Después de más de dos décadas de lucha, un total de 36 familias de la Colonia Experimental de Villaverde vivirán, esperan, sus últimas Navidades en unas infraviviendas que, entre fallos estructurales y humedades apenas se tienen en pie. El Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid autorizó el pasado miércoles el convenio para la primera fase de la reconstrucción de la Colonia Experimental de Villaverde, a la que destinarán, junto con el Ayuntamiento de Madrid, cerca de cinco millones de euros. Para que empiecen las obras de demolición de los primeros bloques (Monterde, 2, 6 y Escandón, 3), por tanto, solo faltaría la firma de la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo de Madrid (EMVS Madrid). Los vecinos, cuenta su portavoz, Ana Alonso, esperan que llegue cuanto antes, aunque desde el Ejecutivo regional aún no han podido poner fecha a este último paso. «El consejero de Vivienda, Transportes e Infraestructuras, Jorge Rodrigo, pidió que se desbloquease esta ayuda porque verdaderamente urgía», cuenta la también presidenta de Asociación Administrativa de Cooperación de Villaverde, que en los últimos meses ha tenido que superar algunos obstáculos de última hora para lograr la unanimidad de todos los vecinos a favor de la demolición. De hecho, llegó incluso a enviar una carta manuscrita para localizar a un propietario ilocalizable. El caso Maricarmen , relata, les ha ayudado también con un fondo de inversión que también tenía propiedades en la colonia. Pero eso es otra historia. «Llevamos dos años para que se ejecute la firma de este convenio. En este tiempo, además, nos han pedido infinidad de papeles: notas simples, de interés… Para poder afrontar esta regeneración urbana, además, nos hemos tenido que constituir en cooperativa», plantea Alonso, que señala que ya hay quien sospecha que les han traído «a la orilla de las elecciones». Sea como fuere, ahora sí están en la verdadera cuenta atrás. Ellos llevan años preparándose. Desde hace poco más de dos, cuando lograron poner de acuerdo a la Comunidad de Madrid, el ayuntamiento y el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana para comprometerse con un paquete de ayudas que cubrirá el 88% del derribo y la edificación de la nueva promoción, cuentan además con la ayuda de la empresa rehabilitadora Aire Urbano, que «aún no ha visto un euro», valora Alonso, pero con la que han estado codo a codo haciendo un censo de vecinos y buscando la mejor alternativa habitacional para ellos durante el tiempo que duren las obras. Porque el plan, destaca la Comunidad, prevé no solo la demolición y reconstrucción de los pisos, sino también el realojo temporal de los residentes y la urbanización y reurbanización del entorno, además de un programa de acompañamiento social para facilitar el traslado y el posterior regreso de los vecinos. «El problema que tenemos ahora es que la partida destinada a las ayudas al alquiler, aunque era cuantiosa (unos 833 euros al mes por familia hasta un máximo de cinco años) se ha quedado obsoleta porque en la zona ya están pidiendo unos mil euros al mes», plantea Alonso.Las ayudas prevén también el realojo temporal de los residentes, algo que se ha complicado con la crisis actual de vivienda, y la reurbanización del entornoNo es la única parte del presupuesto que ha tocado actualizar. En un principio, los vecinos iban a pagar 28.000 euros por vivienda, pero han tenido que subirlo a 31.000, cuenta la portavoz de estas familias. Sin embargo, las nuevas viviendas, destacan desde la Comunidad de Madrid, cumplirán los requisitos actuales de habitabilidad y tendrán calificación energética A. El arquitecto José Luis López Delgado, que empezó a diseñar esta primera promoción en la pandemia, calculaba que los pisos tendrán unos 80 metros cuadrados (en lugar de los 20 o 30 metros cuadrados actuales, algo que lograrán agotando toda la edificabilidad de la parcela), con dos o tres dormitorios, trastero y garaje.Ana Alonso, en el interior de uno de los bloques de la calle Terriente en 2025 José Ramón LadraA por la segunda faseEl Gobierno regional, que sacará adelante el proyecto gracias también a la cofinanciación del Plan Estatal para el Acceso a la Vivienda 2022/25, también entregará a EMVS Madrid 455.232 euros para ejecutar las actuaciones previstas y asumir parte de los costes de gestión. Asimismo, participará en el seguimiento, comprobación y distribución del resto de la financiación destinada a la Sociedad Cooperativa Experimental Monterde, integrada por los propietarios de los pisos afectados . Una vez finalizados todos los trabajos, los 36 nuevos hogares serán entregados a sus titulares originales. Y sin que este plan sea aún una realidad estos combativos madrileños ya están peleando por arrancar a los poderes públicos un compromiso para financiar la segunda parte de esta reconstrucción, que incluiría 78 nuevas viviendas. «El objetivo es que entrase en los plantes estatales 2025/2030. Necesitamos y es apremiante que los dos procesos se solapen. La idea es los siguientes en tirarse sean Terriente 1, 3 y 5, que en los últimos años empeoraron mucho con las lluvias, y otros tres bloques con órdenes de ejecución: Cella 2, y Guadalaviar 1 y 3», zanja Alonso. Llevan ya demasiados años esperando. Después de más de dos décadas de lucha, un total de 36 familias de la Colonia Experimental de Villaverde vivirán, esperan, sus últimas Navidades en unas infraviviendas que, entre fallos estructurales y humedades apenas se tienen en pie. El Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid autorizó el pasado miércoles el convenio para la primera fase de la reconstrucción de la Colonia Experimental de Villaverde, a la que destinarán, junto con el Ayuntamiento de Madrid, cerca de cinco millones de euros. Para que empiecen las obras de demolición de los primeros bloques (Monterde, 2, 6 y Escandón, 3), por tanto, solo faltaría la firma de la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo de Madrid (EMVS Madrid). Los vecinos, cuenta su portavoz, Ana Alonso, esperan que llegue cuanto antes, aunque desde el Ejecutivo regional aún no han podido poner fecha a este último paso. «El consejero de Vivienda, Transportes e Infraestructuras, Jorge Rodrigo, pidió que se desbloquease esta ayuda porque verdaderamente urgía», cuenta la también presidenta de Asociación Administrativa de Cooperación de Villaverde, que en los últimos meses ha tenido que superar algunos obstáculos de última hora para lograr la unanimidad de todos los vecinos a favor de la demolición. De hecho, llegó incluso a enviar una carta manuscrita para localizar a un propietario ilocalizable. El caso Maricarmen , relata, les ha ayudado también con un fondo de inversión que también tenía propiedades en la colonia. Pero eso es otra historia. «Llevamos dos años para que se ejecute la firma de este convenio. En este tiempo, además, nos han pedido infinidad de papeles: notas simples, de interés… Para poder afrontar esta regeneración urbana, además, nos hemos tenido que constituir en cooperativa», plantea Alonso, que señala que ya hay quien sospecha que les han traído «a la orilla de las elecciones». Sea como fuere, ahora sí están en la verdadera cuenta atrás. Ellos llevan años preparándose. Desde hace poco más de dos, cuando lograron poner de acuerdo a la Comunidad de Madrid, el ayuntamiento y el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana para comprometerse con un paquete de ayudas que cubrirá el 88% del derribo y la edificación de la nueva promoción, cuentan además con la ayuda de la empresa rehabilitadora Aire Urbano, que «aún no ha visto un euro», valora Alonso, pero con la que han estado codo a codo haciendo un censo de vecinos y buscando la mejor alternativa habitacional para ellos durante el tiempo que duren las obras. Porque el plan, destaca la Comunidad, prevé no solo la demolición y reconstrucción de los pisos, sino también el realojo temporal de los residentes y la urbanización y reurbanización del entorno, además de un programa de acompañamiento social para facilitar el traslado y el posterior regreso de los vecinos. «El problema que tenemos ahora es que la partida destinada a las ayudas al alquiler, aunque era cuantiosa (unos 833 euros al mes por familia hasta un máximo de cinco años) se ha quedado obsoleta porque en la zona ya están pidiendo unos mil euros al mes», plantea Alonso.Las ayudas prevén también el realojo temporal de los residentes, algo que se ha complicado con la crisis actual de vivienda, y la reurbanización del entornoNo es la única parte del presupuesto que ha tocado actualizar. En un principio, los vecinos iban a pagar 28.000 euros por vivienda, pero han tenido que subirlo a 31.000, cuenta la portavoz de estas familias. Sin embargo, las nuevas viviendas, destacan desde la Comunidad de Madrid, cumplirán los requisitos actuales de habitabilidad y tendrán calificación energética A. El arquitecto José Luis López Delgado, que empezó a diseñar esta primera promoción en la pandemia, calculaba que los pisos tendrán unos 80 metros cuadrados (en lugar de los 20 o 30 metros cuadrados actuales, algo que lograrán agotando toda la edificabilidad de la parcela), con dos o tres dormitorios, trastero y garaje.Ana Alonso, en el interior de uno de los bloques de la calle Terriente en 2025 José Ramón LadraA por la segunda faseEl Gobierno regional, que sacará adelante el proyecto gracias también a la cofinanciación del Plan Estatal para el Acceso a la Vivienda 2022/25, también entregará a EMVS Madrid 455.232 euros para ejecutar las actuaciones previstas y asumir parte de los costes de gestión. Asimismo, participará en el seguimiento, comprobación y distribución del resto de la financiación destinada a la Sociedad Cooperativa Experimental Monterde, integrada por los propietarios de los pisos afectados . Una vez finalizados todos los trabajos, los 36 nuevos hogares serán entregados a sus titulares originales. Y sin que este plan sea aún una realidad estos combativos madrileños ya están peleando por arrancar a los poderes públicos un compromiso para financiar la segunda parte de esta reconstrucción, que incluiría 78 nuevas viviendas. «El objetivo es que entrase en los plantes estatales 2025/2030. Necesitamos y es apremiante que los dos procesos se solapen. La idea es los siguientes en tirarse sean Terriente 1, 3 y 5, que en los últimos años empeoraron mucho con las lluvias, y otros tres bloques con órdenes de ejecución: Cella 2, y Guadalaviar 1 y 3», zanja Alonso. Llevan ya demasiados años esperando.
Después de más de dos décadas de lucha, un total de 36 familias de la Colonia Experimental de Villaverde vivirán, esperan, sus últimas Navidades en unas infraviviendas que, entre fallos estructurales y humedades apenas se tienen en pie. El Consejo de Gobierno de la Comunidad … de Madrid autorizó el pasado miércoles el convenio para la primera fase de la reconstrucción de la Colonia Experimental de Villaverde, a la que destinarán, junto con el Ayuntamiento de Madrid, cerca de cinco millones de euros. Para que empiecen las obras de demolición de los primeros bloques (Monterde, 2, 6 y Escandón, 3), por tanto, solo faltaría la firma de la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo de Madrid (EMVS Madrid). Los vecinos, cuenta su portavoz, Ana Alonso, esperan que llegue cuanto antes, aunque desde el Ejecutivo regional aún no han podido poner fecha a este último paso.
«El consejero de Vivienda, Transportes e Infraestructuras, Jorge Rodrigo, pidió que se desbloquease esta ayuda porque verdaderamente urgía», cuenta la también presidenta de Asociación Administrativa de Cooperación de Villaverde, que en los últimos meses ha tenido que superar algunos obstáculos de última hora para lograr la unanimidad de todos los vecinos a favor de la demolición. De hecho, llegó incluso a enviar una carta manuscrita para localizar a un propietario ilocalizable. El caso Maricarmen, relata, les ha ayudado también con un fondo de inversión que también tenía propiedades en la colonia. Pero eso es otra historia. «Llevamos dos años para que se ejecute la firma de este convenio. En este tiempo, además, nos han pedido infinidad de papeles: notas simples, de interés… Para poder afrontar esta regeneración urbana, además, nos hemos tenido que constituir en cooperativa», plantea Alonso, que señala que ya hay quien sospecha que les han traído «a la orilla de las elecciones».
Sea como fuere, ahora sí están en la verdadera cuenta atrás. Ellos llevan años preparándose. Desde hace poco más de dos, cuando lograron poner de acuerdo a la Comunidad de Madrid, el ayuntamiento y el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana para comprometerse con un paquete de ayudas que cubrirá el 88% del derribo y la edificación de la nueva promoción, cuentan además con la ayuda de la empresa rehabilitadora Aire Urbano, que «aún no ha visto un euro», valora Alonso, pero con la que han estado codo a codo haciendo un censo de vecinos y buscando la mejor alternativa habitacional para ellos durante el tiempo que duren las obras.
Porque el plan, destaca la Comunidad, prevé no solo la demolición y reconstrucción de los pisos, sino también el realojo temporal de los residentes y la urbanización y reurbanización del entorno, además de un programa de acompañamiento social para facilitar el traslado y el posterior regreso de los vecinos. «El problema que tenemos ahora es que la partida destinada a las ayudas al alquiler, aunque era cuantiosa (unos 833 euros al mes por familia hasta un máximo de cinco años) se ha quedado obsoleta porque en la zona ya están pidiendo unos mil euros al mes», plantea Alonso.
Las ayudas prevén también el realojo temporal de los residentes, algo que se ha complicado con la crisis actual de vivienda, y la reurbanización del entorno
No es la única parte del presupuesto que ha tocado actualizar. En un principio, los vecinos iban a pagar 28.000 euros por vivienda, pero han tenido que subirlo a 31.000, cuenta la portavoz de estas familias. Sin embargo, las nuevas viviendas, destacan desde la Comunidad de Madrid, cumplirán los requisitos actuales de habitabilidad y tendrán calificación energética A. El arquitecto José Luis López Delgado, que empezó a diseñar esta primera promoción en la pandemia, calculaba que los pisos tendrán unos 80 metros cuadrados (en lugar de los 20 o 30 metros cuadrados actuales, algo que lograrán agotando toda la edificabilidad de la parcela), con dos o tres dormitorios, trastero y garaje.

(José Ramón Ladra)
A por la segunda fase
El Gobierno regional, que sacará adelante el proyecto gracias también a la cofinanciación del Plan Estatal para el Acceso a la Vivienda 2022/25, también entregará a EMVS Madrid 455.232 euros para ejecutar las actuaciones previstas y asumir parte de los costes de gestión. Asimismo, participará en el seguimiento, comprobación y distribución del resto de la financiación destinada a la Sociedad Cooperativa Experimental Monterde, integrada por los propietarios de los pisos afectados. Una vez finalizados todos los trabajos, los 36 nuevos hogares serán entregados a sus titulares originales.
Y sin que este plan sea aún una realidad estos combativos madrileños ya están peleando por arrancar a los poderes públicos un compromiso para financiar la segunda parte de esta reconstrucción, que incluiría 78 nuevas viviendas. «El objetivo es que entrase en los plantes estatales 2025/2030. Necesitamos y es apremiante que los dos procesos se solapen. La idea es los siguientes en tirarse sean Terriente 1, 3 y 5, que en los últimos años empeoraron mucho con las lluvias, y otros tres bloques con órdenes de ejecución: Cella 2, y Guadalaviar 1 y 3», zanja Alonso. Llevan ya demasiados años esperando.
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