Denshattack! (★★★★★)
El estudio barcelonés Undercoders firma una de las mayores locuras que ha dado el medio interactivo, una mezcla de trenes y ‘skate’ que asombra por su creatividad sin límites y su refinamiento jugable
Denshattack! (★★★★★)
Desarrolladora: Undercoders
Director: David Jaumandreu
Plataformas: PC, PS5, Xbox Series y Nintendo Switch 2
Tan importante es tener una buena idea como confiar en ella cuando nadie más lo hace. Durante un año, el estudio barcelonés Undercoders viajó por todo el mundo mostrando el alocado prototipo en el que llevaban tiempo trabajando. En él, un vagón de tren se desplazaba a toda velocidad a través de algo que recordaba a la red ferroviaria japonesa. Pero había más… De repente, ese mismo vagón era capaz de derrapar, saltar y dar vueltas en el aire. En realidad, eso era lo más sencillo que hacía, porque también luchaba contra robots gigantes, rodaba sobre una enorme pelota de beisbol y avanzaba sobre el mar subido a una noria. Nadie podía negar que aquel era un planteamiento original, pero, una tras otra, todas las editoras rechazaron el proyecto. Llegó el día en que incluso sus creadores consideraron tirar la toalla, pero convencidos de que había algo especial en aquella idea, perseveraron.

‘Denshattack’ es un ‘shonen’ en toda regla, una aventuras al estilo ‘Dragon Ball’ con acción desbordante, amistad y superación
Tres años después, Denshattack! es una realidad y, efectivamente, es una de las mayores locuras que ha dado el mundo del ocio interactivo. Sus responsables lo presentan como una mezcla entre un juego de trenes —densha es tren en japonés— y uno de skate, pero tras superar sus 67 pantallas, queda claro que es mucho más. Es también un shonen en toda regla, es decir, una de aquellas aventuras manga al estilo Dragon Ball con acción desbordante, amistad y protagonistas que se superan constantemente. Aquí, la que lleva la voz cantante es Emi, una repartidora de ramen que se verá envuelta en una odisea a lo largo de un Japón reimaginado para convertirse en la mejor conductora de trenes.
Para tener una premisa tan disparatada, sorprende lo ambicioso que es el juego en todos los sentidos. La dirección artística, deudora de las máquinas recreativas de SEGA y del mundo del anime, convierte las vías de tren en enrevesadas montañas rusas de colores vibrantes y velocidad extrema. Por otro lado, destaca la variedad de situaciones que presenta cada uno de los niveles, desde las clásicas carreras hasta retos de puntuación, trazados llenos de obstáculos o enemigos finales que ocupan toda la pantalla.
Aquellas personas que adoren el país del sol naciente encontrarán aquí multitud de detalles que huyen del cliché, y que reproducen la cultura y el paisaje de las ocho grandes regiones de Japón. De hecho, por fantasiosos que parezcan, los trenes están basados en modelos reales de este país. Mención aparte para la descomunal banda sonora, un compendio de más de ochenta piezas originales firmadas por más de una veintena de músicos y compositores de prestigio. Decir que la música del juego es alucinante es quedarse muy corto.

Su inspiración, enfoque y exigencia ‘arcade’ puedan descolocar a más de uno, pero su diseño jugable está ejecutado con una precisión admirable
Pero si algo destaca de Denshattack! es lo que uno siente a los mandos. Se trata de un juego cuya inspiración, enfoque y exigencia arcade puedan descolocar a más de uno, pero su diseño jugable está ejecutado con una precisión admirable. En general, el videojuego es una disciplina basada en la iteración, y este proceso de pruebas y retoques constantes se nota especialmente en este título. La visibilidad de la pista, las ayudas visuales, los puntos de respawn… Todo parece estudiado para que las equivocaciones nunca lleguen a desesperar.
Si bien las primeras partidas pueden resultar desconcertantes, una vez asimilada la dinámica, el control deviene expresivo. El resultado es una experiencia muy física, de esas en las que uno agarra el mando con fuerza y pulsa los botones con la precisión que requeriría un instrumento musical. La satisfacción que transmite el control invita a repetir niveles para mejorar tiempos y puntuación, y eso siempre es síntoma de un diseño refinado. En definitiva, Denshattack! es un ejemplo perfecto de lo importante que es mantenerse fiel a una idea.
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