Dos reclusos en régimen de aislamiento han intentado fugarse , sin éxito, del penal de Brians 2 (Barcelona), esta madrugada. El código 3, de evasión, se ha activado cuando los internos han conseguido acceder a la planta técnica, tras desmontar el plafón de una lámpara. Los funcionarios los han encontrado encaramados al techo, donde llevan «dos o tres horas», según han indicado los propios presos, detallando, además, que su intención era huir por la cubierta de la cárcel. Tras el suceso, según indican a ABC fuentes conocedoras, ambos han sido trasladados por los Mossos d’Esquadra a otros centros, en este caso, Brians 1 y Ponent (Lérida). Por su parte, el Departamento de Justicia ha celebrado la rápida actuación de los funcionarios para frustrar el intento de fuga, con una intervención «sin incidentes graves», que ha permitido «restablecer la normalidad del centro». En cambio, los propios funcionarios han criticado, de nuevo, el deterioro de las instalaciones. Entre otros, el sindicato Sicap-Fepol que, a través de un comunicado, ha reprochado el «grave incidente de seguridad» que ha supuesto este intento de fuga, sin que se activasen los sistemas de alarma pertinentes. Indican así que esta no ha sido una «incidencia aislada», sino la prueba más reciente del «deterioro progresivo de las instalaciones penitenciarias, de la falta de mantenimiento y de la ausencia de medidas preventivas eficaces en los centros dependientes de la Administración catalana».En este caso, los internos accedieron a la planta técnica tras manipular un plafón de la celda. «Los sistemas de alarma no llegaron a activarse y esos dispositivos llevan tiempo sin funcionar correctamente», reprochan desde la organización de funcionarios de prisiones, hartos de los déficits de seguridad. «No se puede seguir sosteniendo el sistema penitenciario a base de improvisación, sobreesfuerzo y riesgo permanente para los trabajadores», reprochan, para alertar de la existencia de puntos vulnerables en zonas sensibles, el mal estado de elementos estructurales y el fallo de sistemas básicos de alarma. «Si hoy no estamos hablando de una tragedia mayor es únicamente por la rápida y eficaz actuación de los trabajadores penitenciarios», advierten. Dos reclusos en régimen de aislamiento han intentado fugarse , sin éxito, del penal de Brians 2 (Barcelona), esta madrugada. El código 3, de evasión, se ha activado cuando los internos han conseguido acceder a la planta técnica, tras desmontar el plafón de una lámpara. Los funcionarios los han encontrado encaramados al techo, donde llevan «dos o tres horas», según han indicado los propios presos, detallando, además, que su intención era huir por la cubierta de la cárcel. Tras el suceso, según indican a ABC fuentes conocedoras, ambos han sido trasladados por los Mossos d’Esquadra a otros centros, en este caso, Brians 1 y Ponent (Lérida). Por su parte, el Departamento de Justicia ha celebrado la rápida actuación de los funcionarios para frustrar el intento de fuga, con una intervención «sin incidentes graves», que ha permitido «restablecer la normalidad del centro». En cambio, los propios funcionarios han criticado, de nuevo, el deterioro de las instalaciones. Entre otros, el sindicato Sicap-Fepol que, a través de un comunicado, ha reprochado el «grave incidente de seguridad» que ha supuesto este intento de fuga, sin que se activasen los sistemas de alarma pertinentes. Indican así que esta no ha sido una «incidencia aislada», sino la prueba más reciente del «deterioro progresivo de las instalaciones penitenciarias, de la falta de mantenimiento y de la ausencia de medidas preventivas eficaces en los centros dependientes de la Administración catalana».En este caso, los internos accedieron a la planta técnica tras manipular un plafón de la celda. «Los sistemas de alarma no llegaron a activarse y esos dispositivos llevan tiempo sin funcionar correctamente», reprochan desde la organización de funcionarios de prisiones, hartos de los déficits de seguridad. «No se puede seguir sosteniendo el sistema penitenciario a base de improvisación, sobreesfuerzo y riesgo permanente para los trabajadores», reprochan, para alertar de la existencia de puntos vulnerables en zonas sensibles, el mal estado de elementos estructurales y el fallo de sistemas básicos de alarma. «Si hoy no estamos hablando de una tragedia mayor es únicamente por la rápida y eficaz actuación de los trabajadores penitenciarios», advierten.
Dos reclusos en régimen de aislamiento han intentado fugarse, sin éxito, del penal de Brians 2 (Barcelona), esta madrugada. El código 3, de evasión, se ha activado cuando los internos han conseguido acceder a la planta técnica, tras desmontar el plafón de una … lámpara. Los funcionarios los han encontrado encaramados al techo, donde llevan «dos o tres horas», según han indicado los propios presos, detallando, además, que su intención era huir por la cubierta de la cárcel.
Tras el suceso, según indican a ABC fuentes conocedoras, ambos han sido trasladados por los Mossos d’Esquadra a otros centros, en este caso, Brians 1 y Ponent (Lérida). Por su parte, el Departamento de Justicia ha celebrado la rápida actuación de los funcionarios para frustrar el intento de fuga, con una intervención «sin incidentes graves», que ha permitido «restablecer la normalidad del centro».
En cambio, los propios funcionarios han criticado, de nuevo, el deterioro de las instalaciones. Entre otros, el sindicato Sicap-Fepol que, a través de un comunicado, ha reprochado el «grave incidente de seguridad» que ha supuesto este intento de fuga, sin que se activasen los sistemas de alarma pertinentes.
Indican así que esta no ha sido una «incidencia aislada», sino la prueba más reciente del «deterioro progresivo de las instalaciones penitenciarias, de la falta de mantenimiento y de la ausencia de medidas preventivas eficaces en los centros dependientes de la Administración catalana».
En este caso, los internos accedieron a la planta técnica tras manipular un plafón de la celda. «Los sistemas de alarma no llegaron a activarse y esos dispositivos llevan tiempo sin funcionar correctamente», reprochan desde la organización de funcionarios de prisiones, hartos de los déficits de seguridad.
«No se puede seguir sosteniendo el sistema penitenciario a base de improvisación, sobreesfuerzo y riesgo permanente para los trabajadores», reprochan, para alertar de la existencia de puntos vulnerables en zonas sensibles, el mal estado de elementos estructurales y el fallo de sistemas básicos de alarma. «Si hoy no estamos hablando de una tragedia mayor es únicamente por la rápida y eficaz actuación de los trabajadores penitenciarios», advierten.
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