Acaba de publicar la OCDE un estudio comparativo del uso de las urgencias hospitalarias en distintos países. Es llamativo que sean, en Europa, España y Portugal los países que usamos más frecuentemente ese servicio. Los españoles usamos más de 65 veces por cada 100 habitantes al año ese servicio, que es mucho más caro frente al coste de una asistencia, incluso urgente, en Atención Primaria. Los países que menos usan ese servicio son Países Bajos y Alemania, con 20 y menos de 30 veces por cada 100 habitantes al año. Reino Unido y Francia se quedan en un uso intermedio entre 30 y 35 veces por cada 100 habitantes al año.Por ejemplo, veamos qué pasó en el área de Vigo los domingos 12 y 19 de julio de este año con las consultas registradas en el Servicio de Urgencias Pediátricas del Hospital Álvaro Cunqueiro. Entre las 8 de la mañana y las 8 y media de la tarde, los dos domingos tuvieron el mismo número de pacientes: 83. A partir de las 20.30 y hasta las 24 horas, el día 12 acudieron a Urgencias Pediátricas más del doble de pacientes que el día 19. Después de las 00 horas del día 13 y hasta las 8 horas, que abren los centros de salud, el número de pacientes fue el mismo. Y el día 13 de julio y el 20 de julio los centros de salud que pertenecen al Cunqueiro atendieron 1.308 pacientes pediátricos el lunes 13 y 1.119 el día 20.¿Qué pasó a partir de las 20.30 h del día 19 de julio que redujo la demanda de asistencia pediátrica en el área de Vigo? Nada que no fuera la final de la Copa del Mundo de fútbol. Es evidente que o cortamos el mal uso de las urgencias pediátricas o lo pagaremos más caro, económica y sanitariamente. El sistema público de salud o es sostenible económicamente o no será. Ese es el dilema que hay que resolver, por impopular que sea. Acaba de publicar la OCDE un estudio comparativo del uso de las urgencias hospitalarias en distintos países. Es llamativo que sean, en Europa, España y Portugal los países que usamos más frecuentemente ese servicio. Los españoles usamos más de 65 veces por cada 100 habitantes al año ese servicio, que es mucho más caro frente al coste de una asistencia, incluso urgente, en Atención Primaria. Los países que menos usan ese servicio son Países Bajos y Alemania, con 20 y menos de 30 veces por cada 100 habitantes al año. Reino Unido y Francia se quedan en un uso intermedio entre 30 y 35 veces por cada 100 habitantes al año.Por ejemplo, veamos qué pasó en el área de Vigo los domingos 12 y 19 de julio de este año con las consultas registradas en el Servicio de Urgencias Pediátricas del Hospital Álvaro Cunqueiro. Entre las 8 de la mañana y las 8 y media de la tarde, los dos domingos tuvieron el mismo número de pacientes: 83. A partir de las 20.30 y hasta las 24 horas, el día 12 acudieron a Urgencias Pediátricas más del doble de pacientes que el día 19. Después de las 00 horas del día 13 y hasta las 8 horas, que abren los centros de salud, el número de pacientes fue el mismo. Y el día 13 de julio y el 20 de julio los centros de salud que pertenecen al Cunqueiro atendieron 1.308 pacientes pediátricos el lunes 13 y 1.119 el día 20.¿Qué pasó a partir de las 20.30 h del día 19 de julio que redujo la demanda de asistencia pediátrica en el área de Vigo? Nada que no fuera la final de la Copa del Mundo de fútbol. Es evidente que o cortamos el mal uso de las urgencias pediátricas o lo pagaremos más caro, económica y sanitariamente. El sistema público de salud o es sostenible económicamente o no será. Ese es el dilema que hay que resolver, por impopular que sea.
Carlos Príncipe
Acaba de publicar la OCDE un estudio comparativo del uso de las urgencias hospitalarias en distintos países. Es llamativo que sean, en Europa, España y Portugal los países que usamos más frecuentemente ese servicio. Los españoles usamos más de 65 veces por cada 100 habitantes … al año ese servicio, que es mucho más caro frente al coste de una asistencia, incluso urgente, en Atención Primaria. Los países que menos usan ese servicio son Países Bajos y Alemania, con 20 y menos de 30 veces por cada 100 habitantes al año. Reino Unido y Francia se quedan en un uso intermedio entre 30 y 35 veces por cada 100 habitantes al año.
Por ejemplo, veamos qué pasó en el área de Vigo los domingos 12 y 19 de julio de este año con las consultas registradas en el Servicio de Urgencias Pediátricas del Hospital Álvaro Cunqueiro. Entre las 8 de la mañana y las 8 y media de la tarde, los dos domingos tuvieron el mismo número de pacientes: 83. A partir de las 20.30 y hasta las 24 horas, el día 12 acudieron a Urgencias Pediátricas más del doble de pacientes que el día 19. Después de las 00 horas del día 13 y hasta las 8 horas, que abren los centros de salud, el número de pacientes fue el mismo. Y el día 13 de julio y el 20 de julio los centros de salud que pertenecen al Cunqueiro atendieron 1.308 pacientes pediátricos el lunes 13 y 1.119 el día 20.
¿Qué pasó a partir de las 20.30 h del día 19 de julio que redujo la demanda de asistencia pediátrica en el área de Vigo? Nada que no fuera la final de la Copa del Mundo de fútbol. Es evidente que o cortamos el mal uso de las urgencias pediátricas o lo pagaremos más caro, económica y sanitariamente. El sistema público de salud o es sostenible económicamente o no será. Ese es el dilema que hay que resolver, por impopular que sea.
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