es más acusada. «La rapidez de los acontecimientos ha ensanchado la brecha», ha advertido durante el acto Escotet, que aboga por avanzar hacia un «derecho a la inclusión digital» que garantice la participación social de todas las personas, independientemente de su edad.
Un cambio que también se percibe en las aulas: como ha destacado el formador Pablo García Castro, del Espazo+60 de Monforte, el miedo inicial que despertaba la tecnología ha dado paso a la curiosidad: «Ahora quieren saber más»; interés que también reflejan los propios usuarios. «Es una forma de cuidarnos, de no quedarnos arrinconadas», señalaba Teresa Frade, una de las participantes en los programas formativos. La jornada ha concluido con un taller introductorio sobre inteligencia artificial y ChatGPT, una muestra del enfoque del proyecto: acercar las herramientas digitales más actuales a quienes, hasta hace poco, quedaban al margen de ellas.
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