León XIV ha superado con éxito la cirugía para extirpar el lóbulo inferior del pulmón derecho, donde había crecido un adenocarcinoma , el cáncer pulmonar más frecuente del mundo. Un primer análisis del tejido extirpado permitió conocer el mismo día de la operación que aquel nódulo detectado de forma casual era en realidad un tumor maligno, según informaron sus médicos del Hospital Gemelli de Roma. Pero será el perfil molecular del tumor lo que marque el pronóstico del Pontífice: si bastará con la cirugía o necesitará una inmunoquimioterapia , un tratamiento que combina dos de las terapias más eficaces contra el cáncer. Lo que ha trascendido hasta ahora es que la lesión se había detectado en una fase precoz y estaba bien localizada. Esta información permite aventurar que el nódulo era pequeño y la enfermedad estaría en un estadio 1 de los cuatro grados en los que se clasifica. Aunque la gravedad no depende solo del tamaño, como recuerda Miguel Fernández de Sanmamed, oncólogo médico del área de cáncer de pulmón del Cancer Center de la Clínica Universidad de Navarra. «Hay varios factores a tener en cuenta. El tratamiento se decide en función de si hay ganglios afectados y también de los apellidos del tumor porque ahora solo sabemos su nombre, un adenocarcinoma. También hemos aprendido que tumores pequeños pueden diseminarse en fases precoces de la enfermedad y generar metástasis», explica el oncólogo a ABC.Con toda esa información es cómo los oncólogos deciden cómo actuar. La experiencia indica que a los pacientes con tumores más avanzados se les debe tratar con inmunoquimioterapia antes de la cirugía. Esto no parece haber sucedido con León XIV, lo que apoyaría que el tumor es precoz. También es una señal de buen pronóstico que se haya decidido acometer la operación porque a veces se desestima de inicio. Aunque si el análisis del tejido extirpado muestra alguna alteración molecular, debería someterse a tratamiento para evitar una posible recaída. La columna vertebral de la terapia del cáncer de pulmón se basa en tratamientos intravenosos o orales del tipo quimio-inmunoterapia y en fármacos dirigidos frente a esos apellidos moleculares del adenocarcinoma de pulmón, insiste Sanmamed.Sea cual sea el diagnóstico definitivo, a León XIV aún le queda por delante un tiempo de recuperación, aunque reciba mucho antes el alta hospitalaria. Si necesitara tratamiento oncológico, no se iniciaría hasta cuatro semanas después cuando el paciente esté recuperado totalmente de la cirugía. Una curiosidad de la intervención del Papa es que el equipo del Hospital Gemelli recurrió a una técnica diseñada por un cirujano español, Diego González Rivas . La técnica Uniportal VATS es lo que habría permitido hacer una cirugía menos agresiva y acelerar la recuperación del Pontífice. La técnica permite realizar intervenciones torácicas complejas a través de una sola incisión de tres centímetros, por la que se introducen la cámara y el instrumental quirúrgico. Este abordaje reduce la agresión sobre los tejidos y puede favorecer una recuperación más rápida y con menos dolor posoperatorio.El viaje de Argentina en el aireQuizá a la espera de los resultados, el Vaticano aún no ha descartado que el Papa viaje a Argentina, Perú y Uruguay, un destino previsto entre el 6 y el 17 de noviembre. El viaje en avión no está contraindicado para los pacientes de cirugías pulmonares, aunque se recomienda no hacerlo por posibles complicaciones como el enfisema. Si el problema de salud de Pontífice se resolviera solo con la cirugía, la extirpación del lóbulo pulmonar no tendría por qué pasarle factura. Cuando se extirpa parte del pulmón, se produce una compensación de forma natural. El tejido pulmonar sano restante se adapta y expande para asumir la función del lóbulo ausente. En personas con un pulmón completamente sano, la pérdida de un solo lóbulo suele pasar casi inadvertida en las actividades cotidianas. Como dato curioso, al Papa Francisco se le extirpó un lóbulo pulmonar a los 21 años debido a una infección grave y vivió una vida sumamente activa hasta los 88 años. León XIV ha superado con éxito la cirugía para extirpar el lóbulo inferior del pulmón derecho, donde había crecido un adenocarcinoma , el cáncer pulmonar más frecuente del mundo. Un primer análisis del tejido extirpado permitió conocer el mismo día de la operación que aquel nódulo detectado de forma casual era en realidad un tumor maligno, según informaron sus médicos del Hospital Gemelli de Roma. Pero será el perfil molecular del tumor lo que marque el pronóstico del Pontífice: si bastará con la cirugía o necesitará una inmunoquimioterapia , un tratamiento que combina dos de las terapias más eficaces contra el cáncer. Lo que ha trascendido hasta ahora es que la lesión se había detectado en una fase precoz y estaba bien localizada. Esta información permite aventurar que el nódulo era pequeño y la enfermedad estaría en un estadio 1 de los cuatro grados en los que se clasifica. Aunque la gravedad no depende solo del tamaño, como recuerda Miguel Fernández de Sanmamed, oncólogo médico del área de cáncer de pulmón del Cancer Center de la Clínica Universidad de Navarra. «Hay varios factores a tener en cuenta. El tratamiento se decide en función de si hay ganglios afectados y también de los apellidos del tumor porque ahora solo sabemos su nombre, un adenocarcinoma. También hemos aprendido que tumores pequeños pueden diseminarse en fases precoces de la enfermedad y generar metástasis», explica el oncólogo a ABC.Con toda esa información es cómo los oncólogos deciden cómo actuar. La experiencia indica que a los pacientes con tumores más avanzados se les debe tratar con inmunoquimioterapia antes de la cirugía. Esto no parece haber sucedido con León XIV, lo que apoyaría que el tumor es precoz. También es una señal de buen pronóstico que se haya decidido acometer la operación porque a veces se desestima de inicio. Aunque si el análisis del tejido extirpado muestra alguna alteración molecular, debería someterse a tratamiento para evitar una posible recaída. La columna vertebral de la terapia del cáncer de pulmón se basa en tratamientos intravenosos o orales del tipo quimio-inmunoterapia y en fármacos dirigidos frente a esos apellidos moleculares del adenocarcinoma de pulmón, insiste Sanmamed.Sea cual sea el diagnóstico definitivo, a León XIV aún le queda por delante un tiempo de recuperación, aunque reciba mucho antes el alta hospitalaria. Si necesitara tratamiento oncológico, no se iniciaría hasta cuatro semanas después cuando el paciente esté recuperado totalmente de la cirugía. Una curiosidad de la intervención del Papa es que el equipo del Hospital Gemelli recurrió a una técnica diseñada por un cirujano español, Diego González Rivas . La técnica Uniportal VATS es lo que habría permitido hacer una cirugía menos agresiva y acelerar la recuperación del Pontífice. La técnica permite realizar intervenciones torácicas complejas a través de una sola incisión de tres centímetros, por la que se introducen la cámara y el instrumental quirúrgico. Este abordaje reduce la agresión sobre los tejidos y puede favorecer una recuperación más rápida y con menos dolor posoperatorio.El viaje de Argentina en el aireQuizá a la espera de los resultados, el Vaticano aún no ha descartado que el Papa viaje a Argentina, Perú y Uruguay, un destino previsto entre el 6 y el 17 de noviembre. El viaje en avión no está contraindicado para los pacientes de cirugías pulmonares, aunque se recomienda no hacerlo por posibles complicaciones como el enfisema. Si el problema de salud de Pontífice se resolviera solo con la cirugía, la extirpación del lóbulo pulmonar no tendría por qué pasarle factura. Cuando se extirpa parte del pulmón, se produce una compensación de forma natural. El tejido pulmonar sano restante se adapta y expande para asumir la función del lóbulo ausente. En personas con un pulmón completamente sano, la pérdida de un solo lóbulo suele pasar casi inadvertida en las actividades cotidianas. Como dato curioso, al Papa Francisco se le extirpó un lóbulo pulmonar a los 21 años debido a una infección grave y vivió una vida sumamente activa hasta los 88 años.
León XIV ha superado con éxito la cirugía para extirpar el lóbulo inferior del pulmón derecho, donde había crecido un adenocarcinoma, el cáncer pulmonar más frecuente del mundo. Un primer análisis del tejido extirpado permitió conocer el mismo día de la operación que aquel … nódulo detectado de forma casual era en realidad un tumor maligno, según informaron sus médicos del Hospital Gemelli de Roma. Pero será el perfil molecular del tumor lo que marque el pronóstico del Pontífice: si bastará con la cirugía o necesitará una inmunoquimioterapia, un tratamiento que combina dos de las terapias más eficaces contra el cáncer.
Lo que ha trascendido hasta ahora es que la lesión se había detectado en una fase precoz y estaba bien localizada. Esta información permite aventurar que el nódulo era pequeño y la enfermedad estaría en un estadio 1 de los cuatro grados en los que se clasifica. Aunque la gravedad no depende solo del tamaño, como recuerda Miguel Fernández de Sanmamed, oncólogo médico del área de cáncer de pulmón del Cancer Center de la Clínica Universidad de Navarra. «Hay varios factores a tener en cuenta. El tratamiento se decide en función de si hay ganglios afectados y también de los apellidos del tumor porque ahora solo sabemos su nombre, un adenocarcinoma. También hemos aprendido que tumores pequeños pueden diseminarse en fases precoces de la enfermedad y generar metástasis», explica el oncólogo a ABC.
Con toda esa información es cómo los oncólogos deciden cómo actuar. La experiencia indica que a los pacientes con tumores más avanzados se les debe tratar con inmunoquimioterapia antes de la cirugía. Esto no parece haber sucedido con León XIV, lo que apoyaría que el tumor es precoz. También es una señal de buen pronóstico que se haya decidido acometer la operación porque a veces se desestima de inicio. Aunque si el análisis del tejido extirpado muestra alguna alteración molecular, debería someterse a tratamiento para evitar una posible recaída.
Noticia relacionada
La columna vertebral de la terapia del cáncer de pulmón se basa en tratamientos intravenosos o orales del tipo quimio-inmunoterapia y en fármacos dirigidos frente a esos apellidos moleculares del adenocarcinoma de pulmón, insiste Sanmamed.
Sea cual sea el diagnóstico definitivo, a León XIV aún le queda por delante un tiempo de recuperación, aunque reciba mucho antes el alta hospitalaria. Si necesitara tratamiento oncológico, no se iniciaría hasta cuatro semanas después cuando el paciente esté recuperado totalmente de la cirugía.
Una curiosidad de la intervención del Papa es que el equipo del Hospital Gemelli recurrió a una técnica diseñada por un cirujano español, Diego González Rivas. La técnica Uniportal VATS es lo que habría permitido hacer una cirugía menos agresiva y acelerar la recuperación del Pontífice. La técnica permite realizar intervenciones torácicas complejas a través de una sola incisión de tres centímetros, por la que se introducen la cámara y el instrumental quirúrgico. Este abordaje reduce la agresión sobre los tejidos y puede favorecer una recuperación más rápida y con menos dolor posoperatorio.
El viaje de Argentina en el aire
Quizá a la espera de los resultados, el Vaticano aún no ha descartado que el Papa viaje a Argentina, Perú y Uruguay, un destino previsto entre el 6 y el 17 de noviembre. El viaje en avión no está contraindicado para los pacientes de cirugías pulmonares, aunque se recomienda no hacerlo por posibles complicaciones como el enfisema.
Si el problema de salud de Pontífice se resolviera solo con la cirugía, la extirpación del lóbulo pulmonar no tendría por qué pasarle factura. Cuando se extirpa parte del pulmón, se produce una compensación de forma natural. El tejido pulmonar sano restante se adapta y expande para asumir la función del lóbulo ausente. En personas con un pulmón completamente sano, la pérdida de un solo lóbulo suele pasar casi inadvertida en las actividades cotidianas. Como dato curioso, al Papa Francisco se le extirpó un lóbulo pulmonar a los 21 años debido a una infección grave y vivió una vida sumamente activa hasta los 88 años.
RSS de noticias de sociedad

