El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha decidido contraprogramar la visita a Bruselas del presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, y ha logrado que el comisario de Interior, Magnus Brunner, y la vicepresidenta encargada de democracia y demografía, Dubravka Suika, también le reciban en su despacho mañana mismo. Vivas tiene previsto ver a los dos responsables comunitarios por la mañana y poco después del mediodía, mientras que el ministro lo hará por la tarde, según han confirmado fuentes de la Comisión.Es poco habitual que un miembro del Gobierno europeo, nada menos que el ministro de Exteriores, se interese por una reunión con dos comisarios, uno de ellos el de Interior, el mismo día que estaba prevista una reunión con una autoridad regional del mismo país y más extraño aún cuando es evidente que ambos van a tratar del mismo asunto, la crisis generada por la invasión masiva de la ciudad de Ceuta.El anuncio ha sido realizado además por la propia Comisión Europea y no por el ministerio de Exteriores, como habría sido lo más normal. Todo el desarrollo de los acontecimientos parece señalar que ha sido el departamento de Albares el que ha tramitado las entrevistas con los comisarios después de que Vivas programase los suyos, aunque oficialmente el ejecutivo comunitario sostiene que «mantenemos un contacto permanente» con las autoridades españolas de modo que no se podría establecer un cronograma. Fuentes de Exteriores aseguran también que el viaje de Albares y sus entrevistas con los dos miembros de la Comisión «estaban agendadas desde hace tiempo». El comisario Brunner ha hablado esta mañana por teléfono con el ministro Ángel Víctor Torres, que ostenta el mando único sobre la crisis en Ceuta.Vivas había dicho que el objetivo de su viaje a Bruselas era recabar el apoyo que no había obtenido del Gobierno central, paralizado por las vacaciones de Pedro Sánchez durante casi todo el mes de agosto. El Gobierno tardó mucho antes de pedir formalmente el apoyo de las instituciones europeas, aunque esa petición aún se está tramitando, a falta de que Madrid puntualice los aspectos financieros y técnicos que demanda. Para la Comisión, el objetivo sigue siendo que aquellos que se encuentran ilegalmente en Ceuta sean expulsados a Marruecos.Gestiones con el régimen marroquíDesde el punto de vista de la Comisión, la concreción de esos puntos pendientes es el argumento que habría justificado las reuniones con Albares, a pesar de que es evidente que por lo que respecta a la visión de la crisis de Ceuta sus posiciones son diferentes a las de Vivas.El dirigente ceutí empezará su visita a Bruselas en el Parlamento Europeo donde tiene previsto reunirse con el portavoz del Grupo Popular, Manfred Weber, y con la presidenta de la Cámara, Roberta Metsola.La Comisión insiste asimismo en que está haciendo «múltiples gestiones» con el régimen marroquí, pero también aclara que «existen muchísimos aspectos de las relaciones entre la UE y Marruecos más allá de la situación en Ceuta». El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha decidido contraprogramar la visita a Bruselas del presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, y ha logrado que el comisario de Interior, Magnus Brunner, y la vicepresidenta encargada de democracia y demografía, Dubravka Suika, también le reciban en su despacho mañana mismo. Vivas tiene previsto ver a los dos responsables comunitarios por la mañana y poco después del mediodía, mientras que el ministro lo hará por la tarde, según han confirmado fuentes de la Comisión.Es poco habitual que un miembro del Gobierno europeo, nada menos que el ministro de Exteriores, se interese por una reunión con dos comisarios, uno de ellos el de Interior, el mismo día que estaba prevista una reunión con una autoridad regional del mismo país y más extraño aún cuando es evidente que ambos van a tratar del mismo asunto, la crisis generada por la invasión masiva de la ciudad de Ceuta.El anuncio ha sido realizado además por la propia Comisión Europea y no por el ministerio de Exteriores, como habría sido lo más normal. Todo el desarrollo de los acontecimientos parece señalar que ha sido el departamento de Albares el que ha tramitado las entrevistas con los comisarios después de que Vivas programase los suyos, aunque oficialmente el ejecutivo comunitario sostiene que «mantenemos un contacto permanente» con las autoridades españolas de modo que no se podría establecer un cronograma. Fuentes de Exteriores aseguran también que el viaje de Albares y sus entrevistas con los dos miembros de la Comisión «estaban agendadas desde hace tiempo». El comisario Brunner ha hablado esta mañana por teléfono con el ministro Ángel Víctor Torres, que ostenta el mando único sobre la crisis en Ceuta.Vivas había dicho que el objetivo de su viaje a Bruselas era recabar el apoyo que no había obtenido del Gobierno central, paralizado por las vacaciones de Pedro Sánchez durante casi todo el mes de agosto. El Gobierno tardó mucho antes de pedir formalmente el apoyo de las instituciones europeas, aunque esa petición aún se está tramitando, a falta de que Madrid puntualice los aspectos financieros y técnicos que demanda. Para la Comisión, el objetivo sigue siendo que aquellos que se encuentran ilegalmente en Ceuta sean expulsados a Marruecos.Gestiones con el régimen marroquíDesde el punto de vista de la Comisión, la concreción de esos puntos pendientes es el argumento que habría justificado las reuniones con Albares, a pesar de que es evidente que por lo que respecta a la visión de la crisis de Ceuta sus posiciones son diferentes a las de Vivas.El dirigente ceutí empezará su visita a Bruselas en el Parlamento Europeo donde tiene previsto reunirse con el portavoz del Grupo Popular, Manfred Weber, y con la presidenta de la Cámara, Roberta Metsola.La Comisión insiste asimismo en que está haciendo «múltiples gestiones» con el régimen marroquí, pero también aclara que «existen muchísimos aspectos de las relaciones entre la UE y Marruecos más allá de la situación en Ceuta».
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha decidido contraprogramar la visita a Bruselas del presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, y ha logrado que el comisario de Interior, Magnus Brunner, y la vicepresidenta encargada de democracia y demografía, Dubravka Suika, también le reciban … en su despacho mañana mismo. Vivas tiene previsto ver a los dos responsables comunitarios por la mañana y poco después del mediodía, mientras que el ministro lo hará por la tarde, según han confirmado fuentes de la Comisión.
Es poco habitual que un miembro del Gobierno europeo, nada menos que el ministro de Exteriores, se interese por una reunión con dos comisarios, uno de ellos el de Interior, el mismo día que estaba prevista una reunión con una autoridad regional del mismo país y más extraño aún cuando es evidente que ambos van a tratar del mismo asunto, la crisis generada por la invasión masiva de la ciudad de Ceuta.
El anuncio ha sido realizado además por la propia Comisión Europea y no por el ministerio de Exteriores, como habría sido lo más normal. Todo el desarrollo de los acontecimientos parece señalar que ha sido el departamento de Albares el que ha tramitado las entrevistas con los comisarios después de que Vivas programase los suyos, aunque oficialmente el ejecutivo comunitario sostiene que «mantenemos un contacto permanente» con las autoridades españolas de modo que no se podría establecer un cronograma. Fuentes de Exteriores aseguran también que el viaje de Albares y sus entrevistas con los dos miembros de la Comisión «estaban agendadas desde hace tiempo». El comisario Brunner ha hablado esta mañana por teléfono con el ministro Ángel Víctor Torres, que ostenta el mando único sobre la crisis en Ceuta.
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Vivas había dicho que el objetivo de su viaje a Bruselas era recabar el apoyo que no había obtenido del Gobierno central, paralizado por las vacaciones de Pedro Sánchez durante casi todo el mes de agosto. El Gobierno tardó mucho antes de pedir formalmente el apoyo de las instituciones europeas, aunque esa petición aún se está tramitando, a falta de que Madrid puntualice los aspectos financieros y técnicos que demanda. Para la Comisión, el objetivo sigue siendo que aquellos que se encuentran ilegalmente en Ceuta sean expulsados a Marruecos.
Gestiones con el régimen marroquí
Desde el punto de vista de la Comisión, la concreción de esos puntos pendientes es el argumento que habría justificado las reuniones con Albares, a pesar de que es evidente que por lo que respecta a la visión de la crisis de Ceuta sus posiciones son diferentes a las de Vivas.
El dirigente ceutí empezará su visita a Bruselas en el Parlamento Europeo donde tiene previsto reunirse con el portavoz del Grupo Popular, Manfred Weber, y con la presidenta de la Cámara, Roberta Metsola.
La Comisión insiste asimismo en que está haciendo «múltiples gestiones» con el régimen marroquí, pero también aclara que «existen muchísimos aspectos de las relaciones entre la UE y Marruecos más allá de la situación en Ceuta».
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