Incertidumbre, desolación, impotencia y rabia son algunos de los sentimientos que afloran en los venezolanos residentes en Castilla-La Mancha ante las imágenes que llegan desde su país por los dos seísmos que lo azotaron el pasado miércoles a las seis de la tarde, hora local.Una vez pasada la catástrofe, « salen cifras que uno no quiere escuchar, malas noticias, imágenes que no quieres ver y no puede echar una mano», confiesa Roosevelt Fernández, portavoz del colectivo venezolano en Toledo. El responsable de ayuda humanitaria de Naciones Unidas cifra en 50.000 los desaparecidos por los dos terremotos, más de 3.000 heridos y el gobierno venezolano eleva a 920 los fallecidos hasta este sábado a primera hora.Pero todos saben que estos datos cambiarán, sobre todo en La Guaira, ciudad más castigada por esta catástrofe de magnitudes históricas. «Las redes sociales siguen bloqueadas, el internet no funciona bien , no hay electricidad, es muy difícil la verdad, y uno solo se queda con la ansiedad y la angustia de que te vayan a dar una buena o mala noticia mañana, pasado mañana o dentro de 2 días, la información no llega completamente desde allá», asegura Roosevelt.Noticia relacionada general No No Un rescatista, a los voluntarios que buscan supervivientes en Venezuela: «Cualquiera que esté descansando es una piedra más» A. CabezaEn Castilla-La Mancha residen unos 5.000 venezolanos, y muchos de ellos aún no saben nada de sus familiares o amigos . Roosevelt critica el estado del país ante esta situación, que va a necesitar mucha ayuda de fuera, y denuncia que el Gobierno de Venezuela no ha estado a la altura. «Preparado el país de ninguna forma, creo que no se ha sabido nada del despliegue de las Fuerzas Armadas Nacionales, no han visto policía, solo Protección Civil».Y agrega que el personal es escaso, pero también los medios. «Trabajan sin guantes, sin linternas, se alumbran con sus móviles, no tienen botas, no tienen las escaleras, no tienen equipos a batería y los que existen hay que enchufarlos a electricidad, que no hay, y el número de funcionarios es insuficiente», denuncia el venezolano residente en Toledo.«Uno solo se queda con la ansiedad y la angustia de que te vayan a dar una buena o mala noticia mañana, pasado mañana o dentro de 2 días» Roosevelt Fernández Venezolano residente en ToledoY matiza que obviamente necesitan ayuda de fuera . Por eso está muy agradecido a países latinoamericanos que están prestando auxilio a su país como El Salvador, Colombia, Nicaragua e incluso Estados Unidos. Y destaca la ayuda de España, que pronto ha llegado al país con 56 miembros de la UME. «Supongo que muchos países más se van a sumar a la ayuda o con dinero o con provisiones, necesitamos toda la ayuda posible, y que se difunda la situación de Venezuela; estoy seguro de que nos vamos a levantar», apunta Roosevelt y pide toda la ayuda humanitaria posible y que no se apague el foco sobre Venezuela hasta que todo esté controlado.Francia Moros, en el centro, con familiares y compatriotas la pasada Navidad en Albacete. ABCLos venezolanos en Toledo colaboran con el centro de acopio de Madrid de Refugiados Sin Fronteras (calle Matilde Landa, 26) para llevar la esperanza a Venezuela con insumos de primera necesidad.Las impresiones de Francia Moros, que reside en Albacete, son similares a las de Roosevelt. La información de cómo lo están pasando sus compatriotas les llega a cuentagotas a través de las redes sociales . «La situación es muy complicada porque Venezuela no tiene una estructura para responder ante una emergencia de esta magnitud. Lamentablemente el gobierno venezolano en 27 años se ha encargado de destruir el sistema eléctrico en los hospitales y aunque todavía quedan médicos, no hay tecnología, no hay ambulancia, no hay helicópteros, no hay retroexcavadoras que puedan ayudar a hacer las labores de rescate que son vitales en las primeras horas después de una tragedia», afirma.«Es una situación muy triste porque Venezuela depende de la ayuda exterior para poder salir adelante; es lamentable porque es un país petrolero que podía tener los recursos para afrontar esta tragedia» Francia Moros Venezolana en AlbaceteFrancia es afortunada, tiene familiares que están bien, están vivos, pero «pasaron mucho miedo, están viviendo en edificios que son muy viejos, tienen grietas y les piden que por favor los desalojen», y narra las consecuencias tras el devastador terremoto, con saqueos, o lugares donde según ella, el gobierno impide colocar puntos de acogida.« Es una situación muy triste porque Venezuela depende de la ayuda exterior de otros países para poder salir adelante y es lamentable porque es un país petrolero que podía tener los recursos perfectamente como para hacer frente a una situación como esta», matiza.Y agrega que le da mucha rabia este escenario en su país. Recuerda que cuando era estudiante universitaria y salía a protestar «nos mandaban rápidamente tanquetas, la respuesta era inmediata y en esta emergencia no. Había un despliegue militar y una inversión militar y armamentística desorbitada en comparación a ahora que el pueblo lo necesita y no se actúa con rapidez y eficacia», se queja.Francia explica que es el mismo pueblo el que se ha organizado para rescatar a los supervivientes. « Es muy desesperante y duele mucho ».Pero elogia la ayuda humanitaria que está llegando. «Sé que hay aviones enviados por Bukele, o miembros de la UME llegados desde España, especialistas que llevan drones, cámaras y todo lo necesario para retirar escombros, pero me duele que mi país esté endeudado y no es que le falten recursos, es que nos han sobrado muchísimos ladrones».Reconoce que Venezuela es un país muy rico y próspero. «Hay petróleo, diamantes, minerales increíbles, y el gobierno ha dejado que otros países expolien esos recursos. ¿Y dónde está el gobierno para responder a los ciudadanos que están ahora afectados? Es vergonzoso y nauseabundo que estén cobrando en la morgue de La Guaira por entregar el cadáver de un familiar», denuncia.«Hay mucha incertidumbre y mucho miedo. En Venezuela ya fallaba la electricidad antes de esto, imagínate ahora. Y las comunicaciones eran escasas porque la compañía nacional de telecomunicaciones tampoco funcionaba, pues ahora más, y el venezolano de a pie no tiene acceso al recurso económico suficiente para sustentarse. Entonces, estamos hablando de una situación que es grave ya de por sí, por lo que implica, pero con el terremoto ha aumentado», concluye Francia Moros.Desde la Asociación Venezolanos en Albacete están en conversaciones con el Ayuntamiento de Albacete para coordinar una colaboración que permita organizar una recogida solidaria de insumos de primera necesidad. Con el apoyo logístico del ayuntamiento, todo los recolectado lo harán llegar hasta Madrid, donde diversas ONG están organizando envíos humanitarios hacia Venezuela, para que su ayuda pueda llegar a las familias afectadas. «Es nuestro granito de arena como comunidad, demostrando que, aun estando lejos, seguimos unidos cuando más se nos necesita ». Incertidumbre, desolación, impotencia y rabia son algunos de los sentimientos que afloran en los venezolanos residentes en Castilla-La Mancha ante las imágenes que llegan desde su país por los dos seísmos que lo azotaron el pasado miércoles a las seis de la tarde, hora local.Una vez pasada la catástrofe, « salen cifras que uno no quiere escuchar, malas noticias, imágenes que no quieres ver y no puede echar una mano», confiesa Roosevelt Fernández, portavoz del colectivo venezolano en Toledo. El responsable de ayuda humanitaria de Naciones Unidas cifra en 50.000 los desaparecidos por los dos terremotos, más de 3.000 heridos y el gobierno venezolano eleva a 920 los fallecidos hasta este sábado a primera hora.Pero todos saben que estos datos cambiarán, sobre todo en La Guaira, ciudad más castigada por esta catástrofe de magnitudes históricas. «Las redes sociales siguen bloqueadas, el internet no funciona bien , no hay electricidad, es muy difícil la verdad, y uno solo se queda con la ansiedad y la angustia de que te vayan a dar una buena o mala noticia mañana, pasado mañana o dentro de 2 días, la información no llega completamente desde allá», asegura Roosevelt.Noticia relacionada general No No Un rescatista, a los voluntarios que buscan supervivientes en Venezuela: «Cualquiera que esté descansando es una piedra más» A. CabezaEn Castilla-La Mancha residen unos 5.000 venezolanos, y muchos de ellos aún no saben nada de sus familiares o amigos . Roosevelt critica el estado del país ante esta situación, que va a necesitar mucha ayuda de fuera, y denuncia que el Gobierno de Venezuela no ha estado a la altura. «Preparado el país de ninguna forma, creo que no se ha sabido nada del despliegue de las Fuerzas Armadas Nacionales, no han visto policía, solo Protección Civil».Y agrega que el personal es escaso, pero también los medios. «Trabajan sin guantes, sin linternas, se alumbran con sus móviles, no tienen botas, no tienen las escaleras, no tienen equipos a batería y los que existen hay que enchufarlos a electricidad, que no hay, y el número de funcionarios es insuficiente», denuncia el venezolano residente en Toledo.«Uno solo se queda con la ansiedad y la angustia de que te vayan a dar una buena o mala noticia mañana, pasado mañana o dentro de 2 días» Roosevelt Fernández Venezolano residente en ToledoY matiza que obviamente necesitan ayuda de fuera . Por eso está muy agradecido a países latinoamericanos que están prestando auxilio a su país como El Salvador, Colombia, Nicaragua e incluso Estados Unidos. Y destaca la ayuda de España, que pronto ha llegado al país con 56 miembros de la UME. «Supongo que muchos países más se van a sumar a la ayuda o con dinero o con provisiones, necesitamos toda la ayuda posible, y que se difunda la situación de Venezuela; estoy seguro de que nos vamos a levantar», apunta Roosevelt y pide toda la ayuda humanitaria posible y que no se apague el foco sobre Venezuela hasta que todo esté controlado.Francia Moros, en el centro, con familiares y compatriotas la pasada Navidad en Albacete. ABCLos venezolanos en Toledo colaboran con el centro de acopio de Madrid de Refugiados Sin Fronteras (calle Matilde Landa, 26) para llevar la esperanza a Venezuela con insumos de primera necesidad.Las impresiones de Francia Moros, que reside en Albacete, son similares a las de Roosevelt. La información de cómo lo están pasando sus compatriotas les llega a cuentagotas a través de las redes sociales . «La situación es muy complicada porque Venezuela no tiene una estructura para responder ante una emergencia de esta magnitud. Lamentablemente el gobierno venezolano en 27 años se ha encargado de destruir el sistema eléctrico en los hospitales y aunque todavía quedan médicos, no hay tecnología, no hay ambulancia, no hay helicópteros, no hay retroexcavadoras que puedan ayudar a hacer las labores de rescate que son vitales en las primeras horas después de una tragedia», afirma.«Es una situación muy triste porque Venezuela depende de la ayuda exterior para poder salir adelante; es lamentable porque es un país petrolero que podía tener los recursos para afrontar esta tragedia» Francia Moros Venezolana en AlbaceteFrancia es afortunada, tiene familiares que están bien, están vivos, pero «pasaron mucho miedo, están viviendo en edificios que son muy viejos, tienen grietas y les piden que por favor los desalojen», y narra las consecuencias tras el devastador terremoto, con saqueos, o lugares donde según ella, el gobierno impide colocar puntos de acogida.« Es una situación muy triste porque Venezuela depende de la ayuda exterior de otros países para poder salir adelante y es lamentable porque es un país petrolero que podía tener los recursos perfectamente como para hacer frente a una situación como esta», matiza.Y agrega que le da mucha rabia este escenario en su país. Recuerda que cuando era estudiante universitaria y salía a protestar «nos mandaban rápidamente tanquetas, la respuesta era inmediata y en esta emergencia no. Había un despliegue militar y una inversión militar y armamentística desorbitada en comparación a ahora que el pueblo lo necesita y no se actúa con rapidez y eficacia», se queja.Francia explica que es el mismo pueblo el que se ha organizado para rescatar a los supervivientes. « Es muy desesperante y duele mucho ».Pero elogia la ayuda humanitaria que está llegando. «Sé que hay aviones enviados por Bukele, o miembros de la UME llegados desde España, especialistas que llevan drones, cámaras y todo lo necesario para retirar escombros, pero me duele que mi país esté endeudado y no es que le falten recursos, es que nos han sobrado muchísimos ladrones».Reconoce que Venezuela es un país muy rico y próspero. «Hay petróleo, diamantes, minerales increíbles, y el gobierno ha dejado que otros países expolien esos recursos. ¿Y dónde está el gobierno para responder a los ciudadanos que están ahora afectados? Es vergonzoso y nauseabundo que estén cobrando en la morgue de La Guaira por entregar el cadáver de un familiar», denuncia.«Hay mucha incertidumbre y mucho miedo. En Venezuela ya fallaba la electricidad antes de esto, imagínate ahora. Y las comunicaciones eran escasas porque la compañía nacional de telecomunicaciones tampoco funcionaba, pues ahora más, y el venezolano de a pie no tiene acceso al recurso económico suficiente para sustentarse. Entonces, estamos hablando de una situación que es grave ya de por sí, por lo que implica, pero con el terremoto ha aumentado», concluye Francia Moros.Desde la Asociación Venezolanos en Albacete están en conversaciones con el Ayuntamiento de Albacete para coordinar una colaboración que permita organizar una recogida solidaria de insumos de primera necesidad. Con el apoyo logístico del ayuntamiento, todo los recolectado lo harán llegar hasta Madrid, donde diversas ONG están organizando envíos humanitarios hacia Venezuela, para que su ayuda pueda llegar a las familias afectadas. «Es nuestro granito de arena como comunidad, demostrando que, aun estando lejos, seguimos unidos cuando más se nos necesita ».
Incertidumbre, desolación, impotencia y rabia son algunos de los sentimientos que afloran en los venezolanos residentes en Castilla-La Mancha ante las imágenes que llegan desde su país por los dos seísmos que lo azotaron el pasado miércoles a las seis de la tarde, hora … local.
Una vez pasada la catástrofe, «salen cifras que uno no quiere escuchar, malas noticias, imágenes que no quieres ver y no puede echar una mano», confiesa Roosevelt Fernández, portavoz del colectivo venezolano en Toledo. El responsable de ayuda humanitaria de Naciones Unidas cifra en 50.000 los desaparecidos por los dos terremotos, más de 3.000 heridos y el gobierno venezolano eleva a 920 los fallecidos hasta este sábado a primera hora.
Pero todos saben que estos datos cambiarán, sobre todo en La Guaira, ciudad más castigada por esta catástrofe de magnitudes históricas. «Las redes sociales siguen bloqueadas, el internet no funciona bien, no hay electricidad, es muy difícil la verdad, y uno solo se queda con la ansiedad y la angustia de que te vayan a dar una buena o mala noticia mañana, pasado mañana o dentro de 2 días, la información no llega completamente desde allá», asegura Roosevelt.
En Castilla-La Mancha residen unos 5.000 venezolanos, y muchos de ellos aún no saben nada de sus familiares o amigos. Roosevelt critica el estado del país ante esta situación, que va a necesitar mucha ayuda de fuera, y denuncia que el Gobierno de Venezuela no ha estado a la altura. «Preparado el país de ninguna forma, creo que no se ha sabido nada del despliegue de las Fuerzas Armadas Nacionales, no han visto policía, solo Protección Civil».
Y agrega que el personal es escaso, pero también los medios. «Trabajan sin guantes, sin linternas, se alumbran con sus móviles, no tienen botas, no tienen las escaleras, no tienen equipos a batería y los que existen hay que enchufarlos a electricidad, que no hay, y el número de funcionarios es insuficiente», denuncia el venezolano residente en Toledo.
«Uno solo se queda con la ansiedad y la angustia de que te vayan a dar una buena o mala noticia mañana, pasado mañana o dentro de 2 días»
Roosevelt Fernández
Venezolano residente en Toledo
Y matiza que obviamente necesitan ayuda de fuera. Por eso está muy agradecido a países latinoamericanos que están prestando auxilio a su país como El Salvador, Colombia, Nicaragua e incluso Estados Unidos. Y destaca la ayuda de España, que pronto ha llegado al país con 56 miembros de la UME. «Supongo que muchos países más se van a sumar a la ayuda o con dinero o con provisiones, necesitamos toda la ayuda posible, y que se difunda la situación de Venezuela; estoy seguro de que nos vamos a levantar», apunta Roosevelt y pide toda la ayuda humanitaria posible y que no se apague el foco sobre Venezuela hasta que todo esté controlado.

(ABC)
Los venezolanos en Toledo colaboran con el centro de acopio de Madrid de Refugiados Sin Fronteras (calle Matilde Landa, 26) para llevar la esperanza a Venezuela con insumos de primera necesidad.
Las impresiones de Francia Moros, que reside en Albacete, son similares a las de Roosevelt. La información de cómo lo están pasando sus compatriotas les llega a cuentagotas a través de las redes sociales. «La situación es muy complicada porque Venezuela no tiene una estructura para responder ante una emergencia de esta magnitud. Lamentablemente el gobierno venezolano en 27 años se ha encargado de destruir el sistema eléctrico en los hospitales y aunque todavía quedan médicos, no hay tecnología, no hay ambulancia, no hay helicópteros, no hay retroexcavadoras que puedan ayudar a hacer las labores de rescate que son vitales en las primeras horas después de una tragedia», afirma.
«Es una situación muy triste porque Venezuela depende de la ayuda exterior para poder salir adelante; es lamentable porque es un país petrolero que podía tener los recursos para afrontar esta tragedia»
Francia Moros
Venezolana en Albacete
Francia es afortunada, tiene familiares que están bien, están vivos, pero «pasaron mucho miedo, están viviendo en edificios que son muy viejos, tienen grietas y les piden que por favor los desalojen», y narra las consecuencias tras el devastador terremoto, con saqueos, o lugares donde según ella, el gobierno impide colocar puntos de acogida.
«Es una situación muy triste porque Venezuela depende de la ayuda exterior de otros países para poder salir adelante y es lamentable porque es un país petrolero que podía tener los recursos perfectamente como para hacer frente a una situación como esta», matiza.
Y agrega que le da mucha rabia este escenario en su país. Recuerda que cuando era estudiante universitaria y salía a protestar «nos mandaban rápidamente tanquetas, la respuesta era inmediata y en esta emergencia no. Había un despliegue militar y una inversión militar y armamentística desorbitada en comparación a ahora que el pueblo lo necesita y no se actúa con rapidez y eficacia», se queja.
Francia explica que es el mismo pueblo el que se ha organizado para rescatar a los supervivientes. «Es muy desesperante y duele mucho».
Pero elogia la ayuda humanitaria que está llegando. «Sé que hay aviones enviados por Bukele, o miembros de la UME llegados desde España, especialistas que llevan drones, cámaras y todo lo necesario para retirar escombros, pero me duele que mi país esté endeudado y no es que le falten recursos, es que nos han sobrado muchísimos ladrones».
Reconoce que Venezuela es un país muy rico y próspero. «Hay petróleo, diamantes, minerales increíbles, y el gobierno ha dejado que otros países expolien esos recursos. ¿Y dónde está el gobierno para responder a los ciudadanos que están ahora afectados? Es vergonzoso y nauseabundo que estén cobrando en la morgue de La Guaira por entregar el cadáver de un familiar», denuncia.
«Hay mucha incertidumbre y mucho miedo. En Venezuela ya fallaba la electricidad antes de esto, imagínate ahora. Y las comunicaciones eran escasas porque la compañía nacional de telecomunicaciones tampoco funcionaba, pues ahora más, y el venezolano de a pie no tiene acceso al recurso económico suficiente para sustentarse. Entonces, estamos hablando de una situación que es grave ya de por sí, por lo que implica, pero con el terremoto ha aumentado», concluye Francia Moros.
Desde la Asociación Venezolanos en Albacete están en conversaciones con el Ayuntamiento de Albacete para coordinar una colaboración que permita organizar una recogida solidaria de insumos de primera necesidad. Con el apoyo logístico del ayuntamiento, todo los recolectado lo harán llegar hasta Madrid, donde diversas ONG están organizando envíos humanitarios hacia Venezuela, para que su ayuda pueda llegar a las familias afectadas. «Es nuestro granito de arena como comunidad, demostrando que, aun estando lejos, seguimos unidos cuando más se nos necesita».
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