El elevado precio del diésel , ayudas que no llegan y nuevas medidas fiscales asfixian a los transportistas valencianos. Es el SOS que lanza la Federación Valenciana de Empresarios del Transporte y la Logística (FVET) tras seis meses de conflicto en Oriente Medio, que de seguir podría poner en peligro de la supervivencia de pequeñas y medianas empresas de la región. «El coste empresarial de este cóctel es muy alto y afecta de lleno a pymes y autónomos que arrastran problemas de caja desde marzo, pero también impacta de lleno en las grandes», ha asegurado el presidente de FVET, Carlos Prades, tras participar este lunes en la junta de la federación. Hace un año (en septiembre del 2025) el diésel costaba 40 céntimos menos por litro (un -38,6%) y el gasto en combustible para un transportista suponía alrededor del 25-30% de los costes fijos de explotación de un vehículo pesado. «Hoy llenar el depósito representa ya el 40% y, si no se cobran las ayudas prometidas hace seis meses, podría acarrear la desaparición de muchas pequeñas empresas del transporte valencianas», ha añadido Prades.MÁS INFORMACIÓN noticia Si El Gobierno afronta el tercer paquete de ayudas con los combustibles descontrolados en máximos anualesLa ayuda directa de 15 céntimos por litro, aprobada por el Gobierno hasta agosto, ha quedado «obsoleta» al reducirse el impuesto de hidrocarburos (para todos: ciudadanos y transportistas). Con este cambio promovido por el Ministerio de Hacienda, a juicio de FVET, la ayuda directa a los transportistas ha bajado automáticamente de 15 a solo 5 céntimos/litro durante el mes de septiembre. En este sentido, «y paradójicamente», aunque el precio del diésel haya subido alrededor de un 15% en el último mes y esté en su nivel más alto en el último año, «los profesionales del transporte ven reducida la ayuda directa y no reciben una compensación equivalente».Ante esta situación FVET y el resto de las patronales del sector en España exigen consensuar un nuevo plan de apoyo de ayudas directas al sector del transporte que se deberá poner en marcha a partir de octubre y que se prorrogaría hasta el mes de diciembre (fecha límite -a día de hoy- marcada por la Unión Europea como tope para la concesión de ayudas directas al sector).Un aumento del combustible que multiplica los gastosLa federación subraya que el incremento del precio del carburante desde el inicio del conflicto ha sido especialmente intenso, «elevando notablemente los costes operativos del transporte por carretera y reduciendo los márgenes de actividad».En este contexto, FVET considera que la ayuda de 5 céntimos por litro resulta «insuficiente» para compensar el impacto real que están soportando las empresas, aunque insiste en que su abono inmediato es «imprescindible» para aliviar la situación de tesorería que arrastra el sector en Valencia desde hace seis meses. «El incremento del combustible está siendo muy superior a las ayudas anunciadas. Aun así, necesitamos que se paguen cuanto antes», ha advertido Prades.Desde la asociación de transportistas valencianos se alerta de que el retraso en el pago de las ayudas está provocando una «progresiva descapitalización» de las empresas transportistas, dificultando su capacidad para asumir gastos corrientes y mantener la actividad en condiciones normales. Así, insiste en que el transporte por carretera es un sector esencial para el abastecimiento y la actividad económica, por lo que reclama «medidas ágiles y eficaces que permitan garantizar su viabilidad mientras continúe la volatilidad del mercado energético».«El sector necesita liquidez inmediata. No hablamos de beneficios, hablamos de poder seguir operando con normalidad. Mientras esperamos a que el Gobierno cumpla con lo prometido, recordamos a las empresas la necesidad de aplicar la fórmula de indexación de la cláusula del combustible para que los precios del sector se ajusten a los costes reales de gasto en carburantes», ha concluido el presidente de FVET. El elevado precio del diésel , ayudas que no llegan y nuevas medidas fiscales asfixian a los transportistas valencianos. Es el SOS que lanza la Federación Valenciana de Empresarios del Transporte y la Logística (FVET) tras seis meses de conflicto en Oriente Medio, que de seguir podría poner en peligro de la supervivencia de pequeñas y medianas empresas de la región. «El coste empresarial de este cóctel es muy alto y afecta de lleno a pymes y autónomos que arrastran problemas de caja desde marzo, pero también impacta de lleno en las grandes», ha asegurado el presidente de FVET, Carlos Prades, tras participar este lunes en la junta de la federación. Hace un año (en septiembre del 2025) el diésel costaba 40 céntimos menos por litro (un -38,6%) y el gasto en combustible para un transportista suponía alrededor del 25-30% de los costes fijos de explotación de un vehículo pesado. «Hoy llenar el depósito representa ya el 40% y, si no se cobran las ayudas prometidas hace seis meses, podría acarrear la desaparición de muchas pequeñas empresas del transporte valencianas», ha añadido Prades.MÁS INFORMACIÓN noticia Si El Gobierno afronta el tercer paquete de ayudas con los combustibles descontrolados en máximos anualesLa ayuda directa de 15 céntimos por litro, aprobada por el Gobierno hasta agosto, ha quedado «obsoleta» al reducirse el impuesto de hidrocarburos (para todos: ciudadanos y transportistas). Con este cambio promovido por el Ministerio de Hacienda, a juicio de FVET, la ayuda directa a los transportistas ha bajado automáticamente de 15 a solo 5 céntimos/litro durante el mes de septiembre. En este sentido, «y paradójicamente», aunque el precio del diésel haya subido alrededor de un 15% en el último mes y esté en su nivel más alto en el último año, «los profesionales del transporte ven reducida la ayuda directa y no reciben una compensación equivalente».Ante esta situación FVET y el resto de las patronales del sector en España exigen consensuar un nuevo plan de apoyo de ayudas directas al sector del transporte que se deberá poner en marcha a partir de octubre y que se prorrogaría hasta el mes de diciembre (fecha límite -a día de hoy- marcada por la Unión Europea como tope para la concesión de ayudas directas al sector).Un aumento del combustible que multiplica los gastosLa federación subraya que el incremento del precio del carburante desde el inicio del conflicto ha sido especialmente intenso, «elevando notablemente los costes operativos del transporte por carretera y reduciendo los márgenes de actividad».En este contexto, FVET considera que la ayuda de 5 céntimos por litro resulta «insuficiente» para compensar el impacto real que están soportando las empresas, aunque insiste en que su abono inmediato es «imprescindible» para aliviar la situación de tesorería que arrastra el sector en Valencia desde hace seis meses. «El incremento del combustible está siendo muy superior a las ayudas anunciadas. Aun así, necesitamos que se paguen cuanto antes», ha advertido Prades.Desde la asociación de transportistas valencianos se alerta de que el retraso en el pago de las ayudas está provocando una «progresiva descapitalización» de las empresas transportistas, dificultando su capacidad para asumir gastos corrientes y mantener la actividad en condiciones normales. Así, insiste en que el transporte por carretera es un sector esencial para el abastecimiento y la actividad económica, por lo que reclama «medidas ágiles y eficaces que permitan garantizar su viabilidad mientras continúe la volatilidad del mercado energético».«El sector necesita liquidez inmediata. No hablamos de beneficios, hablamos de poder seguir operando con normalidad. Mientras esperamos a que el Gobierno cumpla con lo prometido, recordamos a las empresas la necesidad de aplicar la fórmula de indexación de la cláusula del combustible para que los precios del sector se ajusten a los costes reales de gasto en carburantes», ha concluido el presidente de FVET.
El elevado precio del diésel, ayudas que no llegan y nuevas medidas fiscales asfixian a los transportistas valencianos. Es el SOS que lanza la Federación Valenciana de Empresarios del Transporte y la Logística (FVET) tras seis meses de conflicto en Oriente Medio, que de … seguir podría poner en peligro de la supervivencia de pequeñas y medianas empresas de la región.
«El coste empresarial de este cóctel es muy alto y afecta de lleno a pymes y autónomos que arrastran problemas de caja desde marzo, pero también impacta de lleno en las grandes», ha asegurado el presidente de FVET, Carlos Prades, tras participar este lunes en la junta de la federación.
Hace un año (en septiembre del 2025) el diésel costaba 40 céntimos menos por litro (un -38,6%) y el gasto en combustible para un transportista suponía alrededor del 25-30% de los costes fijos de explotación de un vehículo pesado. «Hoy llenar el depósito representa ya el 40% y, si no se cobran las ayudas prometidas hace seis meses, podría acarrear la desaparición de muchas pequeñas empresas del transporte valencianas», ha añadido Prades.
La ayuda directa de 15 céntimos por litro, aprobada por el Gobierno hasta agosto, ha quedado «obsoleta» al reducirse el impuesto de hidrocarburos (para todos: ciudadanos y transportistas). Con este cambio promovido por el Ministerio de Hacienda, a juicio de FVET, la ayuda directa a los transportistas ha bajado automáticamente de 15 a solo 5 céntimos/litro durante el mes de septiembre. En este sentido, «y paradójicamente», aunque el precio del diésel haya subido alrededor de un 15% en el último mes y esté en su nivel más alto en el último año, «los profesionales del transporte ven reducida la ayuda directa y no reciben una compensación equivalente».
Ante esta situación FVET y el resto de las patronales del sector en España exigen consensuar un nuevo plan de apoyo de ayudas directas al sector del transporte que se deberá poner en marcha a partir de octubre y que se prorrogaría hasta el mes de diciembre (fecha límite -a día de hoy- marcada por la Unión Europea como tope para la concesión de ayudas directas al sector).
Un aumento del combustible que multiplica los gastos
La federación subraya que el incremento del precio del carburante desde el inicio del conflicto ha sido especialmente intenso, «elevando notablemente los costes operativos del transporte por carretera y reduciendo los márgenes de actividad».
En este contexto, FVET considera que la ayuda de 5 céntimos por litro resulta «insuficiente» para compensar el impacto real que están soportando las empresas, aunque insiste en que su abono inmediato es «imprescindible» para aliviar la situación de tesorería que arrastra el sector en Valencia desde hace seis meses. «El incremento del combustible está siendo muy superior a las ayudas anunciadas. Aun así, necesitamos que se paguen cuanto antes», ha advertido Prades.
Desde la asociación de transportistas valencianos se alerta de que el retraso en el pago de las ayudas está provocando una «progresiva descapitalización» de las empresas transportistas, dificultando su capacidad para asumir gastos corrientes y mantener la actividad en condiciones normales. Así, insiste en que el transporte por carretera es un sector esencial para el abastecimiento y la actividad económica, por lo que reclama «medidas ágiles y eficaces que permitan garantizar su viabilidad mientras continúe la volatilidad del mercado energético».
«El sector necesita liquidez inmediata. No hablamos de beneficios, hablamos de poder seguir operando con normalidad. Mientras esperamos a que el Gobierno cumpla con lo prometido, recordamos a las empresas la necesidad de aplicar la fórmula de indexación de la cláusula del combustible para que los precios del sector se ajusten a los costes reales de gasto en carburantes», ha concluido el presidente de FVET.
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