Desde hace una semana, Pedro trabaja con un nuevo compañero inteligente en la muñeca. No señala la hora, ni cuenta los pasos realizados o las calorías consumidas. Su única función es avisar en caso de que las altas temperaturas se conviertan en peligro para la salud de aquel que lo lleve puesto. «Es otro seguro más, una tranquilidad más durante el verano», resume el trabajador del parque municipal de servicios de Alcalá de Henares , donde lleva ya tres décadas encargándose de organizar equipos y montar infraestructuras, lo que supone trabajar a la intemperie durante buena parte del verano. A lo largo de la semana, todos los compañeros de trabajo de Pedro que desarrollan su jornada al aire libre recibirán una de las cien pulseras inteligentes que el Ayuntamiento de Alcalá de Henares ha adquirido para prevenir los golpes de calor entre los operarios de servicios municipales. El dispositivo mide de forma simultánea la temperatura ambiente y la corporal y mientras todo transcurre con normalidad, una luz verde parpadea discretamente. Si la temperatura ambiente supera los 42 grados, cambia a naranja para advertir de una condición de riesgo. En caso extremo, cuando la temperatura corporal alcanza los 37,8 grados vibra, emite un aviso sonoro y se ilumina en rojo para indicar al trabajador que debe detener la actividad, hidratarse y buscar un lugar fresco. «Su uso es muy sencillo, solo hay que ponérsela y activarla con un botón», explica Pedro a este periódico. La batería del dispositivo se recarga mediante USB, en apenas una hora, y dura varias jornadas laborales. Además, según explica el concejal de obras del municipio, están diseñadas para que duren toda la campaña estival. En los días que la lleva utilizando, todavía no ha recibido ninguna alerta, una negativa que se extiende también al resto de la plantilla. «Por suerte no conozco ninguna que haya pitado. Pero trabajo muchas horas al sol y da tranquilidad saber que si mi temperatura corporal se eleva me va a avisar», confiesa el trabajador municipal. La medida no nace de cero. La idea pionera surge de la empresa Valoriza, encargada de la limpieza vial de Alcalá, que hace un año comenzó a utilizar un sistema similar en colaboración con la marca japonesa Biodata Bank, fabricante de pulseras térmicas. La compañía comenzó con este proyecto piloto ante el temor de los golpes de calor entre sus operarios. Una iniciativa que ha conseguido convencer al Ayuntamiento hasta el punto de decidir hacer su propia inversión y así, extender esta prevención a otros colectivos municipales expuestos a las altas temperaturas, según ha explicado a ABC el concejal de obras y mantenimiento urbano, Antonio Saldaña. «En el parque municipal de servicios trabajan brigadas de obra, señalización o mantenimiento que pasan muchas horas en la calle. Aunque ya adaptamos los horarios de verano y contamos con otras medidas preventivas, toda protección es poca», argumenta el concejal. Durante el programa piloto algunas pulseras llegaron a activar avisos preventivos que, afortunadamente se quedaron en susto, según detalla Saldaña. Las alertas indicaron que el trabajador debía parar y realizar una serie de procesos que ya les habían indicado con anterioridad, como ponerse a la sombra o beber agua. Un conjunto de medidas preventivas que ayudan a que no se llegue a producir el golpe de calor. «En realidad esa es la función clave de los dispositivos, advertir antes de que aparezca un problema serio», explica el concejal. InversiónLas cien pulseras adquiridas este verano en el Ayuntamiento han supuesto una inversión cercana a los 5.000 euros. A diferencia del modelo utilizado inicialmente en la limpieza viaria, estas son recargables y tienen un uso más prolongado, por lo que estiman que se podrán usar en varias campañas estivales. Su implantación ha llegado ya bien avanzado el verano, aunque desde el consistorio reconocen que la intención era una distribución más temprana. «Nos hubiera gustado que estuvieran al principio del verano, pero entre el estudio, los presupuestos y el suministro no ha sido posible», admite el edil. Los dispositivos son una herramienta de trabajo más, que según los propios operarios, solo funciona si va acompañada de «sentido común». La organización en días de alta temperatura es quizás la mejor herramienta de prevención. Es por ello que, en el grupo de trabajo de Pedro intentan hacer los montajes a primera hora de la mañana o al final de la tarde, para escapar de las peores horas del día. «Cuando es imprescindible que trabajemos en las horas centrales, procuramos hacerlo alternándonos y buscando la sombra siempre que podemos», explica el trabajador. Imagen del nuevo modelo de pulseras preventivas de golpe de calor que ha adquirido el Ayuntamiento de Alcalá de Henares. Matías NietoLa misma idea comparte una trabajadora del servicio de limpieza que ya lleva más de un año utilizando el dispositivo que repartió Valoriza. Carmen afirma que llevar la pulsera puesta es algo que aporta seguridad en su rutina laboral. «Me siento más tranquila, pero bebiendo agua y estando a la sombra cuando toca, a mí nunca me ha llegado a dar un aviso», asegura la limpiadora. No es una afirmación menor, pues en la memoria colectiva reciente permanecen varios fallecimientos de operarios de la limpieza tras sufrir golpes de calor durante sus jornadas laborales. Como José Antonio González, de 60 años, que en 2022 se desmayó en el Puente de Vallecas cuando su temperatura corporal alcanzó los 41,6 grados y terminó falleciendo en el hospital. En España, el calor sigue cobrando víctimas cada verano. Según el Instituto Carlos III, alrededor de 1.300 personas fallecen cada año por causas atribuibles a las altas temperaturas, mientras que los sindicatos recuerdan que el trabajo al aire libre multiplica el riesgo durante las olas de calor. Es por ello que, el Ayuntamiento de Alcalá ha decidido sumarse a una tendencia que comienza a extenderse entre las administraciones locales. En la Comunidad de Madrid, Algete incorporó este verano 65 pulseras inteligentes para los diferentes trabajadores que se exponen a las altas temperaturas y el Ayuntamiento de Parla también ha probado ya esta tecnología en personal de parques y jardines. Tres localidades que han apostado por estos dispositivos para reducir los golpes de calor entre aquellos que trabajan a la intemperie. Desde hace una semana, Pedro trabaja con un nuevo compañero inteligente en la muñeca. No señala la hora, ni cuenta los pasos realizados o las calorías consumidas. Su única función es avisar en caso de que las altas temperaturas se conviertan en peligro para la salud de aquel que lo lleve puesto. «Es otro seguro más, una tranquilidad más durante el verano», resume el trabajador del parque municipal de servicios de Alcalá de Henares , donde lleva ya tres décadas encargándose de organizar equipos y montar infraestructuras, lo que supone trabajar a la intemperie durante buena parte del verano. A lo largo de la semana, todos los compañeros de trabajo de Pedro que desarrollan su jornada al aire libre recibirán una de las cien pulseras inteligentes que el Ayuntamiento de Alcalá de Henares ha adquirido para prevenir los golpes de calor entre los operarios de servicios municipales. El dispositivo mide de forma simultánea la temperatura ambiente y la corporal y mientras todo transcurre con normalidad, una luz verde parpadea discretamente. Si la temperatura ambiente supera los 42 grados, cambia a naranja para advertir de una condición de riesgo. En caso extremo, cuando la temperatura corporal alcanza los 37,8 grados vibra, emite un aviso sonoro y se ilumina en rojo para indicar al trabajador que debe detener la actividad, hidratarse y buscar un lugar fresco. «Su uso es muy sencillo, solo hay que ponérsela y activarla con un botón», explica Pedro a este periódico. La batería del dispositivo se recarga mediante USB, en apenas una hora, y dura varias jornadas laborales. Además, según explica el concejal de obras del municipio, están diseñadas para que duren toda la campaña estival. En los días que la lleva utilizando, todavía no ha recibido ninguna alerta, una negativa que se extiende también al resto de la plantilla. «Por suerte no conozco ninguna que haya pitado. Pero trabajo muchas horas al sol y da tranquilidad saber que si mi temperatura corporal se eleva me va a avisar», confiesa el trabajador municipal. La medida no nace de cero. La idea pionera surge de la empresa Valoriza, encargada de la limpieza vial de Alcalá, que hace un año comenzó a utilizar un sistema similar en colaboración con la marca japonesa Biodata Bank, fabricante de pulseras térmicas. La compañía comenzó con este proyecto piloto ante el temor de los golpes de calor entre sus operarios. Una iniciativa que ha conseguido convencer al Ayuntamiento hasta el punto de decidir hacer su propia inversión y así, extender esta prevención a otros colectivos municipales expuestos a las altas temperaturas, según ha explicado a ABC el concejal de obras y mantenimiento urbano, Antonio Saldaña. «En el parque municipal de servicios trabajan brigadas de obra, señalización o mantenimiento que pasan muchas horas en la calle. Aunque ya adaptamos los horarios de verano y contamos con otras medidas preventivas, toda protección es poca», argumenta el concejal. Durante el programa piloto algunas pulseras llegaron a activar avisos preventivos que, afortunadamente se quedaron en susto, según detalla Saldaña. Las alertas indicaron que el trabajador debía parar y realizar una serie de procesos que ya les habían indicado con anterioridad, como ponerse a la sombra o beber agua. Un conjunto de medidas preventivas que ayudan a que no se llegue a producir el golpe de calor. «En realidad esa es la función clave de los dispositivos, advertir antes de que aparezca un problema serio», explica el concejal. InversiónLas cien pulseras adquiridas este verano en el Ayuntamiento han supuesto una inversión cercana a los 5.000 euros. A diferencia del modelo utilizado inicialmente en la limpieza viaria, estas son recargables y tienen un uso más prolongado, por lo que estiman que se podrán usar en varias campañas estivales. Su implantación ha llegado ya bien avanzado el verano, aunque desde el consistorio reconocen que la intención era una distribución más temprana. «Nos hubiera gustado que estuvieran al principio del verano, pero entre el estudio, los presupuestos y el suministro no ha sido posible», admite el edil. Los dispositivos son una herramienta de trabajo más, que según los propios operarios, solo funciona si va acompañada de «sentido común». La organización en días de alta temperatura es quizás la mejor herramienta de prevención. Es por ello que, en el grupo de trabajo de Pedro intentan hacer los montajes a primera hora de la mañana o al final de la tarde, para escapar de las peores horas del día. «Cuando es imprescindible que trabajemos en las horas centrales, procuramos hacerlo alternándonos y buscando la sombra siempre que podemos», explica el trabajador. Imagen del nuevo modelo de pulseras preventivas de golpe de calor que ha adquirido el Ayuntamiento de Alcalá de Henares. Matías NietoLa misma idea comparte una trabajadora del servicio de limpieza que ya lleva más de un año utilizando el dispositivo que repartió Valoriza. Carmen afirma que llevar la pulsera puesta es algo que aporta seguridad en su rutina laboral. «Me siento más tranquila, pero bebiendo agua y estando a la sombra cuando toca, a mí nunca me ha llegado a dar un aviso», asegura la limpiadora. No es una afirmación menor, pues en la memoria colectiva reciente permanecen varios fallecimientos de operarios de la limpieza tras sufrir golpes de calor durante sus jornadas laborales. Como José Antonio González, de 60 años, que en 2022 se desmayó en el Puente de Vallecas cuando su temperatura corporal alcanzó los 41,6 grados y terminó falleciendo en el hospital. En España, el calor sigue cobrando víctimas cada verano. Según el Instituto Carlos III, alrededor de 1.300 personas fallecen cada año por causas atribuibles a las altas temperaturas, mientras que los sindicatos recuerdan que el trabajo al aire libre multiplica el riesgo durante las olas de calor. Es por ello que, el Ayuntamiento de Alcalá ha decidido sumarse a una tendencia que comienza a extenderse entre las administraciones locales. En la Comunidad de Madrid, Algete incorporó este verano 65 pulseras inteligentes para los diferentes trabajadores que se exponen a las altas temperaturas y el Ayuntamiento de Parla también ha probado ya esta tecnología en personal de parques y jardines. Tres localidades que han apostado por estos dispositivos para reducir los golpes de calor entre aquellos que trabajan a la intemperie.
Desde hace una semana, Pedro trabaja con un nuevo compañero inteligente en la muñeca. No señala la hora, ni cuenta los pasos realizados o las calorías consumidas. Su única función es avisar en caso de que las altas temperaturas se conviertan en peligro para la … salud de aquel que lo lleve puesto. «Es otro seguro más, una tranquilidad más durante el verano», resume el trabajador del parque municipal de servicios de Alcalá de Henares, donde lleva ya tres décadas encargándose de organizar equipos y montar infraestructuras, lo que supone trabajar a la intemperie durante buena parte del verano.
A lo largo de la semana, todos los compañeros de trabajo de Pedro que desarrollan su jornada al aire libre recibirán una de las cien pulseras inteligentes que el Ayuntamiento de Alcalá de Henares ha adquirido para prevenir los golpes de calor entre los operarios de servicios municipales. El dispositivo mide de forma simultánea la temperatura ambiente y la corporal y mientras todo transcurre con normalidad, una luz verde parpadea discretamente. Si la temperatura ambiente supera los 42 grados, cambia a naranja para advertir de una condición de riesgo. En caso extremo, cuando la temperatura corporal alcanza los 37,8 grados vibra, emite un aviso sonoro y se ilumina en rojo para indicar al trabajador que debe detener la actividad, hidratarse y buscar un lugar fresco.
«Su uso es muy sencillo, solo hay que ponérsela y activarla con un botón», explica Pedro a este periódico. La batería del dispositivo se recarga mediante USB, en apenas una hora, y dura varias jornadas laborales. Además, según explica el concejal de obras del municipio, están diseñadas para que duren toda la campaña estival. En los días que la lleva utilizando, todavía no ha recibido ninguna alerta, una negativa que se extiende también al resto de la plantilla. «Por suerte no conozco ninguna que haya pitado. Pero trabajo muchas horas al sol y da tranquilidad saber que si mi temperatura corporal se eleva me va a avisar», confiesa el trabajador municipal.
Noticia relacionada
La medida no nace de cero. La idea pionera surge de la empresa Valoriza, encargada de la limpieza vial de Alcalá, que hace un año comenzó a utilizar un sistema similar en colaboración con la marca japonesa Biodata Bank, fabricante de pulseras térmicas. La compañía comenzó con este proyecto piloto ante el temor de los golpes de calor entre sus operarios. Una iniciativa que ha conseguido convencer al Ayuntamiento hasta el punto de decidir hacer su propia inversión y así, extender esta prevención a otros colectivos municipales expuestos a las altas temperaturas, según ha explicado a ABC el concejal de obras y mantenimiento urbano, Antonio Saldaña. «En el parque municipal de servicios trabajan brigadas de obra, señalización o mantenimiento que pasan muchas horas en la calle. Aunque ya adaptamos los horarios de verano y contamos con otras medidas preventivas, toda protección es poca», argumenta el concejal.
Durante el programa piloto algunas pulseras llegaron a activar avisos preventivos que, afortunadamente se quedaron en susto, según detalla Saldaña. Las alertas indicaron que el trabajador debía parar y realizar una serie de procesos que ya les habían indicado con anterioridad, como ponerse a la sombra o beber agua. Un conjunto de medidas preventivas que ayudan a que no se llegue a producir el golpe de calor. «En realidad esa es la función clave de los dispositivos, advertir antes de que aparezca un problema serio», explica el concejal.
Inversión
Las cien pulseras adquiridas este verano en el Ayuntamiento han supuesto una inversión cercana a los 5.000 euros. A diferencia del modelo utilizado inicialmente en la limpieza viaria, estas son recargables y tienen un uso más prolongado, por lo que estiman que se podrán usar en varias campañas estivales. Su implantación ha llegado ya bien avanzado el verano, aunque desde el consistorio reconocen que la intención era una distribución más temprana. «Nos hubiera gustado que estuvieran al principio del verano, pero entre el estudio, los presupuestos y el suministro no ha sido posible», admite el edil.
Los dispositivos son una herramienta de trabajo más, que según los propios operarios, solo funciona si va acompañada de «sentido común». La organización en días de alta temperatura es quizás la mejor herramienta de prevención. Es por ello que, en el grupo de trabajo de Pedro intentan hacer los montajes a primera hora de la mañana o al final de la tarde, para escapar de las peores horas del día. «Cuando es imprescindible que trabajemos en las horas centrales, procuramos hacerlo alternándonos y buscando la sombra siempre que podemos», explica el trabajador.

(Matías Nieto)
La misma idea comparte una trabajadora del servicio de limpieza que ya lleva más de un año utilizando el dispositivo que repartió Valoriza. Carmen afirma que llevar la pulsera puesta es algo que aporta seguridad en su rutina laboral. «Me siento más tranquila, pero bebiendo agua y estando a la sombra cuando toca, a mí nunca me ha llegado a dar un aviso», asegura la limpiadora. No es una afirmación menor, pues en la memoria colectiva reciente permanecen varios fallecimientos de operarios de la limpieza tras sufrir golpes de calor durante sus jornadas laborales. Como José Antonio González, de 60 años, que en 2022 se desmayó en el Puente de Vallecas cuando su temperatura corporal alcanzó los 41,6 grados y terminó falleciendo en el hospital.
En España, el calor sigue cobrando víctimas cada verano. Según el Instituto Carlos III, alrededor de 1.300 personas fallecen cada año por causas atribuibles a las altas temperaturas, mientras que los sindicatos recuerdan que el trabajo al aire libre multiplica el riesgo durante las olas de calor. Es por ello que, el Ayuntamiento de Alcalá ha decidido sumarse a una tendencia que comienza a extenderse entre las administraciones locales.
En la Comunidad de Madrid, Algete incorporó este verano 65 pulseras inteligentes para los diferentes trabajadores que se exponen a las altas temperaturas y el Ayuntamiento de Parla también ha probado ya esta tecnología en personal de parques y jardines. Tres localidades que han apostado por estos dispositivos para reducir los golpes de calor entre aquellos que trabajan a la intemperie.
RSS de noticias de espana

