La Unió Esportiva Sant Andreu confirmó ayer, tras vencer al Reus Reddis en el Narcís Sala (2-1) con goles de Marcos Mendes y Josep Señé, este último anotado de penalti en el minuto 80, su ascenso a Primera RFEF después de 11 años sin pisar esa categoría. Un logro que empezó tras una derrota en los penaltis de la segunda ronda de la Copa del Rey ante el Celta de Vigo. Desde entonces, los barceloneses firmaron una racha inmaculada de 17 partidos seguidos sin perder en el Grupo III de la Segunda Federación, sumando nueve victorias consecutivas hasta el pasado domingo, cuando perdieron en Paterna con el Valencia Mestalla en un resultado que aplazó el ascenso de los catalanes.
Los barceloneses ascienden a Primera RFEF en el Narcís Sala, el primer paso de un recorrido que quieren finalizar llegando a categorías profesionales
La Unió Esportiva Sant Andreu confirmó ayer, tras vencer al Reus Reddis en el Narcís Sala (2-1) con goles de Marcos Mendes y Josep Señé, este último anotado de penalti en el minuto 80, su ascenso a Primera RFEF después de 11 años sin pisar esa categoría. Un logro que empezó tras una derrota en los penaltis de la segunda ronda de la Copa del Rey ante el Celta de Vigo. Desde entonces, los barceloneses firmaron una racha inmaculada de 17 partidos seguidos sin perder en el Grupo III de la Segunda Federación, sumando nueve victorias consecutivas hasta el pasado domingo, cuando perdieron en Paterna con el Valencia Mestalla en un resultado que aplazó el ascenso de los catalanes.
Sin duda, el principal arquitecto sobre el césped ha sido su entrenador, Natxo González, quien hace apenas unos días sufrió un infarto que le impidió estar dirigiendo al equipo ayer, aunque su estado de salud ya es estable. La última vez que el Sant Andreu consiguió ascender a la antigua Segunda División B, actual Primera RFEF, fue hace 18 años, también bajo la dirección de González durante su primera etapa entrenando a los quadribarrats (2007-2011) y con Joan Gaspart como presidente de la entidad justo antes de que aquel mismo verano el club se transformase en una sociedad anónima deportiva.
“¿Por qué no enfrentarnos algún día al Rayo en Primera?”, apunta el director general
“A nivel social, el club está en su mejor momento de los últimos 50 años, con 5.300 socios, y ahora que hemos subido podemos pasar perfectamente de los 6.000. Además, tenemos una propiedad muy involucrada que cuenta con poder económico. Ahora mismo somos uno de los proyectos más ambiciosos en el mundo del fútbol”, explica a este diario José Manuel Pérez, director general de la UE Sant Andreu desde el año pasado, unos meses después de que aterrizase el nuevo propietario, el japonés Taito Suzuki.
Pérez, que colabora con el Sant Andreu desde que tenía 15 años, fue quien convenció a Suzuki para que el empresario nipón apostase por adquirir la entidad quadribarrada. “La nueva propiedad era uno de los patrocinadores del Mallorca, club con el que tenemos buena relación. Nosotros buscábamos un patrocinador para poder alcanzar cotas más altas y nos pusimos en contacto con ellos. Suzuki vino a ver al Sant Andreu hace dos años contra el Espanyol B, antes de que el Mallorca jugase la final de la Copa ante el Athletic. Vio el ambiente del Narcís Sala, se enamoró de él y quiso comprar el club”, recuerda Pérez.
Prácticamente dos años después de la llegada de Suzuki, el ascenso a Primera RFEF no se ve como la meta del camino, sino como un paso más para llegar a las categorías profesionales. Una visita a la SD Eibar hace unas semanas ejemplifica a la perfección la ambición de la UE Sant Andreu. “Fuimos para conocer el estadio. Han conseguido adaptar el suyo al fútbol profesional en un entorno muy delicado, como el que tenemos nosotros. El Eibar es un referente de cómo un club pequeño ha llegado a Primera División. Quién sabe si podemos ser un Eibar en Catalunya. También nos miramos en el Rayo Vallecano. Vallecas es un barrio con una idiosincrasia muy parecida a Sant Andreu. Nuestras aficiones están incluso hermanadas. ¿Por qué no enfrentarnos algún día con ellos en Primera División?”, plantea el actual director general de la UE Sant Andreu, quien además señala que los quadribarrats se han convertido en “un referente a nivel europeo porque en cada partido viene gente de diferentes países a ver el ambiente del estadio en directo”.
Tras el ascenso, precisamente uno de los aspectos que más preocupan es la instalación del césped natural reglamentario para la categoría y la mejora del sistema de iluminación, gasto que le corresponde al Ayuntamiento de Barcelona. La opción de compartir Can Dragó con sus vecinos del CE Europa no está sobre la mesa de la UE Sant Andreu, para quien “el Narcís Sala es todo”.
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