Todo es caos en esta prueba desordenada del short track, el relevo mixto 4×400, y en el caos, España atrapa un tesoro, una plata mundial, la primera en Torun.
Markel Fernández, Paula Sevilla, David García Zurita y Blanca Hervás acaban segundos, tras Bélgica
Todo es caos en esta prueba desordenada del short track, el relevo mixto 4×400, y en el caos, España atrapa un tesoro, una plata mundial, la primera en Torun.
Markel Fernández, Paula Sevilla, David García Zurita y el remate de Blanca Hervás proyectan a los españoles hasta 3m16s96, solo por detrás del oro belga (3m15s60) y por delante de los polacos y los accidentados Estados Unidos y Países Bajos.
El estreno de la disciplina es un vértigo y un galimatías. En un espacio diminuto se conjuga media docena de cuerpos, se mezclan hombres y mujeres, fuerzas y proyecciones, y el resultado es un trabalenguas.
En la pista, el éxito se fragua en el primer cambio de testigo.
El neerlandés Keenan Blake es un gigantón y también un incordio, y cuando todos se quedan sin fuerzas y se bloquean, entonces provoca un apocalipsis. Condiciona al jamaicano Delano Kennedy, que arrasa con todos, tumba al neerlandés y tumba al estadounidense Jevon O’Bryany, y de todo ello Markel Fernández y Paula Sevilla sacan provecho.
En la segunda posta, Sevilla es tercera, aguanta la posición y así le entrega el palo a David García Zurita, que también galopa en ese puesto, hasta el remate de Hervás, la española que por la tarde disputará la final del 400 individual, pero que aquí es generosa y se compromete con el equipo: porfía en la recta y remata su parcial en 51s06, y atrapa a la jamaicana Leah Anderson, que le cede el segundo puesto y al final se queda sin nada, pues tras la revisión del video, los jamaicanos acaban descalificados.
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