La gestión del lobo ibérico volvió a centrar este jueves el debate político en las Cortes de Castilla-La Mancha. La presencia y expansión de la especie enfrentó a los grupos parlamentarios, con PP y Vox reclamando medidas para controlar su crecimiento y reforzar la protección y las ayudas a los ganaderos afectados por los ataques, mientras que el PSOE defendió las actuaciones ya puestas en marcha por el Gobierno regional para compatibilizar la conservación del lobo con el apoyo al sector ganadero. El diputado de Vox, David Moreno, defendió una Proposición No de Ley (PNL) para instar al Ejecutivo de Emiliano García-Page a reclamar al Gobierno de España la elaboración de un Plan Nacional del Lobo para su control, sosteniendo que ya no es una especie en peligro de desaparición, sino que se encuentra «en expansión», con una presencia cada vez más consolidada en la Sierra Norte de Guadalajara y nuevos focos en el norte de Toledo. El texto no salió adelantes. Moreno aseguró que los ataques al ganado «siguen aumentando cada año» y citó datos de organizaciones agrarias que contabilizan cerca de 200 ataques entre 2022 y 2024 en Castilla-La Mancha . Además, denunció que las indemnizaciones actuales no compensan el daño real que sufren las explotaciones, al no contemplar pérdidas como el estrés del ganado, los abortos, el lucro cesante o el incremento de los costes de vigilancia.El parlamentario de Vox criticó, también, la burocracia que, a su juicio, deben afrontar los ganaderos para acreditar los ataques y cobrar las ayudas, y defendió un plan que incluya el control poblacional de la especie, la reducción de trámites administrativos, indemnizaciones ajustadas al coste real y ayudas específicas para quienes conviven con el lobo.Noticia relacionada No No Castilla-La Mancha incrementa un 30% las ayudas para paliar los daños por ataques de aves necrófagas y lobo ibérico ABCPor su parte, la diputada del PP, Lola Merino, mostró también su preocupación por la situación del lobo en la comunidad, defendiendo que la recuperación del lobo constituye un éxito de conservación, pero consideró necesario adaptar la gestión a la «nueva realidad». Según afirmó, en Castilla-La Mancha los ataques se concentran en la Sierra Norte de Guadalajara y durante 2025 tanto el número de animales muertos como el de ataques se ha duplicado respecto al año anterior.En este contexto, reclamó indemnizaciones que cubran el conjunto de los daños ocasionados, incluidas las pérdidas reproductivas, el estrés del rebaño y el lucro cesante, además de defender que España adapte su legislación a la reciente rebaja del nivel de protección del lobo aprobada por la Unión Europea. También reprochó al Ministerio para la Transición Ecológica que aún no haya remitido a Bruselas el informe sobre el estado de conservación de la especie.Frente a estas críticas, el diputado socialista, Francisco Barato, acusó a PP y Vox de utilizar el problema del lobo para «generar ruido» y atacar al Gobierno regional. Aunque reconoció que los ataques generan pérdidas económicas y preocupación entre los ganaderos, rechazó que el debate pueda reducirse a elegir entre «el lobo o la ganadería. No es una dualidad».200 Ataques Entre los años 2022-2024 el lobo provocó cerca de 200 ataques a ganado de la regiónPor ello, el parlamentario del PSOE defendió que el reto pasa por compatibilizar la protección de la ganadería extensiva con la conservación de una especie cuya presencia en Castilla-La Mancha es «limitada y localizada», concentrada en el noroeste de la provincia de Guadalajara. Medidas y ayudas en marchaPor parte del Consejo de Gobierno intervino la consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, quien afirmó que el lobo tiene una presencia «minoritaria» en Castilla-La Mancha, limitada a la Sierra Norte de Guadalajara, donde existen cuatro manadas estables y otras dos compartida s con comunidades limítrofes. «En el resto de la región no existe el lobo», afirmó.Pese a ello, reconoció la «preocupación» de los ganaderos y aseguró que el Ejecutivo regional «empatiza totalmente con su sufrimiento». Por este motivo, defendió que Castilla-La Mancha ya dispone de «medidas específicas» adaptadas a la realidad de la zona afectada, por lo que consideró innecesario un Plan Nacional del Lobo.Gómez explicó que la Junta mantiene ayudas para la instalación de cercados, vallados portátiles, pastores eléctricos, adquisición y mantenimiento de mastines, además de indemnizaciones por daños y actuaciones financiadas con fondos europeos como vallados de protección, collares GPS para el seguimiento del ganado y programas de radiomarcaje del lobo. En conjunto, cifró en más de dos millones de euros la inversión destinada a la prevención y compensación de los daños ocasionados por la especie.Finalmente, tras el debate general, la única iniciativa que salió adelante fue la del PSOE, con los votos a favor de la mayoría de la socialista, en la que insta al Gobierno de Castilla-La Mancha a seguir protegiendo el lobo como especie en extinción y a seguir propiciando medidas compensatorias al sector primario y concretamente a la ganadería que sufra ataques de lobo. La gestión del lobo ibérico volvió a centrar este jueves el debate político en las Cortes de Castilla-La Mancha. La presencia y expansión de la especie enfrentó a los grupos parlamentarios, con PP y Vox reclamando medidas para controlar su crecimiento y reforzar la protección y las ayudas a los ganaderos afectados por los ataques, mientras que el PSOE defendió las actuaciones ya puestas en marcha por el Gobierno regional para compatibilizar la conservación del lobo con el apoyo al sector ganadero. El diputado de Vox, David Moreno, defendió una Proposición No de Ley (PNL) para instar al Ejecutivo de Emiliano García-Page a reclamar al Gobierno de España la elaboración de un Plan Nacional del Lobo para su control, sosteniendo que ya no es una especie en peligro de desaparición, sino que se encuentra «en expansión», con una presencia cada vez más consolidada en la Sierra Norte de Guadalajara y nuevos focos en el norte de Toledo. El texto no salió adelantes. Moreno aseguró que los ataques al ganado «siguen aumentando cada año» y citó datos de organizaciones agrarias que contabilizan cerca de 200 ataques entre 2022 y 2024 en Castilla-La Mancha . Además, denunció que las indemnizaciones actuales no compensan el daño real que sufren las explotaciones, al no contemplar pérdidas como el estrés del ganado, los abortos, el lucro cesante o el incremento de los costes de vigilancia.El parlamentario de Vox criticó, también, la burocracia que, a su juicio, deben afrontar los ganaderos para acreditar los ataques y cobrar las ayudas, y defendió un plan que incluya el control poblacional de la especie, la reducción de trámites administrativos, indemnizaciones ajustadas al coste real y ayudas específicas para quienes conviven con el lobo.Noticia relacionada No No Castilla-La Mancha incrementa un 30% las ayudas para paliar los daños por ataques de aves necrófagas y lobo ibérico ABCPor su parte, la diputada del PP, Lola Merino, mostró también su preocupación por la situación del lobo en la comunidad, defendiendo que la recuperación del lobo constituye un éxito de conservación, pero consideró necesario adaptar la gestión a la «nueva realidad». Según afirmó, en Castilla-La Mancha los ataques se concentran en la Sierra Norte de Guadalajara y durante 2025 tanto el número de animales muertos como el de ataques se ha duplicado respecto al año anterior.En este contexto, reclamó indemnizaciones que cubran el conjunto de los daños ocasionados, incluidas las pérdidas reproductivas, el estrés del rebaño y el lucro cesante, además de defender que España adapte su legislación a la reciente rebaja del nivel de protección del lobo aprobada por la Unión Europea. También reprochó al Ministerio para la Transición Ecológica que aún no haya remitido a Bruselas el informe sobre el estado de conservación de la especie.Frente a estas críticas, el diputado socialista, Francisco Barato, acusó a PP y Vox de utilizar el problema del lobo para «generar ruido» y atacar al Gobierno regional. Aunque reconoció que los ataques generan pérdidas económicas y preocupación entre los ganaderos, rechazó que el debate pueda reducirse a elegir entre «el lobo o la ganadería. No es una dualidad».200 Ataques Entre los años 2022-2024 el lobo provocó cerca de 200 ataques a ganado de la regiónPor ello, el parlamentario del PSOE defendió que el reto pasa por compatibilizar la protección de la ganadería extensiva con la conservación de una especie cuya presencia en Castilla-La Mancha es «limitada y localizada», concentrada en el noroeste de la provincia de Guadalajara. Medidas y ayudas en marchaPor parte del Consejo de Gobierno intervino la consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, quien afirmó que el lobo tiene una presencia «minoritaria» en Castilla-La Mancha, limitada a la Sierra Norte de Guadalajara, donde existen cuatro manadas estables y otras dos compartida s con comunidades limítrofes. «En el resto de la región no existe el lobo», afirmó.Pese a ello, reconoció la «preocupación» de los ganaderos y aseguró que el Ejecutivo regional «empatiza totalmente con su sufrimiento». Por este motivo, defendió que Castilla-La Mancha ya dispone de «medidas específicas» adaptadas a la realidad de la zona afectada, por lo que consideró innecesario un Plan Nacional del Lobo.Gómez explicó que la Junta mantiene ayudas para la instalación de cercados, vallados portátiles, pastores eléctricos, adquisición y mantenimiento de mastines, además de indemnizaciones por daños y actuaciones financiadas con fondos europeos como vallados de protección, collares GPS para el seguimiento del ganado y programas de radiomarcaje del lobo. En conjunto, cifró en más de dos millones de euros la inversión destinada a la prevención y compensación de los daños ocasionados por la especie.Finalmente, tras el debate general, la única iniciativa que salió adelante fue la del PSOE, con los votos a favor de la mayoría de la socialista, en la que insta al Gobierno de Castilla-La Mancha a seguir protegiendo el lobo como especie en extinción y a seguir propiciando medidas compensatorias al sector primario y concretamente a la ganadería que sufra ataques de lobo.
La gestión del lobo ibérico volvió a centrar este jueves un nuevo debate en las Cortes de Castilla-La Mancha enfrentando a los grupos parlamentarios. Mientras PP y Vox reclamaron medidas para controlar su crecimiento y reforzar la protección, además de ayudas a los … ganaderos afectados por los ataques, el PSOE defendió las actuaciones ya puestas en marcha por el Gobierno regional para compatibilizar la conservación de la especie con el apoyo al sector ganadero.
El diputado de Vox, David Moreno, defendió una Proposición No de Ley (PNL) para instar al Ejecutivo de Emiliano García-Page a reclamar al Gobierno de España la elaboración de un Plan Nacional del Lobo para su control, sosteniendo que ya no es una especie en peligro de desaparición, sino que se encuentra «en expansión», con una presencia cada vez más consolidada en la Sierra Norte de Guadalajara y nuevos focos en el norte de Toledo. El texto no salió adelantes.
Moreno aseguró que los ataques al ganado «siguen aumentando cada año» y citó datos de organizaciones agrarias que contabilizan cerca de 200 ataques entre 2022 y 2024 en Castilla-La Mancha. Además, denunció que las indemnizaciones actuales no compensan el daño real que sufren las explotaciones, al no contemplar pérdidas como el estrés del ganado, los abortos, el lucro cesante o el incremento de los costes de vigilancia.
El parlamentario de Vox criticó, también, la burocracia que, a su juicio, deben afrontar los ganaderos para acreditar los ataques y cobrar las ayudas, y defendió un plan que incluya el control poblacional de la especie, la reducción de trámites administrativos, indemnizaciones ajustadas al coste real y ayudas específicas para quienes conviven con el lobo.
Por su parte, la diputada del PP, Lola Merino, mostró también su preocupación por la situación del lobo en la comunidad, defendiendo que la recuperación del lobo constituye un éxito de conservación, pero consideró necesario adaptar la gestión a la «nueva realidad». Según afirmó, en Castilla-La Mancha los ataques se concentran en la Sierra Norte de Guadalajara y durante 2025 tanto el número de animales muertos como el de ataques se ha duplicado respecto al año anterior.
En este contexto, reclamó indemnizaciones que cubran el conjunto de los daños ocasionados, incluidas las pérdidas reproductivas, el estrés del rebaño y el lucro cesante, además de defender que España adapte su legislación a la reciente rebaja del nivel de protección del lobo aprobada por la Unión Europea. También reprochó al Ministerio para la Transición Ecológica que aún no haya remitido a Bruselas el informe sobre el estado de conservación de la especie.
Frente a estas críticas, el diputado socialista, Francisco Barato, acusó a PP y Vox de utilizar el problema del lobo para «generar ruido» y atacar al Gobierno regional. Aunque reconoció que los ataques generan pérdidas económicas y preocupación entre los ganaderos, rechazó que el debate pueda reducirse a elegir entre «el lobo o la ganadería. No es una dualidad».
200
Ataques
Entre los años 2022-2024 el lobo provocó cerca de 200 ataques a ganado de la región
Por ello, el parlamentario del PSOE defendió que el reto pasa por compatibilizar la protección de la ganadería extensiva con la conservación de una especie cuya presencia en Castilla-La Mancha es «limitada y localizada», concentrada en el noroeste de la provincia de Guadalajara.
Medidas y ayudas en marcha
Por parte del Consejo de Gobierno intervino la consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, quien afirmó que el lobo tiene una presencia «minoritaria» en Castilla-La Mancha, limitada a la Sierra Norte de Guadalajara, donde existen cuatro manadas estables y otras dos compartidas con comunidades limítrofes. «En el resto de la región no existe el lobo», afirmó.
Pese a ello, reconoció la «preocupación» de los ganaderos y aseguró que el Ejecutivo regional «empatiza totalmente con su sufrimiento». Por este motivo, defendió que Castilla-La Mancha ya dispone de «medidas específicas» adaptadas a la realidad de la zona afectada, por lo que consideró innecesario un Plan Nacional del Lobo.
Gómez explicó que la Junta mantiene ayudas para la instalación de cercados, vallados portátiles, pastores eléctricos, adquisición y mantenimiento de mastines, además de indemnizaciones por daños y actuaciones financiadas con fondos europeos como vallados de protección, collares GPS para el seguimiento del ganado y programas de radiomarcaje del lobo. En conjunto, cifró en más de dos millones de euros la inversión destinada a la prevención y compensación de los daños ocasionados por la especie.
Finalmente, tras el debate general, la única iniciativa que salió adelante fue la del PSOE, con los votos a favor de la mayoría de la socialista, en la que insta al Gobierno de Castilla-La Mancha a seguir protegiendo el lobo como especie en extinción y a seguir propiciando medidas compensatorias al sector primario y concretamente a la ganadería que sufra ataques de lobo.
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