El arzobispo de Toledo, Francisco Cerro, ha alertado este sábado de la pérdida de esperanza como uno de los grandes problemas de la sociedad actual y ha llamado a recuperar la paz y la fraternidad frente a las guerras, los conflictos y las «polarizaciones ideológicas».«El drama del hombre de nuestro tiempo, de todos los hombres, es que hemos perdido la esperanza. El mundo de hoy no es un mundo que no cree; es un mundo sin esperanza», ha afirmado Cerro durante la homilía de la solemnidad de la Asunción y festividad de la Virgen del Sagrario en la Catedral de Toledo.El arzobispo ha sostenido que el problema no reside tanto en que la sociedad haya dejado de creer como en la incertidumbre sobre aquello en lo que depositar sus expectativas. «Ya no sabemos qué nos espera, ya no sabemos dónde agarrar nuestra vida, ya no sabemos cuáles son las grandes esperanzas del corazón humano», ha asegurado.El prelado, al recordar el papel de la Virgen en el episodio de las bodas de Caná, ha insistido en que al mundo le falta «el vino de la esperanza y el vino de la fraternidad». En este contexto ha enumerado las guerras, los conflictos y los desastres naturales que asolan el mundo hoy.También ha aludido expresamente a los incendios. «¿Cómo vamos a olvidar los fuegos tremendos que queman tantas esperanzas y tantas alegrías?», se ha preguntado durante una homilía en la que ha defendido el Evangelio y la doctrina social de la Iglesia como respuesta a los problemas del mundo.En este contexto, Cerro Chaves ha recordado el mensaje del papa Francisco que también repite León XIV de que «otro mundo es posible y tenemos que hacerlo». Para ello ha reclamado afrontar esos desafíos desde el entendimiento y la colaboración . «Tenemos que trabajar juntos porque o caminamos juntos o no llegaremos nunca. O caminamos juntos y damos respuestas desde todas las realidades o nos quedaremos a mitad de camino», ha advertido.Durante su homilía también ha llamado a evitar que las diferencias ideológicas terminen situándose por encima de las personas. «No nos quedemos en las polarizaciones ideológicas, que a veces parece que no le interesa para nada el ser humano», ha advertido. Frente a ello, ha abogado por mirar «al rostro de cada ser humano», especialmente al de quienes sufren y atraviesan situaciones difíciles. Y en este sentido ha recordado una reflexión del papa que señala que «hay que tener el corazón en Dios, pero los pies en el suelo de la realidad de cada ser humano».El arzobispo también ha vinculado este mensaje con la figura de la Virgen. «Una madre nunca se olvida de su hogar, nunca se olvida de sus hijos, especialmente los más necesitados», ha afirmado.Primer jubileo de la catedral de ToledoEsa llamada a recuperar la esperanza tiene un hito importante este año. «Un motivo de esperanza en este octavo centenario de la Catedral va a ser su primer jubileo», ha afirmado Cerro Chaves.El jubileo comenzará el próximo 25 de octubre. Tras la celebración de la Eucaristía y la procesión de la Virgen del Sagrario desde la puerta Llana de la catedral a la puerta de Reyes, que se abrirá durante el jubileo, se ha leído la bula pontificia que proclama el primer jubileo que ha habido en toda la historia en nuestra Catedral Primada« y concede la gracia jubilar.El arzobispo ha llamado a peregrinar hasta la Primada a «cada parroquia, a cada movimiento, a cada asociación, a cada cofradía» de la Archidiócesis de Toledo para ganar «la gracia jubilar», en una convocatoria que estará «abierta a todo el mundo».El primado ha cerrado la homilía con una última llamada a los fieles. «Vivamos la alegría hoy en nuestro Toledo del alma. Vivamos la alegría hoy en la fiesta de la Asunción. Y vamos también con la Virgen del Sagrario creando esperanza». El arzobispo de Toledo, Francisco Cerro, ha alertado este sábado de la pérdida de esperanza como uno de los grandes problemas de la sociedad actual y ha llamado a recuperar la paz y la fraternidad frente a las guerras, los conflictos y las «polarizaciones ideológicas».«El drama del hombre de nuestro tiempo, de todos los hombres, es que hemos perdido la esperanza. El mundo de hoy no es un mundo que no cree; es un mundo sin esperanza», ha afirmado Cerro durante la homilía de la solemnidad de la Asunción y festividad de la Virgen del Sagrario en la Catedral de Toledo.El arzobispo ha sostenido que el problema no reside tanto en que la sociedad haya dejado de creer como en la incertidumbre sobre aquello en lo que depositar sus expectativas. «Ya no sabemos qué nos espera, ya no sabemos dónde agarrar nuestra vida, ya no sabemos cuáles son las grandes esperanzas del corazón humano», ha asegurado.El prelado, al recordar el papel de la Virgen en el episodio de las bodas de Caná, ha insistido en que al mundo le falta «el vino de la esperanza y el vino de la fraternidad». En este contexto ha enumerado las guerras, los conflictos y los desastres naturales que asolan el mundo hoy.También ha aludido expresamente a los incendios. «¿Cómo vamos a olvidar los fuegos tremendos que queman tantas esperanzas y tantas alegrías?», se ha preguntado durante una homilía en la que ha defendido el Evangelio y la doctrina social de la Iglesia como respuesta a los problemas del mundo.En este contexto, Cerro Chaves ha recordado el mensaje del papa Francisco que también repite León XIV de que «otro mundo es posible y tenemos que hacerlo». Para ello ha reclamado afrontar esos desafíos desde el entendimiento y la colaboración . «Tenemos que trabajar juntos porque o caminamos juntos o no llegaremos nunca. O caminamos juntos y damos respuestas desde todas las realidades o nos quedaremos a mitad de camino», ha advertido.Durante su homilía también ha llamado a evitar que las diferencias ideológicas terminen situándose por encima de las personas. «No nos quedemos en las polarizaciones ideológicas, que a veces parece que no le interesa para nada el ser humano», ha advertido. Frente a ello, ha abogado por mirar «al rostro de cada ser humano», especialmente al de quienes sufren y atraviesan situaciones difíciles. Y en este sentido ha recordado una reflexión del papa que señala que «hay que tener el corazón en Dios, pero los pies en el suelo de la realidad de cada ser humano».El arzobispo también ha vinculado este mensaje con la figura de la Virgen. «Una madre nunca se olvida de su hogar, nunca se olvida de sus hijos, especialmente los más necesitados», ha afirmado.Primer jubileo de la catedral de ToledoEsa llamada a recuperar la esperanza tiene un hito importante este año. «Un motivo de esperanza en este octavo centenario de la Catedral va a ser su primer jubileo», ha afirmado Cerro Chaves.El jubileo comenzará el próximo 25 de octubre. Tras la celebración de la Eucaristía y la procesión de la Virgen del Sagrario desde la puerta Llana de la catedral a la puerta de Reyes, que se abrirá durante el jubileo, se ha leído la bula pontificia que proclama el primer jubileo que ha habido en toda la historia en nuestra Catedral Primada« y concede la gracia jubilar.El arzobispo ha llamado a peregrinar hasta la Primada a «cada parroquia, a cada movimiento, a cada asociación, a cada cofradía» de la Archidiócesis de Toledo para ganar «la gracia jubilar», en una convocatoria que estará «abierta a todo el mundo».El primado ha cerrado la homilía con una última llamada a los fieles. «Vivamos la alegría hoy en nuestro Toledo del alma. Vivamos la alegría hoy en la fiesta de la Asunción. Y vamos también con la Virgen del Sagrario creando esperanza».
El arzobispo de Toledo, Francisco Cerro, ha alertado este sábado de la pérdida de esperanza como uno de los grandes problemas de la sociedad actual y ha llamado a recuperar la paz y la fraternidad frente a las guerras, los conflictos y las «polarizaciones … ideológicas».
«El drama del hombre de nuestro tiempo, de todos los hombres, es que hemos perdido la esperanza. El mundo de hoy no es un mundo que no cree; es un mundo sin esperanza», ha afirmado Cerro durante la homilía de la solemnidad de la Asunción y festividad de la Virgen del Sagrario en la Catedral de Toledo.
El arzobispo ha sostenido que el problema no reside tanto en que la sociedad haya dejado de creer como en la incertidumbre sobre aquello en lo que depositar sus expectativas. «Ya no sabemos qué nos espera, ya no sabemos dónde agarrar nuestra vida, ya no sabemos cuáles son las grandes esperanzas del corazón humano», ha asegurado.
El prelado, al recordar el papel de la Virgen en el episodio de las bodas de Caná, ha insistido en que al mundo le falta «el vino de la esperanza y el vino de la fraternidad». En este contexto ha enumerado las guerras, los conflictos y los desastres naturales que asolan el mundo hoy.
También ha aludido expresamente a los incendios. «¿Cómo vamos a olvidar los fuegos tremendos que queman tantas esperanzas y tantas alegrías?», se ha preguntado durante una homilía en la que ha defendido el Evangelio y la doctrina social de la Iglesia como respuesta a los problemas del mundo.
En este contexto, Cerro Chaves ha recordado el mensaje del papa Francisco que también repite León XIV de que «otro mundo es posible y tenemos que hacerlo». Para ello ha reclamado afrontar esos desafíos desde el entendimiento y la colaboración. «Tenemos que trabajar juntos porque o caminamos juntos o no llegaremos nunca. O caminamos juntos y damos respuestas desde todas las realidades o nos quedaremos a mitad de camino», ha advertido.
Durante su homilía también ha llamado a evitar que las diferencias ideológicas terminen situándose por encima de las personas. «No nos quedemos en las polarizaciones ideológicas, que a veces parece que no le interesa para nada el ser humano», ha advertido. Frente a ello, ha abogado por mirar «al rostro de cada ser humano», especialmente al de quienes sufren y atraviesan situaciones difíciles. Y en este sentido ha recordado una reflexión del papa que señala que «hay que tener el corazón en Dios, pero los pies en el suelo de la realidad de cada ser humano».
El arzobispo también ha vinculado este mensaje con la figura de la Virgen. «Una madre nunca se olvida de su hogar, nunca se olvida de sus hijos, especialmente los más necesitados», ha afirmado.
Primer jubileo de la catedral de Toledo
Esa llamada a recuperar la esperanza tiene un hito importante este año. «Un motivo de esperanza en este octavo centenario de la Catedral va a ser su primer jubileo», ha afirmado Cerro Chaves.
El jubileo comenzará el próximo 25 de octubre. Tras la celebración de la Eucaristía y la procesión de la Virgen del Sagrario desde la puerta Llana de la catedral a la puerta de Reyes, que se abrirá durante el jubileo, se ha leído la bula pontificia que proclama el primer jubileo que ha habido en toda la historia en nuestra Catedral Primada« y concede la gracia jubilar.
El arzobispo ha llamado a peregrinar hasta la Primada a «cada parroquia, a cada movimiento, a cada asociación, a cada cofradía» de la Archidiócesis de Toledo para ganar «la gracia jubilar», en una convocatoria que estará «abierta a todo el mundo».
El primado ha cerrado la homilía con una última llamada a los fieles. «Vivamos la alegría hoy en nuestro Toledo del alma. Vivamos la alegría hoy en la fiesta de la Asunción. Y vamos también con la Virgen del Sagrario creando esperanza».
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