La Comunidad de Madrid sostiene que las reivindicaciones de los sindicatos educativos para reducir las ratios de alumnos por aula y las horas lectivas del profesorado tendrían un importante impacto en el sistema educativo regional. Según los cálculos del Ejecutivo autonómico, aplicar las medidas planteadas supondría la pérdida de 280.000 plazas escolares y construir 328 colegios e institutos nuevos de cara al próximo curso.La reducción de la jornada lectiva que reclaman las organizaciones sindicales también requeriría ampliar de forma considerable la plantilla docente. En concreto, establecer un máximo de 17 horas lectivas semanales en Secundaria y de 22 horas en Primaria supondría contratar a más de 13.600 profesores adicionales, un incremento inmediato superior al 15 por ciento respecto al número actual de docentes: «Es una reivindicación irrealizable».Estas cifras se enmarcan en la huelga educativa convocada en la Comunidad de Madrid, que reclama mejoras en las condiciones laborales del profesorado y cambios en la organización de las aulas. La presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, ha denunciado este martes los incidentes registrados durante las movilizaciones y ha asegurado que los manifestantes han «colapsado» las calles de la capital «de manera muy violenta».La presidenta madrileña tildó este lunes de «intolerables» los ataques de los manifestantes durante la huelga educativa, que ayer alcanzó su cuarta jornada, comportándose «de manera muy violenta», tras el escrache a su acto en el centro de la capital en el que intervino la Policía. Lo expresó así en declaraciones a ‘Cuatro’, después de que los agentes intervinieran en un acto celebrado en el Palacio de Santoña, donde cerraron los accesos para garantizar la seguridad de la dirigente madrileña con cargas hacia los manifestantes para despejar la zona y liberar la salida. Ayuso pudo salir en su vehículo sobre las 14.10 horas al grito de «huelga indefinida» por parte de los congregados.«Más que miedo, he sentido pena», expresó Ayuso, quien se refirió a los vecinos de la zona y los turistas, además de subrayar la «preocupación» que sintió por los propios policías o los transeúntes, que «en un momento dado, en una situación como esta, pueden ser agredidos». La dirigente autonómica lamentó también que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, «quiere tener así Madrid» e insistió en que la huelga educativa es «política y está impulsada por aquellos que antes daban la mano y cerraban acuerdos», pero ahora «necesitan y piden» unas exigencias que asegura que no se pueden cumplir. La Comunidad de Madrid sostiene que las reivindicaciones de los sindicatos educativos para reducir las ratios de alumnos por aula y las horas lectivas del profesorado tendrían un importante impacto en el sistema educativo regional. Según los cálculos del Ejecutivo autonómico, aplicar las medidas planteadas supondría la pérdida de 280.000 plazas escolares y construir 328 colegios e institutos nuevos de cara al próximo curso.La reducción de la jornada lectiva que reclaman las organizaciones sindicales también requeriría ampliar de forma considerable la plantilla docente. En concreto, establecer un máximo de 17 horas lectivas semanales en Secundaria y de 22 horas en Primaria supondría contratar a más de 13.600 profesores adicionales, un incremento inmediato superior al 15 por ciento respecto al número actual de docentes: «Es una reivindicación irrealizable».Estas cifras se enmarcan en la huelga educativa convocada en la Comunidad de Madrid, que reclama mejoras en las condiciones laborales del profesorado y cambios en la organización de las aulas. La presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, ha denunciado este martes los incidentes registrados durante las movilizaciones y ha asegurado que los manifestantes han «colapsado» las calles de la capital «de manera muy violenta».La presidenta madrileña tildó este lunes de «intolerables» los ataques de los manifestantes durante la huelga educativa, que ayer alcanzó su cuarta jornada, comportándose «de manera muy violenta», tras el escrache a su acto en el centro de la capital en el que intervino la Policía. Lo expresó así en declaraciones a ‘Cuatro’, después de que los agentes intervinieran en un acto celebrado en el Palacio de Santoña, donde cerraron los accesos para garantizar la seguridad de la dirigente madrileña con cargas hacia los manifestantes para despejar la zona y liberar la salida. Ayuso pudo salir en su vehículo sobre las 14.10 horas al grito de «huelga indefinida» por parte de los congregados.«Más que miedo, he sentido pena», expresó Ayuso, quien se refirió a los vecinos de la zona y los turistas, además de subrayar la «preocupación» que sintió por los propios policías o los transeúntes, que «en un momento dado, en una situación como esta, pueden ser agredidos». La dirigente autonómica lamentó también que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, «quiere tener así Madrid» e insistió en que la huelga educativa es «política y está impulsada por aquellos que antes daban la mano y cerraban acuerdos», pero ahora «necesitan y piden» unas exigencias que asegura que no se pueden cumplir.
La Comunidad de Madrid sostiene que las reivindicaciones de los sindicatos educativos para reducir las ratios de alumnos por aula y las horas lectivas del profesorado tendrían un importante impacto en el sistema educativo regional. Según los cálculos del Ejecutivo autonómico, aplicar las medidas … planteadas supondría la pérdida de 280.000 plazas escolares y construir 328 colegios e institutos nuevos de cara al próximo curso.
La reducción de la jornada lectiva que reclaman las organizaciones sindicales también requeriría ampliar de forma considerable la plantilla docente. En concreto, establecer un máximo de 17 horas lectivas semanales en Secundaria y de 22 horas en Primaria supondría contratar a más de 13.600 profesores adicionales, un incremento inmediato superior al 15 por ciento respecto al número actual de docentes: «Es una reivindicación irrealizable».
Estas cifras se enmarcan en la huelga educativa convocada en la Comunidad de Madrid, que reclama mejoras en las condiciones laborales del profesorado y cambios en la organización de las aulas. La presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, ha denunciado este martes los incidentes registrados durante las movilizaciones y ha asegurado que los manifestantes han «colapsado» las calles de la capital «de manera muy violenta».
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La presidenta madrileña tildó este lunes de «intolerables» los ataques de los manifestantes durante la huelga educativa, que ayer alcanzó su cuarta jornada, comportándose «de manera muy violenta», tras el escrache a su acto en el centro de la capital en el que intervino la Policía. Lo expresó así en declaraciones a ‘Cuatro’, después de que los agentes intervinieran en un acto celebrado en el Palacio de Santoña, donde cerraron los accesos para garantizar la seguridad de la dirigente madrileña con cargas hacia los manifestantes para despejar la zona y liberar la salida. Ayuso pudo salir en su vehículo sobre las 14.10 horas al grito de «huelga indefinida» por parte de los congregados.
«Más que miedo, he sentido pena», expresó Ayuso, quien se refirió a los vecinos de la zona y los turistas, además de subrayar la «preocupación» que sintió por los propios policías o los transeúntes, que «en un momento dado, en una situación como esta, pueden ser agredidos». La dirigente autonómica lamentó también que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, «quiere tener así Madrid» e insistió en que la huelga educativa es «política y está impulsada por aquellos que antes daban la mano y cerraban acuerdos», pero ahora «necesitan y piden» unas exigencias que asegura que no se pueden cumplir.
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