Un «pedacito de tierra que nació sobre el agua, entre maíz, chile y ese sabor que sólo tiene México». Así explica Chinampita su nombre en una de las paredes del nuevo restaurante, abierto en el número 172 de la calle Rosselló . La taquería, fundada en Ciudad de México por Diego Castillo, ha elegido Barcelona para iniciar su expansión en España y traer el espíritu de los puestos callejeros de la capital mexicana.La especialidad de la casa son los tacos al pastor, preparados con un adobo propio y carne cortada al momento del trompo. Las tortillas se hacen a mano y las salsas, a diario . La carta incluye también tacos de carne asada, campechano —con bistec, chorizo y chicharrón—, arrachera y rib eye, además de opciones vegetales de nopales (como una chumbera), hongos y jamaica. Se pueden pedir en tortilla de harina, con costra de queso o en formato volcán.La propuesta ayuda a desmontar una idea extendida fuera de México: que todos los tacos son iguales y llevan carne picada y queso cheddar. En Chinampita, el taco cambia según el relleno, la tortilla y la preparación. También se distancia de la imagen de una cocina siempre muy picante. El chile forma parte de su identidad, pero cada comensal puede ajustar la intensidad, ya que en la mesa esperan seis salsas para añadir al gusto.Para compartir y alargar la sobremesaEl cronista recomienda empezar con un chicharrón de queso y guacamole con totopos, para compartir. Entre los tacos, destacan el pastor, el de carne asada y el campechano. Para acompañarlos, propone probar las aguas frescas de lima con menta o de jamaica. Quien busque sabores más intensos puede optar por el clamato solo o con cerveza: la chelada o la michelada con clamato, limón, salsas y chile en polvo. La carta de bebidas suma cervezas mexicanas, margaritas, mezcalinas, palomas y carajillo mexicano. Para el final, el flan de dulce de leche y el pastel de tres leches prolongan el recorrido por los sabores del país.Los entrantes reúnen guacamole, frijoles maneados, quesadillas, queso fundido con hongos o chorizo, cebollitas asadas y nopales. Hay también burritos y platos para quienes prefieren salir del formato del taco . La carta es breve y se concentra en las recetas que el proyecto lleva años trabajando.Una taquería de Ciudad de México en el EixampleChinampita nació de la trayectoria de Diego Castillo, que empezó a vender tacos de guisado con 19 años en fiestas y desde un pequeño puesto de la colonia Portales. Tras más de dos décadas en la restauración, se ha asociado para la apertura barcelonesa con Giovanni Pardo, amigo y empresario a quien conoció en México. El restaurante cuenta con cocina a la vista, barra, mesas y terraza, y busca recrear el ambiente informal de las taquerías urbanas, con una decoración de vivos colores de la bandera mexicana: verdes, rojos y blancos.El nombre remite a las chinampas, terrenos de cultivo construidos sobre el agua, y a la imagen de un trozo de México que cruza el Atlántico. La frase que acompaña al local — «México cruzó el charco y trajo tacos» — resume el propósito de la apertura: compartir esa tradición taco a taco.El establecimiento ofrece cocina ininterrumpida de mediodía a noche, todos los días, además de servicio para llevar y a domicilio. Los lunes y miércoles aplica una promoción de dos por uno en tacos al pastor durante toda la jornada. El precio medio por comensal indicado por el restaurante se sitúa entre 25 y 40 euros. Un «pedacito de tierra que nació sobre el agua, entre maíz, chile y ese sabor que sólo tiene México». Así explica Chinampita su nombre en una de las paredes del nuevo restaurante, abierto en el número 172 de la calle Rosselló . La taquería, fundada en Ciudad de México por Diego Castillo, ha elegido Barcelona para iniciar su expansión en España y traer el espíritu de los puestos callejeros de la capital mexicana.La especialidad de la casa son los tacos al pastor, preparados con un adobo propio y carne cortada al momento del trompo. Las tortillas se hacen a mano y las salsas, a diario . La carta incluye también tacos de carne asada, campechano —con bistec, chorizo y chicharrón—, arrachera y rib eye, además de opciones vegetales de nopales (como una chumbera), hongos y jamaica. Se pueden pedir en tortilla de harina, con costra de queso o en formato volcán.La propuesta ayuda a desmontar una idea extendida fuera de México: que todos los tacos son iguales y llevan carne picada y queso cheddar. En Chinampita, el taco cambia según el relleno, la tortilla y la preparación. También se distancia de la imagen de una cocina siempre muy picante. El chile forma parte de su identidad, pero cada comensal puede ajustar la intensidad, ya que en la mesa esperan seis salsas para añadir al gusto.Para compartir y alargar la sobremesaEl cronista recomienda empezar con un chicharrón de queso y guacamole con totopos, para compartir. Entre los tacos, destacan el pastor, el de carne asada y el campechano. Para acompañarlos, propone probar las aguas frescas de lima con menta o de jamaica. Quien busque sabores más intensos puede optar por el clamato solo o con cerveza: la chelada o la michelada con clamato, limón, salsas y chile en polvo. La carta de bebidas suma cervezas mexicanas, margaritas, mezcalinas, palomas y carajillo mexicano. Para el final, el flan de dulce de leche y el pastel de tres leches prolongan el recorrido por los sabores del país.Los entrantes reúnen guacamole, frijoles maneados, quesadillas, queso fundido con hongos o chorizo, cebollitas asadas y nopales. Hay también burritos y platos para quienes prefieren salir del formato del taco . La carta es breve y se concentra en las recetas que el proyecto lleva años trabajando.Una taquería de Ciudad de México en el EixampleChinampita nació de la trayectoria de Diego Castillo, que empezó a vender tacos de guisado con 19 años en fiestas y desde un pequeño puesto de la colonia Portales. Tras más de dos décadas en la restauración, se ha asociado para la apertura barcelonesa con Giovanni Pardo, amigo y empresario a quien conoció en México. El restaurante cuenta con cocina a la vista, barra, mesas y terraza, y busca recrear el ambiente informal de las taquerías urbanas, con una decoración de vivos colores de la bandera mexicana: verdes, rojos y blancos.El nombre remite a las chinampas, terrenos de cultivo construidos sobre el agua, y a la imagen de un trozo de México que cruza el Atlántico. La frase que acompaña al local — «México cruzó el charco y trajo tacos» — resume el propósito de la apertura: compartir esa tradición taco a taco.El establecimiento ofrece cocina ininterrumpida de mediodía a noche, todos los días, además de servicio para llevar y a domicilio. Los lunes y miércoles aplica una promoción de dos por uno en tacos al pastor durante toda la jornada. El precio medio por comensal indicado por el restaurante se sitúa entre 25 y 40 euros.
Un «pedacito de tierra que nació sobre el agua, entre maíz, chile y ese sabor que sólo tiene México». Así explica Chinampita su nombre en una de las paredes del nuevo restaurante, abierto en el número 172 de la calle Rosselló. La taquería, fundada … en Ciudad de México por Diego Castillo, ha elegido Barcelona para iniciar su expansión en España y traer el espíritu de los puestos callejeros de la capital mexicana.
La especialidad de la casa son los tacos al pastor, preparados con un adobo propio y carne cortada al momento del trompo. Las tortillas se hacen a mano y las salsas, a diario. La carta incluye también tacos de carne asada, campechano —con bistec, chorizo y chicharrón—, arrachera y rib eye, además de opciones vegetales de nopales (como una chumbera), hongos y jamaica. Se pueden pedir en tortilla de harina, con costra de queso o en formato volcán.
La propuesta ayuda a desmontar una idea extendida fuera de México: que todos los tacos son iguales y llevan carne picada y queso cheddar. En Chinampita, el taco cambia según el relleno, la tortilla y la preparación. También se distancia de la imagen de una cocina siempre muy picante. El chile forma parte de su identidad, pero cada comensal puede ajustar la intensidad, ya que en la mesa esperan seis salsas para añadir al gusto.
Para compartir y alargar la sobremesa
El cronista recomienda empezar con un chicharrón de queso y guacamole con totopos, para compartir. Entre los tacos, destacan el pastor, el de carne asada y el campechano. Para acompañarlos, propone probar las aguas frescas de lima con menta o de jamaica. Quien busque sabores más intensos puede optar por el clamato solo o con cerveza: la chelada o la michelada con clamato, limón, salsas y chile en polvo. La carta de bebidas suma cervezas mexicanas, margaritas, mezcalinas, palomas y carajillo mexicano. Para el final, el flan de dulce de leche y el pastel de tres leches prolongan el recorrido por los sabores del país.
Los entrantes reúnen guacamole, frijoles maneados, quesadillas, queso fundido con hongos o chorizo, cebollitas asadas y nopales. Hay también burritos y platos para quienes prefieren salir del formato del taco. La carta es breve y se concentra en las recetas que el proyecto lleva años trabajando.
Una taquería de Ciudad de México en el Eixample
Chinampita nació de la trayectoria de Diego Castillo, que empezó a vender tacos de guisado con 19 años en fiestas y desde un pequeño puesto de la colonia Portales. Tras más de dos décadas en la restauración, se ha asociado para la apertura barcelonesa con Giovanni Pardo, amigo y empresario a quien conoció en México. El restaurante cuenta con cocina a la vista, barra, mesas y terraza, y busca recrear el ambiente informal de las taquerías urbanas, con una decoración de vivos colores de la bandera mexicana: verdes, rojos y blancos.
El nombre remite a las chinampas, terrenos de cultivo construidos sobre el agua, y a la imagen de un trozo de México que cruza el Atlántico. La frase que acompaña al local —«México cruzó el charco y trajo tacos»— resume el propósito de la apertura: compartir esa tradición taco a taco.
El establecimiento ofrece cocina ininterrumpida de mediodía a noche, todos los días, además de servicio para llevar y a domicilio. Los lunes y miércoles aplica una promoción de dos por uno en tacos al pastor durante toda la jornada. El precio medio por comensal indicado por el restaurante se sitúa entre 25 y 40 euros.
RSS de noticias de espana
