Tras más de un año, los dueños del castillo nuevo de los Mendoza , el Ayuntamiento de Manzanares el Real y los empresarios y comerciantes del pueblo que han sufrido las consecuencias del cierre de esta fortaleza están viendo la luz al final del túnel. Almudena de Arteaga, duquesa del Infantado y propietaria de este inmueble, espera ahora a que este consistorio de la Sierra madrileña de luz verde a la licencia provisional que le permita retomar las principalmente actividades culturales mientras se trabaja en el Plan Especial que devuelva la vida de forma definitiva a este emblemático monumento de la Comunidad de Madrid.El 5 de enero de 2025 las puertas de este castillo cerraron sin una fecha oficial de reapertura. El inmueble, catalogado como Bien de Interés Cultural (BIC), volvió a manos de sus propietarios, quienes en 1965 cedieron durante 50 años a la Diputación Provincial de Madrid –ahora Comunidad de Madrid– el inmueble construido en el siglo XV por el arquitecto de los Reyes Católicos, Juan Guas, por orden del primer duque del Infantado, el poeta y diplomático Diego Hurtado de Mendoza. A cambio, esta Administración se tenía que encargar de su mantenimiento y explotación, que durante seis décadas ha recibido decenas de miles de visitantes cada año. El castillo ha sido, y sigue siendo a pesar de este cierre, la base sobre la que se sustenta la economía de Manzanares el Real, indica Cristina Manso, presidenta de la asociación de comerciantes de este pueblo ubicado a los pies de la Sierra de Guadarrama , en el que la principal actividad es la hostelería.Noticia relacionada No No Los negocios de Manzanares el Real, ahogados por el cierre del castillo: «Está siendo la ruina» Amina OuldAhora, la heredera de este complejo ha decidido recuperarlo y gestionar a través de una sociedad todas las actividades que se llevan a cabo en su interior, pero en este proceso se ha topado con un lío burocrático que se ha interpuesto en el camino de la casa ducal y la licencia municipal que les permitiría abrir las puertas al público del monumento regional. Tanto la familia como el Ayuntamiento de Manzanares el Real han trabajado a lo largo de los últimos meses y continúan reuniéndose para resolver esta situación con la mayor brevedad posible, pero como todo trámite administrativo, todo esfuerzo posible no parece ser suficiente para ganar tiempo. El remedio más rápido encontrado por los implicados es la concesión de una licencia provisional, para la que la propiedad aportó toda la documentación necesaria la pasada semana. En este caso, tal y como ha informando antes este periódico, la solución no ha sido un simple cambio de nombre en la titularidad de la licencia, puesto que esta no existía. El Ejecutivo regional ha estado explotando el castillo como una atracción turístic a sin necesidad de este permiso durante las últimas décadas. «Esto no es que la Comunidad de Madrid lo estuviera haciendo mal. Al ser una Administración, legalmente puede hacer este tipo de actividades sin esa licencia pero todos entendíamos que existiría una», indicaba en una conversación anterior con este periódico Alicia Gallego (PSOE), alcaldesa de este municipio.Una vez puedan abrir las puertas, la casa ducal llevará a cabo recorridos por la fortaleza además de citas culturales puntualesLa licencia provisional posibilitará llevar a cabo actividades en este espacio mientras se esté preparando el Plan Especial, que permitirá modificar las normas urbanísticas para la explotación de esta fortaleza de manera indefinida por parte de los propietarios. Este plan, eso sí, tardará en desarrollarse, ya que no solo pasa por su redacción y presentación, sino también por varios trámites administrativos y un periodo de exposición pública con sus respectivos plazos para las alegaciones antes de su aprobación definitiva. «Nuestros técnicos se encuentran revisando la documentación presentada, por si faltara algo», ha confirmado la regidora. Una vez analizados, se trasladará toda la información a la Comunidad de Madrid para que también presente los informes preceptivos. Con todo esto sobre la mesa, se podrá dar luz verde a la licencia.Sin una fecha definitiva«Han sido varios meses de trabajo y de reuniones entre nuestros técnicos y de la Comunidad. Se trata de un tema complejo urbanísticamente y con nuestras normas –que datan de 1977– era muy difícil encontrar en qué basar la licencia», continúa Gallego, que asegura que esta era la manera «más rápida posible» de poder avanzar. Desde el Ayuntamiento de Manzanares el Real no hablan de tiempos, ya que acelerar también depende de otra Administración.Tampoco dan una fecha de reapertura desde la familia propietaria del complejo, que señala que «no hay un calendario cerrado». «Ahora mismo no es posible concretarla ya que depende de la obtención de los informes favorables necesarios por parte de otras Administraciones. Inicialmente pensábamos que podría ser en primavera, pero nos han trasladado que el proceso puede alargarse más», admiten.Aunque con esta licencia, según indican desde el consistorio, no se podrán realizar todas las actividades que los dueños quieran hacer en este complejo BIC –pero que sí tendrían cabida en el Plan Especial–, sí que se trata de una fórmula que facilita llevar a cabo actividades culturales. Así, la idea de la casa ducal es la de que, una vez se puedan volver a abrir las puertas, ofrecer a los visitantes «un recorrido cuidado por el castillo junto con algunas actividades culturales puntuales», así como la apertura de una pequeña tienda vinculada al propio espacio.Cronología 1965. Concesión 2015. Prórroga de la concesión Enero de 2025. Cierre del castillo Marzo 2026. Presentación de documentos La familia cedió durante 50 años de manera gratuita a la Diputación Provincial de Madrid –ahora Comunidad de Madrid– esta joya patrimonial para su mantenimiento y explotación Este acuerdo se prorrogó otros diez años, en los que el Ejecutivo regional organizó visitas a esta joya patrimonial construida en el siglo XV por el arquitecto de los Reyes Católicos, Juan Guas La escritora Almudena de Arteaga, decidió recuperar la fortaleza y mantenerlo abierto a través de una sociedad. Sin embargo, topó con trabas burocráticas que obligaron a cerrar el inmueble Los propietarios han presentado la documentación necesaria para solicitar la licencia municipal provisional que permitirá retomar la actividad en la fortalezaAunque la propiedad del castillo sea de Almudena de Arteaga, quien está liderando todo este proceso de reapertura es su hermano Iván de Arteaga, marqués del Infantado. Además de trabajar mano a mano de la gestión en los últimos meses junto al ayuntamiento y siguiendo de cerca toda la tramitación administrativa, es quién está más implicado en el día a día y tomando decisiones para que cuanto antes abra al público.Los comercios, ahogadosMientras el interior de la fortaleza, la joya patrimonial de esta zona de la región y uno de sus principales atractivos turísticos, coge polvo, los comerciantes de Manzanares el Real continúan sufriendo las consecuencias de las mesas vacías y los bares cerrados en horas en las que, hasta el año pasado, se sentaban a comer decenas de familias y grupos de excursiones que viajaban desde distintos puntos del país. «Se ha llegado a facturar hasta un 60% menos», indica la presidenta de la Asociación de Empresarios y Comerciantes de este municipio de la Sierra. «Aunque nos insisten constantemente en que el pueblo debe vivir del pueblo, lo cierto es que nos mantenemos por el turismo ya que la hostelería es la principal actividad», destaca. Desde el pasado verano se comenzaron a experimentar en los trabajadores de esta localidad los efectos del cierre del castillo. En torno a una decena de comercios se vieron obligados a tomar decisiones importantes: desde la reducción de los días de apertura ante la falta de clientela (con las persianas bajadas de lunes a miércoles) hasta el cierre definitivo, pasando algunos incluso de ser autónomos a volver a ser empleados.«No hay ambiente, no hay actividades y esto se acaba convirtiendo en un pueblo ‘dormitorio», critica. Por ello, desde esta asociación señalan que han estado presionando para que la solución llegue más rápido, pero no han podido evitar que desaparezcan negocios ahogados ante la imposibilidad de asumir los gastos . Así, aunque los comerciantes consideran que el avance en la reapertura es una noticia «maravillosa», señalan que «no tener una fecha es un problema» y esperan que el día lo antes posible no por recuperar todo lo perdido pero al menos contar con «un mínimo más de cara al verano». Tras más de un año, los dueños del castillo nuevo de los Mendoza , el Ayuntamiento de Manzanares el Real y los empresarios y comerciantes del pueblo que han sufrido las consecuencias del cierre de esta fortaleza están viendo la luz al final del túnel. Almudena de Arteaga, duquesa del Infantado y propietaria de este inmueble, espera ahora a que este consistorio de la Sierra madrileña de luz verde a la licencia provisional que le permita retomar las principalmente actividades culturales mientras se trabaja en el Plan Especial que devuelva la vida de forma definitiva a este emblemático monumento de la Comunidad de Madrid.El 5 de enero de 2025 las puertas de este castillo cerraron sin una fecha oficial de reapertura. El inmueble, catalogado como Bien de Interés Cultural (BIC), volvió a manos de sus propietarios, quienes en 1965 cedieron durante 50 años a la Diputación Provincial de Madrid –ahora Comunidad de Madrid– el inmueble construido en el siglo XV por el arquitecto de los Reyes Católicos, Juan Guas, por orden del primer duque del Infantado, el poeta y diplomático Diego Hurtado de Mendoza. A cambio, esta Administración se tenía que encargar de su mantenimiento y explotación, que durante seis décadas ha recibido decenas de miles de visitantes cada año. El castillo ha sido, y sigue siendo a pesar de este cierre, la base sobre la que se sustenta la economía de Manzanares el Real, indica Cristina Manso, presidenta de la asociación de comerciantes de este pueblo ubicado a los pies de la Sierra de Guadarrama , en el que la principal actividad es la hostelería.Noticia relacionada No No Los negocios de Manzanares el Real, ahogados por el cierre del castillo: «Está siendo la ruina» Amina OuldAhora, la heredera de este complejo ha decidido recuperarlo y gestionar a través de una sociedad todas las actividades que se llevan a cabo en su interior, pero en este proceso se ha topado con un lío burocrático que se ha interpuesto en el camino de la casa ducal y la licencia municipal que les permitiría abrir las puertas al público del monumento regional. Tanto la familia como el Ayuntamiento de Manzanares el Real han trabajado a lo largo de los últimos meses y continúan reuniéndose para resolver esta situación con la mayor brevedad posible, pero como todo trámite administrativo, todo esfuerzo posible no parece ser suficiente para ganar tiempo. El remedio más rápido encontrado por los implicados es la concesión de una licencia provisional, para la que la propiedad aportó toda la documentación necesaria la pasada semana. En este caso, tal y como ha informando antes este periódico, la solución no ha sido un simple cambio de nombre en la titularidad de la licencia, puesto que esta no existía. El Ejecutivo regional ha estado explotando el castillo como una atracción turístic a sin necesidad de este permiso durante las últimas décadas. «Esto no es que la Comunidad de Madrid lo estuviera haciendo mal. Al ser una Administración, legalmente puede hacer este tipo de actividades sin esa licencia pero todos entendíamos que existiría una», indicaba en una conversación anterior con este periódico Alicia Gallego (PSOE), alcaldesa de este municipio.Una vez puedan abrir las puertas, la casa ducal llevará a cabo recorridos por la fortaleza además de citas culturales puntualesLa licencia provisional posibilitará llevar a cabo actividades en este espacio mientras se esté preparando el Plan Especial, que permitirá modificar las normas urbanísticas para la explotación de esta fortaleza de manera indefinida por parte de los propietarios. Este plan, eso sí, tardará en desarrollarse, ya que no solo pasa por su redacción y presentación, sino también por varios trámites administrativos y un periodo de exposición pública con sus respectivos plazos para las alegaciones antes de su aprobación definitiva. «Nuestros técnicos se encuentran revisando la documentación presentada, por si faltara algo», ha confirmado la regidora. Una vez analizados, se trasladará toda la información a la Comunidad de Madrid para que también presente los informes preceptivos. Con todo esto sobre la mesa, se podrá dar luz verde a la licencia.Sin una fecha definitiva«Han sido varios meses de trabajo y de reuniones entre nuestros técnicos y de la Comunidad. Se trata de un tema complejo urbanísticamente y con nuestras normas –que datan de 1977– era muy difícil encontrar en qué basar la licencia», continúa Gallego, que asegura que esta era la manera «más rápida posible» de poder avanzar. Desde el Ayuntamiento de Manzanares el Real no hablan de tiempos, ya que acelerar también depende de otra Administración.Tampoco dan una fecha de reapertura desde la familia propietaria del complejo, que señala que «no hay un calendario cerrado». «Ahora mismo no es posible concretarla ya que depende de la obtención de los informes favorables necesarios por parte de otras Administraciones. Inicialmente pensábamos que podría ser en primavera, pero nos han trasladado que el proceso puede alargarse más», admiten.Aunque con esta licencia, según indican desde el consistorio, no se podrán realizar todas las actividades que los dueños quieran hacer en este complejo BIC –pero que sí tendrían cabida en el Plan Especial–, sí que se trata de una fórmula que facilita llevar a cabo actividades culturales. Así, la idea de la casa ducal es la de que, una vez se puedan volver a abrir las puertas, ofrecer a los visitantes «un recorrido cuidado por el castillo junto con algunas actividades culturales puntuales», así como la apertura de una pequeña tienda vinculada al propio espacio.Cronología 1965. Concesión 2015. Prórroga de la concesión Enero de 2025. Cierre del castillo Marzo 2026. Presentación de documentos La familia cedió durante 50 años de manera gratuita a la Diputación Provincial de Madrid –ahora Comunidad de Madrid– esta joya patrimonial para su mantenimiento y explotación Este acuerdo se prorrogó otros diez años, en los que el Ejecutivo regional organizó visitas a esta joya patrimonial construida en el siglo XV por el arquitecto de los Reyes Católicos, Juan Guas La escritora Almudena de Arteaga, decidió recuperar la fortaleza y mantenerlo abierto a través de una sociedad. Sin embargo, topó con trabas burocráticas que obligaron a cerrar el inmueble Los propietarios han presentado la documentación necesaria para solicitar la licencia municipal provisional que permitirá retomar la actividad en la fortalezaAunque la propiedad del castillo sea de Almudena de Arteaga, quien está liderando todo este proceso de reapertura es su hermano Iván de Arteaga, marqués del Infantado. Además de trabajar mano a mano de la gestión en los últimos meses junto al ayuntamiento y siguiendo de cerca toda la tramitación administrativa, es quién está más implicado en el día a día y tomando decisiones para que cuanto antes abra al público.Los comercios, ahogadosMientras el interior de la fortaleza, la joya patrimonial de esta zona de la región y uno de sus principales atractivos turísticos, coge polvo, los comerciantes de Manzanares el Real continúan sufriendo las consecuencias de las mesas vacías y los bares cerrados en horas en las que, hasta el año pasado, se sentaban a comer decenas de familias y grupos de excursiones que viajaban desde distintos puntos del país. «Se ha llegado a facturar hasta un 60% menos», indica la presidenta de la Asociación de Empresarios y Comerciantes de este municipio de la Sierra. «Aunque nos insisten constantemente en que el pueblo debe vivir del pueblo, lo cierto es que nos mantenemos por el turismo ya que la hostelería es la principal actividad», destaca. Desde el pasado verano se comenzaron a experimentar en los trabajadores de esta localidad los efectos del cierre del castillo. En torno a una decena de comercios se vieron obligados a tomar decisiones importantes: desde la reducción de los días de apertura ante la falta de clientela (con las persianas bajadas de lunes a miércoles) hasta el cierre definitivo, pasando algunos incluso de ser autónomos a volver a ser empleados.«No hay ambiente, no hay actividades y esto se acaba convirtiendo en un pueblo ‘dormitorio», critica. Por ello, desde esta asociación señalan que han estado presionando para que la solución llegue más rápido, pero no han podido evitar que desaparezcan negocios ahogados ante la imposibilidad de asumir los gastos . Así, aunque los comerciantes consideran que el avance en la reapertura es una noticia «maravillosa», señalan que «no tener una fecha es un problema» y esperan que el día lo antes posible no por recuperar todo lo perdido pero al menos contar con «un mínimo más de cara al verano».
Tras más de un año, los dueños del castillo nuevo de los Mendoza, el Ayuntamiento de Manzanares el Real y los empresarios y comerciantes del pueblo que han sufrido las consecuencias del cierre de esta fortaleza están viendo la luz al final del túnel. … Almudena de Arteaga, duquesa del Infantado y propietaria de este inmueble, espera ahora a que este consistorio de la Sierra madrileña de luz verde a la licencia provisional que le permita retomar las principalmente actividades culturales mientras se trabaja en el Plan Especial que devuelva la vida de forma definitiva a este emblemático monumento de la Comunidad de Madrid.
El 5 de enero de 2025 las puertas de este castillo cerraron sin una fecha oficial de reapertura. El inmueble, catalogado como Bien de Interés Cultural (BIC), volvió a manos de sus propietarios, quienes en 1965 cedieron durante 50 años a la Diputación Provincial de Madrid –ahora Comunidad de Madrid– el inmueble construido en el siglo XV por el arquitecto de los Reyes Católicos, Juan Guas, por orden del primer duque del Infantado, el poeta y diplomático Diego Hurtado de Mendoza.
A cambio, esta Administración se tenía que encargar de su mantenimiento y explotación, que durante seis décadas ha recibido decenas de miles de visitantes cada año. El castillo ha sido, y sigue siendo a pesar de este cierre, la base sobre la que se sustenta la economía de Manzanares el Real, indica Cristina Manso, presidenta de la asociación de comerciantes de este pueblo ubicado a los pies de la Sierra de Guadarrama, en el que la principal actividad es la hostelería.
Ahora, la heredera de este complejo ha decidido recuperarlo y gestionar a través de una sociedad todas las actividades que se llevan a cabo en su interior, pero en este proceso se ha topado con un lío burocrático que se ha interpuesto en el camino de la casa ducal y la licencia municipal que les permitiría abrir las puertas al público del monumento regional. Tanto la familia como el Ayuntamiento de Manzanares el Real han trabajado a lo largo de los últimos meses y continúan reuniéndose para resolver esta situación con la mayor brevedad posible, pero como todo trámite administrativo, todo esfuerzo posible no parece ser suficiente para ganar tiempo.
El remedio más rápido encontrado por los implicados es la concesión de una licencia provisional, para la que la propiedad aportó toda la documentación necesaria la pasada semana. En este caso, tal y como ha informando antes este periódico, la solución no ha sido un simple cambio de nombre en la titularidad de la licencia, puesto que esta no existía. El Ejecutivo regional ha estado explotando el castillo como una atracción turística sin necesidad de este permiso durante las últimas décadas. «Esto no es que la Comunidad de Madrid lo estuviera haciendo mal. Al ser una Administración, legalmente puede hacer este tipo de actividades sin esa licencia pero todos entendíamos que existiría una», indicaba en una conversación anterior con este periódico Alicia Gallego (PSOE), alcaldesa de este municipio.
Una vez puedan abrir las puertas, la casa ducal llevará a cabo recorridos por la fortaleza además de citas culturales puntuales
La licencia provisional posibilitará llevar a cabo actividades en este espacio mientras se esté preparando el Plan Especial, que permitirá modificar las normas urbanísticas para la explotación de esta fortaleza de manera indefinida por parte de los propietarios. Este plan, eso sí, tardará en desarrollarse, ya que no solo pasa por su redacción y presentación, sino también por varios trámites administrativos y un periodo de exposición pública con sus respectivos plazos para las alegaciones antes de su aprobación definitiva.
«Nuestros técnicos se encuentran revisando la documentación presentada, por si faltara algo», ha confirmado la regidora. Una vez analizados, se trasladará toda la información a la Comunidad de Madrid para que también presente los informes preceptivos. Con todo esto sobre la mesa, se podrá dar luz verde a la licencia.
Sin una fecha definitiva
«Han sido varios meses de trabajo y de reuniones entre nuestros técnicos y de la Comunidad. Se trata de un tema complejo urbanísticamente y con nuestras normas –que datan de 1977– era muy difícil encontrar en qué basar la licencia», continúa Gallego, que asegura que esta era la manera «más rápida posible» de poder avanzar. Desde el Ayuntamiento de Manzanares el Real no hablan de tiempos, ya que acelerar también depende de otra Administración.
Tampoco dan una fecha de reapertura desde la familia propietaria del complejo, que señala que «no hay un calendario cerrado». «Ahora mismo no es posible concretarla ya que depende de la obtención de los informes favorables necesarios por parte de otras Administraciones. Inicialmente pensábamos que podría ser en primavera, pero nos han trasladado que el proceso puede alargarse más», admiten.
Aunque con esta licencia, según indican desde el consistorio, no se podrán realizar todas las actividades que los dueños quieran hacer en este complejo BIC –pero que sí tendrían cabida en el Plan Especial–, sí que se trata de una fórmula que facilita llevar a cabo actividades culturales. Así, la idea de la casa ducal es la de que, una vez se puedan volver a abrir las puertas, ofrecer a los visitantes «un recorrido cuidado por el castillo junto con algunas actividades culturales puntuales», así como la apertura de una pequeña tienda vinculada al propio espacio.
Cronología
| 1965. Concesión | 2015. Prórroga de la concesión | Enero de 2025. Cierre del castillo | Marzo 2026. Presentación de documentos |
|---|---|---|---|
| La familia cedió durante 50 años de manera gratuita a la Diputación Provincial de Madrid –ahora Comunidad de Madrid– esta joya patrimonial para su mantenimiento y explotación | Este acuerdo se prorrogó otros diez años, en los que el Ejecutivo regional organizó visitas a esta joya patrimonial construida en el siglo XV por el arquitecto de los Reyes Católicos, Juan Guas | La escritora Almudena de Arteaga, decidió recuperar la fortaleza y mantenerlo abierto a través de una sociedad. Sin embargo, topó con trabas burocráticas que obligaron a cerrar el inmueble | Los propietarios han presentado la documentación necesaria para solicitar la licencia municipal provisional que permitirá retomar la actividad en la fortaleza |
Aunque la propiedad del castillo sea de Almudena de Arteaga, quien está liderando todo este proceso de reapertura es su hermano Iván de Arteaga, marqués del Infantado. Además de trabajar mano a mano de la gestión en los últimos meses junto al ayuntamiento y siguiendo de cerca toda la tramitación administrativa, es quién está más implicado en el día a día y tomando decisiones para que cuanto antes abra al público.
Los comercios, ahogados
Mientras el interior de la fortaleza, la joya patrimonial de esta zona de la región y uno de sus principales atractivos turísticos, coge polvo, los comerciantes de Manzanares el Real continúan sufriendo las consecuencias de las mesas vacías y los bares cerrados en horas en las que, hasta el año pasado, se sentaban a comer decenas de familias y grupos de excursiones que viajaban desde distintos puntos del país. «Se ha llegado a facturar hasta un 60% menos», indica la presidenta de la Asociación de Empresarios y Comerciantes de este municipio de la Sierra.
«Aunque nos insisten constantemente en que el pueblo debe vivir del pueblo, lo cierto es que nos mantenemos por el turismo ya que la hostelería es la principal actividad», destaca. Desde el pasado verano se comenzaron a experimentar en los trabajadores de esta localidad los efectos del cierre del castillo. En torno a una decena de comercios se vieron obligados a tomar decisiones importantes: desde la reducción de los días de apertura ante la falta de clientela (con las persianas bajadas de lunes a miércoles) hasta el cierre definitivo, pasando algunos incluso de ser autónomos a volver a ser empleados.
«No hay ambiente, no hay actividades y esto se acaba convirtiendo en un pueblo ‘dormitorio», critica. Por ello, desde esta asociación señalan que han estado presionando para que la solución llegue más rápido, pero no han podido evitar que desaparezcan negocios ahogados ante la imposibilidad de asumir los gastos. Así, aunque los comerciantes consideran que el avance en la reapertura es una noticia «maravillosa», señalan que «no tener una fecha es un problema» y esperan que el día lo antes posible no por recuperar todo lo perdido pero al menos contar con «un mínimo más de cara al verano».
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