Una gloriosa tarde taurina más, la de este domingo, que se incorpora a la extensa nómina atesorada por el coso más antiguo de la provincia de Córdoba: la plaza de toros de Cabra. El rejoneador Andy Cartagena y los diestros Javier y Borja Jiménez hicieron el paseíllo para enfrentarse a toros de Carlos Núñez, no sin antes visitar en la parroquia de la Asunción a la Virgen de la Sierra , patrona de la ciudad. El rejoneador arrancó los primeros aplausos del respetable. Certero con los rejones de los dos primeros tercios, hizo levantar al público en el primero de su lote, clavando de forma rotunda los distintos rejones, farpas y rosas hasta llegar el momento de ejecutar la suerte suprema, asentándole al astado un certero rejón de muerte, consiguiendo desorejar a un animal que llegó justo de fuerzas al final.En el cuarto volvió a brillar el Andy Cartagena , que levantó al público con quiebros de mucho nivel y siempre dominando a su oponente, y que culminó con otro rejonazo en todo lo alto que le valió dos nuevas orejas.El toreo a pie lo abrió el mayor de los de Espartinas, Javier Jiménez . Vestido de azul y oro, se mostró ávido con el capote, consiguiendo varios lances de gran belleza. En la faena, el astado mostró signos de debilidad con diversas caídas tras distintos muletazos que el diestro supo aprovechar en su mayor parte, por el pitón derecho, por el que insistió continuamente. Ya en la suerte de matar, Jiménez estuvo menos acertado, asestando un pinchazo y una media estocada con la que hizo al toro buscar las tablas, consiguiendo solamente un apéndice como recompensa. El quinto sería un toro más flojo, pero Javier Jiménez puso mucho de su parte para conseguir que la faena estuviese a la altura de un público que no dejaba de apoyar a los toreros. Dejó momentos de belleza con mucho empaque, aunque no brilló con la espada.La tarde fue cayendo y con los rayos de sol más suaves salió al ruedo el tercero de la tarde para Borja Jiménez , con traje de luces malva y oro. Tuvo una corta actuación con el capote, sacando varios lances destacados. Tras la suerte de banderillas el menor de los hermanos Jiménez y triunfador de la tarde en el toreo a pie, realizó su faena (al igual que con el segundo de su lote) al son de marchas procesionales. Faenas de Andy Cartagena, Javier Jiménez y Borja Jiménez F. OsunaAsí, con los sones de ‘Caridad del Guadalquivir’ insistió constantemente con la muleta por el pitón izquierdo , acompañando el morlaco de forma irregular en el remate de los distintos lances. La actuación buena en general consiguió desorejar al animal tras propiciar una certera estocada.Fue un buen toro el sexto y Borja Jiménez lo aprovechó para conseguir un toreo tan expresivo como lleno de clase. Los aficionados destacaron el temple y la naturalidad con los que se impuso al animal, pero no pudo rematar la faena con acierto al matar y eso le quitó una de las dos orejas que pudo haber merecido. No supo tan mal a los aficionados después de una tarde en la que la estética y el disfrute brillaron con fuerza. Una gloriosa tarde taurina más, la de este domingo, que se incorpora a la extensa nómina atesorada por el coso más antiguo de la provincia de Córdoba: la plaza de toros de Cabra. El rejoneador Andy Cartagena y los diestros Javier y Borja Jiménez hicieron el paseíllo para enfrentarse a toros de Carlos Núñez, no sin antes visitar en la parroquia de la Asunción a la Virgen de la Sierra , patrona de la ciudad. El rejoneador arrancó los primeros aplausos del respetable. Certero con los rejones de los dos primeros tercios, hizo levantar al público en el primero de su lote, clavando de forma rotunda los distintos rejones, farpas y rosas hasta llegar el momento de ejecutar la suerte suprema, asentándole al astado un certero rejón de muerte, consiguiendo desorejar a un animal que llegó justo de fuerzas al final.En el cuarto volvió a brillar el Andy Cartagena , que levantó al público con quiebros de mucho nivel y siempre dominando a su oponente, y que culminó con otro rejonazo en todo lo alto que le valió dos nuevas orejas.El toreo a pie lo abrió el mayor de los de Espartinas, Javier Jiménez . Vestido de azul y oro, se mostró ávido con el capote, consiguiendo varios lances de gran belleza. En la faena, el astado mostró signos de debilidad con diversas caídas tras distintos muletazos que el diestro supo aprovechar en su mayor parte, por el pitón derecho, por el que insistió continuamente. Ya en la suerte de matar, Jiménez estuvo menos acertado, asestando un pinchazo y una media estocada con la que hizo al toro buscar las tablas, consiguiendo solamente un apéndice como recompensa. El quinto sería un toro más flojo, pero Javier Jiménez puso mucho de su parte para conseguir que la faena estuviese a la altura de un público que no dejaba de apoyar a los toreros. Dejó momentos de belleza con mucho empaque, aunque no brilló con la espada.La tarde fue cayendo y con los rayos de sol más suaves salió al ruedo el tercero de la tarde para Borja Jiménez , con traje de luces malva y oro. Tuvo una corta actuación con el capote, sacando varios lances destacados. Tras la suerte de banderillas el menor de los hermanos Jiménez y triunfador de la tarde en el toreo a pie, realizó su faena (al igual que con el segundo de su lote) al son de marchas procesionales. Faenas de Andy Cartagena, Javier Jiménez y Borja Jiménez F. OsunaAsí, con los sones de ‘Caridad del Guadalquivir’ insistió constantemente con la muleta por el pitón izquierdo , acompañando el morlaco de forma irregular en el remate de los distintos lances. La actuación buena en general consiguió desorejar al animal tras propiciar una certera estocada.Fue un buen toro el sexto y Borja Jiménez lo aprovechó para conseguir un toreo tan expresivo como lleno de clase. Los aficionados destacaron el temple y la naturalidad con los que se impuso al animal, pero no pudo rematar la faena con acierto al matar y eso le quitó una de las dos orejas que pudo haber merecido. No supo tan mal a los aficionados después de una tarde en la que la estética y el disfrute brillaron con fuerza.
Una gloriosa tarde taurina más, la de este domingo, que se incorpora a la extensa nómina atesorada por el coso más antiguo de la provincia de Córdoba: la plaza de toros de Cabra. El rejoneador Andy Cartagena y los diestros Javier y Borja Jiménez … hicieron el paseíllo para enfrentarse a toros de Carlos Núñez, no sin antes visitar en la parroquia de la Asunción a la Virgen de la Sierra, patrona de la ciudad.
El rejoneador arrancó los primeros aplausos del respetable. Certero con los rejones de los dos primeros tercios, hizo levantar al público en el primero de su lote, clavando de forma rotunda los distintos rejones, farpas y rosas hasta llegar el momento de ejecutar la suerte suprema, asentándole al astado un certero rejón de muerte, consiguiendo desorejar a un animal que llegó justo de fuerzas al final.
En el cuarto volvió a brillar el Andy Cartagena, que levantó al público con quiebros de mucho nivel y siempre dominando a su oponente, y que culminó con otro rejonazo en todo lo alto que le valió dos nuevas orejas.
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El toreo a pie lo abrió el mayor de los de Espartinas, Javier Jiménez. Vestido de azul y oro, se mostró ávido con el capote, consiguiendo varios lances de gran belleza. En la faena, el astado mostró signos de debilidad con diversas caídas tras distintos muletazos que el diestro supo aprovechar en su mayor parte, por el pitón derecho, por el que insistió continuamente.
Ya en la suerte de matar, Jiménez estuvo menos acertado, asestando un pinchazo y una media estocada con la que hizo al toro buscar las tablas, consiguiendo solamente un apéndice como recompensa. El quinto sería un toro más flojo, pero Javier Jiménez puso mucho de su parte para conseguir que la faena estuviese a la altura de un público que no dejaba de apoyar a los toreros. Dejó momentos de belleza con mucho empaque, aunque no brilló con la espada.
La tarde fue cayendo y con los rayos de sol más suaves salió al ruedo el tercero de la tarde para Borja Jiménez, con traje de luces malva y oro. Tuvo una corta actuación con el capote, sacando varios lances destacados. Tras la suerte de banderillas el menor de los hermanos Jiménez y triunfador de la tarde en el toreo a pie, realizó su faena (al igual que con el segundo de su lote) al son de marchas procesionales.
(F. Osuna)
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Así, con los sones de ‘Caridad del Guadalquivir’ insistió constantemente con la muleta por el pitón izquierdo, acompañando el morlaco de forma irregular en el remate de los distintos lances. La actuación buena en general consiguió desorejar al animal tras propiciar una certera estocada.
Fue un buen toro el sexto y Borja Jiménez lo aprovechó para conseguir un toreo tan expresivo como lleno de clase. Los aficionados destacaron el temple y la naturalidad con los que se impuso al animal, pero no pudo rematar la faena con acierto al matar y eso le quitó una de las dos orejas que pudo haber merecido. No supo tan mal a los aficionados después de una tarde en la que la estética y el disfrute brillaron con fuerza.
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