La Policía de Seguridad Pública (PSP) de Portugal ha detenido a 55 personas por desobediencia en el desalojo de la acampada contra la crisis de la vivienda en Lisboa, durante una operación coordinada contra otra en Oporto, con un balance de dos heridos leves.
Un grupo de manifestantes se negó a abandonar la plaza y adoptó comportamientos de resistencia activa
La Policía de Seguridad Pública (PSP) de Portugal ha detenido a 55 personas por desobediencia en el desalojo de la acampada contra la crisis de la vivienda en Lisboa, durante una operación coordinada contra otra en Oporto, con un balance de dos heridos leves.
La intervención fue en la plaza de D. Pedro IV, conocida como Rossio, en Lisboa, y en la plaza de D. João I de Oporto, según un comunicado de la PSP, que defendió que el uso de la fuerza en la capital se limitó al mínimo necesario.
Una nueva protesta convocada por la tarde para exigir una vivienda digna
La Policía atribuyó la operación a la prolongación de las manifestaciones, la existencia de daños en edificios públicos y la instalación de estructuras de acampada sin autorización y en condiciones contrarias a la legislación. Aunque reconoció que las manifestaciones habían sido comunicadas previamente a las autoridades, sostuvo que ese trámite no exime de cumplir las normas relativas a su duración y a la ocupación del espacio público.
Según la PSP, los agentes intentaron promover mediante el diálogo la salida voluntaria de los participantes y la retirada de las estructuras, antes de emitir órdenes y advertir de posibles delitos de desobediencia. En Lisboa, un grupo de manifestantes se negó a abandonar la plaza y adoptó comportamientos de resistencia activa, afirmó el cuerpo policial. Los manifestantes desafiaron la orden de desalojo en la plaza de Rossio, en la capital portuguesa, y lanzaron objetos a la Policía, que usó porras para disolver la protesta. En Oporto el desalojo fue más tranquilo.

La PSP aseguró que su intervención siguió criterios de necesidad, adecuación y proporcionalidad y que el uso de la fuerza cesó cuando desaparecieron las circunstancias que lo habían motivado.
Mientras tanto, ya se ha convocado una nueva protesta en la Praça do Rossio, en Lisboa, que comenzará a las 19:00 de este martes. La responsable de la Asamblea Popular, subrayó la necesidad de atraer a más gente a esa manifestación y a las de los próximos días. A pesar de las cargas policiales, la activista asegura que el movimiento no va a aflojar hasta que todos sus miembros tengan una casa en la que vivir.
Por el momento, los 55 detenidos en Lisboa fueron trasladados a dependencias policiales y serán puestos a disposición de la autoridad judicial competente lo antes posible, indicó el comunicado. La Policía Municipal de Lisboa retiró además 228 estructuras de acampada.
El Gobierno portugués respalda a la Policía
El Ministerio de Administración Interna de Portugal, encabezado por Luís Neves, respaldó la actuación policial que puso fin a las acampadas por la vivienda en Lisboa y Oporto y defendió que los agentes agotaron las vías de diálogo antes de intervenir.
En un comunicado tras la intervención de esta madrugada, el ministerio elogió el “profesionalismo” de la Policía de Seguridad Pública (PSP) y reafirmó su confianza en sus agentes.
Internacional
