Los sindicatos aberzales (ELA, LAB, Steilas, Etxalde e Hiru) han puesto en marcha este martes una jornada de «huelga general» para reclamar un Salario Mínimo Interprofesional (SMI) propio de 1.500 euros para la región. Una exigencia que ya trasladaron al Parlamento vasco en agosto del año pasado, en forma de Iniciativa Legislativa Popular (ILP), y que fue rechazada en octubre por el Gobierno vasco formado por el PNV y el Partido Socialista de Euskadi (PSE). El texto proponía modificar el artículo 27 del Estatuto de los Trabajadores, que circunscribe a la acción del Gobierno de España, y concretamente al Ministerio de Trabajo y Economía Social liderado por Yolanda Díaz, la capacidad para fijar el SMI previa negociación con los sindicatos y la patronal.Entonces, tras recibir el texto, el Gobierno vasco emitió un dictamen desfavorable, argumentando que la Constitución Española reserva en su artículo 149 como una competencia exclusiva del Estado la legislación laboral. La reforma, por lo tanto, debía hacerse mediante una ley orgánica en el Congreso de los Diputados. Además, el Ejecutivo liderado por Imanol Pradales ya explicó que su postura va encaminada a alcanzar acuerdos a través de la negociación colectiva. «Respetamos el derecho la huelga y el derecho al trabajo y pedimos que las protestas sean de manera pacifica y sin coacciones», ha dicho hoy la portavoz del Gobierno, María Ubarretxena, cuando ya se habían registrado actos vandálicos contra comercios en el centro de Bilbao.«Euskadi debe tener un SMI propio. El camino no es la confrontación es el dialogo y respetando el marco competencial», ha remarcado la portavoz tras el Consejo de Gobierno celebrado en Vitoria. Sin embargo, desde el principio, esta opción nació muerta, dadas las posiciones contrapuestas de los sindicatos y la patronal vasca (Confebask). ELA y LAB exigieron constituir una mesa de negociación, algo a lo que se negó Confebask. Entonces los sindicatos interpusieron una demanda que la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) desestimó el pasado mes de febrero. La sentencia afirmaba que la negativa de la patronal estaba justificada porque la materia no puede ser objeto de la negociación promovida por las centrales demandantes.El TSJPV precisó entonces que la reclamación de las centrales sindicales no es un «salario profesional de convenio», sino de un «salario o retribución mínima interprofesional» ya que se va a aplicar a «todas las personas trabajadoras» en la comunidad autónoma. Su fijación, como antes se ha mencionado, se atribuye en el Estatuto de los Trabajadores al Gobierno central, y afectaba en la propuesta a « materias vedadas» a la negociación colectiva , por lo que no podía considerarse que Confebask vulnerara su deber de negociación que, «con carácter general, se impone en el artículo 89 del Estatuto de los Trabajadores».La respuesta por parte de la izquierda aberzale, pues las protestas de hoy cuentan con el apoyo y la presencia de EH Bildu y el Movimiento Socialista , fue la convocatoria de una jornada de huelga en el País Vasco y Navarra para este 17 de marzo. Desde primera hora de la mañana se están produciendo piquetes, con incendio de contenedores en accesos a las grandes ciudades y zonas industriales. También retrasos en el transporte público, donde hay servicios mínimos, y cierre de oficinas y centros de la Administración. Las marchas convocadas en Bilbao, Vitoria, San Sebastián o Pamplona por la mañana han reunido, según los convocantes, a 105.000 personas, y se extienden también a la tarde. Durante la jornada ya se han registrado destrozos. Por ejemplo en la Gran Vía de Bilbao, donde la manifestación ha terminado con el asalto a la tienda del Pull&Bear, que ha tenido que cerrar . También en otros comercios de la zona como el Corte Inglés han bajado la persiana. «Quienes han convocado hoy a una huelga general solo buscan general revuelo y mostrar un sentimiento de indignación que no existe en realidad», ha manifestado el PNV en un comunicado esta misma mañana, que viene experimentando la oposición de los sindicatos aberzales mayoritarios, antes próximos al partido, como ELA. «Apoyamos la reivindicación de un SMI propio y negociamos ya en el Congreso la propuesta que los mismos sindicatos que convocan la huelga han llevado. Esa y la negociación colectiva son las vías, no intentar paralizar el país en un contexto de incertidumbre global», ha dicho el presidente del partido, Aitor Esteban. Los sindicatos aberzales (ELA, LAB, Steilas, Etxalde e Hiru) han puesto en marcha este martes una jornada de «huelga general» para reclamar un Salario Mínimo Interprofesional (SMI) propio de 1.500 euros para la región. Una exigencia que ya trasladaron al Parlamento vasco en agosto del año pasado, en forma de Iniciativa Legislativa Popular (ILP), y que fue rechazada en octubre por el Gobierno vasco formado por el PNV y el Partido Socialista de Euskadi (PSE). El texto proponía modificar el artículo 27 del Estatuto de los Trabajadores, que circunscribe a la acción del Gobierno de España, y concretamente al Ministerio de Trabajo y Economía Social liderado por Yolanda Díaz, la capacidad para fijar el SMI previa negociación con los sindicatos y la patronal.Entonces, tras recibir el texto, el Gobierno vasco emitió un dictamen desfavorable, argumentando que la Constitución Española reserva en su artículo 149 como una competencia exclusiva del Estado la legislación laboral. La reforma, por lo tanto, debía hacerse mediante una ley orgánica en el Congreso de los Diputados. Además, el Ejecutivo liderado por Imanol Pradales ya explicó que su postura va encaminada a alcanzar acuerdos a través de la negociación colectiva. «Respetamos el derecho la huelga y el derecho al trabajo y pedimos que las protestas sean de manera pacifica y sin coacciones», ha dicho hoy la portavoz del Gobierno, María Ubarretxena, cuando ya se habían registrado actos vandálicos contra comercios en el centro de Bilbao.«Euskadi debe tener un SMI propio. El camino no es la confrontación es el dialogo y respetando el marco competencial», ha remarcado la portavoz tras el Consejo de Gobierno celebrado en Vitoria. Sin embargo, desde el principio, esta opción nació muerta, dadas las posiciones contrapuestas de los sindicatos y la patronal vasca (Confebask). ELA y LAB exigieron constituir una mesa de negociación, algo a lo que se negó Confebask. Entonces los sindicatos interpusieron una demanda que la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) desestimó el pasado mes de febrero. La sentencia afirmaba que la negativa de la patronal estaba justificada porque la materia no puede ser objeto de la negociación promovida por las centrales demandantes.El TSJPV precisó entonces que la reclamación de las centrales sindicales no es un «salario profesional de convenio», sino de un «salario o retribución mínima interprofesional» ya que se va a aplicar a «todas las personas trabajadoras» en la comunidad autónoma. Su fijación, como antes se ha mencionado, se atribuye en el Estatuto de los Trabajadores al Gobierno central, y afectaba en la propuesta a « materias vedadas» a la negociación colectiva , por lo que no podía considerarse que Confebask vulnerara su deber de negociación que, «con carácter general, se impone en el artículo 89 del Estatuto de los Trabajadores».La respuesta por parte de la izquierda aberzale, pues las protestas de hoy cuentan con el apoyo y la presencia de EH Bildu y el Movimiento Socialista , fue la convocatoria de una jornada de huelga en el País Vasco y Navarra para este 17 de marzo. Desde primera hora de la mañana se están produciendo piquetes, con incendio de contenedores en accesos a las grandes ciudades y zonas industriales. También retrasos en el transporte público, donde hay servicios mínimos, y cierre de oficinas y centros de la Administración. Las marchas convocadas en Bilbao, Vitoria, San Sebastián o Pamplona por la mañana han reunido, según los convocantes, a 105.000 personas, y se extienden también a la tarde. Durante la jornada ya se han registrado destrozos. Por ejemplo en la Gran Vía de Bilbao, donde la manifestación ha terminado con el asalto a la tienda del Pull&Bear, que ha tenido que cerrar . También en otros comercios de la zona como el Corte Inglés han bajado la persiana. «Quienes han convocado hoy a una huelga general solo buscan general revuelo y mostrar un sentimiento de indignación que no existe en realidad», ha manifestado el PNV en un comunicado esta misma mañana, que viene experimentando la oposición de los sindicatos aberzales mayoritarios, antes próximos al partido, como ELA. «Apoyamos la reivindicación de un SMI propio y negociamos ya en el Congreso la propuesta que los mismos sindicatos que convocan la huelga han llevado. Esa y la negociación colectiva son las vías, no intentar paralizar el país en un contexto de incertidumbre global», ha dicho el presidente del partido, Aitor Esteban.
Los sindicatos aberzales (ELA, LAB, Steilas, Etxalde e Hiru) han puesto en marcha este martes una jornada de «huelga general» para reclamar un Salario Mínimo Interprofesional (SMI) propio de 1.500 euros para la región. Una exigencia que ya trasladaron al Parlamento vasco en … agosto del año pasado, en forma de Iniciativa Legislativa Popular (ILP), y que fue rechazada en octubre por el Gobierno vasco formado por el PNV y el Partido Socialista de Euskadi (PSE). El texto proponía modificar el artículo 27 del Estatuto de los Trabajadores, que circunscribe a la acción del Gobierno de España, y concretamente al Ministerio de Trabajo y Economía Social liderado por Yolanda Díaz, la capacidad para fijar el SMI previa negociación con los sindicatos y la patronal.
Entonces, tras recibir el texto, el Gobierno vasco emitió un dictamen desfavorable, argumentando que la Constitución Española reserva en su artículo 149 como una competencia exclusiva del Estado la legislación laboral. La reforma, por lo tanto, debía hacerse mediante una ley orgánica en el Congreso de los Diputados. Además, el Ejecutivo liderado por Imanol Pradales ya explicó que su postura va encaminada a alcanzar acuerdos a través de la negociación colectiva. «Respetamos el derecho la huelga y el derecho al trabajo y pedimos que las protestas sean de manera pacifica y sin coacciones», ha dicho hoy la portavoz del Gobierno, María Ubarretxena, cuando ya se habían registrado actos vandálicos contra comercios en el centro de Bilbao.
«Euskadi debe tener un SMI propio. El camino no es la confrontación es el diálogo y respetando el marco competencial», ha remarcado la portavoz tras el Consejo de Gobierno celebrado en Vitoria. Sin embargo, desde el principio, esta opción nació muerta, dadas las posiciones contrapuestas de los sindicatos y la patronal vasca (Confebask). ELA y LAB exigieron constituir una mesa de negociación, algo a lo que se negó Confebask. Entonces los sindicatos interpusieron una demanda que la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) desestimó el pasado mes de febrero. La sentencia afirmaba que la negativa de la patronal estaba justificada porque la materia no puede ser objeto de la negociación promovida por las centrales demandantes.
El TSJPV precisó entonces que la reclamación de las centrales sindicales no es un «salario profesional de convenio», sino de un «salario o retribución mínima interprofesional» ya que se va a aplicar a «todas las personas trabajadoras» en la comunidad autónoma. Su fijación, como antes se ha mencionado, se atribuye en el Estatuto de los Trabajadores al Gobierno central, y afectaba en la propuesta a «materias vedadas» a la negociación colectiva, por lo que no podía considerarse que Confebask vulnerara su deber de negociación que, «con carácter general, se impone en el artículo 89 del Estatuto de los Trabajadores».
La respuesta por parte de la izquierda aberzale, pues las protestas de hoy cuentan con el apoyo y la presencia de EH Bildu y el Movimiento Socialista, fue la convocatoria de una jornada de huelga en el País Vasco y Navarra para este 17 de marzo. Desde primera hora de la mañana se están produciendo piquetes, con incendio de contenedores en accesos a las grandes ciudades y zonas industriales. También retrasos en el transporte público, donde hay servicios mínimos, y cierre de oficinas y centros de la Administración. Las marchas convocadas en Bilbao, Vitoria, San Sebastián o Pamplona por la mañana han reunido, según los convocantes, a 105.000 personas, y se extienden también a la tarde.
Durante la jornada ya se han registrado destrozos. Por ejemplo en la Gran Vía de Bilbao, donde la manifestación ha terminado con el asalto a la tienda del Pull&Bear, que ha tenido que cerrar. También en otros comercios de la zona como el Corte Inglés han bajado la persiana. «Quienes han convocado hoy a una huelga general solo buscan general revuelo y mostrar un sentimiento de indignación que no existe en realidad», ha manifestado el PNV en un comunicado esta misma mañana, que viene experimentando la oposición de los sindicatos aberzales mayoritarios, antes próximos al partido, como ELA. «Apoyamos la reivindicación de un SMI propio y negociamos ya en el Congreso la propuesta que los mismos sindicatos que convocan la huelga han llevado. Esa y la negociación colectiva son las vías, no intentar paralizar el país en un contexto de incertidumbre global», ha dicho el presidente del partido, Aitor Esteban.
RSS de noticias de espana
