Indra Group sigue avanzando en sus planes en Córdoba . Por un lado acaba de pedir permiso de calificación ambiental en la Gerencia de Urbanismo para seguir ampliando la actividad de montaje de radares en su fábrica del polígono de Las Quemadas, en la que viene trabajando desde hace unos meses, según ha constatado la propia firma. Por otro, y según ha podido saber ABC de fuentes de la operación, negocia con ADIF la compra de una parcela de unos 5.400 metros cuadrados situada en el parque tecnológico Córdoba TechPark (antiguo Rabanales 21) para abrir una nueva planta en 2027, según las primeras estimaciones. Ésta, situada en la calle Astrónomo Azarquiel, se dedicaría a infraestructuras metálicas avanzadas, incluyendo el desarrollo de centros de mando y control desplegables para defensa, telecomunicaciones y sistemas tácticos. La compañía lidera ahora mismo los programas de modernización del Ejército en todas sus vertientes industriales, amén de su cartera de contratos en el exterior.Ambos casos forman parte del ambicioso plan industrial de Indra Group en Córdoba, que contempla una inversión de 56 millones de euros destinada a dos grandes centros de trabajo que generarían un total de 450 empleos. De se montante, unos 30 millones se ejecutarían ya entre 2025 y 2026.Noticia relacionada No No industria El renacimiento de la industria en Córdoba: mil millones de inversión y tres mil empleos Javier GómezPor un lado, la planta de Las Quemadas (situada en la calle Simón Carpintero y que en su día alquiló a Magtel), con más de 13.000 metros cuadrados de superficie, y que se centra en la fabricación de radares de alta tecnología para uso civil y militar. Y de otra parte, esta nueva planta que está ya negociando se incardinará en una manzana donde, curiosamente, Escribano comprará el resto de parcelas por 1,9 millones (de propiedad municipal) para la modernización de la artillería de campaña (ATP) del Ejército de Tierra con la producción de componentes clave como cañones y torretas. Estas cinco parcelas están situadas, además, frente a la actual planta de EM&E, donde trabajan cien personas en el lanzacohetes Silam, y para la que recientemente ha pedido licencia para una ampliación. A estos centros se suma el ‘hub’ tecnológico de Deuser en Tecnocórdoba, integrado en Minsait como unidad especializada en digitalización industrial e Industria 4.0.Un primer intento de ADIFLos movimientos, pues, de la gran industria de defensa española en Córdoba se están concentrando físicamente en el parque tecnológico de Córdoba mientras sigue abierta la integración societaria entre Indra y Escribano que, de momento, está paralizada. Y es que, como ya informó la compañía, Indra Group invertirá en los próximos años más de 80 millones de euros en Andalucía para reforzar sus capacidades industriales, generando más de 500 nuevos puestos de trabajo, para pasar a contar con una plantilla de más de 3.700 profesionales altamente especializados.ADIF obtuvo en su momento una pequeña bolsa de suelo en la reparcelación de todo el parque tecnológica Rabanales 21 dado que las vías del tren (en este caso la propia alta velocidad) atraviesan el recinto y, más concretamente, pasan al lado de las instalaciones de Escribano y de la manzana aledaña donde tanto esta firma como Indra Group han puesto ya sus ojos en ella para seguir desarrollando sus planes industriales en la ciudad.En concreto, el gestor ferroviario ya intentó vender hace ocho años esta parcela en una subasta pública que sacó a un precio de 550.000 euros dentro de un programa de venta de activos, pero no cuajó, finalmente, ninguna oferta de compra. Ahora, ambas partes están negociando la adquisición de esta parcela, estratégica para el grupo que preside Ángel Escribano, y con una vocación sinérgica con el programa fabril que desarrolla por su parte su hermano Javier en la empresa familiar EM&E.La ampliación de actividad en Las Quemadas -solicitada bajo el epígrafe de ensamblaje de componentes electrónicos- forma parte del proyecto para automatizar la fabricación de radares, donde en 2026 se van a producir más de 100 radares ‘Nemus’ , que permiten detectar, identificar y realizar el seguimiento de drones y todo tipo de proyectiles. Pero también se van a montar radares de vigilancia espacial, el radar de largo alcance ‘Lanza LTR-25’ o el radar táctico mutifunción MRT. Todos ellos tecnología de última generación. Indra Group sigue avanzando en sus planes en Córdoba . Por un lado acaba de pedir permiso de calificación ambiental en la Gerencia de Urbanismo para seguir ampliando la actividad de montaje de radares en su fábrica del polígono de Las Quemadas, en la que viene trabajando desde hace unos meses, según ha constatado la propia firma. Por otro, y según ha podido saber ABC de fuentes de la operación, negocia con ADIF la compra de una parcela de unos 5.400 metros cuadrados situada en el parque tecnológico Córdoba TechPark (antiguo Rabanales 21) para abrir una nueva planta en 2027, según las primeras estimaciones. Ésta, situada en la calle Astrónomo Azarquiel, se dedicaría a infraestructuras metálicas avanzadas, incluyendo el desarrollo de centros de mando y control desplegables para defensa, telecomunicaciones y sistemas tácticos. La compañía lidera ahora mismo los programas de modernización del Ejército en todas sus vertientes industriales, amén de su cartera de contratos en el exterior.Ambos casos forman parte del ambicioso plan industrial de Indra Group en Córdoba, que contempla una inversión de 56 millones de euros destinada a dos grandes centros de trabajo que generarían un total de 450 empleos. De se montante, unos 30 millones se ejecutarían ya entre 2025 y 2026.Noticia relacionada No No industria El renacimiento de la industria en Córdoba: mil millones de inversión y tres mil empleos Javier GómezPor un lado, la planta de Las Quemadas (situada en la calle Simón Carpintero y que en su día alquiló a Magtel), con más de 13.000 metros cuadrados de superficie, y que se centra en la fabricación de radares de alta tecnología para uso civil y militar. Y de otra parte, esta nueva planta que está ya negociando se incardinará en una manzana donde, curiosamente, Escribano comprará el resto de parcelas por 1,9 millones (de propiedad municipal) para la modernización de la artillería de campaña (ATP) del Ejército de Tierra con la producción de componentes clave como cañones y torretas. Estas cinco parcelas están situadas, además, frente a la actual planta de EM&E, donde trabajan cien personas en el lanzacohetes Silam, y para la que recientemente ha pedido licencia para una ampliación. A estos centros se suma el ‘hub’ tecnológico de Deuser en Tecnocórdoba, integrado en Minsait como unidad especializada en digitalización industrial e Industria 4.0.Un primer intento de ADIFLos movimientos, pues, de la gran industria de defensa española en Córdoba se están concentrando físicamente en el parque tecnológico de Córdoba mientras sigue abierta la integración societaria entre Indra y Escribano que, de momento, está paralizada. Y es que, como ya informó la compañía, Indra Group invertirá en los próximos años más de 80 millones de euros en Andalucía para reforzar sus capacidades industriales, generando más de 500 nuevos puestos de trabajo, para pasar a contar con una plantilla de más de 3.700 profesionales altamente especializados.ADIF obtuvo en su momento una pequeña bolsa de suelo en la reparcelación de todo el parque tecnológica Rabanales 21 dado que las vías del tren (en este caso la propia alta velocidad) atraviesan el recinto y, más concretamente, pasan al lado de las instalaciones de Escribano y de la manzana aledaña donde tanto esta firma como Indra Group han puesto ya sus ojos en ella para seguir desarrollando sus planes industriales en la ciudad.En concreto, el gestor ferroviario ya intentó vender hace ocho años esta parcela en una subasta pública que sacó a un precio de 550.000 euros dentro de un programa de venta de activos, pero no cuajó, finalmente, ninguna oferta de compra. Ahora, ambas partes están negociando la adquisición de esta parcela, estratégica para el grupo que preside Ángel Escribano, y con una vocación sinérgica con el programa fabril que desarrolla por su parte su hermano Javier en la empresa familiar EM&E.La ampliación de actividad en Las Quemadas -solicitada bajo el epígrafe de ensamblaje de componentes electrónicos- forma parte del proyecto para automatizar la fabricación de radares, donde en 2026 se van a producir más de 100 radares ‘Nemus’ , que permiten detectar, identificar y realizar el seguimiento de drones y todo tipo de proyectiles. Pero también se van a montar radares de vigilancia espacial, el radar de largo alcance ‘Lanza LTR-25’ o el radar táctico mutifunción MRT. Todos ellos tecnología de última generación.
Indra Group sigue avanzando en sus planes en Córdoba. Por un lado acaba de pedir permiso de calificación ambiental en la Gerencia de Urbanismo para seguir ampliando la actividad de montaje de radares en su fábrica del polígono de Las Quemadas, en … la que viene trabajando desde hace unos meses, según ha constatado la propia firma. Por otro, y según ha podido saber ABC de fuentes de la operación, negocia con ADIF la compra de una parcela de unos 5.400 metros cuadrados situada en el parque tecnológico Córdoba TechPark (antiguo Rabanales 21) para abrir una nueva planta en 2027, según las primeras estimaciones.
Ésta, situada en la calle Astrónomo Azarquiel, se dedicaría a infraestructuras metálicas avanzadas, incluyendo el desarrollo de centros de mando y control desplegables para defensa, telecomunicaciones y sistemas tácticos. La compañía lidera ahora mismo los programas de modernización del Ejército en todas sus vertientes industriales, amén de su cartera de contratos en el exterior.
Ambos casos forman parte del ambicioso plan industrial de Indra Group en Córdoba, que contempla una inversión de 56 millones de euros destinada a dos grandes centros de trabajo que generarían un total de 450 empleos. De se montante, unos 30 millones se ejecutarían ya entre 2025 y 2026.
Por un lado, la planta de Las Quemadas (situada en la calle Simón Carpintero y que en su día alquiló a Magtel), con más de 13.000 metros cuadrados de superficie, y que se centra en la fabricación de radares de alta tecnología para uso civil y militar.
Y de otra parte, esta nueva planta que está ya negociando se incardinará en una manzana donde, curiosamente, Escribano comprará el resto de parcelas por 1,9 millones (de propiedad municipal) para la modernización de la artillería de campaña (ATP) del Ejército de Tierra con la producción de componentes clave como cañones y torretas.
Estas cinco parcelas están situadas, además, frente a la actual planta de EM&E, donde trabajan cien personas en el lanzacohetes Silam, y para la que recientemente ha pedido licencia para una ampliación. A estos centros se suma el ‘hub’ tecnológico de Deuser en Tecnocórdoba, integrado en Minsait como unidad especializada en digitalización industrial e Industria 4.0.
Un primer intento de ADIF
Los movimientos, pues, de la gran industria de defensa española en Córdoba se están concentrando físicamente en el parque tecnológico de Córdoba mientras sigue abierta la integración societaria entre Indra y Escribano que, de momento, está paralizada. Y es que, como ya informó la compañía, Indra Group invertirá en los próximos años más de 80 millones de euros en Andalucía para reforzar sus capacidades industriales, generando más de 500 nuevos puestos de trabajo, para pasar a contar con una plantilla de más de 3.700 profesionales altamente especializados.
ADIF obtuvo en su momento una pequeña bolsa de suelo en la reparcelación de todo el parque tecnológica Rabanales 21 dado que las vías del tren (en este caso la propia alta velocidad) atraviesan el recinto y, más concretamente, pasan al lado de las instalaciones de Escribano y de la manzana aledaña donde tanto esta firma como Indra Group han puesto ya sus ojos en ella para seguir desarrollando sus planes industriales en la ciudad.
En concreto, el gestor ferroviario ya intentó vender hace ocho años esta parcela en una subasta pública que sacó a un precio de 550.000 euros dentro de un programa de venta de activos, pero no cuajó, finalmente, ninguna oferta de compra. Ahora, ambas partes están negociando la adquisición de esta parcela, estratégica para el grupo que preside Ángel Escribano, y con una vocación sinérgica con el programa fabril que desarrolla por su parte su hermano Javier en la empresa familiar EM&E.
La ampliación de actividad en Las Quemadas -solicitada bajo el epígrafe de ensamblaje de componentes electrónicos- forma parte del proyecto para automatizar la fabricación de radares, donde en 2026 se van a producir más de 100 radares ‘Nemus’, que permiten detectar, identificar y realizar el seguimiento de drones y todo tipo de proyectiles. Pero también se van a montar radares de vigilancia espacial, el radar de largo alcance ‘Lanza LTR-25’ o el radar táctico mutifunción MRT. Todos ellos tecnología de última generación.
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