Las playas de las Rías Baixas son famosas por sus paisajes paradisíacos de arena blanca y aguas de un azul turquesa que recuerdan inevitablemente al Caribe. Sin embargo, cualquier bañista que intente sumergirse en ellas este verano notará de inmediato un contraste térmico radical. La explicación a que el agua de esta zona de Galicia esté tan congelada, rondando muchas veces los 14°C o 15°C en pleno mes de julio y agosto, no es casualidad ni una simple corriente pasajera, sino un proceso oceanográfico recurrente y fascinante .El responsable de este baño helado es el fenómeno conocido como el afloramiento o ‘upwelling’ . Durante la temporada estival, los vientos del norte soplan de manera constante sobre la costa gallega, desplazando el agua superficial del mar —que previamente ha sido calentada por el sol— mar adentro. Para rellenar ese vacío que deja el agua desplazada, las corrientes oceánicas profundas del Atlántico, que están completamente a oscuras y a temperaturas bajísimas, se ven obligadas a ascender a la superficie pegadas a la costa.Este viaje de masas de agua desde el fondo marino trae consigo un efecto secundario que define el paisaje gallego: una transparencia y una riqueza biológica inigualables . Al subir desde las profundidades, estas aguas arrastran una cantidad ingente de nutrientes que alimentan al fitoplancton, sirviendo de base para la joya gastronómica del marisco de la comunidad. Además, al tratarse de agua muy limpia y densa, libre de sedimentos en suspensión, otorga al mar de las Rías Baixas esa nitidez cristalina tan cotizada para las fotos de los viajeros. Dejamos tres playas en las que el fenómeno es especialmente visible.Playa de Rodas (Islas Cíes, Vigo)Es el arenal por excelencia de Galicia y está considerado uno de los más espectaculares del mundo. Su estampa de dunas y aguas caribeñas es el principal reclamo turístico para miles de visitantes que llegan en barco durante las vacaciones de este verano, buscando la desconexión total.Sin embargo, sumergirse en la playa de Rodas exige valentía, ya que es uno de los puntos donde el agua registra las temperaturas más bajas de toda la península, bajando con facilidad de los 14°C debido a su exposición directa a las corrientes abiertas del océano Atlántico.Playa de Melide (Isla de Ons, Bueu)Ubicada en el Parque Nacional de las Islas Atlánticas, esta joya virgen se encuentra en la parte norte de la Isla de Ons. Menos masificada que las Cíes, ofrece un entorno natural protegido rodeado de pinares y con una arena fina que encandila a quienes buscan hacer senderismo y desconectar del ruido urbano.El agua en Melide destaca por una transparencia absoluta que permite ver el fondo marino con total nitidez, aunque su temperatura es solo apta para los bañistas más decididos. El viento del norte golpea con fuerza esta zona, garantizando un agua limpia, pura y extremadamente fría durante toda la temporada estival.Playa de Menduíña (Cangas do Morrazo)Esta pequeña cala resguardada en la península de O Morrazo es una de las favoritas para el turismo familiar en las Rías Baixas. Cuenta con aguas tranquilas, casi sin oleaje, y unas rocas graníticas redondeadas que enmarcan un paisaje idílico y muy fotogénico para las redes sociales.A pesar de estar recogida dentro de la ría de Aldán, el fenómeno del afloramiento se hace notar con fuerza en sus corrientes interiores. Menduíña ofrece un baño refrescante y revitalizante que contrasta con las altas temperaturas que se registran en la arena en los días más calurosos de este año. Las playas de las Rías Baixas son famosas por sus paisajes paradisíacos de arena blanca y aguas de un azul turquesa que recuerdan inevitablemente al Caribe. Sin embargo, cualquier bañista que intente sumergirse en ellas este verano notará de inmediato un contraste térmico radical. La explicación a que el agua de esta zona de Galicia esté tan congelada, rondando muchas veces los 14°C o 15°C en pleno mes de julio y agosto, no es casualidad ni una simple corriente pasajera, sino un proceso oceanográfico recurrente y fascinante .El responsable de este baño helado es el fenómeno conocido como el afloramiento o ‘upwelling’ . Durante la temporada estival, los vientos del norte soplan de manera constante sobre la costa gallega, desplazando el agua superficial del mar —que previamente ha sido calentada por el sol— mar adentro. Para rellenar ese vacío que deja el agua desplazada, las corrientes oceánicas profundas del Atlántico, que están completamente a oscuras y a temperaturas bajísimas, se ven obligadas a ascender a la superficie pegadas a la costa.Este viaje de masas de agua desde el fondo marino trae consigo un efecto secundario que define el paisaje gallego: una transparencia y una riqueza biológica inigualables . Al subir desde las profundidades, estas aguas arrastran una cantidad ingente de nutrientes que alimentan al fitoplancton, sirviendo de base para la joya gastronómica del marisco de la comunidad. Además, al tratarse de agua muy limpia y densa, libre de sedimentos en suspensión, otorga al mar de las Rías Baixas esa nitidez cristalina tan cotizada para las fotos de los viajeros. Dejamos tres playas en las que el fenómeno es especialmente visible.Playa de Rodas (Islas Cíes, Vigo)Es el arenal por excelencia de Galicia y está considerado uno de los más espectaculares del mundo. Su estampa de dunas y aguas caribeñas es el principal reclamo turístico para miles de visitantes que llegan en barco durante las vacaciones de este verano, buscando la desconexión total.Sin embargo, sumergirse en la playa de Rodas exige valentía, ya que es uno de los puntos donde el agua registra las temperaturas más bajas de toda la península, bajando con facilidad de los 14°C debido a su exposición directa a las corrientes abiertas del océano Atlántico.Playa de Melide (Isla de Ons, Bueu)Ubicada en el Parque Nacional de las Islas Atlánticas, esta joya virgen se encuentra en la parte norte de la Isla de Ons. Menos masificada que las Cíes, ofrece un entorno natural protegido rodeado de pinares y con una arena fina que encandila a quienes buscan hacer senderismo y desconectar del ruido urbano.El agua en Melide destaca por una transparencia absoluta que permite ver el fondo marino con total nitidez, aunque su temperatura es solo apta para los bañistas más decididos. El viento del norte golpea con fuerza esta zona, garantizando un agua limpia, pura y extremadamente fría durante toda la temporada estival.Playa de Menduíña (Cangas do Morrazo)Esta pequeña cala resguardada en la península de O Morrazo es una de las favoritas para el turismo familiar en las Rías Baixas. Cuenta con aguas tranquilas, casi sin oleaje, y unas rocas graníticas redondeadas que enmarcan un paisaje idílico y muy fotogénico para las redes sociales.A pesar de estar recogida dentro de la ría de Aldán, el fenómeno del afloramiento se hace notar con fuerza en sus corrientes interiores. Menduíña ofrece un baño refrescante y revitalizante que contrasta con las altas temperaturas que se registran en la arena en los días más calurosos de este año.
Las playas de las Rías Baixas son famosas por sus paisajes paradisíacos de arena blanca y aguas de un azul turquesa que recuerdan inevitablemente al Caribe. Sin embargo, cualquier bañista que intente sumergirse en ellas este verano notará de inmediato un contraste térmico radical. La … explicación a que el agua de esta zona de Galicia esté tan congelada, rondando muchas veces los 14°C o 15°C en pleno mes de julio y agosto, no es casualidad ni una simple corriente pasajera, sino un proceso oceanográfico recurrente y fascinante.
El responsable de este baño helado es el fenómeno conocido como el afloramiento o ‘upwelling’. Durante la temporada estival, los vientos del norte soplan de manera constante sobre la costa gallega, desplazando el agua superficial del mar —que previamente ha sido calentada por el sol— mar adentro. Para rellenar ese vacío que deja el agua desplazada, las corrientes oceánicas profundas del Atlántico, que están completamente a oscuras y a temperaturas bajísimas, se ven obligadas a ascender a la superficie pegadas a la costa.
Este viaje de masas de agua desde el fondo marino trae consigo un efecto secundario que define el paisaje gallego: una transparencia y una riqueza biológica inigualables. Al subir desde las profundidades, estas aguas arrastran una cantidad ingente de nutrientes que alimentan al fitoplancton, sirviendo de base para la joya gastronómica del marisco de la comunidad. Además, al tratarse de agua muy limpia y densa, libre de sedimentos en suspensión, otorga al mar de las Rías Baixas esa nitidez cristalina tan cotizada para las fotos de los viajeros. Dejamos tres playas en las que el fenómeno es especialmente visible.
Playa de Rodas (Islas Cíes, Vigo)
Es el arenal por excelencia de Galicia y está considerado uno de los más espectaculares del mundo. Su estampa de dunas y aguas caribeñas es el principal reclamo turístico para miles de visitantes que llegan en barco durante las vacaciones de este verano, buscando la desconexión total.
Sin embargo, sumergirse en la playa de Rodas exige valentía, ya que es uno de los puntos donde el agua registra las temperaturas más bajas de toda la península, bajando con facilidad de los 14°C debido a su exposición directa a las corrientes abiertas del océano Atlántico.
Playa de Melide (Isla de Ons, Bueu)
Ubicada en el Parque Nacional de las Islas Atlánticas, esta joya virgen se encuentra en la parte norte de la Isla de Ons. Menos masificada que las Cíes, ofrece un entorno natural protegido rodeado de pinares y con una arena fina que encandila a quienes buscan hacer senderismo y desconectar del ruido urbano.
El agua en Melide destaca por una transparencia absoluta que permite ver el fondo marino con total nitidez, aunque su temperatura es solo apta para los bañistas más decididos. El viento del norte golpea con fuerza esta zona, garantizando un agua limpia, pura y extremadamente fría durante toda la temporada estival.
Playa de Menduíña (Cangas do Morrazo)
Esta pequeña cala resguardada en la península de O Morrazo es una de las favoritas para el turismo familiar en las Rías Baixas. Cuenta con aguas tranquilas, casi sin oleaje, y unas rocas graníticas redondeadas que enmarcan un paisaje idílico y muy fotogénico para las redes sociales.
A pesar de estar recogida dentro de la ría de Aldán, el fenómeno del afloramiento se hace notar con fuerza en sus corrientes interiores. Menduíña ofrece un baño refrescante y revitalizante que contrasta con las altas temperaturas que se registran en la arena en los días más calurosos de este año.
RSS de noticias de espana
