13 años después los aficionados blancos y blaugranas volverán a vivir un clásico con José Mourinho en los banquillos. Lo que significa que vuelve la polémica, la tensión y los clásicos más calientes. Hace días que el técnico madridista caldea el ambiente para su regreso al Camp Nou.
Del dedo en el ojo a Tito, a esperar al árbitro en el parking del Camp Nou, la historia del técnico portugués ante el Barcelona está llena de polémica
13 años después los aficionados blancos y blaugranas volverán a vivir un clásico con José Mourinho en los banquillos. Lo que significa que vuelve la polémica, la tensión y los clásicos más calientes. Hace días que el técnico madridista caldea el ambiente para su regreso al Camp Nou.
José Mourinho aterrizó en el Real Madrid por primera vez en verano de 2010 para plantar cara al Barça de la época dorada de Pep Guardiola. Igual que entonces, el portugués ha regresado ahora a los banquillos del Bernabéu para alimentar la enemistad con el eterno rival y tratar de acabar con la sequía de títulos de los últimos dos cursos.
Mourinho siempre ha sido sinónimo de polémica. Su especialidad ha sido caldear el ambiente y en la memoria de los aficionados aún perduran episodios imborrables de tensión entre ambos equipos. Actitudes desafiantes y chulescas, más espectáculo que fútbol en las ruedas de prensa… Entre 2010 y 2013 el técnico portugués jugó un total de 17 clásicos, con un balance de 6 derrotas, 5 victorias y 6 empates y dejó escenas de todos los colores.
Se estrenó en los clásicos encajando una dolorosa manita (5-0) en el Camp Nou, en noviembre de 2010, pero esa temporada le ganaría al conjunto culé la Copa del Rey 2011, el primer título que arrebató al Barça, con gol de Cristiano Ronaldo en la prórroga.
Del dedo en el ojo a Tito Vilanova, a esperar al árbitro en el parking del Camp Nou
En medio, en la semifinal de la Champions de la temporada 2010-2011 al entrenador blanco le dio por enumerar a todos los árbitros que bajo su criterio favorecían al Barcelona, llegando a decir que “sentiría vergüenza si ganara como gana Guardiola”.
Fue solo una de las miles de polémicas alimentadas por el portugués, que llegó a esperar a un árbitro a la salida de un clásico en el parking del Camp Nou. Aunque la que más recordará el mundo del fútbol fue la escena protagonizada en uno de los clásicos más calientes de la historia, cuando le metió el dedo en el ojo al fallecido Tito Vilanova, entonces asistente de Guardiola.
Después de años más tranquilos, el clásico de este domingo vuelve a ponerse al rojo vivo para que el Camp Nou reciba a Mourinho más de una década después en el banquillo blanco. El de este domingo servirá para decantar la balanza de los clásicos ligueros, ya que la primera etapa de Mourinho en el Madrid se saldó con dos victorias, dos empates y dos derrotas. Pero la incógnita es qué sorpresa en forma de polémica se guarda bajo la manga el técnico portugués.
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