Puedes amarlo o rechazarlo, quizás porque no le has dado la oportunidad que merece, pero hemos de reconocer que el brócoli es una verdura más que recomendable en nuestra alimentación. No solo por su contenido en fibra, su valor energético tan bajo o por las vitaminas y minerales que nos aporta. Lo verdaderamente interesante a nivel nutricional son las sustancias bioactivas, en concreto los glucosinolatos , protagonistas de numerosas investigaciones científicas por su cualidad antioxidante.Entre estos glucosinolatos destaca la glucorafanina, que es el precursor del sulforafano, el compuesto bioactivo que más se ha estudiado del brócoli. El caso, es que el brócoli no contiene sulforafano activo en grandes cantidades de manera directa, sino que para que se forme necesita que intervenga una enzima llamada mirosinasa , que se activa cuando se rompe la estructura vegetal; es decir, cuando cortamos el brócoli, lo trituramos o al masticarlo.En este momento la glucorafanina se pone en contacto con la mirosinasa y se genera el sulforafano , que es responsable de la activación de mecanismos antioxidantes.Es importante no cocerlo en exceso para que mantenga ciertas propiedades muy beneficiosas para el organismo. ABCPero, hay un pequeño problema en esta reacción, y es que la mirosinasa es sensible al calor y cuando cocinamos el brócoli en exceso, especialmente en agua hirviendo y nos excedemos en el tiempo de cocción, podemos inactivar esta enzima y reducir la formación de este maravilloso antioxidante (sulforafano) que nos va a ayudar a prevenir el envejecimiento celular.-¿Cuál sería la mejor opción para consumir brócoli y conservar los compuestos bioactivos?De las mejores cocciones que existen para el brócoli (y para todo tipo de verduras) es cocinarlo al vapor. Esta cocción debe ser de 3 o 4 minutos, en la que se van a ablandar la estructura, sin destruir completamente la actividad enzimática que nos interesa. No es que tenga que quedar crudo, pero sí que se mantenga a ‘al dente’, como la pasta.Otra opción puede ser cortarlo, y dejarlo reposar durante 30 a 40 minutos antes de cocinarlo, ya que durante este tiempo permitimos que la mirosinasa se ponga a la acción y se forme el sulforafano antes de que el calor pueda inhibir su acción.Puede pasar que ya lo hayas cocinando en exceso e intuyas que ya se ha perdido está activada. No te preocupes que esto también tiene solución aplicando este truquito: Añade más brócoli crudo rallado , mostaza, berros o rúcula, ya que estos contienen también mirosinasa que nos va a potenciar la formación de sulforafano, incluso después de una cocción excesiva.No hace falta complicarse porque se puede cocinar al vapor, en ensaladas, salteado… ABCConsumir brócoli para disfrutarlo y aprovechar estratégicamente todas sus cualidades nutricionales es más sencillo de lo que pensamos. En cuanto a preparaciones prácticas, no hace falta complicarse:-Brócoli al vapor con un chorrito de aceite de oliva virgen extra y semillas trituradas.- Salteado breve con ajo, manteniendo una textura firme.- Triturado en una crema donde se añade posteriormente un puñado en crudo.-En ensaladas tibias, combinándolo con legumbres o quinoa para aportar proteína vegetal.MÁS INFORMACIÓN noticia Si Yogur vs. postre lácteo: qué diferencias hay realmente noticia Si La pérdida de masa muscular empieza antes de lo que creemosAsí que, recuerda no cocinar en exceso el brócoli o aplicar estos truquitos para mejorar sus propiedades. En nutrición, estos pequeños detalles cuentan. Y muy importante, debemos de ser conscientes de que por mucho brócoli que comamos, si la alimentación global no es saludable, pocos beneficios vamos a encontrar. Puedes amarlo o rechazarlo, quizás porque no le has dado la oportunidad que merece, pero hemos de reconocer que el brócoli es una verdura más que recomendable en nuestra alimentación. No solo por su contenido en fibra, su valor energético tan bajo o por las vitaminas y minerales que nos aporta. Lo verdaderamente interesante a nivel nutricional son las sustancias bioactivas, en concreto los glucosinolatos , protagonistas de numerosas investigaciones científicas por su cualidad antioxidante.Entre estos glucosinolatos destaca la glucorafanina, que es el precursor del sulforafano, el compuesto bioactivo que más se ha estudiado del brócoli. El caso, es que el brócoli no contiene sulforafano activo en grandes cantidades de manera directa, sino que para que se forme necesita que intervenga una enzima llamada mirosinasa , que se activa cuando se rompe la estructura vegetal; es decir, cuando cortamos el brócoli, lo trituramos o al masticarlo.En este momento la glucorafanina se pone en contacto con la mirosinasa y se genera el sulforafano , que es responsable de la activación de mecanismos antioxidantes.Es importante no cocerlo en exceso para que mantenga ciertas propiedades muy beneficiosas para el organismo. ABCPero, hay un pequeño problema en esta reacción, y es que la mirosinasa es sensible al calor y cuando cocinamos el brócoli en exceso, especialmente en agua hirviendo y nos excedemos en el tiempo de cocción, podemos inactivar esta enzima y reducir la formación de este maravilloso antioxidante (sulforafano) que nos va a ayudar a prevenir el envejecimiento celular.-¿Cuál sería la mejor opción para consumir brócoli y conservar los compuestos bioactivos?De las mejores cocciones que existen para el brócoli (y para todo tipo de verduras) es cocinarlo al vapor. Esta cocción debe ser de 3 o 4 minutos, en la que se van a ablandar la estructura, sin destruir completamente la actividad enzimática que nos interesa. No es que tenga que quedar crudo, pero sí que se mantenga a ‘al dente’, como la pasta.Otra opción puede ser cortarlo, y dejarlo reposar durante 30 a 40 minutos antes de cocinarlo, ya que durante este tiempo permitimos que la mirosinasa se ponga a la acción y se forme el sulforafano antes de que el calor pueda inhibir su acción.Puede pasar que ya lo hayas cocinando en exceso e intuyas que ya se ha perdido está activada. No te preocupes que esto también tiene solución aplicando este truquito: Añade más brócoli crudo rallado , mostaza, berros o rúcula, ya que estos contienen también mirosinasa que nos va a potenciar la formación de sulforafano, incluso después de una cocción excesiva.No hace falta complicarse porque se puede cocinar al vapor, en ensaladas, salteado… ABCConsumir brócoli para disfrutarlo y aprovechar estratégicamente todas sus cualidades nutricionales es más sencillo de lo que pensamos. En cuanto a preparaciones prácticas, no hace falta complicarse:-Brócoli al vapor con un chorrito de aceite de oliva virgen extra y semillas trituradas.- Salteado breve con ajo, manteniendo una textura firme.- Triturado en una crema donde se añade posteriormente un puñado en crudo.-En ensaladas tibias, combinándolo con legumbres o quinoa para aportar proteína vegetal.MÁS INFORMACIÓN noticia Si Yogur vs. postre lácteo: qué diferencias hay realmente noticia Si La pérdida de masa muscular empieza antes de lo que creemosAsí que, recuerda no cocinar en exceso el brócoli o aplicar estos truquitos para mejorar sus propiedades. En nutrición, estos pequeños detalles cuentan. Y muy importante, debemos de ser conscientes de que por mucho brócoli que comamos, si la alimentación global no es saludable, pocos beneficios vamos a encontrar.
Puedes amarlo o rechazarlo, quizás porque no le has dado la oportunidad que merece, pero hemos de reconocer que el brócoli es una verdura más que recomendable en nuestra alimentación. No solo por su contenido en fibra, su valor energético tan bajo o por … las vitaminas y minerales que nos aporta. Lo verdaderamente interesante a nivel nutricional son las sustancias bioactivas, en concreto los glucosinolatos, protagonistas de numerosas investigaciones científicas por su cualidad antioxidante.
Entre estos glucosinolatos destaca la glucorafanina, que es el precursor del sulforafano, el compuesto bioactivo que más se ha estudiado del brócoli.
El caso, es que el brócoli no contiene sulforafano activo en grandes cantidades de manera directa, sino que para que se forme necesita que intervenga una enzima llamada mirosinasa, que se activa cuando se rompe la estructura vegetal; es decir, cuando cortamos el brócoli, lo trituramos o al masticarlo.
En este momento la glucorafanina se pone en contacto con la mirosinasa y se genera el sulforafano, que es responsable de la activación de mecanismos antioxidantes.

(ABC)
Pero, hay un pequeño problema en esta reacción, y es que la mirosinasa es sensible al calor y cuando cocinamos el brócoli en exceso, especialmente en agua hirviendo y nos excedemos en el tiempo de cocción, podemos inactivar esta enzima y reducir la formación de este maravilloso antioxidante (sulforafano) que nos va a ayudar a prevenir el envejecimiento celular.
-¿Cuál sería la mejor opción para consumir brócoli y conservar los compuestos bioactivos?
De las mejores cocciones que existen para el brócoli (y para todo tipo de verduras) es cocinarlo al vapor. Esta cocción debe ser de 3 o 4 minutos, en la que se van a ablandar la estructura, sin destruir completamente la actividad enzimática que nos interesa. No es que tenga que quedar crudo, pero sí que se mantenga a ‘al dente’, como la pasta.
Otra opción puede ser cortarlo, y dejarlo reposar durante 30 a 40 minutos antes de cocinarlo, ya que durante este tiempo permitimos que la mirosinasa se ponga a la acción y se forme el sulforafano antes de que el calor pueda inhibir su acción.
Puede pasar que ya lo hayas cocinando en exceso e intuyas que ya se ha perdido está activada. No te preocupes que esto también tiene solución aplicando este truquito: Añade más brócoli crudo rallado, mostaza, berros o rúcula, ya que estos contienen también mirosinasa que nos va a potenciar la formación de sulforafano, incluso después de una cocción excesiva.

(ABC)
Consumir brócoli para disfrutarlo y aprovechar estratégicamente todas sus cualidades nutricionales es más sencillo de lo que pensamos. En cuanto a preparaciones prácticas, no hace falta complicarse:
-Brócoli al vapor con un chorrito de aceite de oliva virgen extra y semillas trituradas.
–Salteado breve con ajo, manteniendo una textura firme.
–Triturado en una crema donde se añade posteriormente un puñado en crudo.
-En ensaladas tibias, combinándolo con legumbres o quinoa para aportar proteína vegetal.
Así que, recuerda no cocinar en exceso el brócoli o aplicar estos truquitos para mejorar sus propiedades. En nutrición, estos pequeños detalles cuentan. Y muy importante, debemos de ser conscientes de que por mucho brócoli que comamos, si la alimentación global no es saludable, pocos beneficios vamos a encontrar.
RSS de noticias de bienestar
