El empresario Alejandro Hamlyn ha hablado por primera vez desde el descubrimiento de las cloacas del PSOE. El vizcaíno, que fue detenido hace algunas semanas por la Interpol, ha denunciado las presiones que recibió de Leire Díez para criticar a la Guardia Civil y las amenazas que le hicieron: «Si no colaboraba mi situación en los tribunales iba a empeorar».Hamlyn fue el protagonista de la famosa grabación que dio paso al descubrimiento de las cloacas del PSOE. En ese vídeo, Leire Diez reclamaba conocer trapos sucios de los miembros de la Guardia Civil, en especial del por entonces teniente coronel Antonio Balas que dirigía en la UCO las investigaciones del entorno del presidente del Gobierno Pedro Sánchez.El empresario ha roto su silencio por primera vez en un comunicado. «Escribo estas líneas después de más de un año de silencio, un silencio que he mantenido por respeto a los tribunales y por la confianza que deposito en ellos, pero que ya no puedo sostener cuando veo cómo se destroza a diario mi nombre, el de mi familia y el de una compañía que ha dado trabajo y riqueza a este país», comienza su relato.El vasco detalla que se negó a participar en una maniobra contra la Guardia Civil. Defidende que dejó constancia de la misma en la grabación para «protegerse» sin embargo denuncia que «esa misma prueba se utiliza para presentarle ante la opinión pública como lo contrario de lo que fue, y la única respuesta que he encontrado es contar la verdad en primera persona y sin intermediarios».«En los meses previos al juicio de la causa de hidrocarburos fui objeto de presiones que nunca debieron producirse en un Estado de Derecho. Personas que actuaban al margen de cualquier cauce legítimo se acercaron a mí cuando más vulnerable me encontraba, presentándose como la solución a mis problemas judiciales, y me ofrecieron beneficios y favores, entre ellos la posibilidad de ‘sentarme con la Fiscalía’, a cambio de que les entregara información con la que desacreditar a agentes de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil y a los fiscales que dirigían la investigación», añade el detenido por la Interpol.«Así lo entendí entonces y así lo sigo entendiendo: lo que se me pedía, en el fondo, era que comprara mi tranquilidad a costa de la honra de servidores públicos que se limitaban a cumplir con su deber. A la oferta la acompañaba la presión, y esa es quizá la parte que más me cuesta recordar. Se me hizo saber sin rodeos que, si no colaboraba y no atacaba a los cuerpos policiales, mi futuro ante los tribunales iba a empeorar», subraya sobre su reunión con las cloacas del PSOE.Hamlyn sostiene que se encontró con una disyuntiva: «La de prestarme a una operación indigna o atenerme a sus consecuencias, y elegí lo segundo sabiendo lo que podía costarme».«Fue esa presión la que explica que quedara grabada la videoconferencia de febrero de 2025 en la que participó Leire Díez Castro, conocida en los medios como «la fontanera» y hoy investigada judicialmente en relación con estos hechos, junto a otras personas. Aquella grabación respondió al miedo y a la necesidad de protegerme de la presión a la que estaba siendo sometido, pues sabía que, sin una prueba objetiva de lo que se me proponía y del precio que se ponía a mi negativa, mi palabra iba a valer muy poco frente a quienes manejaban aquella operación. Esa grabación es la misma que después se ha difundido en los medios y la que forma parte de la investigación judicial que se sigue sobre aquellos hechos, y pocas cosas me han dolido tanto como ver que la prueba que debía protegerme se esgrime hoy contra mí, como si quien denuncia y quien es denunciado fueran la misma persona», critica.«Me duele especialmente que se me llame prófugo cuando lo que más deseo es sentarme ante un tribunal español y defenderme allí» Alejandro HamlynConsidera que se han frases «aisladas de su contexto, para presentarlas como un ofrecimiento por mi parte, cuando basta escuchar la grabación completa para comprobar que dejé hablar a quien me presionaba porque quería que su propuesta se expresara con todo detalle». «Tampoco entregué entonces, ni he entregado después, un solo dato contra ningún agente de la Guardia Civil ni contra ningún fiscal, por la sencilla razón de que nunca tuve intención de hacerlo», añade.De la misma forma asegura que siempre ha confiado en la Guardia Civil a los que ha defendido y respetado, del mismo modo que ha creído en la Justicia de mi país «incluso cuando se me presionaba para volverme contra quienes la sirven». «Por eso me indigna que se me sitúe del lado de quienes pretendían desacreditar a los investigadores, cuando fui yo quien se negó a hacerlo y quien dejó constancia del intento. Aun así, mantengo intacta mi confianza en los tribunales , que es donde debe defenderse la inocencia de cualquier ciudadano, nunca a costa de quienes cumplen con su deber», subraya.El empresario dice que nunca ha tenido relación con ningún partido político. «Lo que nunca imaginé es el precio que iba a pagar por mantenerme firme, una situación personal y familiar durísima en la que he visto cómo quien dijo que no pasaba a ser señalado públicamente como protagonista de aquello mismo a lo que se negó», rechaza.«Nunca imaginé es el precio que iba a pagar por mantenerme firme» Alejandro HamlynUn precio que «están pagando, sobre todo, mis hijos». «Son menores de edad y durante este tiempo han tenido que soportar la presión y el escarnio que nacen de noticias injustas y de manifestaciones alejadas de la verdad, viendo cómo su apellido aparece asociado a acusaciones que les son completamente ajenas y sin haber hecho nada para merecerlo», lamenta.En cuanto a su permanencia en Emiratos Árabes Unidos, obedece a un procedimiento abierto en Dubái que, «mientras se tramita, me impide salir del país, y en el que colaboro plenamente con las autoridades emiratíes». «Nunca he huido de la Justicia española ni me he sustraído a la acción de los tribunales, y mi defensa ha mantenido informada a la Audiencia Nacional de esta circunstancia y de la documentación que la acredita, y me duele especialmente que se me llame prófugo cuando lo que más deseo es sentarme ante un tribunal español y defender allí, mirando a los ojos a quien me juzgue, la inocencia que he sostenido desde el primer día», aseguraDe la misma forma, recalca que la sentencia contra él de la Audiencia Nacional no es firme y sigue defendiendo su inocencia. «Hablo hoy con el cansancio de quien ha visto deformarse su vida entera, pero también con la determinación de quien sabe que dice la verdad. Lucho por defender mi inocencia y por proteger a mi familia y a mi compañía, y será en los tribunales, a través de mi defensa, donde siga dando cuenta de lo ocurrido, porque es allí donde confío en que se conozca toda la verdad», concluye. El empresario Alejandro Hamlyn ha hablado por primera vez desde el descubrimiento de las cloacas del PSOE. El vizcaíno, que fue detenido hace algunas semanas por la Interpol, ha denunciado las presiones que recibió de Leire Díez para criticar a la Guardia Civil y las amenazas que le hicieron: «Si no colaboraba mi situación en los tribunales iba a empeorar».Hamlyn fue el protagonista de la famosa grabación que dio paso al descubrimiento de las cloacas del PSOE. En ese vídeo, Leire Diez reclamaba conocer trapos sucios de los miembros de la Guardia Civil, en especial del por entonces teniente coronel Antonio Balas que dirigía en la UCO las investigaciones del entorno del presidente del Gobierno Pedro Sánchez.El empresario ha roto su silencio por primera vez en un comunicado. «Escribo estas líneas después de más de un año de silencio, un silencio que he mantenido por respeto a los tribunales y por la confianza que deposito en ellos, pero que ya no puedo sostener cuando veo cómo se destroza a diario mi nombre, el de mi familia y el de una compañía que ha dado trabajo y riqueza a este país», comienza su relato.El vasco detalla que se negó a participar en una maniobra contra la Guardia Civil. Defidende que dejó constancia de la misma en la grabación para «protegerse» sin embargo denuncia que «esa misma prueba se utiliza para presentarle ante la opinión pública como lo contrario de lo que fue, y la única respuesta que he encontrado es contar la verdad en primera persona y sin intermediarios».«En los meses previos al juicio de la causa de hidrocarburos fui objeto de presiones que nunca debieron producirse en un Estado de Derecho. Personas que actuaban al margen de cualquier cauce legítimo se acercaron a mí cuando más vulnerable me encontraba, presentándose como la solución a mis problemas judiciales, y me ofrecieron beneficios y favores, entre ellos la posibilidad de ‘sentarme con la Fiscalía’, a cambio de que les entregara información con la que desacreditar a agentes de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil y a los fiscales que dirigían la investigación», añade el detenido por la Interpol.«Así lo entendí entonces y así lo sigo entendiendo: lo que se me pedía, en el fondo, era que comprara mi tranquilidad a costa de la honra de servidores públicos que se limitaban a cumplir con su deber. A la oferta la acompañaba la presión, y esa es quizá la parte que más me cuesta recordar. Se me hizo saber sin rodeos que, si no colaboraba y no atacaba a los cuerpos policiales, mi futuro ante los tribunales iba a empeorar», subraya sobre su reunión con las cloacas del PSOE.Hamlyn sostiene que se encontró con una disyuntiva: «La de prestarme a una operación indigna o atenerme a sus consecuencias, y elegí lo segundo sabiendo lo que podía costarme».«Fue esa presión la que explica que quedara grabada la videoconferencia de febrero de 2025 en la que participó Leire Díez Castro, conocida en los medios como «la fontanera» y hoy investigada judicialmente en relación con estos hechos, junto a otras personas. Aquella grabación respondió al miedo y a la necesidad de protegerme de la presión a la que estaba siendo sometido, pues sabía que, sin una prueba objetiva de lo que se me proponía y del precio que se ponía a mi negativa, mi palabra iba a valer muy poco frente a quienes manejaban aquella operación. Esa grabación es la misma que después se ha difundido en los medios y la que forma parte de la investigación judicial que se sigue sobre aquellos hechos, y pocas cosas me han dolido tanto como ver que la prueba que debía protegerme se esgrime hoy contra mí, como si quien denuncia y quien es denunciado fueran la misma persona», critica.«Me duele especialmente que se me llame prófugo cuando lo que más deseo es sentarme ante un tribunal español y defenderme allí» Alejandro HamlynConsidera que se han frases «aisladas de su contexto, para presentarlas como un ofrecimiento por mi parte, cuando basta escuchar la grabación completa para comprobar que dejé hablar a quien me presionaba porque quería que su propuesta se expresara con todo detalle». «Tampoco entregué entonces, ni he entregado después, un solo dato contra ningún agente de la Guardia Civil ni contra ningún fiscal, por la sencilla razón de que nunca tuve intención de hacerlo», añade.De la misma forma asegura que siempre ha confiado en la Guardia Civil a los que ha defendido y respetado, del mismo modo que ha creído en la Justicia de mi país «incluso cuando se me presionaba para volverme contra quienes la sirven». «Por eso me indigna que se me sitúe del lado de quienes pretendían desacreditar a los investigadores, cuando fui yo quien se negó a hacerlo y quien dejó constancia del intento. Aun así, mantengo intacta mi confianza en los tribunales , que es donde debe defenderse la inocencia de cualquier ciudadano, nunca a costa de quienes cumplen con su deber», subraya.El empresario dice que nunca ha tenido relación con ningún partido político. «Lo que nunca imaginé es el precio que iba a pagar por mantenerme firme, una situación personal y familiar durísima en la que he visto cómo quien dijo que no pasaba a ser señalado públicamente como protagonista de aquello mismo a lo que se negó», rechaza.«Nunca imaginé es el precio que iba a pagar por mantenerme firme» Alejandro HamlynUn precio que «están pagando, sobre todo, mis hijos». «Son menores de edad y durante este tiempo han tenido que soportar la presión y el escarnio que nacen de noticias injustas y de manifestaciones alejadas de la verdad, viendo cómo su apellido aparece asociado a acusaciones que les son completamente ajenas y sin haber hecho nada para merecerlo», lamenta.En cuanto a su permanencia en Emiratos Árabes Unidos, obedece a un procedimiento abierto en Dubái que, «mientras se tramita, me impide salir del país, y en el que colaboro plenamente con las autoridades emiratíes». «Nunca he huido de la Justicia española ni me he sustraído a la acción de los tribunales, y mi defensa ha mantenido informada a la Audiencia Nacional de esta circunstancia y de la documentación que la acredita, y me duele especialmente que se me llame prófugo cuando lo que más deseo es sentarme ante un tribunal español y defender allí, mirando a los ojos a quien me juzgue, la inocencia que he sostenido desde el primer día», aseguraDe la misma forma, recalca que la sentencia contra él de la Audiencia Nacional no es firme y sigue defendiendo su inocencia. «Hablo hoy con el cansancio de quien ha visto deformarse su vida entera, pero también con la determinación de quien sabe que dice la verdad. Lucho por defender mi inocencia y por proteger a mi familia y a mi compañía, y será en los tribunales, a través de mi defensa, donde siga dando cuenta de lo ocurrido, porque es allí donde confío en que se conozca toda la verdad», concluye.
El empresario Alejandro Hamlyn ha hablado por primera vez desde el descubrimiento de las cloacas del PSOE. El vizcaíno, que fue detenido hace algunas semanas por la Interpol, ha denunciado las presiones que recibió de Leire Díez para criticar a la Guardia Civil y … las amenazas que le hicieron: «Si no colaboraba mi situación en los tribunales iba a empeorar».
Hamlyn fue el protagonista de la famosa grabación que dio paso al descubrimiento de las cloacas del PSOE. En ese vídeo, Leire Diez reclamaba conocer trapos sucios de los miembros de la Guardia Civil, en especial del por entonces teniente coronel Antonio Balas que dirigía en la UCO las investigaciones del entorno del presidente del Gobierno Pedro Sánchez.
El empresario ha roto su silencio por primera vez en un comunicado. «Escribo estas líneas después de más de un año de silencio, un silencio que he mantenido por respeto a los tribunales y por la confianza que deposito en ellos, pero que ya no puedo sostener cuando veo cómo se destroza a diario mi nombre, el de mi familia y el de una compañía que ha dado trabajo y riqueza a este país», comienza su relato.
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El Cuaderno de Chapu
El vasco detalla que se negó a participar en una maniobra contra la Guardia Civil. Defidende que dejó constancia de la misma en la grabación para «protegerse» sin embargo denuncia que «esa misma prueba se utiliza para presentarle ante la opinión pública como lo contrario de lo que fue, y la única respuesta que he encontrado es contar la verdad en primera persona y sin intermediarios».
«En los meses previos al juicio de la causa de hidrocarburos fui objeto de presiones que nunca debieron producirse en un Estado de Derecho. Personas que actuaban al margen de cualquier cauce legítimo se acercaron a mí cuando más vulnerable me encontraba, presentándose como la solución a mis problemas judiciales, y me ofrecieron beneficios y favores, entre ellos la posibilidad de ‘sentarme con la Fiscalía’, a cambio de que les entregara información con la que desacreditar a agentes de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil y a los fiscales que dirigían la investigación», añade el detenido por la Interpol.
«Así lo entendí entonces y así lo sigo entendiendo: lo que se me pedía, en el fondo, era que comprara mi tranquilidad a costa de la honra de servidores públicos que se limitaban a cumplir con su deber. A la oferta la acompañaba la presión, y esa es quizá la parte que más me cuesta recordar. Se me hizo saber sin rodeos que, si no colaboraba y no atacaba a los cuerpos policiales, mi futuro ante los tribunales iba a empeorar», subraya sobre su reunión con las cloacas del PSOE.
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Hamlyn sostiene que se encontró con una disyuntiva: «La de prestarme a una operación indigna o atenerme a sus consecuencias, y elegí lo segundo sabiendo lo que podía costarme».
«Fue esa presión la que explica que quedara grabada la videoconferencia de febrero de 2025 en la que participó Leire Díez Castro, conocida en los medios como «la fontanera» y hoy investigada judicialmente en relación con estos hechos, junto a otras personas. Aquella grabación respondió al miedo y a la necesidad de protegerme de la presión a la que estaba siendo sometido, pues sabía que, sin una prueba objetiva de lo que se me proponía y del precio que se ponía a mi negativa, mi palabra iba a valer muy poco frente a quienes manejaban aquella operación. Esa grabación es la misma que después se ha difundido en los medios y la que forma parte de la investigación judicial que se sigue sobre aquellos hechos, y pocas cosas me han dolido tanto como ver que la prueba que debía protegerme se esgrime hoy contra mí, como si quien denuncia y quien es denunciado fueran la misma persona», critica.
«Me duele especialmente que se me llame prófugo cuando lo que más deseo es sentarme ante un tribunal español y defenderme allí»
Alejandro Hamlyn
Considera que se han frases «aisladas de su contexto, para presentarlas como un ofrecimiento por mi parte, cuando basta escuchar la grabación completa para comprobar que dejé hablar a quien me presionaba porque quería que su propuesta se expresara con todo detalle». «Tampoco entregué entonces, ni he entregado después, un solo dato contra ningún agente de la Guardia Civil ni contra ningún fiscal, por la sencilla razón de que nunca tuve intención de hacerlo», añade.
De la misma forma asegura que siempre ha confiado en la Guardia Civil a los que ha defendido y respetado, del mismo modo que ha creído en la Justicia de mi país «incluso cuando se me presionaba para volverme contra quienes la sirven».
«Por eso me indigna que se me sitúe del lado de quienes pretendían desacreditar a los investigadores, cuando fui yo quien se negó a hacerlo y quien dejó constancia del intento. Aun así, mantengo intacta mi confianza en los tribunales, que es donde debe defenderse la inocencia de cualquier ciudadano, nunca a costa de quienes cumplen con su deber», subraya.
El empresario dice que nunca ha tenido relación con ningún partido político. «Lo que nunca imaginé es el precio que iba a pagar por mantenerme firme, una situación personal y familiar durísima en la que he visto cómo quien dijo que no pasaba a ser señalado públicamente como protagonista de aquello mismo a lo que se negó», rechaza.
«Nunca imaginé es el precio que iba a pagar por mantenerme firme»
Alejandro Hamlyn
Un precio que «están pagando, sobre todo, mis hijos». «Son menores de edad y durante este tiempo han tenido que soportar la presión y el escarnio que nacen de noticias injustas y de manifestaciones alejadas de la verdad, viendo cómo su apellido aparece asociado a acusaciones que les son completamente ajenas y sin haber hecho nada para merecerlo», lamenta.
En cuanto a su permanencia en Emiratos Árabes Unidos, obedece a un procedimiento abierto en Dubái que, «mientras se tramita, me impide salir del país, y en el que colaboro plenamente con las autoridades emiratíes». «Nunca he huido de la Justicia española ni me he sustraído a la acción de los tribunales, y mi defensa ha mantenido informada a la Audiencia Nacional de esta circunstancia y de la documentación que la acredita, y me duele especialmente que se me llame prófugo cuando lo que más deseo es sentarme ante un tribunal español y defender allí, mirando a los ojos a quien me juzgue, la inocencia que he sostenido desde el primer día», asegura
De la misma forma, recalca que la sentencia contra él de la Audiencia Nacional no es firme y sigue defendiendo su inocencia. «Hablo hoy con el cansancio de quien ha visto deformarse su vida entera, pero también con la determinación de quien sabe que dice la verdad. Lucho por defender mi inocencia y por proteger a mi familia y a mi compañía, y será en los tribunales, a través de mi defensa, donde siga dando cuenta de lo ocurrido, porque es allí donde confío en que se conozca toda la verdad», concluye.
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