El mes de septiembre se presenta erizado de peligros para Friedrich Merz, el canciller conservador de Alemania. Tres elecciones regionales en el este pondrán a prueba a su Gobierno de coalición con los socialdemócratas, y también a su partido, la democristiana CDU, mientras la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), que lleva meses liderando los sondeos, se dispara aún más.
El mes de septiembre se presenta erizado de peligros para Friedrich Merz, el canciller conservador de Alemania. Tres elecciones regionales en el este pondrán a prueba a su Gobierno de coalición con los socialdemócratas, y también a su partido, la democristiana CDU, mientras la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), que lleva meses liderando los sondeos, se dispara aún más.Seguir leyendo…
El mes de septiembre se presenta erizado de peligros para Friedrich Merz, el canciller conservador de Alemania. Tres elecciones regionales en el este pondrán a prueba a su Gobierno de coalición con los socialdemócratas, y también a su partido, la democristiana CDU, mientras la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), que lleva meses liderando los sondeos, se dispara aún más.
Las citas con las urnas –el 6 de septiembre en Sajonia-Anhalt, y el 20 en Mecklemburgo-Antepomerania y Berlín- llegan además precedidas de un verano abrasador que ha destapado las deficiencias en infraestructuras y servicios contra el calor de la primera potencia de Europa.
En este contexto, se reprocha a Merz haber estado ausente por vacaciones con incendios forestales, cosechas de vid y cereales castigadas, y ríos como el crucial Rin a bajo nivel por la sequía, con el consiguiente impacto en ciudadanos y empresas. El Instituto Robert Koch estima que las olas de calor han causado unas 14.000 muertes este verano. Los índices de popularidad del líder democristiano, tradicionalmente bajos, están ahora por los suelos.
En un esfuerzo por remontar, Friedrich Merz quiere enfocarse en las anunciadas reformas (pensiones, sanidad e impuestos, a medio encarar) y en el relanzamiento de la economía, y admitió el martes las deficiencias germanas ante las temperaturas extremas. “Queremos salir del estancamiento de nuestra economía y queremos volver a generar crecimiento y empleo”, dijo Merz en el parque del palacio de Neuhardenberg, a 70 kilómetros al este de Berlín, antes del tradicional retiro de la coalición gubernamental antes del inicio del nuevo curso político.

“La sequía, el calor, los incendios forestales y las pérdidas de cosechas nos muestran claramente que existe una necesidad concreta de actuar –concedió el canciller–. Está claro que debemos seguir frenando el cambio climático y, al mismo tiempo, adaptar mejor nuestro país a sus consecuencias”.
Merz se fue de vacaciones el 29 de julio a su segunda residencia en Tegernsee (Baviera) y ha sido fuertemente criticado por no comparecer durante las crisis de calor de agosto. El sábado, fue recibido entre abucheos y silbidos de manifestantes cuando acudió a agradecer a los bomberos su lucha contra el fuego en el bosque renano de Hürtgen.
A escala federal, hace meses que la Unión –alianza de la CDU y su socia histórica, la socialcristiana CSU de Baviera– va por detrás de Alternativa para Alemania (AfD) en sondeos, y la brecha se agranda. Distintos institutos dan a la AfD una ventaja de entre 5 y 8 puntos sobre la CDU/CSU. La AfD, en su valor más alto, tendría el 28%, y la CDU/CSU el 22% también como máximo. Es un escenario catastrófico para Merz, y también para el socialdemócrata SPD, que se desploma al 12%.
Sondeos adversos
A escala federal, hace meses que la conservadora CDU/CSU va por detrás de la ultra Alternativa para Alemania (AfD) en sondeos, y la brecha se agranda
Tras solo quince meses en la tarea, el descontento con el trabajo del Gobierno y del canciller es elevado. Según el último Politbarometer de la cadena pública ZDF, el 68% de los alemanes cree que el Ejecutivo está haciendo un mal trabajo, y un 70% opina que la gestión de Merz es mala. La remodelación de gabinete que acometió a finales de julio de resultas de la dimisión incentivada del jefe del grupo parlamentario conservador, Jens Spahn, no parece haber impresionado de momento a la ciudadanía.
Pero más preocupantes aún para Merz y los suyos son por su inminencia los porcentajes en sondeos para las elecciones regionales de septiembre, con la AfD encaramada en las alturas y la posibilidad de que la aritmética le permita gobernar en solitario en Sajonia-Anhalt esquivando el Brandmauer (cortafuegos) que le aplican los demás partidos desde su fundación en el 2013.
El candidato ultra, Ulrich Siegmund, podría recibir hasta el 43% de votos en este land, y la CDU –que lo gobierna ahora en coalición con socialdemócratas y liberales– tendría el 23%. El actual presidente regional, Sven Schulze, prefiere que Merz no acuda a la campaña pues le ve como un lastre. Según los analistas, si la extrema derecha logra gobernar en Sajonia-Anhalt, la situación del Gobierno federal será insostenible.
Las urnas del 20 de septiembre en Mecklemburgo-Antepomerania apuntan también al auge de la AfD, que sería el partido más votado con el 36%. La gran perjudicada aquí es la presidenta socialdemócrata, Manuela Schwesig, cuyo partido caería al 29%, diez puntos menos que en la cita anterior.
En la ciudad-Estado de Berlín, el panorama se presenta más repartido pero igualmente preocupante para la CDU, que encabeza la actual coalición gobernante. La CDU y la AfD pelean por la segunda plaza (18%), mientras emerge la izquierdista Die Linke (22%). La capital alemana suele ser siempre una rareza en el este.
Ataques híbridos contra Alemania
Hallado un tercer dron vinculado al presunto atentado en el aeropuerto de Leipzig
El canciller alemán, Friedrich Merz, afirmó ayer que “Alemania se ha convertido cada vez más en objetivo de ataques híbridos”, después de que trascendiera en la prensa germana el descubrimiento de un tercer dron vinculado al presunto intento de atentado del 4 de agosto contra un avión de carga ucraniano en el aeropuerto de Leipzig. Esa noche se halló un dron con carga explosiva, que no explotó por un defecto en el detonador. Un segundo dron –del que no se han localizado restos– pudo colisionar poco después con un avión de carga de DHL que no aterrizó en Leipzig debido al cierre del aeropuerto. Los investigadores hallaron el tercer dron el 14 de agosto en un campo de Kabelsketal, en el land de Sajonia-Anhalt, que limita con la parte oeste del aeropuerto de Leipzig, en Sajonia. Encontraron también 50 gramos de una sustancia que sospechan es hexógeno, un explosivo de uso militar. Merz prometió que pronto se desvelará el resultado de las investigaciones. El Gobierno habla de una “potencia extranjera” responsable, y evita mencionar a Rusia, aunque círculos de seguridad alemanes dan por hecho que los servicios secretos rusos participaron en la planificación.
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