El terrible crimen de Alcàsser conmocionó a todo un país a principios de los años 90 y, tres décadas después, sigue dejando incógnitas, reflexiones e incluso teorías alternativas. La fuga de Antonio Anglés , autor del triple rapto, violación y asesinato de las niñas, junto a su amigo Miguel Ricart- único condenado-, imposibilita cerrar una herida que porta al papel el padre de una de las menores. Fernando García , de recorrerse los platós de televisión a plasmar en un libro sus memorias sobre el episodio más doloroso de su vida.’Alcàsser. Mi verdad’ (Grupo Editorial Sargantana), según su autor, no es una reconstrucción del caso desde la distancia ni un ensayo sobre el crimen. «Es el testimonio de un padre», tal y como explicó el pasado jueves durante la presentación de la obra en el Fórum Fnac Valencia, donde la describió como un testimonio autobiográfico en el que narra en primera persona el impacto que supuso la desaparición y asesinato de su hija, así como las consecuencias que aquel suceso tuvo para su familia y para él mismo.Lejos del enfoque judicial o de las numerosas investigaciones periodísticas que han analizado el caso durante años, el volumen pone el acento en la dimensión humana de la tragedia. A través de cerca de 450 páginas, el autor comparte recuerdos familiares, reflexiones y experiencias acumuladas durante más de treinta años de duelo y exposición pública.MÁS INFORMACIÓN noticia Si La sombra del mal del apellido Anglés: Mauri, el hermano condenado por secuestro y torturasLa obra arranca en noviembre de 1992, cuando Miriam, de 14 años, desapareció junto a sus amigas Toñi y Desirée tras salir de Alcàsser con destino a Picassent. La desaparición de las tres adolescentes mantuvo en vilo a la sociedad española durante semanas y culminó con el hallazgo de sus cuerpos 75 días después, en un suceso que marcó un antes y un después en la forma de abordar los acontecimientos de sucesos en los medios de comunicación.A raíz de aquellos hechos, García se convirtió involuntariamente en una figura pública. Su presencia en medios de comunicación, ruedas de prensa y actos públicos lo situó en el centro de un debate social que trascendió el ámbito estrictamente judicial. Durante años reivindicó justicia para las víctimas y participó activamente en iniciativas relacionadas con la defensa de sus derechos, incluso se involucró en teorías conspirativas alternativas a la versión oficial del crimen. Su empeño le hizo recorrer todas las partes del territorio español consiguiendo reunir más de tres millones de firmas para la reforma del Código Penal.Portada del libro ‘Alcàsser. Mi verdad’ de Fernando García ABCAhora, tras alejarse décadas de los focos, este ‘padre coraje’ añade la faceta de escritor a una trayectoria marcada por la reivindicación y la memoria. En ‘ Alcàsser. Mi verdad’ asegura haber querido dejar constancia de una experiencia vital narrada desde la perspectiva de quien perdió a una hija y tuvo que aprender a convivir con una ausencia permanente. «Se ha hablado mucho del caso Alcàsser, pero no siempre se ha contado la verdad. Esta es mi verdad», afirma el autor. Una declaración de intenciones que resume el espíritu del libro y que da sentido a un relato concebido como ejercicio de memoria y testimonio personaEl interés por el caso ha experimentado además un renovado impulso en los últimos años gracias a documentales, publicaciones y producciones audiovisuales que han recuperado el debate en torno a aquellos acontecimientos. Sin embargo, «pocas veces la historia ha sido contada desde una perspectiva tan íntima», asegura el autor de las memorias. «Es una obra que busca alejarse del ruido mediático para situar el foco en las consecuencias humanas de una tragedia que dejó una profunda huella en la sociedad valenciana y española», concluye.El caso sigue abiertoTodo ello, en un momento donde la Asociación Laxshmi para la lucha contra el Crimen y la Prevención, que ejerce como acusación popular en la investigación del caso Alcàsser que sigue abierta en sede judicial, ha presentado ante el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 6 de Alzira un escrito de impulso procesal para pedirle retomar las pesquisas pendientes desde hace años.Entre ellas, solicita al juzgado que requiera a los laboratorios para que estimen una fecha aproximada de finalización de los análisis forenses y reclama nuevas actuaciones de colaboración internacional entre policías para tratar de esclarecer el paradero de Antonio Anglés. Así, insta al juez de instrucción que reclame al Grupo de Fugitivos del Cuerpo Nacional de Policía un nuevo informe sobre las conclusiones de las identificaciones de cuerpos de personas ahogadas en Irlanda durante los años 90 que se estaban realizando en colaboración con la policía irlandesa. En concreto, pide conocer cuántos cadáveres fueron exhumados y cuál fue el resultado de los cotejos genéticos realizados, con el objeto de comprobar si alguno de ellos pudiera corresponder con el fugitivo más buscado de España.Del mismo modo, exige la activación de una comisión rogatoria para que la policía irlandesa y/o británica trate de localizar la documentación o una copia de la misma que habría sido decomisada al polizón del ‘City of Plymouth’, el barco en el que se cree que huyó Antonio Anglés. La fuga a bordo del mercante constituye una de las principales líneas de investigación desarrolladas sobre su desaparición, al que habría embarcado, según diferentes testimonios, en el puerto de Lisboa rumbo a Liverpool.La asociación pide impulsar el resto de diligencias acordadas entre octubre de 2021 y julio de 2022. La más antigua de las investigaciones pendientes se centra en el análisis de los recortes de tapicería de los vehículos y el estudio mediante ADN mitocondrial (ADNm) de fragmentos de pelo localizados durante una nueva inspección ocular de dos coches de los acusados: un Opel Corsa y un Seat Ronda.También ruega conocer la fecha para los análisis del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses mediante ADN nuclear (ADNn) -una prueba todavía más precisa- de diversos pelos hallados en múltiples escenarios relacionados el crimen, así como el estudio a través de ADN mitocondrial de fragmentos de pelo que, según recoge el escrito, no habían sido analizado en las víctimas y sus ropas. Asimismo, pide cotejar algunas prendas de las víctimas y la moqueta con la que fueron envueltos los cadáveres de las niñas, así como unos guantes de apicultor. El terrible crimen de Alcàsser conmocionó a todo un país a principios de los años 90 y, tres décadas después, sigue dejando incógnitas, reflexiones e incluso teorías alternativas. La fuga de Antonio Anglés , autor del triple rapto, violación y asesinato de las niñas, junto a su amigo Miguel Ricart- único condenado-, imposibilita cerrar una herida que porta al papel el padre de una de las menores. Fernando García , de recorrerse los platós de televisión a plasmar en un libro sus memorias sobre el episodio más doloroso de su vida.’Alcàsser. Mi verdad’ (Grupo Editorial Sargantana), según su autor, no es una reconstrucción del caso desde la distancia ni un ensayo sobre el crimen. «Es el testimonio de un padre», tal y como explicó el pasado jueves durante la presentación de la obra en el Fórum Fnac Valencia, donde la describió como un testimonio autobiográfico en el que narra en primera persona el impacto que supuso la desaparición y asesinato de su hija, así como las consecuencias que aquel suceso tuvo para su familia y para él mismo.Lejos del enfoque judicial o de las numerosas investigaciones periodísticas que han analizado el caso durante años, el volumen pone el acento en la dimensión humana de la tragedia. A través de cerca de 450 páginas, el autor comparte recuerdos familiares, reflexiones y experiencias acumuladas durante más de treinta años de duelo y exposición pública.MÁS INFORMACIÓN noticia Si La sombra del mal del apellido Anglés: Mauri, el hermano condenado por secuestro y torturasLa obra arranca en noviembre de 1992, cuando Miriam, de 14 años, desapareció junto a sus amigas Toñi y Desirée tras salir de Alcàsser con destino a Picassent. La desaparición de las tres adolescentes mantuvo en vilo a la sociedad española durante semanas y culminó con el hallazgo de sus cuerpos 75 días después, en un suceso que marcó un antes y un después en la forma de abordar los acontecimientos de sucesos en los medios de comunicación.A raíz de aquellos hechos, García se convirtió involuntariamente en una figura pública. Su presencia en medios de comunicación, ruedas de prensa y actos públicos lo situó en el centro de un debate social que trascendió el ámbito estrictamente judicial. Durante años reivindicó justicia para las víctimas y participó activamente en iniciativas relacionadas con la defensa de sus derechos, incluso se involucró en teorías conspirativas alternativas a la versión oficial del crimen. Su empeño le hizo recorrer todas las partes del territorio español consiguiendo reunir más de tres millones de firmas para la reforma del Código Penal.Portada del libro ‘Alcàsser. Mi verdad’ de Fernando García ABCAhora, tras alejarse décadas de los focos, este ‘padre coraje’ añade la faceta de escritor a una trayectoria marcada por la reivindicación y la memoria. En ‘ Alcàsser. Mi verdad’ asegura haber querido dejar constancia de una experiencia vital narrada desde la perspectiva de quien perdió a una hija y tuvo que aprender a convivir con una ausencia permanente. «Se ha hablado mucho del caso Alcàsser, pero no siempre se ha contado la verdad. Esta es mi verdad», afirma el autor. Una declaración de intenciones que resume el espíritu del libro y que da sentido a un relato concebido como ejercicio de memoria y testimonio personaEl interés por el caso ha experimentado además un renovado impulso en los últimos años gracias a documentales, publicaciones y producciones audiovisuales que han recuperado el debate en torno a aquellos acontecimientos. Sin embargo, «pocas veces la historia ha sido contada desde una perspectiva tan íntima», asegura el autor de las memorias. «Es una obra que busca alejarse del ruido mediático para situar el foco en las consecuencias humanas de una tragedia que dejó una profunda huella en la sociedad valenciana y española», concluye.El caso sigue abiertoTodo ello, en un momento donde la Asociación Laxshmi para la lucha contra el Crimen y la Prevención, que ejerce como acusación popular en la investigación del caso Alcàsser que sigue abierta en sede judicial, ha presentado ante el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 6 de Alzira un escrito de impulso procesal para pedirle retomar las pesquisas pendientes desde hace años.Entre ellas, solicita al juzgado que requiera a los laboratorios para que estimen una fecha aproximada de finalización de los análisis forenses y reclama nuevas actuaciones de colaboración internacional entre policías para tratar de esclarecer el paradero de Antonio Anglés. Así, insta al juez de instrucción que reclame al Grupo de Fugitivos del Cuerpo Nacional de Policía un nuevo informe sobre las conclusiones de las identificaciones de cuerpos de personas ahogadas en Irlanda durante los años 90 que se estaban realizando en colaboración con la policía irlandesa. En concreto, pide conocer cuántos cadáveres fueron exhumados y cuál fue el resultado de los cotejos genéticos realizados, con el objeto de comprobar si alguno de ellos pudiera corresponder con el fugitivo más buscado de España.Del mismo modo, exige la activación de una comisión rogatoria para que la policía irlandesa y/o británica trate de localizar la documentación o una copia de la misma que habría sido decomisada al polizón del ‘City of Plymouth’, el barco en el que se cree que huyó Antonio Anglés. La fuga a bordo del mercante constituye una de las principales líneas de investigación desarrolladas sobre su desaparición, al que habría embarcado, según diferentes testimonios, en el puerto de Lisboa rumbo a Liverpool.La asociación pide impulsar el resto de diligencias acordadas entre octubre de 2021 y julio de 2022. La más antigua de las investigaciones pendientes se centra en el análisis de los recortes de tapicería de los vehículos y el estudio mediante ADN mitocondrial (ADNm) de fragmentos de pelo localizados durante una nueva inspección ocular de dos coches de los acusados: un Opel Corsa y un Seat Ronda.También ruega conocer la fecha para los análisis del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses mediante ADN nuclear (ADNn) -una prueba todavía más precisa- de diversos pelos hallados en múltiples escenarios relacionados el crimen, así como el estudio a través de ADN mitocondrial de fragmentos de pelo que, según recoge el escrito, no habían sido analizado en las víctimas y sus ropas. Asimismo, pide cotejar algunas prendas de las víctimas y la moqueta con la que fueron envueltos los cadáveres de las niñas, así como unos guantes de apicultor.
El terrible crimen de Alcàsser conmocionó a todo un país a principios de los años 90 y, tres décadas después, sigue dejando incógnitas, reflexiones e incluso teorías alternativas. La fuga de Antonio Anglés, autor del triple rapto, violación y asesinato de las niñas, junto … a su amigo Miguel Ricart- único condenado-, imposibilita cerrar una herida que porta al papel el padre de una de las menores. Fernando García, de recorrerse los platós de televisión a plasmar en un libro sus memorias sobre el episodio más doloroso de su vida.
‘Alcàsser. Mi verdad’ (Grupo Editorial Sargantana), según su autor, no es una reconstrucción del caso desde la distancia ni un ensayo sobre el crimen. «Es el testimonio de un padre», tal y como explicó el pasado jueves durante la presentación de la obra en el Fórum Fnac Valencia, donde la describió como un testimonio autobiográfico en el que narra en primera persona el impacto que supuso la desaparición y asesinato de su hija, así como las consecuencias que aquel suceso tuvo para su familia y para él mismo.
Lejos del enfoque judicial o de las numerosas investigaciones periodísticas que han analizado el caso durante años, el volumen pone el acento en la dimensión humana de la tragedia. A través de cerca de 450 páginas, el autor comparte recuerdos familiares, reflexiones y experiencias acumuladas durante más de treinta años de duelo y exposición pública.
La obra arranca en noviembre de 1992, cuando Miriam, de 14 años, desapareció junto a sus amigas Toñi y Desirée tras salir de Alcàsser con destino a Picassent. La desaparición de las tres adolescentes mantuvo en vilo a la sociedad española durante semanas y culminó con el hallazgo de sus cuerpos 75 días después, en un suceso que marcó un antes y un después en la forma de abordar los acontecimientos de sucesos en los medios de comunicación.
A raíz de aquellos hechos, García se convirtió involuntariamente en una figura pública. Su presencia en medios de comunicación, ruedas de prensa y actos públicos lo situó en el centro de un debate social que trascendió el ámbito estrictamente judicial. Durante años reivindicó justicia para las víctimas y participó activamente en iniciativas relacionadas con la defensa de sus derechos, incluso se involucró en teorías conspirativas alternativas a la versión oficial del crimen. Su empeño le hizo recorrer todas las partes del territorio español consiguiendo reunir más de tres millones de firmas para la reforma del Código Penal.

(ABC)
Ahora, tras alejarse décadas de los focos, este ‘padre coraje’ añade la faceta de escritor a una trayectoria marcada por la reivindicación y la memoria. En ‘Alcàsser. Mi verdad’ asegura haber querido dejar constancia de una experiencia vital narrada desde la perspectiva de quien perdió a una hija y tuvo que aprender a convivir con una ausencia permanente. «Se ha hablado mucho del caso Alcàsser, pero no siempre se ha contado la verdad. Esta es mi verdad», afirma el autor. Una declaración de intenciones que resume el espíritu del libro y que da sentido a un relato concebido como ejercicio de memoria y testimonio persona
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El interés por el caso ha experimentado además un renovado impulso en los últimos años gracias a documentales, publicaciones y producciones audiovisuales que han recuperado el debate en torno a aquellos acontecimientos. Sin embargo, «pocas veces la historia ha sido contada desde una perspectiva tan íntima», asegura el autor de las memorias. «Es una obra que busca alejarse del ruido mediático para situar el foco en las consecuencias humanas de una tragedia que dejó una profunda huella en la sociedad valenciana y española», concluye.
El caso sigue abierto
Todo ello, en un momento donde la Asociación Laxshmi para la lucha contra el Crimen y la Prevención, que ejerce como acusación popular en la investigación del caso Alcàsser que sigue abierta en sede judicial, ha presentado ante el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 6 de Alzira un escrito de impulso procesal para pedirle retomar las pesquisas pendientes desde hace años.
Entre ellas, solicita al juzgado que requiera a los laboratorios para que estimen una fecha aproximada de finalización de los análisis forenses y reclama nuevas actuaciones de colaboración internacional entre policías para tratar de esclarecer el paradero de Antonio Anglés. Así, insta al juez de instrucción que reclame al Grupo de Fugitivos del Cuerpo Nacional de Policía un nuevo informe sobre las conclusiones de las identificaciones de cuerpos de personas ahogadas en Irlanda durante los años 90 que se estaban realizando en colaboración con la policía irlandesa. En concreto, pide conocer cuántos cadáveres fueron exhumados y cuál fue el resultado de los cotejos genéticos realizados, con el objeto de comprobar si alguno de ellos pudiera corresponder con el fugitivo más buscado de España.
Del mismo modo, exige la activación de una comisión rogatoria para que la policía irlandesa y/o británica trate de localizar la documentación o una copia de la misma que habría sido decomisada al polizón del ‘City of Plymouth’, el barco en el que se cree que huyó Antonio Anglés. La fuga a bordo del mercante constituye una de las principales líneas de investigación desarrolladas sobre su desaparición, al que habría embarcado, según diferentes testimonios, en el puerto de Lisboa rumbo a Liverpool.
La asociación pide impulsar el resto de diligencias acordadas entre octubre de 2021 y julio de 2022. La más antigua de las investigaciones pendientes se centra en el análisis de los recortes de tapicería de los vehículos y el estudio mediante ADN mitocondrial (ADNm) de fragmentos de pelo localizados durante una nueva inspección ocular de dos coches de los acusados: un Opel Corsa y un Seat Ronda.
También ruega conocer la fecha para los análisis del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses mediante ADN nuclear (ADNn) -una prueba todavía más precisa- de diversos pelos hallados en múltiples escenarios relacionados el crimen, así como el estudio a través de ADN mitocondrial de fragmentos de pelo que, según recoge el escrito, no habían sido analizado en las víctimas y sus ropas. Asimismo, pide cotejar algunas prendas de las víctimas y la moqueta con la que fueron envueltos los cadáveres de las niñas, así como unos guantes de apicultor.
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