Para quien dice querer combatir al Anticristo, Roma debería ser una parada casi obligatoria. Sin embargo, la misión de Peter Thiel en la ciudad del Papa está provocando, incluso antes de comenzar, un gran revuelo. El fundador de la empresa de análisis de datos y vigilancia Palantir, multimillonario próximo a Trump, máximo representante de los tecno-oligarcas de la derecha global y muy próximo al vicepresidente estadounidense JD Vance, celebrará tres días de conferencias en la capital italiana para difundir su tesis, según la cual “democracia y libertad ya no son compatibles”.
Peter Thiel, tecnócrata que defiende un Estado autoritario, prepara con secretismo tres días de conferencias sobre el Anticristo mientras crece el malestar en el Vaticano
Para quien dice querer combatir al Anticristo, Roma debería ser una parada casi obligatoria. Sin embargo, la misión de Peter Thiel en la ciudad del Papa está provocando, incluso antes de comenzar, un gran revuelo. El fundador de la empresa de análisis de datos y vigilancia Palantir, multimillonario próximo a Trump, máximo representante de los tecno-oligarcas de la derecha global y muy próximo al vicepresidente estadounidense JD Vance, celebrará tres días de conferencias en la capital italiana para difundir su tesis, según la cual “democracia y libertad ya no son compatibles”.
La noticia, publicada la semana pasada por el diario La Stampa, sigue rodeada de mucho misterio, en línea con el perfil del personaje. Se conocen las fechas —del 15 al 18 de marzo—, pero poco más. Como ya ocurrió en Estados Unidos y después en Tokio y Londres, a las conferencias solo se accede por invitación. Poco antes del inicio se comunica el lugar exacto, los teléfonos se confiscan en la entrada y los asistentes deben firmar una cláusula de confidencialidad.
Sede misteriosa
La universidad pontificia se ve obligada a desmentir que acogerá el evento
En las primeras informaciones se habló de la Pontificia Universidad Angelicum Santo Tomás de Aquino como posible sede, institución directamente vinculada al Vaticano y dirigida por la orden de los dominicos. ¿Una conferencia sobre el Anticristo que invoca de facto la abolición de la democracia en una universidad de la Santa Sede?
No se trata solo de una provocación teológica: es la llegada, al corazón de la cristiandad, de uno de los principales ideólogos del poder tecnológico global.
La posibilidad no habría gustado en el Vaticano. León XIV, el papa estadounidense —que además ha sido objeto de duros ataques por parte de Thiel en estas conferencias, según algunos “leaks” filtrados clandestinamente — habría recibido con incomodidad la noticia. Tras días de silencio público y cierto caos interno, se habla incluso de la intervención del secretario de Estado, el cardenal Pietro Parolin. Finalmente, la universidad lo desmintió: “El evento no forma parte de nuestras actividades”.
Otro elemento que ha salido a la luz estos días es que la organización —incluida la gestión de las invitaciones— está en manos de la asociación cultural Vincenzo Gioberti, una pequeña organización ultraconservadora de Lombardía. A los periodistas que han planteado el caso y a los (pocos) políticos que se han interesado por él, la asociación les ha enviado este mensaje: “Nos veremos en el valle de Josafat”, una referencia bíblica al lugar del juicio final. Las amenazas apocalípticas de los ultras lombardos, sin embargo, no aclaran quién ha traído a Thiel a Italia y dejan una sombra sobre posibles vínculos con la extrema derecha británica.
La pregunta de fondo sigue siendo la misma: ¿qué viene a hacer Thiel a Roma? ¿Negocios o política? El diputado del Partido Demócrata, Andrea Casu, ha presentado una interpelación parlamentaria dirigida a todos los ministros del gobierno de Giorgia Meloni. “A Roma no viene de vacaciones ni para un simple viaje de negocios”, explica Casu a La Vanguardia. Por ello, concluye el diputado: “¿Se reunirá con Meloni o con algún ministro? Y además: ¿las administraciones públicas quieren firmar contratos con Palantir?”.
¿Verá a Meloni?
La oposición pregunta si el fundador de Palantir mantendrá reuniones con el gobierno italiano
En su biografía El alma negra de la Silicon Valley, (editorial Fuoriscena), el periodista Luca Ciarrocca señala que Palantir mantiene desde hace años contratos con el Ministerio de Defensa, el de la Administración Pública y algunos grandes hospitales, mientras que la relación con los servicios secretos se considera “plausible”. Son acuerdos que existen también en otros países, como Alemania y el Reino Unido, además de Estados Unidos, donde la empresa colabora con numerosas instituciones, entre ellas la controvertida Immigration and Customs Enforcement (ICE). Pero también hay quien ha dicho no. En Suiza, tras un intenso debate público, el gobierno decidió no recurrir a Palantir.
En conversación con La Vanguardia, Ciarrocca, que centra su ensayo en el plano ideológico de Thiel, invita a “no distraerse: es un visionario, pero también realiza operaciones de marketing. Él mismo ha dicho que si hubiera organizado conferencias sobre burocracia no habría provocado el mismo efecto emocional que hablar del Anticristo. Es mucho más culto y sofisticado que otros tecnócratas, como Musk o Zuckerberg”.
Con un negocio de esta magnitud, no sería extraño que Thiel se reuniera con algún miembro del gobierno, como ya ocurrió en Japón, donde mantuvo un encuentro con la nueva primera ministra conservadora Sanae Takaichi. Para Meloni, sin embargo, el invitado podría resultar incómodo, sobre todo en esta fase de caos geopolítico. No es el momento para el Anticristo.
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