El imponente monumento “a la gloria de la República”, que la ciudad de París erigió en 1883 en la plaza homónima, está manchado por múltiples pintadas, como “Macron dimisión” o “Escribimos la historia”. En su base las palomas beben estos días agua entre restos de bombas lacrimógenas.
Macron rechaza la dimisión del ministro del Interior por los graves disturbios
El imponente monumento “a la gloria de la República”, que la ciudad de París erigió en 1883 en la plaza homónima, está manchado por múltiples pintadas, como “Macron dimisión” o “Escribimos la historia”. En su base las palomas beben estos días agua entre restos de bombas lacrimógenas.
La República simbólica está maltrecha. La real también. De ahí que las autoridades francesas, alarmadas por el estallido de violencia urbana, hayan empezando a imponer toques de queda parciales en varias ciudades para frenar la ola de disturbios. Es un ensayo, bastante tímido y difícil de aplicar. Si no funciona habrá que dar pasos más contundentes.
Las primeras en actuar fueron Lille, Wattignies, Douai y Denain, en el departamento de Norte. La medida, tomada por el prefecto por recomendación del Gobierno, estará en vigor en las zonas más sensibles de estas urbes entre las 8 de la tarde y las 6 de la mañana, pero solo afectará a menores de edad que no vayan acompañados por padres o tutores legales.
Poco después el anuncio se hizo en París. El toque de queda, esta vez para todos afecta a la plaza de la República, epicentro de las protestas, y los alrededores de Les Halles, una céntrica zona comercial víctima de muchos saqueos durante dos noches seguidas. Será de las 11 de la noche a las 6 de la mañana. En Niza, la prohibición, limitada a menores, durará de 9 de la noche a 6 de la mañana, igual que en Lyon.
Estas noticias llegaron horas después de que el primer ministro, Sébastien Lecornu, reiterara su determinación de restaurar el orden después de los violentos disturbios y acciones de pillaje desde el sábado porque “no puede permitirse que se instale este desbarajuste permanente”. Por ahora se prefiere una estrategia progresiva, aunque no se descarta, si fuera necesario, la declaración del estado de urgencia, equivalente al estado de excepción en España. Un toque de queda general tendría consecuencias económicas graves para sectores como la restauración y el ocio.
El jefe del Gobierno prometió tomar todas las medidas para garantizar el proceso democrático hasta las elecciones presidenciales del 18 de abril y 2 de mayo del 2027, incluida la protección reforzada de los candidatos y de los mítines, sean del partido que sean. Lecornu anunció asimismo ayudas a los comercios saqueados, el pago del desempleo (al 100%) para los trabajadores y un fondo especial de apoyo a las empresas.
El ministerio de Economía y Hacienda reunió, por iniciativa de Lecornu, a los responsables en Francia de las plataformas de reventa, como Vinted, Leboncoin o eBay, para evitar que los productos robados durante los saqueos puedan ser vendidos, como en algunos casos parece que está ya ocurriendo, o localizar a quienes lo hacen. Vinted aseguró que aplicará una tolerancia cero y está retirando anuncios sospechosos.
París, Lille, Lyon y otras ciudades ponen restricciones en ciertas zonas y casi siempre solo para menores
El ministro del Interior, Laurent Nuñez, no es por ahora el chivo expiatorio de esta gran crisis. El presidente de la República, Emmanuel Macron, rechazó su dimisión por el fiasco de los disturbios, durante los cuales fueron saqueados unos 3.000 comercios. Lecornu, por su parte, defendió a Nuñez y admitió que fue “un milagro que no hubiera ningún muerto” durante las protestas.
Las explicaciones dadas por el jefe de Estado, sin embargo, sugieren que la continuidad de Nuñez en el puesto está amenazada y que lo mantiene por simples razones prácticas, dado “el contexto actual” y la necesidad de “un mando continuo de las fuerzas del orden”. Es también un problema de agenda. Macron estará ausente varios días del país debido a una gira por cuatro países del golfo Pérsico (Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Bahréin y Qatar)
El ministro, de ascendencia española, admitió en una entrevista radiofónica su responsabilidad por no haber anticipado la virulencia de la protesta ni haber organizado medios suficientes para contenerla. El fallo es sorprendente si se tiene en cuenta la dilatada experiencia de Nuñez en cuestiones de seguridad interior. Durante varios años, cuando se produjo la revuelta de los chalecos amarillos , fue número dos en el ministerio. Ocupó asimismo la jefatura de los servicios de inteligencia interiores, del ente nacional antiterrorista y fue prefecto de policía de Marsella y de París. Estaba en este último cargo durante los Juegos Olímpicos del 2024, que transcurrieron sin incidentes.
El primer ministro, Sébastien Lecornu, ve “un milagro” que no haya habido muertos en las protestas
Desde sectores de la izquierda se han lanzado acusaciones al Gobierno de querer “pudrir” el movimiento de protesta estudiantil, por lo que habrían permitido deliberadamente que las manifestaciones degeneraran en disturbios y así desacreditar las movilizaciones y no atender sus reivindicaciones. Esos reproches se escuchan en la calle entre quienes participan en las marchas, pero también lo hacen figuras políticas, como este lunes el alcalde de París, el socialista Emmanuel Grégoire.
Ante una situación tan inestable -en la noche del domingo volvió a haber saqueos en París-, Nuñez consideró “una hipótesis”, sin descartarla, la declaración del “estado de urgencia”, un instrumento constitucional equivalente al estado de excepción en España, que permite suspender derechos fundamentales como el de reunión y manifestación. En realidad los prefectos departamentales están ya facultados para prohibir manifestaciones, como se ha hecho este lunes en Marsella entre el mediodía y las 20 horas. Los toques de queda, cuyo cumplimiento es dudoso, exigen grandes despliegues policiales.
En París hay cierta inquietud por el partido de la Champions, este martes, entre el PSG y el Barcelona. Nuñez despejó las dudas, tras reunirse la célula de crisis del Gobierno, y confirmó el partido “no está en cuestión”, como tampoco uno en Lille, aunque el Gobierno sí ha hablado de la capacidad policial para garantizar esta clase de eventos, en los que se reforzará la seguridad.
A la espera de la nueva gran protesta estudiantil, sindical y de los chalecos amarillos , prevista para el próximo sábado, todos contienen el aliento. El exprimer ministro macronista Gabriel Attal, candidato al Elíseo, habló de la posibilidad de recurrir al Ejército para garantizar el orden si hace falta.
El partido de Champions entre el PSG y el Barça de este martes se mantiene, según el ministro del Interior
Quienes se manifestan están en otro registro, tanto político como mental. Bajo el monumento a la República, el domingo, una chica levantó una pequeña pancarta rudimentaria, hecha de cartón, que decía: “Qué hipocresía condenar la revuelta sin condenar la injusticia que la ha hecho nacer”. Su gesto levantó aplausos.
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