La reivindicación del grado de Medicina en León y Burgos llevaba años encima de la mesa. Las esperanzas fueron cogiendo fuerza y los proyectos tomando forma hasta que en 2025 la Junta de Castilla y León, con el consenso de todas las universidades, decidió dar luz verde a las dos titulaciones. Atrás quedan ya los intensos trabajos de presentación de memoria y los procesos de convalidación. Hoy son una realidad y con el inicio del nuevo curso los primeros alumnos están ya en las aulas. Un acontecimiento que desde ambas instituciones académicas tildan de «hito histórico» por lo que supondrá para la trayectoria de los que son los centros de enseñanza superior más jóvenes de la Comunidad. Las preinscripciones anteriores a las matrículas dieron una muestra de que todo apuntaba al éxito de acogida. Más de 10.000 solicitudes de acceso -la mitad de ellas en las dos primeras semanas de plazo- ya hablaban del interés despertado entre el alumnado. Finalmente son más de 200 los matriculados entre las dos universidades. En Burgos, el plan inicial de ofertar 72 plazas ha pasado a duplicarse con los 159 inscritos que finalmente han accedido al grado. Así, la universidad burgalesa incrementará de forma significativa su oferta para poder atender a más del doble de los alumnos que la memoria preveía para el primer curso. Una ampliación que obligará a varios cambios y refuerzos y que responde a la elevada demanda, donde 1.075 de las preinscripciones contemplaban estudiar el grado en la capital burgalesa como primera opción.El curso inicial, para el que se contará con un centenar de profesores, ya ha comenzado en el antiguo hospital militar, que es actualmente la Facultad de Ciencias de la Salud, donde se imparten también otras enseñanzas como Enfermería. Allí se ha dispuesto ya el centro digital de simulación y el primer laboratorio de Anatomía para los alumnos que han estrenado el grado. Sin embargo, en el futuro, los estudios se mudarán al Hospital Divino Vallés. Hasta ese lugar se derivarán todos los medios, se acondicionarán hasta cinco plantas y se remodelarán los accesos para ser la sede de Medicina.«Ilusión»En la apertura de la ansiada titulación, el rector, José Miguel García Pérez, insistió en que el evento organizado desde la Universidad de Burgos «no es un acto académico al uso, sino una fiesta familiar» y recordó el papel que han tenido en todo el proceso hasta llegar a este día la Junta de Castilla y León, la Diputación de Burgos y el Ayuntamiento de la ciudad, con su apoyo en el camino administrativo. También destacó el papel de las otras tres universidades públicas de la Comunidad por su «fuerte labor consultiva» en la gestación del programa de estudios.En su intervención, el rector también aprovechó para destacar «la ilusión de la sociedad burgalesa» y celebrar el trabajo realizado de la mano de los colegios oficiales, los servicios sanitarios y los empleados de la UBU, donde el grado cuenta con unos 80 médicos ya acreditados para poder impartir clase .León también dio la bienvenida a sus nuevos estudiantes de Medicina en lo que consideraba un «hito histórico». En este caso, los primeros matriculados son 80. Existe, además, un margen de ampliación de un 10 por ciento, que podría incrementarlos hasta 88. Los ya matriculados siguen sus clases en la Facultad de Ciencias de la Salud. Durante los tres primeros años, la actividad lectiva se concentrará en ese edificio que se convertirá en su espacio de referencia hasta que se finalice la futura Facultad de Medicina. A partir del segundo semestre, se espera contar ya con una nueva sala de disección, «un espacio destinado a reforzar la formación práctica del alumnado y que dispondrá del equipamiento necesario para el desarrollo de las asignaturas vinculadas a la anatomía y la morfología», apuntaban desde la institución leonesa en un comunicado.Así, la infraestructura encara su recta final, con «la instalación del equipamiento necesario para las prácticas, las cámaras de conservación y congelación y la estación de autopsia, a lo que se sumarán la mesa virtual de disección que permitirá complementar la formación práctica con herramientas digitales punteras», añadían. Las instalaciones se han ido dotando de recursos. Entre ellos se encuentra Complete Anatomy, una de las plataformas de anatomía en 3D más avanzadas, cuyo uso permitirá complementar la enseñanza mediante modelos tridimensionales interactivos. Precisamente, profesorado de la titulación ha iniciado este martes su formación para el manejo de esta herramienta, que estará disponible para los estudiantes de Medicina, así como para otras titulaciones.Todo, según destacó la rectora de la Universidad de León, Nuria González, para ofrecer «una formación de primer nivel y que incorpora desde sus primeras asignaturas nuevas herramientas de formación». La llegada de los estudiantes de Medicina permite materializar «años de trabajo, planificación y esfuerzo compartido» para hacer realidad la implantación del grado en la ULE, destacaban. Supone así el comienzo de una etapa que dará lugar, dentro de unos años, a la primera generación de médicos formados en las aulas de la Universidad de León.En total, con las universidades de Valladolid -con 219 plazas para nuevo ingreso- y Salamanca -207-, que históricamente ha aglutinado en esta titulación mucha demanda, saldrán 578 plazas para el próximo curso en Castilla y León. Y es que las que facultades que ya existían ampliaron sus puestos recientemente ante el volumen de peticiones. Se suman ahora dos nuevas, que habían sido históricamente demandadas por León y Burgos. La reivindicación del grado de Medicina en León y Burgos llevaba años encima de la mesa. Las esperanzas fueron cogiendo fuerza y los proyectos tomando forma hasta que en 2025 la Junta de Castilla y León, con el consenso de todas las universidades, decidió dar luz verde a las dos titulaciones. Atrás quedan ya los intensos trabajos de presentación de memoria y los procesos de convalidación. Hoy son una realidad y con el inicio del nuevo curso los primeros alumnos están ya en las aulas. Un acontecimiento que desde ambas instituciones académicas tildan de «hito histórico» por lo que supondrá para la trayectoria de los que son los centros de enseñanza superior más jóvenes de la Comunidad. Las preinscripciones anteriores a las matrículas dieron una muestra de que todo apuntaba al éxito de acogida. Más de 10.000 solicitudes de acceso -la mitad de ellas en las dos primeras semanas de plazo- ya hablaban del interés despertado entre el alumnado. Finalmente son más de 200 los matriculados entre las dos universidades. En Burgos, el plan inicial de ofertar 72 plazas ha pasado a duplicarse con los 159 inscritos que finalmente han accedido al grado. Así, la universidad burgalesa incrementará de forma significativa su oferta para poder atender a más del doble de los alumnos que la memoria preveía para el primer curso. Una ampliación que obligará a varios cambios y refuerzos y que responde a la elevada demanda, donde 1.075 de las preinscripciones contemplaban estudiar el grado en la capital burgalesa como primera opción.El curso inicial, para el que se contará con un centenar de profesores, ya ha comenzado en el antiguo hospital militar, que es actualmente la Facultad de Ciencias de la Salud, donde se imparten también otras enseñanzas como Enfermería. Allí se ha dispuesto ya el centro digital de simulación y el primer laboratorio de Anatomía para los alumnos que han estrenado el grado. Sin embargo, en el futuro, los estudios se mudarán al Hospital Divino Vallés. Hasta ese lugar se derivarán todos los medios, se acondicionarán hasta cinco plantas y se remodelarán los accesos para ser la sede de Medicina.«Ilusión»En la apertura de la ansiada titulación, el rector, José Miguel García Pérez, insistió en que el evento organizado desde la Universidad de Burgos «no es un acto académico al uso, sino una fiesta familiar» y recordó el papel que han tenido en todo el proceso hasta llegar a este día la Junta de Castilla y León, la Diputación de Burgos y el Ayuntamiento de la ciudad, con su apoyo en el camino administrativo. También destacó el papel de las otras tres universidades públicas de la Comunidad por su «fuerte labor consultiva» en la gestación del programa de estudios.En su intervención, el rector también aprovechó para destacar «la ilusión de la sociedad burgalesa» y celebrar el trabajo realizado de la mano de los colegios oficiales, los servicios sanitarios y los empleados de la UBU, donde el grado cuenta con unos 80 médicos ya acreditados para poder impartir clase .León también dio la bienvenida a sus nuevos estudiantes de Medicina en lo que consideraba un «hito histórico». En este caso, los primeros matriculados son 80. Existe, además, un margen de ampliación de un 10 por ciento, que podría incrementarlos hasta 88. Los ya matriculados siguen sus clases en la Facultad de Ciencias de la Salud. Durante los tres primeros años, la actividad lectiva se concentrará en ese edificio que se convertirá en su espacio de referencia hasta que se finalice la futura Facultad de Medicina. A partir del segundo semestre, se espera contar ya con una nueva sala de disección, «un espacio destinado a reforzar la formación práctica del alumnado y que dispondrá del equipamiento necesario para el desarrollo de las asignaturas vinculadas a la anatomía y la morfología», apuntaban desde la institución leonesa en un comunicado.Así, la infraestructura encara su recta final, con «la instalación del equipamiento necesario para las prácticas, las cámaras de conservación y congelación y la estación de autopsia, a lo que se sumarán la mesa virtual de disección que permitirá complementar la formación práctica con herramientas digitales punteras», añadían. Las instalaciones se han ido dotando de recursos. Entre ellos se encuentra Complete Anatomy, una de las plataformas de anatomía en 3D más avanzadas, cuyo uso permitirá complementar la enseñanza mediante modelos tridimensionales interactivos. Precisamente, profesorado de la titulación ha iniciado este martes su formación para el manejo de esta herramienta, que estará disponible para los estudiantes de Medicina, así como para otras titulaciones.Todo, según destacó la rectora de la Universidad de León, Nuria González, para ofrecer «una formación de primer nivel y que incorpora desde sus primeras asignaturas nuevas herramientas de formación». La llegada de los estudiantes de Medicina permite materializar «años de trabajo, planificación y esfuerzo compartido» para hacer realidad la implantación del grado en la ULE, destacaban. Supone así el comienzo de una etapa que dará lugar, dentro de unos años, a la primera generación de médicos formados en las aulas de la Universidad de León.En total, con las universidades de Valladolid -con 219 plazas para nuevo ingreso- y Salamanca -207-, que históricamente ha aglutinado en esta titulación mucha demanda, saldrán 578 plazas para el próximo curso en Castilla y León. Y es que las que facultades que ya existían ampliaron sus puestos recientemente ante el volumen de peticiones. Se suman ahora dos nuevas, que habían sido históricamente demandadas por León y Burgos.
La reivindicación del grado de Medicina en León y Burgos llevaba años encima de la mesa. Las esperanzas fueron cogiendo fuerza y los proyectos tomando forma hasta que en 2025 la Junta de Castilla y León, con el consenso de todas las universidades, decidió dar … luz verde a las dos titulaciones. Atrás quedan ya los intensos trabajos de presentación de memoria y los procesos de convalidación. Hoy son una realidad y con el inicio del nuevo curso los primeros alumnos están ya en las aulas. Un acontecimiento que desde ambas instituciones académicas tildan de «hito histórico» por lo que supondrá para la trayectoria de los que son los centros de enseñanza superior más jóvenes de la Comunidad.
Las preinscripciones anteriores a las matrículas dieron una muestra de que todo apuntaba al éxito de acogida. Más de 10.000 solicitudes de acceso -la mitad de ellas en las dos primeras semanas de plazo- ya hablaban del interés despertado entre el alumnado. Finalmente son más de 200 los matriculados entre las dos universidades.
En Burgos, el plan inicial de ofertar 72 plazas ha pasado a duplicarse con los 159 inscritos que finalmente han accedido al grado. Así, la universidad burgalesa incrementará de forma significativa su oferta para poder atender a más del doble de los alumnos que la memoria preveía para el primer curso. Una ampliación que obligará a varios cambios y refuerzos y que responde a la elevada demanda, donde 1.075 de las preinscripciones contemplaban estudiar el grado en la capital burgalesa como primera opción.
El curso inicial, para el que se contará con un centenar de profesores, ya ha comenzado en el antiguo hospital militar, que es actualmente la Facultad de Ciencias de la Salud, donde se imparten también otras enseñanzas como Enfermería. Allí se ha dispuesto ya el centro digital de simulación y el primer laboratorio de Anatomía para los alumnos que han estrenado el grado. Sin embargo, en el futuro, los estudios se mudarán al Hospital Divino Vallés. Hasta ese lugar se derivarán todos los medios, se acondicionarán hasta cinco plantas y se remodelarán los accesos para ser la sede de Medicina.
«Ilusión»
En la apertura de la ansiada titulación, el rector, José Miguel García Pérez, insistió en que el evento organizado desde la Universidad de Burgos «no es un acto académico al uso, sino una fiesta familiar» y recordó el papel que han tenido en todo el proceso hasta llegar a este día la Junta de Castilla y León, la Diputación de Burgos y el Ayuntamiento de la ciudad, con su apoyo en el camino administrativo. También destacó el papel de las otras tres universidades públicas de la Comunidad por su «fuerte labor consultiva» en la gestación del programa de estudios.
En su intervención, el rector también aprovechó para destacar «la ilusión de la sociedad burgalesa» y celebrar el trabajo realizado de la mano de los colegios oficiales, los servicios sanitarios y los empleados de la UBU, donde el grado cuenta con unos 80 médicos ya acreditados para poder impartir clase .
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León también dio la bienvenida a sus nuevos estudiantes de Medicina en lo que consideraba un «hito histórico». En este caso, los primeros matriculados son 80. Existe, además, un margen de ampliación de un 10 por ciento, que podría incrementarlos hasta 88. Los ya matriculados siguen sus clases en la Facultad de Ciencias de la Salud.
Durante los tres primeros años, la actividad lectiva se concentrará en ese edificio que se convertirá en su espacio de referencia hasta que se finalice la futura Facultad de Medicina. A partir del segundo semestre, se espera contar ya con una nueva sala de disección, «un espacio destinado a reforzar la formación práctica del alumnado y que dispondrá del equipamiento necesario para el desarrollo de las asignaturas vinculadas a la anatomía y la morfología», apuntaban desde la institución leonesa en un comunicado.
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Así, la infraestructura encara su recta final, con «la instalación del equipamiento necesario para las prácticas, las cámaras de conservación y congelación y la estación de autopsia, a lo que se sumarán la mesa virtual de disección que permitirá complementar la formación práctica con herramientas digitales punteras», añadían.
Las instalaciones se han ido dotando de recursos. Entre ellos se encuentra Complete Anatomy, una de las plataformas de anatomía en 3D más avanzadas, cuyo uso permitirá complementar la enseñanza mediante modelos tridimensionales interactivos. Precisamente, profesorado de la titulación ha iniciado este martes su formación para el manejo de esta herramienta, que estará disponible para los estudiantes de Medicina, así como para otras titulaciones.
Todo, según destacó la rectora de la Universidad de León, Nuria González, para ofrecer «una formación de primer nivel y que incorpora desde sus primeras asignaturas nuevas herramientas de formación».
La llegada de los estudiantes de Medicina permite materializar «años de trabajo, planificación y esfuerzo compartido» para hacer realidad la implantación del grado en la ULE, destacaban. Supone así el comienzo de una etapa que dará lugar, dentro de unos años, a la primera generación de médicos formados en las aulas de la Universidad de León.
En total, con las universidades de Valladolid -con 219 plazas para nuevo ingreso- y Salamanca -207-, que históricamente ha aglutinado en esta titulación mucha demanda, saldrán 578 plazas para el próximo curso en Castilla y León. Y es que las que facultades que ya existían ampliaron sus puestos recientemente ante el volumen de peticiones. Se suman ahora dos nuevas, que habían sido históricamente demandadas por León y Burgos.
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