El Gobierno usó a los menores inmigrantes como moneda de cambio en el último reparto de 2025. Los expedientes revelan que se saltó la reagrupación familiar dentro de España para contentar a los socios independentistas de Sánchez. La consejera de Servicios Sociales de la Junta de Andalucía expuso en la comisión de su área de Gobierno en el Parlamento andaluz varios casos de menores con familias en Cataluña o País Vasco, que el Ejecutivo de Pedro Sánchez mandó a Andalucía sin hacer caso a sus peticiones.El primero fue un adolescente que pidió dentro de su ‘proyecto de migración’ irse a Barcelona . Así lo hicieron constar en su expediente de acogida los Servicios Sociales. Alegó que allí tenía familia para poder empezar una vida. Quería irse a vivir con su tía, que residía en la Ciudad Condal. Sin embargo, el Gobierno lo llevó a un centro tutelado en Andalucía. No lo dejó reunirse con su familia, pese a su deseo expreso. Junts mantiene una posición de negativa ante la acogida. En 2025, tras ante los repartos de los menores de las crisis de Canarias, el partido condicionó su apoyo al real decreto que reformaba el artículo 35 de la Ley de Extranjería a que Cataluña quedara al margen de la reubicación. En el acuerdo hubo una cláusula para que los menores no fuera a Cataluña. Y quedaron fuera. «Hemos sido sobradamente solidarios», dijo ante la crisis de Ceuta Mónica Sales, presidenta del grupo parlamentario de Junts, remarcando que la negativa sigue vigente cuando toque repartir a los 2.200 que hay ahora en Ceuta. Del mismo ocurrió con País Vasco, que condicionó su apoyo a Sánchez también a no acoger más menores. De hecho, el Gobierno fue más allá. En aquellos días de negociación hasta reconoció a esta Comunidad Autónoma como «territorio fronterizo». Una condición que niega a Andalucía de forma sistemática y que garantizaría recursos para poder atender a los menores inmigrantes o a políticas contra el narcotráfico. Y el apoyo se materializó cuando se negó ir a Bilbao a una niña que había cruzado sola la frontera de Melilla. Pese a que la menor había pedido en su expediente ir País Vasco, porque allí estaba su familia se le negó. El Gobierno de Sánchez volvió a obviar la reagrupación familiar para llevarla a un centro de menores de Andalucía. Fue así, a pesar de que la niña había elegido varios destinos. Resulta que esta menor tenía también familia en Gerona . Por tanto, expresó su deseo de que si no era posible llevarla con su familia de Bilbao, que se le enviara con sus otros familiares que tenía en Gerona. Pero se quedó en Andalucía. El Ejecutivo no atendió los deseos de la menor, sino que primó más los acuerdos de Pedro Sánchez con los independentistas. La consejera andaluz Loles López expuso estos dos caso en el Parlamento andaluz para recordar al PSOE que no trate a los niños «como maletas», que mueve de aquí para allá para «salvar» al presidente Sánchez. «No quieren proteger al menor, sino proteger a Sánchez », reprochó López, el mismo día que la ministra de Infancia, Sira Rego, remarca que «es un dolor y es indignante que haya una negativa a trasladar a los niños de Ceuta a la península«. Con estas dos reubicaciones tramadas por su ministerio, Rego reprochó a las regiones del PP que «se esté haciendo politiqueo con la situación de niños y niñas» y cargó contra el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, porque «no está planteando la posibilidad de acogida de niños en península, cuando antes sí que lo veía como algo viable». El Gobierno usó a los menores inmigrantes como moneda de cambio en el último reparto de 2025. Los expedientes revelan que se saltó la reagrupación familiar dentro de España para contentar a los socios independentistas de Sánchez. La consejera de Servicios Sociales de la Junta de Andalucía expuso en la comisión de su área de Gobierno en el Parlamento andaluz varios casos de menores con familias en Cataluña o País Vasco, que el Ejecutivo de Pedro Sánchez mandó a Andalucía sin hacer caso a sus peticiones.El primero fue un adolescente que pidió dentro de su ‘proyecto de migración’ irse a Barcelona . Así lo hicieron constar en su expediente de acogida los Servicios Sociales. Alegó que allí tenía familia para poder empezar una vida. Quería irse a vivir con su tía, que residía en la Ciudad Condal. Sin embargo, el Gobierno lo llevó a un centro tutelado en Andalucía. No lo dejó reunirse con su familia, pese a su deseo expreso. Junts mantiene una posición de negativa ante la acogida. En 2025, tras ante los repartos de los menores de las crisis de Canarias, el partido condicionó su apoyo al real decreto que reformaba el artículo 35 de la Ley de Extranjería a que Cataluña quedara al margen de la reubicación. En el acuerdo hubo una cláusula para que los menores no fuera a Cataluña. Y quedaron fuera. «Hemos sido sobradamente solidarios», dijo ante la crisis de Ceuta Mónica Sales, presidenta del grupo parlamentario de Junts, remarcando que la negativa sigue vigente cuando toque repartir a los 2.200 que hay ahora en Ceuta. Del mismo ocurrió con País Vasco, que condicionó su apoyo a Sánchez también a no acoger más menores. De hecho, el Gobierno fue más allá. En aquellos días de negociación hasta reconoció a esta Comunidad Autónoma como «territorio fronterizo». Una condición que niega a Andalucía de forma sistemática y que garantizaría recursos para poder atender a los menores inmigrantes o a políticas contra el narcotráfico. Y el apoyo se materializó cuando se negó ir a Bilbao a una niña que había cruzado sola la frontera de Melilla. Pese a que la menor había pedido en su expediente ir País Vasco, porque allí estaba su familia se le negó. El Gobierno de Sánchez volvió a obviar la reagrupación familiar para llevarla a un centro de menores de Andalucía. Fue así, a pesar de que la niña había elegido varios destinos. Resulta que esta menor tenía también familia en Gerona . Por tanto, expresó su deseo de que si no era posible llevarla con su familia de Bilbao, que se le enviara con sus otros familiares que tenía en Gerona. Pero se quedó en Andalucía. El Ejecutivo no atendió los deseos de la menor, sino que primó más los acuerdos de Pedro Sánchez con los independentistas. La consejera andaluz Loles López expuso estos dos caso en el Parlamento andaluz para recordar al PSOE que no trate a los niños «como maletas», que mueve de aquí para allá para «salvar» al presidente Sánchez. «No quieren proteger al menor, sino proteger a Sánchez », reprochó López, el mismo día que la ministra de Infancia, Sira Rego, remarca que «es un dolor y es indignante que haya una negativa a trasladar a los niños de Ceuta a la península«. Con estas dos reubicaciones tramadas por su ministerio, Rego reprochó a las regiones del PP que «se esté haciendo politiqueo con la situación de niños y niñas» y cargó contra el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, porque «no está planteando la posibilidad de acogida de niños en península, cuando antes sí que lo veía como algo viable».
El Gobierno usó a los menores inmigrantes como moneda de cambio en el último reparto de 2025. Los expedientes revelan que se saltó la reagrupación familiar dentro de España para contentar a los socios independentistas de Sánchez. La consejera de Servicios Sociales de la … Junta de Andalucía expuso en la comisión de su área de Gobierno en el Parlamento andaluz varios casos de menores con familias en Cataluña o País Vasco, que el Ejecutivo de Pedro Sánchez mandó a Andalucía sin hacer caso a sus peticiones.
El primero fue un adolescente que pidió dentro de su ‘proyecto de migración’ irse a Barcelona. Así lo hicieron constar en su expediente de acogida los Servicios Sociales. Alegó que allí tenía familia para poder empezar una vida. Quería irse a vivir con su tía, que residía en la Ciudad Condal. Sin embargo, el Gobierno lo llevó a un centro tutelado en Andalucía. No lo dejó reunirse con su familia, pese a su deseo expreso.
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Junts mantiene una posición de negativa ante la acogida. En 2025, tras ante los repartos de los menores de las crisis de Canarias, el partido condicionó su apoyo al real decreto que reformaba el artículo 35 de la Ley de Extranjería a que Cataluña quedara al margen de la reubicación. En el acuerdo hubo una cláusula para que los menores no fuera a Cataluña. Y quedaron fuera. «Hemos sido sobradamente solidarios», dijo ante la crisis de Ceuta Mónica Sales, presidenta del grupo parlamentario de Junts, remarcando que la negativa sigue vigente cuando toque repartir a los 2.200 que hay ahora en Ceuta.
Del mismo ocurrió con País Vasco, que condicionó su apoyo a Sánchez también a no acoger más menores. De hecho, el Gobierno fue más allá. En aquellos días de negociación hasta reconoció a esta Comunidad Autónoma como «territorio fronterizo». Una condición que niega a Andalucía de forma sistemática y que garantizaría recursos para poder atender a los menores inmigrantes o a políticas contra el narcotráfico.
Y el apoyo se materializó cuando se negó ir a Bilbao a una niña que había cruzado sola la frontera de Melilla. Pese a que la menor había pedido en su expediente ir País Vasco, porque allí estaba su familia se le negó. El Gobierno de Sánchez volvió a obviar la reagrupación familiar para llevarla a un centro de menores de Andalucía.
Fue así, a pesar de que la niña había elegido varios destinos. Resulta que esta menor tenía también familia en Gerona. Por tanto, expresó su deseo de que si no era posible llevarla con su familia de Bilbao, que se le enviara con sus otros familiares que tenía en Gerona. Pero se quedó en Andalucía. El Ejecutivo no atendió los deseos de la menor, sino que primó más los acuerdos de Pedro Sánchez con los independentistas.
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La consejera andaluz Loles López expuso estos dos caso en el Parlamento andaluz para recordar al PSOE que no trate a los niños «como maletas», que mueve de aquí para allá para «salvar» al presidente Sánchez. «No quieren proteger al menor, sino proteger a Sánchez», reprochó López, el mismo día que la ministra de Infancia, Sira Rego, remarca que «es un dolor y es indignante que haya una negativa a trasladar a los niños de Ceuta a la península«.
Con estas dos reubicaciones tramadas por su ministerio, Rego reprochó a las regiones del PP que «se esté haciendo politiqueo con la situación de niños y niñas» y cargó contra el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, porque «no está planteando la posibilidad de acogida de niños en península, cuando antes sí que lo veía como algo viable».
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