La cuesta de septiembre afectará económicamente al 65% de las familias, mientras más de la mitad ya cambian de empleo por no tener flexibilidad laboral Leer La cuesta de septiembre afectará económicamente al 65% de las familias, mientras más de la mitad ya cambian de empleo por no tener flexibilidad laboral Leer
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La vuelta al cole puede ser un quebradero de cabeza, también para los padres. Muchos se reducen la jornada, recurren a sus familiares, le dan la llave de casa a su hijo de 13 años. O agotan todas las opciones al mismo tiempo. Así es el septiembre de Alicia Grau (45 años), una madre valenciana que hace malabares para compatibilizar su vida laboral con cuidar de sus cuatro hijos en esta vuelta al cole, que amenaza con ser la más cara de la historia. «La conciliación se ha convertido en un lujo al alcance de muy pocos», lamenta.
A pocos días de la entrada a clases en muchas escuelas y colegios este lunes, Grau ya empieza a prepararse. Meses antes, de hecho. De junio a septiembre, ella y su marido recurren a una reducción de jornada para poder atender a sus hijos, lo que disminuye el presupuesto mensual, pero «al final nos sale a cuenta porque, con cuatro hijos, la escuela de verano es una barbaridad». Además, para la primera semana de septiembre, trabajan en turnos inversos -ella por las tardes y él por las mañanas- para que los niños nunca estén solos.
Sin embargo, están a puertas del verdadero conflicto que estalla con el inicio del curso: las clases en esta época de transición terminan a las 13:00, pero la jornada laboral de Alicia se extiende hasta las 14:00. Esta es la época en la que los padres más sienten la poca flexibilidad laboral, que ya afecta a casi la mitad de trabajadores (47,6%) en España. Estos datos pertencen al Estudio sobre Bienestar y Salud Laboral en España 2026, elaborado por Edenred, que también indican que un 24,9% dispone únicamente de opciones limitadas y otro 22,7% no cuenta con ninguna.
«Sabemos que esto supone un esfuerzo extra a las empresas y que no en todos los puestos es fácil que puedan conciliar, pero también pensamos que es fundamental que bonifiquen fiscalmente a las empresas que favorecen la conciliación», apunta Grau, quien también es presidenta de la asociación FamilyUp. Con esto, considera que las empresas favorecerían en mayor medida la conciliación y resultaría incluso una ventaja para retener el talento. Y no está lejos de la realidad. Ocho de cada 10 trabajadores considera que la conciliación mejora el atractivo de la compañía como empleadora y refuerza el compromiso con la organización, según los últimos datos que recoge InfoJobs.
Sin embargo, al no encontrar estas opciones de flexibilidad, la mitad de los cambios voluntarios de empleo ya están vinculados a motivos relacionados con no tener la suficiente flexibilidad laboral y el 65% de los encuestados considera difícil o muy difícil encontrar un empleo con mejores condiciones de conciliación. Esto lo ven día a día -sobre todo en el inicio de clases- Patricia García (38 años) y su esposo Sergio Boda (40 años), directores de la Escuela Infantil Semillas (Madrid)y padres de siete años que cursa segundo de primaria. «Ahora en la escuela se pueden ver a muchos padres con el ordenador en el patio o en las escaleras porque al final están teletrabajando ese ratito», cuenta García. «Los niños tienen muchos meses de vacaciones, nosotros como padres no podemos estar tanto tiempo parados dedicándoselo a ellos».
Para ellos, conciliar tampoco ha sido fácil por su condición de autónomos. Para cubrir los cinco días que su hijo ya está en horario normal (hasta las 17.00), se turnan entre padres y abuelas. «Si no trabajamos, no cobramos. Entonces solo gracias a las abuelas, la mayor parte de veces, llegamos a todo… y a veces ni siquiera con eso», cuentan. Sin esta ayuda, tendrían que contratar a alguien externo, lo que ven más difícil por la desconfianza y la responsabilidad que supone, especialmente en los trayectos en coche.
Además, por las largas jornadas que pueden extenderse hasta las 21.o0, la única forma que tienen de avanzar en la gestión de su negocio es sacrificar su propio descanso. «Casi siempre» se ponen a trabajar con el ordenador por las noches, una vez que su hijo se ha dormido, para poder asegurar «tiempo de calidad» con él los fines de semana y las tardes libres. Por esto, según los datos de InfoJobs, entre quienes encuentran más dificultades para conciliar, la flexibilidad horaria se mantiene como la medida más demandada (53%).
Llega la cuesta de septiembre, uno de los mayores desembolsos económicos para los españoles. Según un estudio realizado por Wallapop, casi el 60%de las familias se han visto obligadas a tomar medidas para afrontar el gasto. Entre ellas, el 28%ha reducido gastos de hogar, mientras que el 23%ha renunciado a planes de ocio en verano y el 20%ha eliminado sus vacaciones. De hecho, este año ya amenaza con ser el más caro que tendrán que afrontar los padres con el incremento del precio de los materiales escolares. Por esto, este año la vuelta al cole afectará económicamente al 65%de las familias, frente al 46% del año pasado. Las actividades extraescolares, en la mayoría de casos esenciales para conciliar también aumentan la presión.
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