Con las elecciones autonómicas a la vuelta de la esquina -la hipótesis más probable es que se celebren a finales de este junio- está próximo el momento de hacer un balance exhaustivo de la gestión del PP en la Junta de Andalucía en los últimos siete años, primero en un Gobierno con las responsabilidades compartidas con Ciudadanos y después en solitario gracias a la mayoría absoluta de 2022.La precampaña electoral arrancó de facto a finales del pasado septiembre cuando el PSOE de María Jesús Montero abrió el fuego de la artillería pesada disparándole por tierra, mar y aire al presidente Juanma Moreno por los problemas en la comunicación de los resultados del programa de detección precoz del cáncer de mama , localizados fundamentalmente en el Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla , y los socialistas no tardaron en aprovechar los errores en la prevención del mal oncológico para abrir una causa general sobre el proceder -nefasto a su entender- de los ‘populares’ al frente de la Consejería de Salud, que se llama de Sanidad desde que Antonio Sanz empezó a dirigirla en octubre.Si la polémica se calmó en las últimas semanas de 2025, el PSOE vuelve ahora a insistir en ella: su manera de intentar desgastar a un Moreno crecido por su eficacia y empatía en la tragedia ferroviaria de Adamuz y en los desalojos masivos posteriores por las borrascas de febrero ha sido sacarle los colores por las lagunas de la gestión sanitaria, que existen y que él mismo ha reconocido. Noticia relacionada No No Montero traslada a Europa la batalla sanitaria que pierde en Andalucía Rafael AguilarAsí, la vicepresidenta Montero le entregó a la presidenta de Amama , Ángela Claverol, una distinción en San Fernando con motivo del 8 de marzo, Día de la Mujer, por su papel en la denuncia de las disfunciones en los cribados , y no tiene empacho en repetir cada vez que la ocasión se lo permite que el PP privatiza los servicios públicos, sobre todo los de salud, aunque los tribunales le quiten la razón -ahí está el archivo de la denuncia por los contratos de emergencia del SAS durante la pandemia-.Contra los arreones constantes de la candidata socialista a la Presidencia de la Junta -que empezó su carrera política como viceconsejera y consejera de Salud en Andalucía- el PP esgrime las cifras que asegura que dejan claro que su apuesta por la sanidad pública es incuestionable y que, pese a los temas que hay que mejorar, se encuentra en condiciones más favorables que en 2019, cuando empezó la nueva etapa en el Gobierno autonómico, y tiene más recursos materiales y de personal.Los enfermeros no se quedan atrás, puesto en a fecha de hoy la Consejería de Antonio Sanz dispone de 37.085, un 29 por ciento por encima de los que sumaba cuando Moreno inició su primera legislaturaLos datos más recientes facilitados por la Consejería de Sanidad, Presidencia y Emergencias son concluyentes, porque la plantilla de profesionales del SAS ha crecido en 27.687 personas desde 2019 hasta ahora, de tal manera que ha pasado de 100.695 en 2018 a 129.645 en 2026, de tal modo que la evolución ha sido del 29 por ciento. O expresado de otra manera: el sistema público ha incorporado a diez profesionales al día desde que el PP está en la Junta.Este crecimiento ha sido especialmente llamativo entre los médicos, puesto por primera vez en la historia del Servicio Andaluz de Salud hay más de 30.000 bajo su mando, en concreto 30.128. En 2018 se contaban en el SAS 23.380 facultativos, un 29 por ciento menos que en estos momentos.Los enfermeros no se quedan atrás, puesto en a fecha de hoy la Consejería de Antonio Sanz dispone de 37.085, también un 29 por ciento por encima de los que sumaba cuando Juanma Moreno inició su primera legislatura. Los profesionales de Salud Mental, de su lado, han pasado de 2.751 en 2018 a 3.358 -el alza ha sido del 22 por ciento-.FortalecimientoEl consejero de Sanidad detalló hace menos de un mes en el Parlamento Andaluz las claves del impulso a la política de personal. «El aumento de la plantilla de profesionales sanitarios es una muestra evidente de este fortalecimiento» del servicio público sanitario en Andalucía, señaló, para recordar que en octubre de 2025, al poco de sustituir en el cargo a Rocío Hernández Soto, el Consejo de Gobierno aprobó la incorporación de 3.893 nuevos efectivos con el objetivo de reforzar los programas de cribados del cáncer, la puesta en marcha de nuevas infraestructuras sanitarias y para el desarrollo de nuevas carteras de servicios. Este incremento de plantilla, subrayó Sanz , «no es un episodio excepcional sino un paso más en una estrategia sostenida de ampliación de recursos humanos», porque entre 2018 y 2025 «ha crecido de manera ordenada y sostenida, se han consolidado profesionales y se ha reducido la temporalidad, al tiempo que incorporamos refuerzos que permiten responder a momentos de mayor presión asistencial».La Junta insiste en que no solo se trata de dotar al SAS de más profesional, también de que darle a los nuevos empleos un plus de calidad. Así, la Consejería de Sanidad tiene en marcha un proceso de estabilización que ha permitido doblar la plantilla de personal fijo, con un incremento del 61% en los últimos siete años, que ha reducido los índices de temporalidad hasta alcanzar ya el 80% de estabilidad, desde el 48% del que se partía en 2018 y que permitirá llegar al 96% de estabilidad a finales de 2026 cuando finalice la incorporación de las casi 22.000 plazas de la Oferta de Empleo Público (OPE) que se está ejecutando en estos momentos.Puestos de difícil coberturaUna de las patas de la política de personal del Servicio Andaluz de Salud es la atención a las áreas o demarcaciones en la que, por su lejanía o complejidad para llegar a ellas, no son atractivas para los médicos o los enfermeros. En este campo se están dando pasos importantes. Prueba de ello es que el organismo que dirige la doctora Valle García Sánchez ha recibido 134 solicitudes para cubrir los 125 puestos de médicos de familia. En el primer concurso de méritos convocado por la Junta para cubrir 364 plazas en zonas de difícil cobertura, se ofertaron 187 plazas de las que 125 correspondían a médicos de familia y 62 a pediatría. Con este número de solicitudes, puede calificarse de éxito la convocatoria, pues han llegado más que las plazas que se ofertan a pesar de no tratarse de vacantes de fácil resolución por esa dificultad que entrañan las zonas en cuestión.Equidad y estrategiaLa Consejería de Sanidad convocó por primera vez un procedimiento específico de concurso de méritos para la cobertura de puestos de difícil cobertura, medida que se enmarca en la estrategia del sistema sanitario público andaluz «para garantizar la equidad en el acceso a la atención sanitaria y reforzar la estabilidad de las plantillas en aquellos destinos con mayores dificultades para su cobertura».En concreto, la convocatoria preveía 125 plazas de Medicina de Familia y 62 plazas de Pediatría de Atención Primaria, reservándose el 10% del total para personas con discapacidad, con un 1% específico para personas con enfermedad mental, en cumplimiento de la normativa vigente. El procedimiento se ha desarrollado mediante concurso de méritos, sin fase de oposición, valorándose principalmente la experiencia profesional, que supondrá el 60% de la puntuación total, junto a otros méritos, que representarán el 40%, con especial reconocimiento a la experiencia previa en puestos declarados de difícil cobertura. Con las elecciones autonómicas a la vuelta de la esquina -la hipótesis más probable es que se celebren a finales de este junio- está próximo el momento de hacer un balance exhaustivo de la gestión del PP en la Junta de Andalucía en los últimos siete años, primero en un Gobierno con las responsabilidades compartidas con Ciudadanos y después en solitario gracias a la mayoría absoluta de 2022.La precampaña electoral arrancó de facto a finales del pasado septiembre cuando el PSOE de María Jesús Montero abrió el fuego de la artillería pesada disparándole por tierra, mar y aire al presidente Juanma Moreno por los problemas en la comunicación de los resultados del programa de detección precoz del cáncer de mama , localizados fundamentalmente en el Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla , y los socialistas no tardaron en aprovechar los errores en la prevención del mal oncológico para abrir una causa general sobre el proceder -nefasto a su entender- de los ‘populares’ al frente de la Consejería de Salud, que se llama de Sanidad desde que Antonio Sanz empezó a dirigirla en octubre.Si la polémica se calmó en las últimas semanas de 2025, el PSOE vuelve ahora a insistir en ella: su manera de intentar desgastar a un Moreno crecido por su eficacia y empatía en la tragedia ferroviaria de Adamuz y en los desalojos masivos posteriores por las borrascas de febrero ha sido sacarle los colores por las lagunas de la gestión sanitaria, que existen y que él mismo ha reconocido. Noticia relacionada No No Montero traslada a Europa la batalla sanitaria que pierde en Andalucía Rafael AguilarAsí, la vicepresidenta Montero le entregó a la presidenta de Amama , Ángela Claverol, una distinción en San Fernando con motivo del 8 de marzo, Día de la Mujer, por su papel en la denuncia de las disfunciones en los cribados , y no tiene empacho en repetir cada vez que la ocasión se lo permite que el PP privatiza los servicios públicos, sobre todo los de salud, aunque los tribunales le quiten la razón -ahí está el archivo de la denuncia por los contratos de emergencia del SAS durante la pandemia-.Contra los arreones constantes de la candidata socialista a la Presidencia de la Junta -que empezó su carrera política como viceconsejera y consejera de Salud en Andalucía- el PP esgrime las cifras que asegura que dejan claro que su apuesta por la sanidad pública es incuestionable y que, pese a los temas que hay que mejorar, se encuentra en condiciones más favorables que en 2019, cuando empezó la nueva etapa en el Gobierno autonómico, y tiene más recursos materiales y de personal.Los enfermeros no se quedan atrás, puesto en a fecha de hoy la Consejería de Antonio Sanz dispone de 37.085, un 29 por ciento por encima de los que sumaba cuando Moreno inició su primera legislaturaLos datos más recientes facilitados por la Consejería de Sanidad, Presidencia y Emergencias son concluyentes, porque la plantilla de profesionales del SAS ha crecido en 27.687 personas desde 2019 hasta ahora, de tal manera que ha pasado de 100.695 en 2018 a 129.645 en 2026, de tal modo que la evolución ha sido del 29 por ciento. O expresado de otra manera: el sistema público ha incorporado a diez profesionales al día desde que el PP está en la Junta.Este crecimiento ha sido especialmente llamativo entre los médicos, puesto por primera vez en la historia del Servicio Andaluz de Salud hay más de 30.000 bajo su mando, en concreto 30.128. En 2018 se contaban en el SAS 23.380 facultativos, un 29 por ciento menos que en estos momentos.Los enfermeros no se quedan atrás, puesto en a fecha de hoy la Consejería de Antonio Sanz dispone de 37.085, también un 29 por ciento por encima de los que sumaba cuando Juanma Moreno inició su primera legislatura. Los profesionales de Salud Mental, de su lado, han pasado de 2.751 en 2018 a 3.358 -el alza ha sido del 22 por ciento-.FortalecimientoEl consejero de Sanidad detalló hace menos de un mes en el Parlamento Andaluz las claves del impulso a la política de personal. «El aumento de la plantilla de profesionales sanitarios es una muestra evidente de este fortalecimiento» del servicio público sanitario en Andalucía, señaló, para recordar que en octubre de 2025, al poco de sustituir en el cargo a Rocío Hernández Soto, el Consejo de Gobierno aprobó la incorporación de 3.893 nuevos efectivos con el objetivo de reforzar los programas de cribados del cáncer, la puesta en marcha de nuevas infraestructuras sanitarias y para el desarrollo de nuevas carteras de servicios. Este incremento de plantilla, subrayó Sanz , «no es un episodio excepcional sino un paso más en una estrategia sostenida de ampliación de recursos humanos», porque entre 2018 y 2025 «ha crecido de manera ordenada y sostenida, se han consolidado profesionales y se ha reducido la temporalidad, al tiempo que incorporamos refuerzos que permiten responder a momentos de mayor presión asistencial».La Junta insiste en que no solo se trata de dotar al SAS de más profesional, también de que darle a los nuevos empleos un plus de calidad. Así, la Consejería de Sanidad tiene en marcha un proceso de estabilización que ha permitido doblar la plantilla de personal fijo, con un incremento del 61% en los últimos siete años, que ha reducido los índices de temporalidad hasta alcanzar ya el 80% de estabilidad, desde el 48% del que se partía en 2018 y que permitirá llegar al 96% de estabilidad a finales de 2026 cuando finalice la incorporación de las casi 22.000 plazas de la Oferta de Empleo Público (OPE) que se está ejecutando en estos momentos.Puestos de difícil coberturaUna de las patas de la política de personal del Servicio Andaluz de Salud es la atención a las áreas o demarcaciones en la que, por su lejanía o complejidad para llegar a ellas, no son atractivas para los médicos o los enfermeros. En este campo se están dando pasos importantes. Prueba de ello es que el organismo que dirige la doctora Valle García Sánchez ha recibido 134 solicitudes para cubrir los 125 puestos de médicos de familia. En el primer concurso de méritos convocado por la Junta para cubrir 364 plazas en zonas de difícil cobertura, se ofertaron 187 plazas de las que 125 correspondían a médicos de familia y 62 a pediatría. Con este número de solicitudes, puede calificarse de éxito la convocatoria, pues han llegado más que las plazas que se ofertan a pesar de no tratarse de vacantes de fácil resolución por esa dificultad que entrañan las zonas en cuestión.Equidad y estrategiaLa Consejería de Sanidad convocó por primera vez un procedimiento específico de concurso de méritos para la cobertura de puestos de difícil cobertura, medida que se enmarca en la estrategia del sistema sanitario público andaluz «para garantizar la equidad en el acceso a la atención sanitaria y reforzar la estabilidad de las plantillas en aquellos destinos con mayores dificultades para su cobertura».En concreto, la convocatoria preveía 125 plazas de Medicina de Familia y 62 plazas de Pediatría de Atención Primaria, reservándose el 10% del total para personas con discapacidad, con un 1% específico para personas con enfermedad mental, en cumplimiento de la normativa vigente. El procedimiento se ha desarrollado mediante concurso de méritos, sin fase de oposición, valorándose principalmente la experiencia profesional, que supondrá el 60% de la puntuación total, junto a otros méritos, que representarán el 40%, con especial reconocimiento a la experiencia previa en puestos declarados de difícil cobertura.
Con las elecciones autonómicas a la vuelta de la esquina -la hipótesis más probable es que se celebren a finales de este junio- está próximo el momento de hacer un balance exhaustivo de la gestión del PP en la Junta de Andalucía en … los últimos siete años, primero en un Gobierno con las responsabilidades compartidas con Ciudadanos y después en solitario gracias a la mayoría absoluta de 2022.
La precampaña electoral arrancó de facto a finales del pasado septiembre cuando el PSOE de María Jesús Montero abrió el fuego de la artillería pesada disparándole por tierra, mar y aire al presidente Juanma Moreno por los problemas en la comunicación de los resultados del programa de detección precoz del cáncer de mama, localizados fundamentalmente en el Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla, y los socialistas no tardaron en aprovechar los errores en la prevención del mal oncológico para abrir una causa general sobre el proceder -nefasto a su entender- de los ‘populares’ al frente de la Consejería de Salud, que se llama de Sanidad desde que Antonio Sanz empezó a dirigirla en octubre.
Si la polémica se calmó en las últimas semanas de 2025, el PSOE vuelve ahora a insistir en ella: su manera de intentar desgastar a un Moreno crecido por su eficacia y empatía en la tragedia ferroviaria de Adamuz y en los desalojos masivos posteriores por las borrascas de febrero ha sido sacarle los colores por las lagunas de la gestión sanitaria, que existen y que él mismo ha reconocido.
Así, la vicepresidenta Montero le entregó a la presidenta de Amama, Ángela Claverol, una distinción en San Fernando con motivo del 8 de marzo, Día de la Mujer, por su papel en la denuncia de las disfunciones en los cribados, y no tiene empacho en repetir cada vez que la ocasión se lo permite que el PP privatiza los servicios públicos, sobre todo los de salud, aunque los tribunales le quiten la razón -ahí está el archivo de la denuncia por los contratos de emergencia del SAS durante la pandemia-.
Contra los arreones constantes de la candidata socialista a la Presidencia de la Junta -que empezó su carrera política como viceconsejera y consejera de Salud en Andalucía- el PP esgrime las cifras que asegura que dejan claro que su apuesta por la sanidad pública es incuestionable y que, pese a los temas que hay que mejorar, se encuentra en condiciones más favorables que en 2019, cuando empezó la nueva etapa en el Gobierno autonómico, y tiene más recursos materiales y de personal.
Los enfermeros no se quedan atrás, puesto en a fecha de hoy la Consejería de Antonio Sanz dispone de 37.085, un 29 por ciento por encima de los que sumaba cuando Moreno inició su primera legislatura
Los datos más recientes facilitados por la Consejería de Sanidad, Presidencia y Emergencias son concluyentes, porque la plantilla de profesionales del SAS ha crecido en 27.687 personas desde 2019 hasta ahora, de tal manera que ha pasado de 100.695 en 2018 a 129.645 en 2026, de tal modo que la evolución ha sido del 29 por ciento. O expresado de otra manera: el sistema público ha incorporado a diez profesionales al día desde que el PP está en la Junta.
Este crecimiento ha sido especialmente llamativo entre los médicos, puesto por primera vez en la historia del Servicio Andaluz de Salud hay más de 30.000 bajo su mando, en concreto 30.128. En 2018 se contaban en el SAS 23.380 facultativos, un 29 por ciento menos que en estos momentos.
Los enfermeros no se quedan atrás, puesto en a fecha de hoy la Consejería de Antonio Sanz dispone de 37.085, también un 29 por ciento por encima de los que sumaba cuando Juanma Moreno inició su primera legislatura. Los profesionales de Salud Mental, de su lado, han pasado de 2.751 en 2018 a 3.358 -el alza ha sido del 22 por ciento-.
Fortalecimiento
El consejero de Sanidad detalló hace menos de un mes en el Parlamento Andaluz las claves del impulso a la política de personal. «El aumento de la plantilla de profesionales sanitarios es una muestra evidente de este fortalecimiento» del servicio público sanitario en Andalucía, señaló, para recordar que en octubre de 2025, al poco de sustituir en el cargo a Rocío Hernández Soto, el Consejo de Gobierno aprobó la incorporación de 3.893 nuevos efectivos con el objetivo de reforzar los programas de cribados del cáncer, la puesta en marcha de nuevas infraestructuras sanitarias y para el desarrollo de nuevas carteras de servicios.
Este incremento de plantilla, subrayó Sanz, «no es un episodio excepcional sino un paso más en una estrategia sostenida de ampliación de recursos humanos», porque entre 2018 y 2025 «ha crecido de manera ordenada y sostenida, se han consolidado profesionales y se ha reducido la temporalidad, al tiempo que incorporamos refuerzos que permiten responder a momentos de mayor presión asistencial».
La Junta insiste en que no solo se trata de dotar al SAS de más profesional, también de que darle a los nuevos empleos un plus de calidad. Así, la Consejería de Sanidad tiene en marcha un proceso de estabilización que ha permitido doblar la plantilla de personal fijo, con un incremento del 61% en los últimos siete años, que ha reducido los índices de temporalidad hasta alcanzar ya el 80% de estabilidad, desde el 48% del que se partía en 2018 y que permitirá llegar al 96% de estabilidad a finales de 2026 cuando finalice la incorporación de las casi 22.000 plazas de la Oferta de Empleo Público (OPE) que se está ejecutando en estos momentos.
Puestos de difícil cobertura
Una de las patas de la política de personal del Servicio Andaluz de Salud es la atención a las áreas o demarcaciones en la que, por su lejanía o complejidad para llegar a ellas, no son atractivas para los médicos o los enfermeros. En este campo se están dando pasos importantes. Prueba de ello es que el organismo que dirige la doctora Valle García Sánchez ha recibido 134 solicitudes para cubrir los 125 puestos de médicos de familia. En el primer concurso de méritos convocado por la Junta para cubrir 364 plazas en zonas de difícil cobertura, se ofertaron 187 plazas de las que 125 correspondían a médicos de familia y 62 a pediatría.
Con este número de solicitudes, puede calificarse de éxito la convocatoria, pues han llegado más que las plazas que se ofertan a pesar de no tratarse de vacantes de fácil resolución por esa dificultad que entrañan las zonas en cuestión.
Equidad y estrategia
La Consejería de Sanidad convocó por primera vez un procedimiento específico de concurso de méritos para la cobertura de puestos de difícil cobertura, medida que se enmarca en la estrategia del sistema sanitario público andaluz «para garantizar la equidad en el acceso a la atención sanitaria y reforzar la estabilidad de las plantillas en aquellos destinos con mayores dificultades para su cobertura».
En concreto, la convocatoria preveía 125 plazas de Medicina de Familia y 62 plazas de Pediatría de Atención Primaria, reservándose el 10% del total para personas con discapacidad, con un 1% específico para personas con enfermedad mental, en cumplimiento de la normativa vigente. El procedimiento se ha desarrollado mediante concurso de méritos, sin fase de oposición, valorándose principalmente la experiencia profesional, que supondrá el 60% de la puntuación total, junto a otros méritos, que representarán el 40%, con especial reconocimiento a la experiencia previa en puestos declarados de difícil cobertura.
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